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jesusmano2EL UNICO MODELO A SEGUIR SE LLAMA JESUCRISTO
Por Sandra De marco

Solarino, Palermo, Catania, Bari, Serbia, Sant'Elpidio a Mare, Pordenone, Crotone... una nueva reunión, un nuevo llamado. El comandante supremo de las fuerzas de tierra llamará por su nombre, uno a uno, a los soldados de este frente. Un llamado que en estos tiempos se hace cada vez más insistente. Señales de convocación para mantenernos siempre alertas, para alejar la tentación de bajar el guardia.   Un ejército cada vez más unido y cada vez más adiestrado para discernir, para individualizar y jamás menospreciar al adversario: el príncipe de este mundo. Un entrenamiento constante para reconocer las señales del apocalipsis en curso, y para traducir en clave espiritual el galopar aparentemente caótico de los acontecimientos locales y planetarios y de las catástrofes naturales.
La masacre de Oslo. He aquí que se enciende un nuevo reflector sobre la oscuridad de este mundo, he aquí como se sirve en bandeja también este último atentado. Siempre la misma trama, siempre la misma reacción. Otro baño de sangre que sirve de alimento a una opinión pública distraída, promovido por medios de comunicación sometidos a poderes muy altos. Letanías de desconcierto y desdén serán lanzadas con fuerza al vacío del ritual habitual, entonadas a platónicas sobredosis de heroísmo y justicia contra un hombre, contra la enésima matanza. Para nutrir a la gran platea con la ilusión de ser mejores, más humanos, más cristianos. Una representación patética a la cual se sumará la infaltable prédica del Papa, que invitando a huir de las lógicas del mal lucirá la usual retórica de hermandad, de amor y de paz. Evocando al perdón y a la misericordia del Señor para plasmar las conciencias de los fieles, de modo tal que cualquier alusión a la inminente justicia divina pueda desvanecerse al día siguiente entre las diversiones, el frenesí y el disfrute de los placeres mundanos. Un desdén destinado a calmarse en poco tiempo, gracias a la adaptación a horrores mucho más graves. Intencionalmente ignorados, omitidos, callados.
Porque más allá de este nuevo show, asomada a este mundo al revés, todavía escucho el eco de las guerras y los cuerpos destrozados, las voces de los niños armados hasta los dientes, vendidos, estuprados, hambrientos. Hombres obligados a mendigar la supervivencia, mujeres y madres violadas y convertidas en esclavas a las orillas de las calles; una juventud confundida, extraviada, adormecida en el vacío de valores e ideales, que no cree en nada más por lo cual valga la pena  luchar, amar.
Con la mirada fija en este terrible escenario, vi a un hombre avanzar a paso lento y antiguo. Tenía el cabello color plata y una sabiduría que surca una mirada ensoñadora. Le vi tender su mano a un niño de ojos intensos y colmados de esperanza. Vi la cristalina pureza con un andar alegre sonreír a ese viejo, y una inocencia digna de otros mundos aliarse con la ingenuidad de otros tiempos. Hablaban en un lenguaje desconocido, privado de metáforas que descifrar, ni siquiera tenían grandes sueños, sino apenas un presente al que amar y profundamente. Porque para ellos la paz no era sólo una utopía, así como tampoco lo era el amor universal. Desde lo profundo de mi corazón habría querido explicarles el porqué de tanto odio, de tantas guerras, de tanta sangre. Porqué a esa noble sabiduría le ha sido quitada su voz, y a esa  onírica dulzura el sacrosanto derecho a la vida. No encontré nada a que acudir, y para estos crímenes feroces ni siquiera un innoble pretexto, ni siquiera una plausible razón. Pero desde lo profundo de mi corazón escuché a la consciencia lanzar un grito de justicia y a esos ojos lanzar una irreversible promesa, de no dejarme arrollar por la indiferencia y por la apática resignación. Porque tengo la gran impresión, o mejor dicho la profunda convicción, de que a los ojos de nuestro Redentor, nuestro silencio, la vileza y nuestra apatía, sean mucho peores que esa macabra locura.
Giorgio Bongiovanni toma la palabra.
Masacre de Oslo: éste es el ápice de un terrible virus psíquico que se apodera de los cerebros de los hombres y es de esperar que veréis muchas de estas tragedias. El Harbar es la peste de las neuronas del cerebro y es causada por la radiactividad, la contaminación, la mala alimentación, el odio y por el frenesí del hombre. Es el instinto de matar a los demás y a sí mismos. Incluso Amy Winehouse, la famosa cantante que murió ayer a los 27 años, estaba afectada por el Harbar. Es indudable que hay otros jóvenes que mueren de esa forma, pero el hecho que suceda a una persona famosa es una señal del Cielo para llamar nuestra atención sobre cuán grave es la situación. También el acto de locura de un ciudadano común de un pueblito de Noruega es la señal de que nos encontramos en una situación sin retorno. Porque en el mundo no hay miles, hay decenas de millones de personas atacadas por el Harbar. Minas errantes capaces de hacer lo que hizo ese chico. Y frente a este estado de cosas el poder que gobierna el mundo, las grandes economías, los grandes ejércitos, no saben qué