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NOTICIAS SOBRE EL HAMBRE

 

CUANDO AFRICA ERA DE VERAS NEGRA NO MORIA DE HAMBRE
Por Massimo Fini - 13 de enero de 2010

Sobre los hechos abominables de Rosarno (provincia de Reggio Calabria) incluso la prensa más aviesa y racista se ha visto obligada a ponerse del lado de los inmigrados (“Tienen razón los negros”, titula el diario “Il Giornale” del 9/1), explotados hasta los huesos por los famosos trabajos “que los italianos ya no quieren hacer”, obligados a vivir en casas de cartón y como si esto no fuese suficiente baleados incluso con perdigones.
Y es absolutamente hipócrita llamarlos “hombres de color” en lenguaje políticamente correcto, como hace la izquierda, si luego se los trata de “negros”, que es el sentido irónico del título de Feltri (periodista italiano). Pero cuando se analizan las causas de éstas migraciones, a este punto bíblicas, que llevan a situaciones como las de Rosarno, en Europa y en los Estados Unidos, la prensa occidental siempre se queda, aunque no inocentemente, en la superficialidad. Se dice que éstos son atraídos por lo atractivo de nuestro modelo de desarrollo. Ahora, no hay un solo inmigrante que no tenga al menos un celular y que no sea capaz de advertir a quien se ha quedado en casa “de que lágrimas y de que sangre mana” éste modelo, para todos y particularmente para quienes, como el inmigrante, son la última rueda del carro.
Entonces se dice que éstos se ven obligados a venir aquí para vivir una vida de esclavos a causa de la pobreza y el hambre que acosa sus Países. Y esto es cierto. Pero no se explica cómo es posible que estas migraciones masivas hayan comenzado desde hace solo algunas décadas y que van aumentando de forma exponencial. En realidad los barcos existían también antes, así como los botes hinchables. El hecho de que los inmigrantes de Rosarno fuesen en su mayoría provenientes del África negra nos da la oportunidad de explicarlo.
La opinión pública occidental, incluso a causa de la desinformación sistemática de sus medios de comunicación, está convencida de que el hambre en África es endémica, de que haya existido desde siempre. No es así. En los primeros años del Novecientos el África negra era autosuficiente en tema alimenticio. Lo era incluso casi en el 98% en 1961. Pero cuando comenzó a ser agredida por la capacidad de penetración del modelo de desarrollo industrial, en búsqueda siempre de nuevos mercados, aunque sean pobres, porque los suyos están saturados, la situación se ha precipitado. La autosuficiencia ha bajado al 89% en 1971, al 78% en 1978. Para saber lo que ha sucedido después no son necesarias las estadísticas, basta mirar las dramáticas imágenes que llegan desde el Continente Negro o incluso observar a lo que están dispuestos los negros africanos, Rosarno docet, con tal de irse de allí.
¿Qué ha sucedido? La integración en el mercado mundial ha destruido las economías de subsistencia (autoproducción y autoconsumo) de las cuales habían vivido estas poblaciones, y a veces prosperado, por siglos y milenios, además del tejido social que mantenía en equilibrio aquel mundo (como sucedió en Europa en los albores de la Revolución Industrial, cuando el régimen parlamentario de Cronwell, preludio de la democracia, decretó el final de los “campos abiertos” (open fields), a lo que las casas reinantes de los Tudor y los Stuart se habían opuesto por un siglo y medio, llevando así a millones de campesinos al hambre, dispuestos a dejarse masacrar en las hilanderías y en las fábricas tan bien descritas por Marx y Engels).
Hoy en la integración mundial del mercado, en la globalización, los Países africanos exportan algo, pero estas exportaciones están muy lejanas de poder abastecer el déficit alimenticio que se ha creado. Y por consiguiente el hambre.
Sin querer por esto justificar al colonialismo clásico, ha sido mucho menos devastador que el actual colonialismo económico. Entre ambos hay una diferencia sustancial de calidad. El colonialismo clásico se limitaba a conquistar territorios y a robar materia prima que a menudo los indígenas no sabían cómo utilizarla, pero ya que las dos comunidades permanecían separadas y distintas cambiaba poco para los colonizadores que además del hecho de tener sobre sus cabezas a esos bastardos, continuaban viviendo como habían vivido siempre, según su historia, tradiciones, costumbres, sociabilidad, economía.
El colonialismo económico, en cambio necesita conquistar los mercados y para hacerlo debe homologar a las poblaciones africanas (como del resto las demás del así llamado Tercer Mundo), a nuestra forma de vida, a nuestras costumbres, posiblemente incluso a nuestras instituciones (la creación del Estado, para un mercado democrático o falsamente democrático, ha tenido un impacto disgregante sobre las sociedades tribales), para someterlas a nuestros consumos. En África se ven negros con los “RayBan” (¡con esos ojos!) y el celular, que no cuestan nada, pero les falta la comida. Porque la comida no llega donde se necesita, va a donde hay dinero para comprarla. Va a los cerdos de los americanos ricos y generalmente al ganado de los Países industrializados, si, es cierto que el 66% de la producción mundial de los cereales está destinada  a la alimentación de los animales de los Países ricos (dato de la FAO).
Y ahora se nos ha metido también China, new entry en este juego asesino, que compra con la complicidad de los gobernantes corruptos, regiones enteras del África negra, cuya producción alimenticia, y no solo esa, no va a la población local, explotados peor que los inmigrantes de Rosarno, sino que termina en Pekín y sus alrededores.
Pero la invasión del modelo de desarrollo hegemónico, tiene también ulteriores consecuencias, casi igualmente graves que el hambre. Desarraigados, convertidos en excéntricos con respecto a su propia cultura que ha terminado en un rincón, pagan una gran pérdida de la identidad. A eso se deben las feroces guerrillas inter tribales a las que hemos asistido en las últimas décadas, con hipócrita horror. Porque las guerras en África, incluso teniendo en cuenta las obvias excepciones de una historia milenaria, habían tenido siempre una parte minoritaria con respecto a la composición pacífica entre sus miles de etnias. (J.Reader, "Africa", Mondadori, 2001).
Y así entre hambre, miseria, guerras, desarraigo, destrucción de su hábitat, obligados a vivir con los materiales de residuo del mundo industrializado (ya sea que se vaya a Lagos, Nairobi, o a cualquier otra capital africana), los negros emigran hacia el centro del imperio, en busca de una vida mejor. O simplemente de una vida.
Y nuestras “ayudas”, no solo no han logrado contener el fenómeno del hambre y de la miseria, en África y otros lugares, como ha resultado de la última reciente reunión de la FAO, que ha tenido lugar en Roma, sino que la han agravado, porque tienden a integrar ulteriormente a las poblaciones del Tercer Mundo en el mercado único mundial, ciñendo aún más el lazo alrededor de su cuello.
Algunos Países e intelectuales del Tercer Mundo lo han comprendido a tiempo. Hace unos veinte años, contemporáneamente con una de las periódicas reuniones del G7 (en ese entonces todavía estaba el G7), los siete Países más pobres del mundo, con el africano Benin a la cabeza, organizaron una polémica contra-cumbre al grito de: “¡Por favor no nos ayuden más!”. Pero no fueron escuchados.

Estracto de: Il Fatto Quotidiano

 

 

 

EL PMA PIDE A LOS AMERICANOS QUE RECUERDEN A LAS MIL MILLONES DE PERSONAS CON HAMBRE DURANTE LAS FIESTAS

WASHINGTON – Mientras millones de personas en todo el país se dirigen este fin de semana a las ventas de temporada de fiestas, el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) está pidiendo a aquellos que pueden disponer de un dólar que ayuden a las personas con hambre del mundo mediante el apoyo de la campaña online de "1000 millones por 1000 millones".
"Durante esta época del año  llena de celebraciones, cuando nos reunimos con nuestros seres queridos entorno a la mesa y expresamos nuestros agradecimientos por tantas cosas que tenemos en nuestras vidas  recordemos que la mayoría de cosas que damos por sentadas están fuera del alcance, o son inimaginables, para las mil millones de personas con hambre en el mundo", dijo Josette Sheeran, Directora Ejecutiva del PMA. "Internet puede desencadenar la esperanza para aquellos con hambre en estos momentos de urgentes necesidades".
La campaña "1000 millones por 1000 millones" y también en ingles ayuda a conectar los 1000 millones de usuarios de Internet alrededor del mundo con las 1000 millones de personas que padecen hambre, demostrando como una pequeña donación online puede ser una inmensa ayuda en la vida de un niño desnutrido. Con tan sólo 25 centavos de dólar al día se puede "Llenar la Taza" para los niños con hambre en las escuelas de todo el mundo.
Este año, por primera vez en la historia, el número de personas con hambre en el mundo sobrepasó la barrera de los 1000 millones, y casi uno de cada seis personas en el planeta  no saben cuándo será la próxima  comida. La mayoría de estas personas vulnerables están luchando para hacer frente al impacto combinado del alza del precio de los alimentos, la crisis financiera mundial y el aumento de la frecuencia de los desastres relacionados con el clima como la sequía y los huracanes.
Aunque los gobiernos tradicionalmente han sido el apoyo más importante del PMA en su misión de alimentar a las personas con hambre en el mundo, la agencia ahora busca llegar a un público aún más amplio.
"Las necesidades superan los recursos disponibles, por lo que estamos pidiéndole a todos los individuos que nos ayuden a llenar este vacío", dijo Sheeran. "Incluso la donación más pequeña puede marcar la diferencia y mantener viva la esperanza de aquellos que se ven obligados a irse a la cama con hambre."
La campaña del PMA de “1000 millones por 1000 millones” es parte de una estrategia lanzada este año para dar la oportunidad a los individuos a ayudar en este esfuerzo en el que también pueden participar contribuyendo a “Gift of Hope” (Un regalo de esperanza, en español), que  permite a los ciudadanos entender lo que se puede adquirir con sus diferentes donaciones: desde una merienda gratis para un niño en un programa  de alimentación escolar hasta una estufa que ahorre combustible para una comunidad vulnerable.
22 de diciembre 2009

LAS ETERNAS PROMESAS CONTRA EL HAMBRE

FAO PLANEA CINCO ACCIONES CONTRA EL HAMBRE EN EL MUNDO
ROMA, 16 (ANSA) - Los jefes de Estado y de gobierno reunidos en la cumbre de la FAO, que se realiza hasta el miércoles en Roma, acordaron hoy un documento que prevé cinco acciones destinadas a combatir el hambre en el mundo, pero que corre el riesgo de quedar en la nada pues no se precisaron ni el origen ni la cantidad de fondos necesarios para implementarlas. Los "Cinco principios de Roma" indicados en el texto prevén invertir en los programas de desarrollo rural predispuestos por cada gobierno. Otra prioridad es la necesidad de implementar la coordinación estratégica a nivel nacional, regional y global para mejorar el gobierno y promover una mejor colocación de los recursos.
    El documento pide asimismo una actitud "binaria" que considere una acción directa para erradicar el hambre en las poblaciones más vulnerables, y la adopción de programas a medio y largo plazo para eliminar las causas de fondo del hambre y la pobreza.
    A continuación, la declaración solicita el refuerzo de la colaboración entre los diversos organismos que se ocupan de la seguridad alimentaria y, por último, asume el compromiso de vigilar que las promesas de ayudas se realicen concretamente.
    La cumbre, en tanto, evidenció la ausencia de los países más ricos, y eso hizo especular que las declaraciones corren el riesgo de terminar nuevamente en letra muerta. DFB
16/11/2009

LULA: HAMBRE TERRIBLE ARMA DESTRUCCION MASIVA

ROMA, 16 (ANSA) - "El hambre es la más terrible de las armas de destrucción masiva existentes en el planeta", afirmó el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, durante su intervención en la cumbre de la FAO sobre seguridad alimentaria.
    Lula se dijo convencido de que existen, sin embargo, los medios para derrotar el hambre. "Frente a la crisis los líderes mundiales no dudaron en gastar cientos y cientos de miles de millones de dólares para salvar los bancos, mientras sólo la mitad hubiera bastado para hacer frente a la emergencia alimentaria", subrayó Lula, quien se encuentra en Roma, sede de la FAO, para participar en la cumbre de esta organización de la ONU.
    "Muchos (líderes) parecen haber perdido la capacidad de indignarse" frente al hambre y la pobreza, destacó el mandatario brasileño.
    "Es fundamental -agregó- que los países desarrollados cumplan los compromisos asumidos" y "no ganaremos la lucha contra el hambre si no cambiamos la actitud ante la cooperación" para el desarrollo, dejando de imponer modelos desde afuera.
    "Es preciso dar vuelta la página", concluyó Lula da Silva. JMG
16/11/2009

PRESIDENTE DE PARAGUAY DENUNCIA RETROCESO CONTRA EL HAMBRE

AP – 17 de noviembre 2009
El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, denunció el martes que en estos dos años de crisis "hemos retrocedido 10 años de lucha contra el flagelo del hambre, la desnutrición y la muerte".
"Estamos padeciendo las consecuencias de una crisis global financiera y alimentaria que ha empeorado el acceso a una alimentación adecuada de una gran parte de la población mundial", afirmó Lugo en la cumbre alimentaria que sesiona en las oficinas de la FAO en la capital de Italia.
Más de 60 jefes de Estado y de gobierno, incluidos también los presidentes de Brasil, Chile y Venezuela, asisten a la Conferencia Mundial sobre la alimentación, que se concluirá el miércoles sin fijar una fecha para erradicar el hambre que afecta a más de mil millones de personas, entre ellas 53 millones en América Latina.
El mandatario paraguayo llamó la atención de que en el contexto de un cambio climático impredecible se ahondan las posibilidades de que las consecuencias negativas sean aún mayores.
A su juicio, la crisis global debe ser un fuerte llamado, un desafío y, más que nada, una oportunidad de reforzar las estrategias de solidaridad entre los pueblos del planeta y de lograr una conciencia planetaria de corresponsabilidad.
Señaló que existe una "extraña y dolorosa paradoja: mientras las grandes compañías productoras y exportadoras de alimentos incrementan su producción y sus ganancias, la cifra de personas que sufren hambre ha subido dramáticamente a más de mil millones de seres humanos, por primera vez en la historia de la humanidad".
Al referirse a la situación en su país, recordó que al menos un 70% de la población pobre depende directa o indirectamente de la agricultura como medio de vida, por lo cual dijo que "tiene un enorme interés en garantizar el derecho a la alimentación".
"Tenemos la obligación moral, jurídica e histórica de erradicar el hambre y la desnutrición de nuestros pueblos y, sólo con voluntad política, corresponsabilidad y solidaridad lo conseguiremos", planteó.
Cuba, por su parte, denunció la "indiscutible responsabilidad" de los países desarrollados con el hambre y la desnutrición de millones de personas.
El vicepresidente del Consejo de Ministros y ministro de Agricultura de Cuba, Ulises Rosales del Toro, dijo que eran responsables por haber impuesto la liberalización comercial entre actores claramente desiguales y las recetas de ajuste estructural.
De esta manera, agregó, "provocaron la ruina de muchos pequeños productores en el Sur y convirtieron en importadores netos de alimentos a países que antes se autoabastecían e, incluso, exportaban".
Sostuvo que la incapacidad de resolver el problema del hambre "no tiene justificación, más allá de la reiterada falta de voluntad política de los representantes de las sociedades desarrolladas para construir un orden internacional más justo, equitativo e inclusivo".
En su opinión, la mayor parte de los habitantes del planeta no es responsable de este estado de cosas, pero "padece sus consecuencias de la manera más cruel".
Sostuvo que la "esencia de la crisis alimentaria mundial radical en la desigual e injusta distribución de la riqueza a nivel global".

Manifestó que en el caso de Cuba, a los problemas de la seguridad alimentaria se suman los efectos del bloqueo económico impuesto desde hace casi 50 años por el gobierno de Estados Unidos.

 

 

 

FAMILIAS HISPANAS Y AFROAMERICANAS PRINCIPALES VICTIMAS DE DESNUTRICION EN EEUU

Moscú, 17 de noviembre, RIA Novosti. Las familias monoparentales, los hispanos y los afroamericanos fueron las categorías más afectadas por el hambre que en 2008 afectó a casi 49 millones de personas en EEUU, consta en un informe elaborado por el Departamento de Agricultura estadounidense.
Más de 17 millones de familias que se enfrentaron con el hambre el pasado año es el máximo histórico desde 1993, fecha en que Agricultura procedió a publicar informes anuales sobre la seguridad alimenticia en EEUU.
El 26,9% de las familias hispanas y el 25,7% de las afroamericanas pasaban hambre en 2008. En cuanto a las familias monoparentales (con sólo uno de los padres), las cifras eran del 37,2% entre las madres solteras, y del 27,6% entre los padres solteros.

La desnutrición afectó también a casi 1,1 millones de menores estadounidenses en 2008, lo que constituye el máximo nivel desde 1998.