hacer. Y hay algo más que tenéis que tener claro en la mente, siempre. Seguramente el Harbar afectó el cerebro de ese chico, pero también es cierto que alguien le permitió que hiciera lo que hizo. Porque a pesar de que Noruega es un país tranquilo, pacífico, de todos modos tiene un servicio de seguridad, un intelligence, tiene bases americanas de la OTAN, tiene un ejército. Entonces si este atentado venía siendo planeado desde hacía dos meses, e incluso este muchacho lo escribió en internet, es imposible que no lo hayan podido detener. En cambio lo permitieron, los servicios secretos le dejaron actuar porque quieren desestabilizar Europa. Porque Estados Unidos se está hundiendo y por lo tanto la estrategia de la tensión es siempre un arma eficaz que puede servir a ciertos poderes. Pero hechos como éste podrían ocurrir también en España, en Inglaterra, en Italia. El Harbar afecta a millones de personas, nosotros tampoco estamos exentos de ello porque comemos alimentos alterados, respiramos aire contaminado, estamos contaminados por la radiactividad. A pesar de eso, aunque estemos infectados, no nos matamos entre nosotros porque tenemos el espíritu despierto a la Verdad de Cristo. La fe y el amor de hacer el bien son la única medicina que puede frenar, obstaculizar, o hasta destruir al Harbar. Si tenéis un raptus nervioso, incluso si es por cosas sobre las cuales tenéis razón, ese es el Harbar y la única forma de controlarlo es pensando en las señales del Cielo, en las oraciones, en las señales de los estigmas, en el amor de la familia, en los niños. De lo contrario te ataca sin que te des cuenta. Sientes un instinto a la violencia, si te notas el instinto de hacer mal, ese es un síntoma de que el Harbar está atacándote. No hay otra justificación. Entonces el único antídoto es la oración, el amor, el amor por los niños, el amor por la obra, el amor por la familia, el amor por los hermanos, la tolerancia. Porque este virus ataca a todos. A todos, incluso a los santos. El problema es identificarlo y neutralizarlo. A todos nos pasa que nos sentimos nerviosos por el trabajo, por los problemas relacionados con la vida cotidiana. Pero si sientes que tu rabia podría desembocar en un acto de violencia, a pesar de que sea  por una causa justa, ese es el Harbar que ataca. Por lo tanto el problema es detenerlo antes de que él pueda poner en marcha la máquina del cerebro. Entonces la situación es muy grave. Gente pacífica, tranquila, sin problemas, una mañana cualquiera mata a su propia familia y luego se suicida. Sin explicación alguna. Luego los vecinos y los conocidos dirán que no se lo explican, que era  una buena persona, tranquila. A pesar de ello, no tenéis nada que temer si tenéis a Cristo en el corazón, si tenéis la oración en el corazón, si tenéis la acción cotidiana en el corazón. Pero si percibís una sensación de apatía o de depresión, estad atentos porque indica que estáis en la mira del Harbar, y es  la antesala de algo feo que está atacando vuestro cerebro. El Harbar, la peste de las neuronas del cerebro, es un instrumento en las manos de Satanás para destruirnos, para destruir nuestra alma y para destruir nuestra Obra. Por lo tanto os ruego, estad muy atentos. Si uno de nosotros presa de un raptus llegara a cometer un acto de violencia, dejaríamos de ser creíbles y la Obra terminaría. El virus del Harbar es el de hacer mal, físico o psíquico a los demás o hacerse mal físico o psíquico a si mismos. La agresividad, el ser agresivo es una señal negativa. Mientras estar sedientos de justicia es una señal positiva, que no tiene nada que ver con el Harbar. Pero esta sed de justicia tiene que ser para la defensa de los demás, no de si mismos. Si la sed de justicia es para ti mismo, se corre el  peligro de que el Harbar esté atacándote. Porque Cristo jamás se defendió a Sí mismo. Defendió a la Verdad y a los inocentes. Si para defender a un inocente mientras le están pegando, das un puño, no es Harbar, es justicia. Si atacas a un inocente, alguien que es más débil que tú, a pesar de que haya cometido un error contigo, eso es Harbar.
Por lo tanto lo que ocurrió en Oslo es otro indicio de ese espantoso Apocalipsis que se abatirá sobre todo el mundo occidental como ley de causa y efecto. Existen millones de chicos que son kamikazes potenciales y pueden destruir nuestras ciudades. Y detrás de todo esto hay móviles políticos, extremistas islámicos, terroristas, también servicios secretos... todo lo que queráis. Pero también hay otro móvil, que es el de la ley de causa y efecto, porque este virus que podrá autodestruirnos lo hemos creado nosotros. Intentad imaginar si a un responsable, un general, o un ministro, o un jefe de un imperio industrial, que tiene en las manos el poder de usar las armas, se le ocurriera cometer un atentado como el de Oslo. Hacer justicia porque hay demasiados inmigrantes, y aspirando a una raza pura, armará un ejército completo para exterminar una ciudad. Y ahora imaginaos si un movimiento que tiene al mundo en las manos decidiera exterminar a mil millones de personas por una convicción propia. ¿Quién lograría detenerlo?
Eso es el Harbar. Ahora hacedme preguntas.