 

 

 

PARAGUAY: 120 MIL NIÑOS PASARAN HAMBRE EN LAS CALLES EN EL 2010

Asunción – 2 de noviembre 2009
Así lo decidió la diputada del Partido Liberal Radical Auténtico Blanca Mignarro, junto a su colega, Olga Ferreira, del Partido Patria Querida, ambas miembros de la Comisión Bicameral Parlamentaria de Presupuesto. Los argumentos, casos de homonimia de beneficiarios de la SAS[1] con líderes campesinos.
Pero hay que agradecer la acción de ambas diputadas, ya que el senador Luis Alfredo Jaeggli tenía la intención de eliminar totalmente el presupuesto de la SAS, de borrar del mapa a dicha secretaria gubernamental, con la sola idea de que no tenía razón de ser, ya que otras secretarías bien podían hacer las funciones de la SAS.
Lo simpático es que la SAS es una creación a instancias del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para que se puedan implementar los llamados “Objetivos del Milenio”[2] que desde las corrientes críticas se le ha denominado “capitalismo asistencialista”[3] Algo así como un parcial paliativo a los acelerados procesos de empobrecimiento y destrucción medio ambiental que en Latinoamérica y el resto del planeta avanzan raudamente. Este tipo de organismos de asistencia social fueron ideados por sociólogos y científicos de la ONU y del Banco Mundial por ser las instituciones ideales para resolver los problemas de pobreza extrema, que no pueden cubrir las otras instituciones del Estado. Por eso es una gran perversa voluntad política el recortar infundadamente el presupuesto a la SAS
Pero como ocurre con Barack Obama y su plan de salud en EE.UU., en Paraguay el tema pasa por motivaciones puramente personalistas con un trasfondo más electoralista que ideológico. Se trata básicamente de que los pobres no salgan de su pobreza, ya que si salieran de ese estado, ya no serían el voto cautivo de los politiqueros prebendarios para el mercadeo antidemocrático de compra de votos por bolsas de víveres o algún miserable puesto de trabajo en condiciones infrahumanas (sobre todo para las mujeres, que terminan siendo mayoritariamente explotadas sexualmente por acoso o por otras vías peores) Se trata básicamente de defender un perfecto sistema de mafia politiquera
Lo más triste de todo es que los afectados no tienen base organizativa para reaccionar ante la condena a la que están sometidos, mucho menos sus padres, que no conocen lo que es la lucha social organizada, no existen movimientos populares urbanos de protesta, como los piqueteros en Argentina, solo el campesinado paraguayo está organizado en la lucha social y soportando las balas asesinas de los capangas y paramilitares.
Para más, los escasos y minúsculos partidos socialistas tuvieron que renunciar a todo discurso dialéctico, incluso el propio Partido Comunista Paraguayo, debido a la presencia de un grupúsculo de inadaptados campesinos que reivindica la lucha armada, permitiendo a la mafia conformar grupos armados para secuestros, bajo falsas banderas socialistas. Además de que aún está en desarrollo la articulación de las organizaciones políticas en Paraguay y los grandes medios de información comercial tienen una gigantesca capacidad de propaganda e influencia sobre la población paraguaya, que mantiene aún fuertes elementos de un autoritarismo heredados por 70 años de dictaduras militares.
Las ONG’s que asisten a niños en Paraguay sencillamente colapsarán, no tendrán capacidad de asistir a los niños de 40.000 familias abandonadas por el parlamento paraguayo, al ser eliminadas del presupuesto.
Si esto no es violencia social, si esto no es violencia política, entonces, ¿qué es?
El recorte del casi 50 por ciento del presupuesto de la Secretaría de Acción Social propuesto por la Comisión Bicameral de Presupuesto afectará a unas 30 mil familias paraguayas que viven en situación de pobreza.
Unos 200 mil niños y niñas no recibirán un complemento de ingreso, manifestó a la 1300 AM radio Fe y Alegría Paraguay Pedro Orue, funcionario de la S.A.S.
Entre los argumentos presentados por los parlamentarios para disminuir los montos figura la baja ejecución presupuestaria en dicha entidad, a esto Orue aseguró que hasta la fecha en la Secretaría de Acción Social se llevan ejecutados uno 75 por ciento en el ejercicio fiscal del presente año.
Ese argumento no se ajusta a la verdad, dijo, al tiempo de significar que esta acción es un “disparo” del Congreso contra el Ejecutivo.
Recalcó que miles de familias beneficiadas actualmente quedaran fuera de los programas sociales debido al recorte en la Comisión bicameral.

 

 

 

EL GOBIERNO ETIOPE PIDE AYUDA ALIMENTARIA PARA 6,2 MILLONES DE PERSONAS

Addis Abeba, 22 oct (EFE).- El Gobierno de Etiopía pidió hoy a la comunidad internacional ayuda alimentaria para 6,2 millones de personas afectadas por la sequía, cuando se cumplen 25 años de la hambruna de 1984, que provocó alrededor de un millón de muertos en el país.
Etiopía necesita 160.000 toneladas de ayuda de emergencia, por valor de más de 120 millones de dólares, para cubrir las necesidades de estas personas en el último trimestre de 2009, según dijo el secretario de Estado de Agricultura y Desarrollo Rural del Gobierno de Adis Abeba, Mitiku Kassa.
También solicitó once toneladas de alimentos especiales para niños y mujeres desnutridos, por un valor de cerca de 9 millones de dólares, y 45 millones adicionales de ayuda no alimentaria, al tiempo que informaba que el número de personas necesitadas de ayuda ha crecido de 4,9 a 6,2 millones desde principios de año.
Ayer, La organización Oxfam Internacional pidió un cambio radical en la forma de ofrecer ayuda para paliar el hambre en el mundo, con motivo del 25 aniversario de la hambruna de 1984 en Etiopía.
Oxfam señaló que existe un mecanismo de reacción automática para afrontar las crisis de alimentos, que consiste en enviar comida a los países necesitados y, aunque reconoció que de ese modo se salvan vidas, recalcó que "no se ofrecen soluciones a largo plazo que puedan acabar con estas crisis cíclicas y crónicas".
En el caso de Etiopía, que actualmente tiene más de 80 millones de habitantes según la organización humanitaria, la sequía le cuesta al país 1.100 millones de dólares al año, lo que supone casi toda la ayuda internacional que recibe.
Aparte de la actual sequía, según Oxfam, Etiopía se enfrenta a grandes amenazas en el futuro, ya que los científicos han predicho que para 2034, cuando se cumplirán 50 años de la hambruna de 1984, debido al cambio climático "la sequía será lo habitual y afectará a la región (de África oriental) tres de cada cuatro años".
Los organismos humanitarios de la ONU informaron la pasada semana en Nairobi de que más de 23 millones de personas en los países de Cuerno de África estarán expuestas este año a las inclemencias que se espera que produzca el fenómeno meteorológico de "El Niño".
"Más de 23 millones de personas dedicadas a la agricultura y la ganadería, así como desplazados internos y refugiados, estarán expuestos al impacto del agua en la región, que puede generar inundaciones, traer enfermedades y causar conflictos", señaló el portavoz de la Agencia de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), John Holmes.
Tras varios meses de una de las peores sequías en décadas, países como Kenia, Somalia, Tanzania, Uganda, Yibuti, Eritrea y Etiopía afrontan ahora el comienzo de la temporada de lluvias, que se augura muy fuerte debido a los efectos del fenómeno de "El Niño", recalcaba el responsable de la OCHA.
El Grupo Africano de Expertos de Alto Nivel sobre el Cambio Climático pidió ayer en Addis Abeba a los países desarrollados que reduzcan las causas que provocan este fenómeno, que afecta gravemente a África.
Según el Grupo, reunido en la Comisión Económica Africana (CEA), África debe negociar activamente y con una estrategia común en la Conferencia Internacional Sobre el Cambio Climático, prevista para el próximo diciembre en Copenhague, para conseguir "un resultado justo y equitativo".

África, que según recalca el Grupo "no tiene responsabilidad histórica" en el Cambio Climático, al que "es muy vulnerable", requiere el apoyo de los países ricos en materia financiera, para la construcción de infraestructuras y en transferencia de tecnología para hacer frente a esta amenaza.

 

 

 

FAO: MIL MILLONES DE PERSONAS SUFREN HAMBRE CRONICA

ROMA, 14 (ANSA) - Más de mil millones de personas sufren hambre crónica en el mundo, un nivel histórico debido a la combinación de las crisis alimentaria y económica global, que golpeó con mayor fuerza a la población más empobrecida, según un informe publicado hoy por la Organización para la Alimentación y la Agricultura de la ONU (FAO) y el Programa Alimentario Mundial (PAM).
    El temporal financiero que no ahorró ningún mercado hizo crecer el año pasado en el 9 por ciento el número de hambrientos, que llegó a 1.020 millones de personas, la cifra más elevada desde 1970, dice el documento.
    De acuerdo con el informe, casi la totalidad de las personas subnutridas en el mundo se encuentran en los países en desarrollo. En Asia y Pacífico se calcula en 642 millones de personas que sufren hambre crónica, en Africa subsahariana son 265 millones, en Latinoamérica y el Caribe son 53 millones, en Medio oriente y el norte de Africa son 42 millones y en los países desarrollados 15 millones, reporta el documento, en vísperas del Día MUndial de la Alimentación, establecido para el 16 de octubre.
    A causa de la crisis, en muchos países disminuyeron los flujos financieros y comerciales y cayeron en picada los ingresos por exportaciones, las inversiones extranjeras, las ayudas al desarrollo y las remesas, explica el informe.
    "Los líderes mundiales reaccionaron con contundencia a la crisis económica y financiera y lograron movilizar miles de millones de dólares en un plazo de tiempo muy corto. La misma acción enérgica es necesaria para combatir el hambre y la pobreza", aseguró el director general de la FAO, Jacques Diouf. "El aumento del número de víctimas del hambre es intolerable. Tenemos los medios técnicos y económicos para hacer desaparecer el hambre, lo que falta es una mayor voluntad política para erradicarla para siempre", precisó. Explicó que es clave "invertir en agricultura en los países en desarrollo, ya que un sector agrícola saludable es esencial no sólo para vencer al hambre y la pobreza, sino también para asegurar un crecimiento económico generalizado y la paz y estabilidad en el mundo".
   (ANSA). MRZ
14/10/2009

 

 

 

HAMBRE EN AMERICA LATINA

Observador Global – 15 de octubre 2009
La agencia de alimentos de la ONU lanzó un alerta que estremece: la extrema pobreza o indigencia aumentará en tres millones de personas en América Latina y el Caribe en 2009. La cifra de personas hambrientas llegará a los 71 millones. La crisis económica mundial y el alza desmedida de los precios en la región borraron de un plumazo los avances en este tema de los últimos 20 años. El problema no sólo es regional: más de 1.000 millones de personas sufrirán hambre a nivel global al finalizar este año.
La extrema pobreza o indigencia aumentará en tres millones de personas en América Latina y el Caribe en 2009, alcanzando a 71 millones de hambrientos, según un informe de la FAO (la agencia de alimentos de la ONU).
La región, al enfrentar una crisis alimentaria con una económica, desembocará a fin de año en un retroceso de los subnutridos al nivel que tenían hace 20 años: de 45 millones entre el 2004-2006, a los 53 millones que había a comienzos de los noventa.
El Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe 2009, destaca que los avances de los últimos 20 años, simplemente se borraron de un plumazo.
La FAO reiteró que los grupos más afectados son los afrodescendientes, unos 150 millones de personas ubicadas mayormente en Brasil, Colombia y Venezuela, y los indígenas -entre 40 y 50 millones de personas-, concentrados especialmente en Bolivia, con cerca del 62% del total de su población; Guatemala, con 41%, y México, con 10%.
La FAO cita a la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) que estimó que la crisis económica "impidió que entre 10 y 11 millones de personas dejaran de ser pobres en el 2008 y que el número de personas en pobreza extrema, medida comúnmente asociada al hambre, aumentará en 3 millones, para llegar a los 71 millones de personas".
El análisis de la FAO precisa que la última crisis económica global combinada con el alza en los precios de los alimentos persisten, "erosionando casi dos décadas su progreso en el combate contra el hambre en la región".
"Se acelera el crecimiento del número de hambrientos desde el 2006", comentó en rueda de prensa José Graziano da Silva, representante regional de la FAO, con sede en Santiago.
"No importa si hablamos de la crisis de precios de los commodities (materias primas) o de la crisis económica; la dimensión fundamental de la seguridad alimentaria que se ve afectada en América Latina y el Caribe es el acceso a los alimentos", añadió. "Ese es el talón de Aquiles de nuestra región, que es una exportadora neta de alimentos para todo el mundo".
A pesar de que se vislumbran señales de reactivación a nivel global, "parece indudable que la crisis financiera internacional dejará secuelas perdurables en la economía de los países y de los habitantes de la región".
"Nos hallamos en un punto crítico, en un escenario negativo, caracterizado por un desempleo creciente y por precios de los alimentos (que) aún son elevados, generando una combinación letal para los sectores más pobres de la región", afirma el estudio.
"La crisis de acceso a los alimentos persiste y se ha profundizado", añade.
La FAO precisó que los niveles de desnutrición crónica infantil aún son altos, especialmente en países como Guatemala, Bolivia, Perú, Honduras, Haití y Ecuador, donde alrededor de 30% o más de los niños la padecen.
En tanto, algunos de los países con bajos niveles de desnutrición infantil presentan altos niveles de sobrepeso y obesidad: cerca del 10% de los niños tienen sobrepeso en Chile y Argentina, y en países como Perú conviven ambas situaciones.
Algunos de los objetivos de la FAO en la región son fortalecer los Programas Nacionales de Lucha contra el Hambre y la Desnutrición Infantil, apoyar a la agricultura urbana y periurbana; rescatar los productos originarios y fortalecer la equidad de género y de minorías.
El documento señala que la crisis alimentaria se arrastra hace tres años, por lo que "la agricultura y la seguridad alimentaria" se han reposicionado en la agenda pública de la región.
En una perspectiva de mediano y largo plazo, identifica tres focos que hay que abordar: el dinamismo del mercado interno de alimentos básicos, la gestión y manejo de riesgos -volatilidad de precios, riesgos climáticos y financieros- y el reforzamiento de los sistemas de protección social de precios".
El problema no sólo es regional. "Recientes pronósticos de la FAO indican que por efecto de la crisis alimentaria, más de 100 millones de personas se sumarían a la población que padece hambre en el mundo durante el último año. De cumplirse este escenario, 1.020 millones de personas sufrirían hambre a nivel global al finalizar 2009, de las cuales el 89% se localiza en Asia y el Pacífico y en África subsahariana".
Las respuestas están en el campo -dijo la FAO- donde se concentra la mitad de los indigentes de Latinoamérica y también el potencial de la agricultura pequeña o familiar, "aún no explorado adecuadamente. Sector que se constituye como proveedor importante de los alimentos consumidos en muchos países, aunque tenga niveles de productividad más bajos que el sector agrícola exportador".
Agrega que esos pequeños productores podrían "mejorar la seguridad alimentaria" y colaborar en el crecimiento económico.
"Estas políticas permiten transformar lo que para muchos es un problema -la pequeña agricultura- en parte de la solución...", añade.

 

 

APOCALIPTICO MAPA DEL HAMBRE EN EL MUNDO; HAY 27.400 MUERTOS CADA DIA

5 de octubre 2009
Programa Mundial de Alimentos (PMA)
Las estadísticas divulgadas por la ONU hace un par de semanas de que más 1.020 millones de personas pasan hambre en el mundo son desalentadoras, pero detrás de esa cifra se esconden números muchos más dramáticos, según un detalle realizado por Programa Mundial de Alimentos.
Hay 27.400 muertes por día a causa del hambre en el mundo y lo más grave es que por ese mal fallecen 14.400 niños, es decir, uno cada seis segundos.
A pesar de que quienes luchan contra la proliferación del hambre en el mundo son optimistas, la verdad es que factores como las sequías, las guerras, los conflictos internos, los desastres naturales, las malas políticas gubernamentales y la crisis económica y financiera están frenando su reducción e incluso en los últimos años se ha presentado un aumento preocupante.
Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el principal organismo que lucha contra ese flagelo, 10 millones de personas mueren cada año de hambre o enfermedades relacionadas con ella y representan más que los decesos generados por el VIH, la tuberculosis o la malaria, juntas.
Un preconcepto que confunde. Desafortunadamente, cuando se habla de hambre el lugar común para recordar esa tragedia son las imágenes de la hambruna que soportó Etiopía entre 1984 y 1985, las familias enteras sin hogar buscando refugio en las inundaciones en Bangladesh, o de los refugiados que huyen de la guerra en la República Democrática del Congo o en Sudán. No obstante, los hambrientos son personas de todas las edades y se cuentan de a miles en todas partes del mundo, desde bebés cuyas madres desnutridas no pueden producir suficiente leche, hasta ancianos que no tienen familiares que los cuiden.
Son los desempleados de los barrios marginales, los campesinos sin tierra que cultivan campos de otras personas, los huérfanos por causa del sida y los enfermos que necesitan alimentos especiales para sobrevivir.

Las estadísticas indican que Asia es el continente donde más cantidad de población tiene problemas de hambre, con 642 millones de personas, seguida de África subsahariana con 265 millones, aunque esta última es la región del mundo donde los casos son, en su mayoría, más graves.
En América Latina hay 53 millones de hambrientos y las muertes de niños ascienden a 288 diarios (uno cada cinco minutos).
 
MAS DE 14.500 NIÑOS MUEREN DE HAMBRE POR DIA
Y lo peor es que por ese mal mueren 14.400 niños, es decir uno cada seis segundos. Estas cifras demuestran que las estadísticas divulgadas hace dos semanas de que 1.020 millones de habitantes en el mundo aguantan hambre es desalentador, pero lo que se esconde detrás es más dramático. Pero a pesar de que quienes luchan contra ese mal son optimistas, la verdad es que factores como las sequías, las guerras, los conflictos internos, los desastres naturales, las malas políticas gubernamentales y la crisis económica y financiera están frenando su reducción e incluso en los últimos años se ha presentado un aumento.

Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el principal organismo que lucha contra ese flagelo, 10 millones de personas mueren cada año de hambre o enfermedades relacionadas con ella y representan más que los decesos generados por el VIH, la tuberculosis o la malaria, juntas. Desafortunadamente, cuando se habla de hambre el lugar común para recordar esa tragedia son las imágenes de la hambruna que soportó Etiopía entre 1984 y 1985, las familias enteras sin hogar buscando refugio en las inundaciones en Bangladesh, o de los refugiados que huyen de la guerra en la República Democrática del Congo. No obstante, los hambrientos son personas de todas las edades, desde bebés cuyas madres desnutridas no pueden producir suficiente leche, hasta ancianos que no tienen familiares que los cuiden. Así mismo, son los desempleados de los barrios marginales, los campesinos sin tierra que cultivan campos de otras personas, los huérfanos por causa del sida y los enfermos que necesitan alimentos especiales para sobrevivir. Como se lo dijo a EL TIEMPO Alejandro Chicheri, portavoz del PMA para América Latina y el Caribe, "el hambre es una preocupación y urgencia diaria en todo el mundo, aunque más acentuada en los países pobres.