P.: -Ese chico lo venía preparando desde hacía dos años. ¿Eso significa que el Harbar puede atacarnos de formas diferentes?

G.: -El Harbar no es un momento de locura, es la locura que te ataca. También puede durar meses, años. O bien exteriorizarse en un raptus. Es como un cáncer, puede tener dimensiones diferentes y efectos diferentes. 

P.: - ¿Tu eres el único que habla de Harbar?

G.: -No, los extraterrestres hablan de ello. Los humanos lo definen locura porque no son capaces de encontrar una explicación.

P.: -En el Estado de Montana un hombre después de haber  matado a sus 55 perros de trineo, los dispuso en forma de estrella y se acurrucó entre ellos. ¿Esto también es Harbar?

G.: -Si, es la peste de las neuronas del cerebro, ganas de matarse y de matar. Y además los poderes fuertes pueden controlarlo, porque logran penetrar en el cerebro de las personas afectadas por esta enfermedad y usarlo, explotarlo. Antes os he dicho que me reservo el derecho a sospechar que detrás hayan siempre observadores de intelligence que permiten que pasen este tipo de cosas. Ahora os hago otra pregunta provocadora. ¿Porqué lograron detener con algunos días de antelación a los kamikazes que planeaban hacer un atentado en la estación de Londres, mientras que este chico que programó todo a lo largo de dos años fue ignorado? Tengo mis serias dudas.

P.: -¿El Harbar puede compararse con el SIDA como forma de enfermedad?

G.: -No, no es comparable en absoluto. Porque el SIDA afecta sólo en el momento en que ejercitas determinadas prácticas físicas, con las cuales puedo no estar de acuerdo, pero que respeto porque cada uno asume sus propias responsabilidades. Y el contagio también puede producirse a través de la saliva o la sangre. En cambio el Harbar puede afectar incluso al Padre Pio, que es un santo. Lo importante es controlarlo y destruirlo.

P.: -De todos modos es siempre una forma de degeneración...

G.: -Una degeneración de la raza humana. Porque los virus físicos o bacteriológicos de la flora y la fauna se forman naturalmente para compensar las impurezas. Mientras que los virus psíquicos de los cuales la ciencia no sabe nada o casi nada,  se forman a causa de la degeneración de la sociedad humana. La degeneración o la formación de ciertos virus mortales ocurre a causa de la degeneración de la raza humana que está comprometiendo a todo el ecosistema de la Madre Tierra. Entonces el Harbar es una degeneración humana, pero también es un sistema de autodefensa de la Tierra.

P.: -Quisiera hacer una consideración. Alrededor de los años 40' comenzaron los primeros experimentos de psicotronica por parte de los militares. Visto que el cerebro es un emisor-receptor de células ¿es posible que hoy esas armas sean más eficaces a causa de la contaminación de nuestros pensamientos?

G.: -El Harbar no es una degeneración de los armas psicotronicas. Es un virus natural creado por una degeneración.

P.: -A propósito del Harbar recuerdo un sueño en colores que tuve hace alrededor de un año y medio. Me encontraba en una gran metrópolis. Había una luna de dimensiones gigantescas y de color rojo. En esta ciudad vagaban especies de perros lobo, negros y deformes, que la habían llevado a la destrucción. Y muchas personas huían buscando refugiarse de estos perros. Me encontré subiendo a la cima de un edificio donde vi a algunos agentes que estaban defendiendo un arma y al mando de este grupo de militares había un hombre que controlaba electrónicamente a estos perros. Interpretando el sueño, podría deducir que los perros sean las personas atacadas por el Harbar, mientras los hombres encima del edificio sean los que usan armas sofisticadas para condicionar las mentes. La luna roja estaba muy cercana, pero no sé qué podría representar.

G.: -Esa es la señal de un período. El período en el que ocurrirán estas cosas.

P.: -Hoy durante el ángelus el Papa explicó muy bien qué es la conciencia. La conciencia de toda persona, y también el ser consciente en el espíritu y en hacer las cosas. También añadió que la conciencia te lleva a distinguir el bien del mal. Habló de la catástrofe de Oslo y dio un discurso en general sobre la toma de conciencia, indicando la elección de estar de la parte del bien como único camino para bloquear esta negatividad.

G.: -Yo también escuché el discurso del Papa de hoy. Lo que puedo decir con respeto al discurso de la conciencia, de ser conscientes y de mantenerse lejanos del mal, de tomar decisiones bien precisas y alejar de nosotros la cultura del mal, de la violencia y del odio y por lo tanto tender siempre hacia el bien, al altruismo, al pacifismo, al sentido de la justicia, no puedo no estar de acuerdo con el Papa. El problema es llevarlo a la práctica. El Papa no lo lleva a la práctica. La institución a la que él pertenece aplica el concepto haz lo que yo digo pero no lo que yo hago. No todos sus sacerdotes. Están aquellos que lo dicen y que lo hacen. Pero también están aquellos que lo dicen y no lo hacen. También están aquellos que lo dicen y hacen exactamente lo contrario de lo que dicen. Por lo tanto que el Papa nos recuerde que tenemos que alejarnos del odio está bien. Pero si el ejemplo a seguir es el del Vaticano y de la institución que él preside, no es para nada un buen ejemplo. Porque si un buen cristiano escucha al Papa que dice “alejemos la cultura del odio, alejemos la violencia” y luego descubre que la Iglesia Católica está infestada de mafiosos, corruptos,  o hasta incluso asesinos, podría sentirse autorizado a hacer lo mismo y creer que sea suficiente con mantenerse alejado de la cultura del mal. Entonces la prédica está bien, pero también tiene que haber un ejemplo coherente.

P.: -El Papa también destacó la gran importancia de una toma de consciencia por parte de los políticos, por la responsabilidad que han asumido. ¿Debido al alto cargo que revisten corren mayor riesgo frente al Harbar? Y a propósito de esto el Papa mencionó además al Rey Salomón.