Las estadísticas indican que Asia es el continente donde más cantidad de población tiene problemas de hambre, con 642 millones de personas, seguida de África subsahariana con 265 millones, aunque esta última es la región del mundo donde los casos son más graves. En América Latina hay 53 millones de hambrientos y las muertes de niños ascienden a 288 diarios (uno cada cinco minutos).

Meta incumplida

El tema del hambre está en todas las agendas sociales del mundo y dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio se establece que entre 1990 y el 2015 se debe procurar reducir a la mitad el número de personas que la padecen, pero la realidad es que esto no se está cumpliendo. Para el funcionario del PMA, el principal factor que está poniendo en peligro esa meta es la crisis económica mundial, que ha destinado recursos hacia el salvamento de entidades financieras y sectores líderes. Mencionó que en el caso del organismo, el presupuesto con el que cuenta para atender las necesidades en 100 países con problemas es de 2.500 millones de dólares, aunque las necesidades reales son de 6.700 millones. Y es que, al igual que un círculo vicioso, el ciclo de la pobreza no solo afecta a las víctimas durante toda su vida sino que también se transmite a sus descendientes. Así, una madre malnutrida engendrará un bebé con bajo peso. Se estima que 167 millones de niños menores de cinco años en el mundo tienen bajo peso debido a la malnutrición crónica. Esto significa que el 20 por ciento de todas las personas que sufren de hambre son niños.

Situación en Colombia

Pero si a nivel mundial la situación del hambre se ha acentuado por la crisis económica, los conflictos y los desastres naturales, en Colombia la realidad no es diferente. Praveen Agrawal, director del PMA para el país, le dijo a EL TIEMPO que los avances en materia de reducción de la desnutrición en el país han registrado un pequeño retroceso. El funcionario dijo que en Colombia el 12 por ciento de la población tiene malnutrición crónica y el PMA atiende al núcleo más crítico que comprende a 400.000 personas, aunque la ONG quiere ampliar su radio de acción a 530.000, aunque las limitaciones son netamente financieras pues el programa se financia de donaciones voluntarias de gobiernos, sector privado y personas.

El PMA tiene 10 oficinas en 21 departamentos colombianos y según Agrawal, los problemas más graves de hambre están en las costas Pacífica y Atlántica, y aunque por el conflicto interno en ocasiones hay algunos problemas con el envío de comida a regiones apartadas, se ha construido una cultura para permitir el acceso del programa a esos lugares.

Holman Rodríguez - redactor internacional  5 de octubre 2009

 

 

EL DESPERDICIO DE COMIDA

28 de Septiembre de 2009 - www.mdzol.com
963 millones de personas padecen hambre en el mundo según datos oficiales de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la FAO. Pero, esta realidad vive paralela a otra: la ingente cantidad de comida malgastada a diario en todo el planeta.

Una cifra: "con la comida desperdiciada durante un año en el Reino Unido y Estados Unidos se podría sacar de la hambruna a todas las personas que pasan hambre en el mundo". Es decir, a esos 963 millones de personas. Esa es la conclusión a la que ha llegado el experto Tristram Stuart, autor de “Basura: destapando el escándalo global de alimentos” (Penguin 2009), que asegura que ha usado datos oficiales, incluidas cifras de Naciones Unidas.
Las rebanadas perdidas
¿Pero cómo se malgasta la comida? Stuart cuenta a BBC Mundo un ejemplo: “A los supermercados no les gusta hacer sus sándwiches con la rebanadas externas de un pan. Visité una fábrica que hacía sándwiches para una cadena de supermercados y cada día tiraban 13.000 rebanadas”.
También nos habla de fruta y verdura que aún siendo perfectamente comestible, se desecha porque tiene algún golpe o su aspecto no es 100% óptimo. El investigador afirma que “hay supermercados que no admiten manzanas que no tengan un determinado color o combinación de colores entre el rojo y el verde”.
Stuart apunta a las cadenas de supermercados como las grandes responsables del malgasto de comida, pero no se olvida de pescadores, agricultores, empresas que trabajan con alimentos ni tampoco del ciudadano de a pie. Asegura que “en el Reino Unido las familias tiran a la basura un cuarto de la comida que compran”.
En busca de soluciones
Tom MacMillian, director ejecutivo de Food Ethics Council, una organización británica que promulga una política alimentaria sostenible, dijo a BBC Mundo que “es escandaloso que desperdiciemos tanta comida. Completamente innecesario”. Pero también aporta un punto de optimismo: “Estamos viendo algunos supermercados más flexibles con los estándares de calidad, aunque aún hay que avanzar mucho más”.
Hablando de soluciones, Tristram Stuart considera que “hay muchas y sencillas”. Cuenta que en el Reino Unido hay supermercados que ceden a organizaciones que trabajan con personas pobres parte de la comida que, hasta hace poco, tiraban a la basura. “Hace 5 años esto casi no sucedía, pero ahora hay muchas cadenas que se lo plantean”, asegura.
Uno de los problemas, indica, es que “los supermercados no dicen cuanta comida desperdician. Los gobiernos deberían obligarlos, ya que si se publicara se verían obligados a reducir estas cifras por la presión de la opinión pública”.  MacMillan va más allá y concluye que la solución pasa por “un estilo de vida más sostenible. En todos los aspectos”.
Fuente BBCMundo.

 

 

SALVAR A LA BANCA MATA DE HAMBRE

El Banco Mundial anunció que este año otros 155 millones de personas han sido abocados a la más abyecta pobreza. Pero en los medios de comunicación no hubo espacio para reflejar ese dato.
Ya que estaba todo dedicado a exponer las astronómicas cifras de dinero que se están dedicando a salvar a la banca y a los demás potentados que han contribuido con su enriquecimiento personal a hundir el sistema financiero internacional.
Los datos que se publicaron sobre aquel informe se limitaron a constatar que el crecimiento de la economía mundial caerá en 2009 a sólo un 0,9% del PIB global y que el volumen total de comercio internacional se reducirá por primera vez en 25 años, a causa de la recesión de los países industrializados provocada por la debacle bursátil y bancaria.
Los medios nos rebotaron una auténtica cascada de ominosas cifras macroeconómicas, manejando billones de unidades monetarias, pero a nadie se le ocurrió que el dato más importante eran esos 155 millones… de personas. Pero ¿cómo se va a comparar tan mísera cantidad con los 200.000 millones de dólares que se emplearon en rescatar a los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac? ¿O con los 700.000 millones que la Reserva Federal de EEUU está dedicando a comprar activos tóxicos de las grandes entidades financieras internacionales?
Mucho menos se puede parangonar ese número de miserables con los 6,7 billones de dólares que ya se han dedicado en todo el mundo a salvar grandes bancos, aseguradoras, entidades financieras y compañías multinacionales.
¡Y no basta!
Según Barry Ritholtz, autor de Bailout Nation, habrá que dedicar hasta 8 billones de dólares de los impuestos de todos nosotros a salvar el sistema capitalista mundial. Esa cantidad es superior a todos los gastos públicos de EEUU durante la totalidad del siglo XX, incluido lo que le costó a la superpotencia su participación en la Segunda Guerra Mundial, la de Vietnam, el Plan Marshall, el New Deal, la invasión de Irak… En breve, equivale a más de la mitad del PIB actual de Estados Unidos.
Aunque lo verdaderamente asombroso es que de pronto se pueda disponer de esas sumas fabulosas, cuando durante decenios ha sido imposible distraer un mero 0,7% del PIB de los países ricos para ayudar al desarrollo de los verdaderamente necesitados. En España, como somos ahora tan solidarios, prometemos que lo lograremos… en 2012.
Ya veremos. Por el momento, para dedicar cantidades tan desaforadas a retribuir a los mismos que nos han llevado a la ruina, estamos dejando sin la asistencia básica de supervivencia a los marginados del planeta. Las grandes organizaciones humanitarias de la ONU, de las que dependen para comer más de cien millones de personas en todo el mundo, se están quedando sin fondos porque los gobiernos están restringiendo sus presupuestos de ayuda exterior.
El World Food Programme (WFP), por ejemplo, ha recibido menos de la décima parte de los 5.200 millones de dólares que necesita para alimentar a 49 millones de personas en doce de los países más míseros del orbe. Así que se ha visto obligado a recortar las ya exiguas raciones que reparte en Etiopía y Zimbabue. “El hambre avanza en todo el mundo”, advertía hace poco la directora ejecutiva del WFP, Josette Sheeran. “La crisis alimentaria ha golpeado al planeta con más fuerza de la que nos podíamos imaginar”. Porque llueve sobre mojado.
La penuria llega cuando el Tercer Mundo no ha empezado a recuperarse de la brutal escalada del precio de los alimentos que este verano multiplicó por millones el número de niños, mujeres y ancianos desnutridos. Todos ellos están ahora en peligro de muerte inminente. Para salvarlos, dice Sheeran, el WFP necesita menos del 1% del dinero que se está invirtiendo en reflotar a los grandes imperios financieros. ¿Podría quizá la gran banca prescindir de ese 1% para salvar millones de vidas? No lo creo.
Carlos Enrique Bayo- 2009-09-17
http://www.solidaridad.net/noticias.php?not=5832