G.: -En relación a los políticos, ellos son los primeros en ser atacados. Lamentablemente en la mayoría de los casos, más allá de alguna que otra excepción, resultan afectados y hacen mal, es decir, son egoístas y piensan en sí mismos. Y este es un problema muy grave. Con respecto al Rey Salomón, a veces Jesús le tomaba como ejemplo, pero no tanto como un ejemplo a seguir. Fue un rey “sabio”, y la tradición judía le tenía muy en cuenta porque era generoso, ecuánime, y obedecía a la tradición de la ley de Moisés. Y entre todos los reyes que gobernaron al pueblo de Israel, indudablemente estuvo entre los mejores, a diferencia de otros que fueron corruptos, desobedientes, funestos, degenerados. Entonces a Salomón, así como también al rey David, los podemos considerar como positivos. Pero no carente de debilidades. De hecho, Jesús no le toma como ejemplo a seguir, sino como punto de comparación cuando quiere enseñar los valores. Porque Salomón fue un Rey poderoso, rico y tenía cientos de mujeres por las cuales se convirtió a la  idolatría. Tal es así que hoy muchos hombres le toman como ejemplo. Pero como modelo y como punto de referencia para mi vida yo tomo a Jesucristo, y me aferro a Él. Incluso el Rey David, por quien siento una gran estima y creo conocerle bien porque me toca muy de cerca, fue un siervo de Dios. Pero no es mi modelo. Porque él luchó en guerras, cometió asesinatos, hizo matar al marido de Betsabé, de la cual se había enamorado. Por lo tanto no estoy de acuerdo en servirse del Viejo Testamento para buscar modelos en los hombres. El único modelo a seguir se llama Jesucristo. Tenemos que tomar el Viejo Testamento como ejemplo cuando se trata del Padre Adonay. En ese caso me quito el sombrero. Si el Padre Adonay destruye Sodoma y Gomorra, me arrodillo. Si el Padre Adonay abre el Mar Rojo, me arrodillo. Si el padre Adonay manda diez plagas contra el pueblo egipcio y le otorga poder a Moisés le reverencio porque se trata de la fuerza de la justicia divina y las fuerzas de la naturaleza las que ejecutan ese proceso. Y por lo tanto Moisés es también un modelo para mí, porque Moisés obedece. Moisés, al igual que Abraham, tenía dos o tres mujeres, pero eso estaba permitido por el Padre Eterno. En cambio Salomón tenía cientos de prostitutas y por ello a pesar de que esté en la Biblia no puedo tomarle como modelo. Deseo recordaros que Jesucristo vino a reformar el Viejo Testamento, a poner las cosas en su justo sitio, a avalar las intervenciones directas del Padre a través de Moisés, Ezequiel, Jeremías... y marca las diferencias, en otros puntos se distancia del Viejo Testamento y lo reforma.
Jesús tiene que ser nuestro modelo, pero no porque no hayan otros mensajeros o profetas. Yo soy un seguidor del Viejo Testamento, soy judío y estoy a favor del Dios monoteísta. Yo vengo del Viejo Evangelio pero Jesús es el Hijo de Dios encarnado, por lo tanto Él es todo el Testamento. Él es el Viejo y el Nuevo juntos. A partir de lo que Él nos dice podemos encontrar el camino para entender la metodología del gran Dios vengativo y justiciero y del gran Dios de la misericordia, del infinito amor, del perdón, de la tolerancia, de la solidaridad, del altruismo, del no racismo. Pero si leéis bien el Viejo Testamento, aparte de las modificaciones que aportaron las intervenciones de Jesús, el Dios Adonay cuando interviene jamás defiende a los poderosos. Hay algunos pasajes ambiguos, incomprensibles porque están infestados de intervenciones diabólicas donde hay guerras, homicidios, violaciones y para los que hace falta tener un serio discernimiento y que os explicaré... Pero si leéis toda la Biblia desde el primer capítulo del Génesis hasta el Apocalipsis, el Dios Adonay que interviene siempre defiende a los débiles. Siempre ataca al poder. Jamás ataca a las poblaciones débiles. Este Dios Adonay que siempre destruye al poder tiene que haceros reflexionar mucho. Porque Satanás ha condicionado la mente de los hombres haciéndoles creer que Dios apoya al poder. Pero no es así. El Dios Adonay jamás apoya al poder, siempre castiga a su pueblo e incluso cuando castiga otros pueblos, empieza por el poder, que se comporta mal, que esclaviza. Castiga al pueblo egipcio porque el pueblo judío es esclavo; luego cuando el pueblo judío se convierte en un imperio, castiga al pueblo judío. Luego manda a los profetas, Elías, Jeremías, Zacarías, Ezequiel a anunciar el castigo de Dios, y todos terminan siendo perseguidos. Pero Dios jamás elige a un rey, porque si alguna vez lo hizo fue siempre desobedecido. ¿Quién lanza la piedra a la cabeza de Goliat? Un pastor, no el ejército romano. ¿A quién le da el poder el Padre Adonay para demostrar Su potencia a los paganos? A un pastor llamado Elías. Es decir que el Dios Adonay siempre protegió a los débiles. Hace 2.000 años envió a su hijo Jesucristo, que se alió con los débiles, no con los poderosos. Ahora, cuando Jesús regrese, además de la legión de ángeles que le acompañe, quienes estarán cerca suyo y le seguirán serán las prostitutas, los delincuentes, los arrepentidos. Nosotros en cambio, si no estamos en sus gracias, seremos exterminados literalmente. Quien tenga oídos para entender que entienda. Y quien tenga ojos para ver que vea. Él siempre elige a las personas más simples. Y ésto que os digo está escrito en el Evangelio “En verdad os digo, el Reino de Dios será de las prostitutas, de los delincuentes, de los paganos. Mientras que serán echados los hijos del Reino”. Hoy en día los hijos del Reino somos los cristianos. Nosotros, muy prolijos, bien vestidos, que nos hacemos la señal de la cruz, seremos los primeros en ser echados.

P.: -Eugenio Siragusa decía que el Harbar es causado por las células de las neuronas del cerebro que enloquecen y dejan de conectarse entre ellas, porque el hombre con su nefasta conducta en este planeta ha ignorado durante mucho tiempo las conexiones que existen entre el hombre y Dios, entre el hombre y la Tierra, entre el hombre y la naturaleza. Conexiones que luego perdió.

G.: -Si, absolutamente. Perdió la conexión y esto ya es muy grave. Pero peor aún, se ha contaminado. Entonces para salir de este túnel hace falta una sensibilidad muy fuerte que te haga recobrar las conexiones. Desde el momento en el que recobras las conexiones, te alejas automáticamente de este virus, de esta contaminación espiritual y cerebral.

P.: -Jesús dijo “Haced lo que ellos dicen, no lo que ellos hacen”. ¿A quiénes se refería?

G.: -Jesús habla de los sacerdotes, de los curas, de los obispos, de los cardenales.

P.: -Volviendo al caso de Noruega, estamos acostumbrados a episodios donde impulsos de locura a
menudo han terminado con el suicidio. En este caso, en cambio, hubo un comportamiento anómalo, donde todo fue planificado con mucha frialdad. Me pregunto si estamos frente a una cierta evolución de la locura, donde los sujetos resultan afectados de una forma más refinada, o si los demonios son más diabólicos.

G.: -Para mi el hecho de que este mal no ataca sólo a los delirantes que luego se suicidan, es una señal. Esta señal tendría que hacernos comprender a todos nosotros, vosotros, y a todo el mundo que quien manda sobre nosotros quizás es peor que este chico. El Harbar es el dueño de la mente que nos gobierna. Ésta es la señal que nadie comprende. Que mientras este chico lo  expresó de forma transparente y directa y se rindió, hay hombres que están organizando una guerra nuclear, que quieren responder a los ataques con armas atómicas, realizar atentados con armas atómicas, atacar a Irán, o también con tal de salvar la economía occidental harán que se desencadene una guerra que podría matar a millones de personas. Hombres que circulan libremente, participan en programas televisivos, hacen planes estratégicos para defendernos. ¿Pero como los tenemos que definir, mejores o peores que este chico? Presidentes como Putin, Obama, quienes están detrás suyo y que están organizando una guerra mundial contra China, quienes están bombardeando Tripoli desde hace tres meses para capturar Kadafi matando a miles de civiles, quienes parten desde las bases militares de Marsala o Aviano y bombardean ciudades matando a mujeres y niños... ¿acaso tienen la mente sana? ¿Y nosotros que a través del voto parlamentario avalamos estos ataques, nosotros que hemos elegido a estos asesinos que están en el gobierno, estamos sanos o enfermos de Harbar? Ésta es mi provocación. Entonces lo que hizo este hombre en Oslo, es una señal. Y vosotros que estáis siguiendo un mensaje espiritual tenéis que interpretar las señales, de lo contrario no habéis comprendido nada. Este chico dijo que “es necesario que se hagan estas cosas”, exactamente como Obama, Putin, Sarkozy dicen “es necesario bombardear Libia en su totalidad, porque tenemos que liberar”... matando a miles de jóvenes, a miles de niños. Jamás me veréis en el programa “Ballarò”, porque les diría estas cosas directamente en la cara. Así como tampoco invitan a Giulietto Chiesa, porque él diría las mismas cosas. Invitan a los asesinos legalizados. Ésta es mi opinión. Y os diré que de estos dramas ocurrirán por decenas hasta que no nos convenzamos de que estamos en las manos de criminales que nos gobiernan, potenciales asesinos en libertad que mañana por la mañana podrían levantarse con el pie equivocado.