 

 

 

EL HAMBRE REBROTA EN ARGENTINA

La presidenta Fernández reconoce que el 23% de la población vive en la pobreza - Las autoridades toman medidas de urgencia contra la desnutrición

ALEJANDRO REBOSSIO - Buenos Aires - 21/09/2009
"Acá la ayuda nunca llega", se resigna Juanita, una mujer delgada que malvive en una casa precaria de madera al lado de una laguna cubierta de pajonales y basura en Villa Itatí, un barrio de chabolas del sur del Gran Buenos Aires con 50.000 habitantes. Su casa está inundada por el olor del vertedero, donde los cartoneros acumulan lo que recolectan, pero cuando llueve también se llena del agua de la laguna. A pocos metros, un vecino cría cerdos, que se alimentan de los desperdicios.
En las últimas semanas, el hambre y la pobreza han vuelto a la primera plana de la agenda en Argentina. Siete años después de que las imágenes de desnutrición en la norteña provincia de Tucumán recorrieran el mundo en plena crisis de este país productor y exportador de alimentos, la oposición, la Iglesia católica, las organizaciones sociales, los sindicatos, los medios y hasta la aristocracia rural han encendido el debate. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha respondido con un plan de 272 millones de euros para crear cooperativas que empleen a 100.000 personas. El alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, ha inaugurado un refugio para 140 personas sin techo, mientras afronta acusaciones del Consejo de los Derechos de Niños por gastar poco en programas para chavales pobres y las denuncias del cardenal primado de Argentina, Jorge Bergoglio, por la exclusión en la capital. Mientras, en Itatí y otras villas miseria los pobladores aseguran que siguen tan pobres como siempre y que nunca se notó una mejoría, pese al fuerte crecimiento de la economía entre 2003 y 2008.
En la crisis argentina de 2002 la pobreza llegó a afectar al 57% de la población. Durante el mandato de Néstor Kirchner (2003- 2007), el indicador retrocedió hasta el 26,9%, el nivel de 1998, cuando comenzó aquella crisis. Desde 2007, la inflación y la debacle internacional quebraron la tendencia, según las estadísticas privadas. La Universidad Católica Argentina calcula que hasta el 39% de la población vive en la pobreza. En cambio, el Instituto Nacional de Estadística ha informado de que el índice de pobreza disminuyó en 2007 y 2008, hasta el 15%. Sin embargo, Kirchner ha reconocido que subió al 23%.
La campaña de las legislativas del 28 de junio, en las que triunfó una oposición fragmentada, no se centró en la pobreza. Pocos días después, un hospital de Salta (noroeste del país) reveló que uno de cada tres niños está desnutrido.
A mediados de agosto, la Iglesia católica argentina difundió un mensaje del Papa Benedicto XVI, que denunciaba el "escándalo" de la pobreza. Un día después, la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) se movilizó en Buenos Aires y otras ciudades ante la crisis. "No basta con los discursos, hay que demostrar que se puede distribuir la riqueza", sostuvo su secretario general, Hugo Yasky. Finalmente, la presidenta argentina reforzó el plan de cooperativas, que se suma al de ayuda alimenticia y a un subsidio de hasta 55 euros mensuales para las familias con seis niños o más. Pero ni la tarea del Estado ni la de las organizaciones sociales alcanza.
"El hambre nunca disminuyó en estos años", se queja Fátima Núñez, coordinadora del centro infantil de la Fundación Che Pibe, en Villa Fiorito, el barrio bonaerense de chabolas donde vivía Diego Maradona y donde permanecen 42.000 personas.
En las aulas del centro están pegados los carteles de la campaña que desde 2004 viene denunciando que "El hambre es un crimen". Este fin de semana la campaña recibió el respaldo de 200 cineastas, artistas plásticos, escritores y deportistas ante las agresiones que han sufrido sus organizadores. "Hay más necesidades desde el año pasado. Además, en estos años apareció el paco (pasta base de la cocaína)", lamenta Fátima. En un paseo por Villa Fiorito, entre casas de madera, chapa, cartón o ladrillo, algunas con banderas del Boca Juniors, y entre los brazos del Riachuelo que, con su color negro de contaminación, limita el sur de Buenos Aires, Fátima se topa con dos padres jóvenes que deambulan con su bebé de rostro sucio. "Están consumidos por el paco", comenta.
"Hay desnutrición", relata Fátima. "Está todo caro: la carne, la leche, las frutas", enumera, en un país que sufre estanflación (recesión e inflación), según analistas privados. "¿Por qué no fuiste a la escuela?", le grita Fátima, entre ladridos, cacareos y cumbia, a un adolescente que construye su casa de ladrillos. Tiene mejor suerte que su hermano, que fue tiroteado por piratas del asfalto.

"Hay más miseria", se queja Julia Ferraro, de 56 años, 12 hijos y 15 nietos. Hasta hace cinco años, Julia repartía en su barrio la comida que distribuía la provincia de Buenos Aires. "Al principio dábamos leche, harina, aceite, fideos. Al final, sólo leche y desde el año pasado la provincia da tarjetas con 80 pesos mensuales (14,50 euros) para los que tienen un hijo y de 100 (18,10 euros) para los que tienen dos o más", plantea.

 

 

 

DIRECTORA EJECUTIVA DEL PMA ADVIERTE SOBRE LA CRECIENTE CRISIS MUNDIAL DE HAMBRE

Declaración de la Directora Ejecutiva del PMA, Josette Sheeran

LONDRES, (16 de septiembre de 2009)
Justo cuando se cumple el primer aniversario de la crisis financiera internacional, en el mundo ha aumentado el número de personas, pero hay menos alimentos para ayudarlos. Para los más desamparados, la tormenta perfecta los está azotando con dureza.
El doble impacto de la crisis financiera y del alza record del precio de los alimentos en todo el mundo sigue siendo devastador. Añada a esta situación una tormenta, una sequía, y un conflicto y tendrá usted la receta perfecta para el desastre.
El presupuesto del PMA de este año para alimentar a 108 millones de personas en 74 países es de US$ 6.7 mil millones. Pero hoy, tan solo contamos con US$2.6 mil millones. Los donantes han sido extremadamente generosos, pero la realidad es que el costo de los alimentos sigue siendo elevado, las necesidades han aumentado y ello requiere que el mundo actúe de manera eficaz.
Hacemos este llamado urgente al mundo para pedirles que las señales de recuperación económica no nos hagan olvidar a aquellos a quienes la crisis financiera golpeó con más dureza, a los más necesitados.
Hoy más que nunca, tanto en los Estados Unidos como en gran parte de Europa, más y más personas dependen ahora de las redes de seguridad de sus gobiernos para obtener alimentación y apoyo. Pero para alrededor del 80 por ciento de la población mundial no existen las redes de seguridad social.
Necesitamos urgentemente US$ 3 mil millones adicionales para atender estas necesidades, una cantidad que representa menos del 0.01% de lo que se proporcionó para estabilizar el sistema financiero. Creemos que esto es fundamental para la paz mundial y la estabilidad.
Si el nivel de fondos se mantiene como está actualmente, a partir de octubre tendremos que reducir nuestro apoyo en todo el mundo, incluyendo reducir a la mitad la cantidad que estamos apoyando en Kenya. Estaremos llegando a una quinta parte de los que hemos estado asistiendo por el impacto de los precios de los alimentos en Bangladesh. En Somalia tendremos que reducir las raciones a la mitad. En todo el mundo hay muchos más ejemplos como estos.
DATOS SOBRE EL HAMBRE:
El Reto:
Hoy hay más personas con hambre y menos asistencia alimentaria de la que hemos visto en décadas. El número de personas que padecen hambre pasará, por primera vez en la historia, los 1 mil millones este año, mientras el flujo de asistencia alimentaria estará en su nivel más bajo de los últimos 20 años.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) se enfrenta a un grave déficit presupuestario al tener solo un tercio de la financiación que se necesita para alimentar a 108 millones de personas este año.
Esto significa que:
Habrá una reducción en las raciones y recortes en los programas que sirven como salvavidas para las personas con hambre en el mundo.
En Kenya, donde la sequía y los precios de los alimentos han empujado a casi 4 millones de dólares en la trampa del hambre, el PMA se está preparando para reducir las raciones en octubre.
En Guatemala, el programa del Vitacereal del PMA que proporciona alimentos nutritivos a 100.000 niños y 50.000 mujeres embarazadas y lactantes, está bajo el riesgo de ser interrumpido.
En Bangladesh, el PMA está llegando a casi 1 millón de personas de los 5 millones que no pueden comprar alimentos necesarios para sus familias.
Qué se puede hacer:
El PMA necesita de US$ 3 mil millones adicionales para cerrar la brecha presupuestal de este año.
Los gobiernos, empresas privadas y las personas civiles pueden ayudar al PMA a cumplir con las necesidades urgentes de hambre en lugares como Kenia, Guatemala y Bangladesh.
Con la Asamblea General de las Naciones Unidas y la Cumbre del G-20 en Pittsburgh a la vuelta de la esquina, hay una oportunidad ideal para que los líderes mundiales coloquen el problema del hambre en el mapa de los temas a tratar.
Hechos y cifras:

  • Número de personas que padecen hambre en 2009: 1,02 mil millones *
  • Número de personas que el PMA espera alimentar en 2009: 108 millones
  • Presupuesto del PMA para el 2009: U.S $ 6.7 mil millones
  • Fondos del PMA confirmados (septiembre de 2009): U.S$ 2.6 mil millones
  • Pronóstico del déficit del PMA para el 2009: U.S$ 3 mil millones
* Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación (FAO)

 

 

 

GUATEMALA: PMA SE QUEDA SIN FONDOS PARA AYUDA A DESNUTRIDOS

Guatemala, (2 de septiembre de 2009).-
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) anunció ayer que el plan Vitacereal, que apoya a 150 mil personas con desnutrición crónica, será suspendido a partir de octubre, porque no cuenta con más recursos de cooperantes para sostenerlo.
Vitacereal, que tiene un costo de US$500 mil mensuales, es el programa más importante del PMA en apoyo a la recuperación de desnutridos, e incluye a 50 mil madres, y cien mil niños, y beneficia a 35 organizaciones campesinas que cultivan maíz.
El anuncio se da en medio de la crisis alimentaria originada por la sequía prolongada en el corredor seco de oriente. Irma Palma, oficial del PMA en Guatemala, explicó ayer que la crisis financiera mundial generó merma en los cooperantes de esa oficina de las Naciones Unidas, la cual recortó sus aportes internacionales.
No hay respuesta
La oficial informó que, a pesar de los esfuerzos, ha sido imposible conseguir nuevos cooperantes. “Hemos tocado muchas puertas, pero no hemos conseguido apoyo para sostener el programa; el último aporte fue de un país asiático, y nos dio vida para una semana más”, expresó.
El programa Vitacereal, vigente desde el 2006, apoya a personas vulnerables a la desnutrición en 109 municipios y 14 departamentos del país, y consiste en la entrega mensual de tres kilos de un compuesto de maíz, soya y micronutrientes a cien mil niños de entre 6 meses y 3 años, además de 50 mil madres en estado de gestación.
Entre los municipios que apoya el programa se encuentran los afectados por la actual crisis alimentaria como Camotán y Jocotán, en Chiquimula; San Pedro Pinula, en Jalapa, y Cubulco, Salamá y Rabinal, en Baja Verapaz, donde se han registrado casos críticos de desnutrición.
Carlos Arriola, médico del dispensario Bethania, en Jocotán, dijo: “Sería catastrófico y muy grave, porque es uno de los programas que ha funcionado y, en este momento de pérdida de cosechas, sería muy negativo”.
El cierre del programa afectará, además, a 35 organizaciones campesinas que aportan el maíz para preparar el compuesto y a tres empresas guatemaltecas que lo procesan, destacó Palma.

World Food Programme © 2007

 

 

 

DECRETAN EN GUATEMALA ESTADO DE CALAMIDAD POR ESCASEZ DE ALIMENTOS

La hambruna en el país afecta a 54 mil familias y 400 mil están en riesgo: presidente Alvaro Colom.
AFP
Publicado: 09/09/2009 08:59
Guatemala. El presidente de Guatemala, Álvaro Colom decretó la noche del martes un "estado de calamidad pública" a nivel nacional para enfrentar la crisis alimentaria y nutricional que vive este país centroamericano tras una intensa sequía que afectó a los principales cultivos.
"He decidido hacer uso de la ley de orden público y declarar un estado de calamidad pública en todo el territorio nacional, ya que las consecuencias de la insuficiencia alimentaria y nutricional no afectará solamente a los departamentos del corredor seco, sino al conjunto del país", afirmó Colom.
El mandatario guatemalteco difundió el mensaje a la nación a través de radio y televisoras a las 04:20 horas GMT.
"Esta declaratoria nos permitirá tener acceso a recursos de la cooperación internacional que se ofrecen solidariamente para que este tipo de situaciones, así como movilizar recursos del presupuesto nacional con mayor agilidad", precisó el gobernante.
De acuerdo con Colom, la insuficiencia alimentaria y nutricional, así como la desnutrición, son un problema estructural en el país, producto de la inequidad que históricamente afectó a la sociedad guatemalteca en su conjunto.
"Hago un llamado al conjunto de sectores de la vida nacional para que todos contribuyamos a enfrentar este grave problema y sus distintas manifestaciones", subrayó el presidente.
La escasez de alimentos a causa de una prolongada sequía provocó la muerte de 462 personas en zonas pobres de Guatemala entre enero y julio de este año, según un estudio del Ministerio de Salud divulgado este martes.
Colom indicó que la hambruna afecta a 54 mil familias en el país y podría arrastrar al hambre a otras 400 mil antes de que termine el año.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) comenzó este martes la entrega de 20 toneladas de galleta nutritiva en 164 comunidades afectadas por el hambre.
Colom calificó la situación como una tragedia de dimensión "histórica", dada la extensión de la población afectada, casi toda la población pobre del país o 51 por ciento de los 13 millones de habitantes, según datos oficiales.
Un estudio de la Secretaría de Seguridad Alimentaria (Sesan), presentado el 16 de agosto, indicó que el número de comunidades en peligro de hambruna se elevó en 113 por ciento en los últimos tres meses debido a la sequía.
El embajador de Estados Unidos, Stephen McFarland, dijo recientemente que para poder activar programas de ayuda internacional de emergencia se necesitaba que Guatemala declarara el estado de calamidad, tal cual lo hizo Colom este martes.
La hambruna se acentuó en las regiones más pobres del país debido a la destrucción por la prolongada sequía de los cultivos de maíz y frijol, productos que constituyen la base de la dieta de los guatemaltecos.

 

 

HAMBRUNA EN COREA DEL NORTE

Publicado el 7 de septiembre 2009
La tercera parte de los niños y mujeres de Corea del Norte sufre desnutrición y el de alimentos de ese país asciende a dos millones de toneladas. Así se desprende de un informe presentado por el Programa de Alimentación de las Naciones Unidas.
Los niños norcoreanos ya nacen desnutridos y no reciben suficiente leche del pecho materno porque las mujeres no están bien alimentadas. Desde los años 90 del siglo pasado Corea del Norte es azotada por una hambruna que causó la muerte de cientos de miles de personas. A ello se suma que desde julio pasado han disminuido las donaciones de víveres como represalia por el programa atómico norcoreano.
De los 6 millones de paquetes de alimentos que iban a recibir los norcoreanos sólo accederán a un millón 300 mil.
http://www.rnw.nl/es/espa%C3%B1ol/article/hambruna-en-corea-del-norte

(Radio Nederland)

 

 

EUROPA COME DEMASIADO "UNA SOLA TIERRA YA NO ES SUFICIENTE"

La Fao lanza la alarma: basta de desperdiciar comida.
Para saciar a todos serían necesarios los recursos agroalimentarios de tres planetas.
El informe revela: sobre 6,7 mil millones de habitantes, alrededor de 923 millones sufren y mueren de hambre.
ANDREA TARUINI
De nuestra corresponsal
BERLIN- Una sola Tierra no es suficiente para saciar a todos sus habitantes. Si en el futuro próximo todos comiéramos tanta comida y tantos manjares preciosos, comenzando por la carne, y el pescado, como los europeos, entonces serían necesarias tres Tierras, sería necesaria una producción alimenticia triple a la que es posible en nuestro querido, viejo y superpoblado “planeta azul”, para nutrir a sus habitantes. Y visto que los planetas no pueden clonarse, la única solución es comer menos para saciar a todos, una reedición amarga y alarmada de “trabajar menos, trabajar todos”  del sesenta y ocho y después. Lo dicen los últimos informes de la Fao, la Organización de las Naciones Unidas para agricultura y alimentación, en el que la Sueddeutsche Zeitung ha dedicado una de sus frecuentes páginas enteras sobre las grandes emergencias.
El fantasma del hambre, viejo como la humanidad, resurge siempre inesperado para desafiar con rostros nuevos. Las cifras hablan claro, dan miedo. Solo el 11% de la superficie de la Tierra es utilizable para la producción agroalimenticia. Es decir una superficie aproximada a un poco más de 5 veces Italia, para saciar a todo el mundo. Y desde aquí al 2050 la población mundial se elevará a 9,3 mil millones de personas. En fin, ya no podremos continuar más con las costumbres de hoy.
Es verdad, advierten los expertos internacionales citados por el “investigative reporter de la Sueddeutsche, Sebastian Herrmann, que hoy de 6,7 mil millones de habitantes del Planeta, alrededor de 923 millones sufren y mueren de hambre. Pero también es cierto que si cambiáramos todos, o mejor dicho todos nosotros los europeos, norteamericanos y además nuestros “conciudadanos del mundo” que están llegando a una amplia prosperidad, es decir brasileros, chinos, hindúes y demás, la producción alimenticia actual puede evitar el hambre masiva.
Pero de otra manera será un desastre: sobre 9,3 mil millones de seres humanos un tercio será golpeado por el hambre. Por culpa de los obesos, o mejor dicho de las costumbres de los obesos. Comer carne es algo que cada vez gusta más en el mundo rico o nuevo rico: en Baviera, la patria del Bmw y de los súper trenes Siemens, donde el sobrepeso por sobrealimentación hipercalórica entre los locales de  wurst y bistecks t-bone, con porciones de 2 kg, como son tan numerosos que la Cruz Roja se ha visto obligada a encargar ambulancias especiales de 140.000 euros, para cuando los “pesados” se sienten mal, incluso las amplias ambulancias Mercedes o Volkswagen T5 y las camillas no soportan el peso. En China con respecto a 1995, hasta el 2020 la demanda de carne se duplicará.
La misma tendencia involucra a brasileros, chinos, hindúes y otros pueblos de potencias crecientes.
La emergencia tiene varias facetas: no solo el desierto que avanza en África, sino también la carencia de agua en California, sin que en Los Ángeles se convenzan de comer menos filet y
sushi.
El pescado comestible podría desaparecer de los mares dentro de 40 años y producir carne es insuficiente: quita terreno a los cereales y una tonelada de proteínas vegetales necesita 1,3 hectáreas, mientras una tonelada de aunque sea “modesta”, carne porcina requiere cultivar forraje para cerdos sobre 12,4 hectáreas. No bastan abonos, pesticidas, ni comida transgénica: resignémonos a comer menos carne y a nutrirnos menos como europeos.
Comer menos, saciar a todos. Y solo así, además, el mundo tendrá un estómago y una cartera bastante llena para poder comprar todavía más “made in Europa” salvando nuestras exportaciones, nuestra alta tecnología y nuestros puestos de trabajo.