P.: -En el libro secreto de Enoch ¿los siete cielos son los siete niveles de evolución?

G.: -Si, las siete dimensiones.

P.: -¿Qué relación hay entre el maligno y el Harbar?

G.: -El Harbar es un arma del maligno. También puede contaminarnos a nosotros, pero si dentro tuyo tienes los valores universales, lo neutralizas. El maligno gobierna esta arma, la dirige, la coordina. Todo lo negativo del mundo está en sus manos y él lo coordina como le parece y le gusta. El dinero es una criatura suya. La droga también es una criatura suya. La guerra también es una criatura suya. La coordina en las mentes de nuestros gobernadores. Y a quien está disponible a someterse y está ávido de poder, él lo usa, lo cultiva, lo cría, le da poder y lo explota. Y luego cuando no le sirve más lo tira a la basura. Y busca otro. Que yo sepa hasta el día de hoy, y a lo largo de toda la historia que el hombre recuerde, no hay ni un solo poderoso que haya terminado bien. Algún que otro mafioso ha muerto en su cama, pero todos los grandes poderosos han tenido un final terrible. Cuando Satanás los ha exprimido como a un limón y no hay más jugo, busca otro. Y esa pobre alma que se prestó a su servicio irá a la muerte segunda, sufrirá. No hay poderoso sobre la Tierra que haya transcurrido su retiro de oro tranquilamente junto a sus nietitos. Hubo alguna que otra excepción pero poderosos como Hitler, el César, Mussolini, etc., todos murieron a causa de los sufrimientos más atroces, enfermedades, desgracias, depresiones. Berlusconi también tendrá un final terrible. Cuando no le sirves más a Satanás, te descarga. En cambio el Señor te utiliza como un instrumento, pero al final te da la gloria de Su Luz.

P.: -En la película de Sergio Castellitto, el Padre Pio, en el momento final, cuando le desaparecen los estigmas, casi amargado y con un sentimiento mixto de abandono, dice “pero, ¿os dais cuenta de que no le sirvo más?

G.: -El Padre Pio se siente abandonado en la naturaleza humana. Pero nosotros los estigmatizados nos sentimos vacíos, siempre. Somos personas que tienen miedo de estar solos, miedo a no importarle más a Jesús. Por lo tanto el Padre Pio no tuvo este miedo al final. Siempre lo tuvo. ¿Dónde encontramos consuelo los estigmatizados? En el servicio, en la alegría que te da servir a Cristo. Sólo entonces te sientes pleno. Yo también tengo este sentimiento, asique al Padre Pio lo puedo comprender mejor que nadie, si me lo permitís. Yo siempre me siento vacío. Tengo miedo de que Jesús me abandone, me deje, ya no me hable. Porque si no me siento satisfecho en servirlo, tengo miedo de que me descargue. Pero este miedo jamás es un lamento. Y cuando tengo esta depresión el diablo sabe que estoy mal y se acerca enseguida. Entonces Jesús me abre el camino y da una señal, lo que no significa necesariamente que tiene que aparecer. Pero da señales para darme fuerzas para servirlo. Entonces el diablo se va de prisa y me siento feliz. Porque lo que a los estigmatizados nos importa por sobre todas las cosas es servir, servirlo. La simple idea de estar quietos, de no servirlo, nos hace sentir perdidos. Por ejemplo en este momento estoy hablando a mis hermanos, creo y siento que estoy sirviendo a Jesús. Pero cuando hayamos terminado y esta noche nos vayamos a acostar, es allí cuando llega la depresión. Incluso cuando tengo que ocuparme de cosas materiales, económicas, me siento abandonado. Eso siento. Lo siento y lo vivo. Eso es lo que siento constantemente, de la noche a la mañana. Nunca siento el cansancio cuando estoy en la obra, sirviendo a vosotros, sirviéndolo a Él. Me siento cansado y deprimido, vacío, cuando resuelvo asuntos humanos como pagar una factura, cargar gasolina, comer, respirar… que no estoy en la obra, pero que si estoy en la obra porque son cosas necesarias. En cambio si estoy haciendo algo positivo por los demás siento que estoy sirviendo a Jesús.