LA REPUBBLICA 27 AGOSTO 2009

 

 

 

ARGENTINA - CHACO: TOBAS, MISERIA SIN FIN
UN GENOCIDIO ENCUBIERTO, DESDE HACE 500 AÑOS

ESCRIBE MEMPO GIARDINELLI (escritor y periodista nacido en el Chaco al nordeste de Argentina en 1947. Luego de estar exiliado en Méjico por ocho años, volvió al país durante el gobierno de Alfonsín. Ha ganado varios premios y sus obras se han traducido a varios idiomas. Sus artículos, novelas, ensayos y cuentos han sido traducidos a una docena de lenguas.) 

En estos tiempos el Chaco concita la atención de todo el mundo.
Prensa y televisión global vienen a mirar los estragos de la desnutrición que afecta a miles de aborígenes en los bosques que se conocen - ya impropiamente - como El Impenetrable. Mi colega y amiga Cristina Civale, autora del blog Civilización y Barbarie, del diario Clarín, me invita a acompañarla. No es la primera invitación que recibo, pero sí la primera que acepto. Rehusé viajar antes de las recientes elecciones, porque, obviamente, cualquier impresión escrita se habría interpretado como denuncia electoral. Y yo estoy convencido, desde hace mucho, de que la espantosa situación socioeconómica en que se encuentran los pueblos originarios del Chaco, y su vaciamiento sociocultural, no son mérito de un gobierno en particular de los últimos 30 o 40 años (los hubo civiles y militares; peronistas, procesistas y radicales) sino de todos ellos.

Primero nos detenemos en Sáenz Peña, la segunda ciudad del Chaco (90 mil habitantes), para una visita clandestina -no pedida ni autorizada- al Hospital Ramón Carrillo, el segundo más importante de esta provincia. Civale toma notas y entrevista a pacientes indígenas en las salas de Tisiología, mientras yo recorro los pasillos mojados bajo las infinitas goteras de los techos, y miro las paredes rotas, despintadas y sucias, los patios roñosos y un pozo negro abierto y rebalsando junto a la cocina.
Aunque el frente del hospital está recién pintado, detrás hay un basural a cielo abierto en medio de dos pabellones. Vidrios y muebles rotos, escombros, radiografías, cascotes y deshechos quirúrgicos enmarcan las salas donde los pacientes son sólo cuerpos chupados por enfermedades como la tuberculosis o el Chagas. Me impresiona la mucha gente que hay tirada en los pisos, no sé si son pacientes o familiares, lo mismo da.
Una hora después, en el camino hasta Juan José Castelli -población de 30 mil habitantes que se autocalifica "Portal del Impenetrable"- la desazón y la rabia se perfeccionan al observar lo que queda del otrora Chaco boscoso. Lo que fue imperio de quebrachos centenarios y fauna maravillosa, ahora son campos quemados, de suelo arenoso y desértico, con raigones por doquier esperando las topadoras que prepararán esta tierra para el festival de soja transgénica que asuela nuestro país.

Entramos -nuevamente por atrás- al Hospital de Castelli, que se supone atiende al 90 o 95 por ciento de los aborígenes de todo el Impenetrable. Lo que veo allí me golpea el pecho, las sienes, los huevos: por lo menos dos docenas de seres en condiciones definitivamente inhumanas. Parecen ex personas, apenas piel sobre huesos, cuerpos como los de los campos de concentración nazis.
Una mujer de 37 años que pesa menos de 30 kilos parece tener más de 70. No puede alzar los brazos, no entiende lo que se le pregunta. Cinco metros más allá una anciana (o eso parece) es apenas un montoncito de huesos sobre una cama desvencijada. El olor rancio es insoportable, las moscas gordas parecen ser lo único saludable, no hay médicos a la vista e impera un silencio espeso, pesado y acusador como el de los familiares que esperan junto a las camas, o tirados en el piso del pasillo, también aquí, sobre mantas mugrientas, quietos como quien espera a la Muerte, esa condenada que encima, aquí, se demora en venir.

Siento una furia nueva y creciente, una impotencia absoluta. Le pregunto a una joven enfermera que limpia un aparador vidriado si siempre es así. "Siempre", responde irguiéndose con un trapo sucio en la mano, "aunque últimamente han sacado muchos, desde que empezó a venir la tele".
Es flaquita y tiene cara de buena gente: se le ve más resignación que resentimiento. Son 44 enfermeros en todo el hospital pero no alcanzan para los tres turnos. Trabajan ocho horas diarias cinco días por semana y cobran alrededor de mil pesos los universitarios, y menos de 600 los contratados, como ella. Los días de lluvia los techos se llueven y esto es un infierno, dice y señala los machimbres podridos y los pozos negros saturados que revientan de mierda en baños y patios. Y todo se lava con agua, nomás, porque "no tenemos lavandina".
Camino por otro pasillo y llego a Obstetricia y Pediatría. Allí todos son tobas. Una chiquilla llora ante su hijo, un saquito de huesos morenos con dos ojos enormes que duele mirar. Otra joven dice que no sabe qué tiene su nena pero no quiere que muera, aunque es obvio que se está muriendo. Hay una veintena de camas en el sector y en todas lo mismo: desnutrición extrema, mugre en las sábanas, miles de moscas, desolación y miedo en las miradas.
Después viajamos otra hora y el cuadro se hace más y más grotesco. Paramos en Fortín Lavalle, Villa Río Bermejito, las tierras allende el Puente La Sirena, los parajes El Colchón, El Espinillo y varios más. Son decenas de ranchos de barro y paja, taperas infames donde se hacinan familias de la etnia Qom (tobas). Todas, sin excepción, en condiciones infrahumanas.
Digan lo que digan, estas tierras -más de tres millones de hectáreas- fueron vendidas con los aborígenes dentro. Son varios miles y están ahí desde siempre, pero no tienen títulos, papeles, ni saben cómo conseguirlos. Los amigos del poder sí los tienen, y los hacen valer. El resultado es la devastación del Impenetrable: cuando el bosque se tala, las especies animales desaparecen, se extinguen. Los seres humanos también.
Y aunque algunas buenas almas urbanas digan lo contrario, y se escandalicen ciertas dirigencias, en el ahora ex Impenetrable chaqueño palabras duras como exterminio o genocidio tienen vigencia.

Desfilan ante nuestros ojos enfermos de tuberculosis, Chagas, lesmaniasis, niños empiojados que sólo han comido harina mojada en agua, rodeados de perros flacos, huesudos y ojerosos como sus dueños. Se llaman Margarita, Nazario, Abraham, María y lo mismo da. Casi todos dicen ser evangelistas, de la Asamblea de Dios, de la Iglesia Universal, de "los pentecostales" o "los anglicanos".
Involuntariamente irónico, evoco a Yupanqui: "Por aquí, Dios no pasó".
Al caer la tarde estoy quebrado, roto, y sólo atino a borronear estos apuntes, indignado, consciente de su inutilidad. Al partir de regreso veo en un caserío un cartel deshilachado por el sol:
"Con la fuerza de Rozas, vote lista 651".
Y en la pared de un rancho de barro, seguramente infestada de vinchucas, veo un corazón rojo como el de los pastores mediáticos brasileños de "Pare de sufrir". Abajo dice: "Chaco merece más. Vote Capitanich".
A unos 400 kilómetros de aquí el escrutinio final de las elecciones avanza lenta, nerviosamente. En alguna oficina el ministro de Salud de esta provincia seguirá negando todo esto, mientras el gobernador se prepara para ser senador y vivir en Buenos Aires, bien lejos de aquí, como casi todos los legisladores.
¡Nunca antes, el Chaco ni este país me habían dolido tanto!