P.: -¿Y si este sentimiento es experimentado por personas comunes, qué quiere decir?

G.: -Es lo mismo. Porque lo que tú tienes dentro también lo tengo yo. A pesar de que no tengas los estigmas. Y si sientes esta nostalgia, es algo hermoso. No es algo malo. Porque si te lamentas porque el Señor no te permite servir, Él se pone contento. Quizás lo hace a propósito para ponerte a prueba, pero se pone contento y organiza alguna situación para que puedas servirlo. No te preocupes, Él la organiza inmediatamente. El problema surge cuando te quejas de tus cosas.

P.: -Pero vosotros ya lo estáis sirviendo al llevar los estigmas, al sangrar, al dar vuestro testimonio.

G.: -Si, pero eres tú quien debe decirlo, no yo. Si lo digo yo es presunción. Lo tenéis que decir vosotros. Yo lo sé dentro mío, pero ésto no me satisface. Sé que sangrando y sufriendo, Lo sirvo. Pero como Jesús me ha dado el don del verbo, mi misión es el verbo, hablar, servirlo con la palabra, despertar a las almas. Por lo tanto el simple hecho de que yo pueda sangrar no me satisface. Me siento satisfecho por ambas cosas. Es más tengo que ser honesto y sincero. Si Jesús me quita las señales que me honro en llevar, pero me deja el don de la palabra, seguiré hablando. ¿Porque si alguna vez me quitara las señales de los estigmas crees que Lo renegaría? No. Le diría “esta bien Señor, que sea hecha Tu voluntad”. Pero seguiré hablando de Jesús. Y si me corta la lengua, hablaré de Él escribiendo. Y si también me corta la mano, entonces me dejaré morir como hizo Yogananda. Os reuniré, os lo comunicaré y nos encontraremos en la próxima reencarnación. No puedo vivir en este planeta sin hablar del Señor. Sería el mayor castigo que me podría dar el Señor. Y como tengo la certeza absoluta que el Señor no me lo dará, mientras tenga vida y salud hablaré. No estoy seguro si tendré por siempre las señales de los estigmas. Y si no los tuviera Él me explicará el motivo. Jesús no es un amigo traidor, Él explica el porqué y yo humildemente acepto. Y es quizás por este motivo que todavía los llevo. Porque estoy disponible a servirlo en cualquier posición, incluso en la de limpiar los baños de todas las arcas del mundo. Basta con que no me haga salir de la obra, de lo contrario me dejo morir. Y si Jesús eligiera a mi sucesor, cuando llegue me dispondré a servirlo inmediatamente. Es más, me convertiré en el mejor organizador de todas sus actividades. Lo único que él tendría que hacer es hablar, por el resto me preocuparía yo. Por otro lado ya hice  ésto con Eugenio. Indudablemente debería ser alguien llamado por Cristo, tener las señales. No me pondría a servir al primero que se presente.

P.: -¿Esperas a un sucesor?

G.: -Yo espero a Jesús. Pero estoy muy abierto, y nunca soy absolutista. Soy un mensajero y un hombre con todos los pros y contras. Y sé que soy un hombre honesto, pecador pero honesto. Pero en el momento en que ya no tuviera la fuerza de continuar mi misión, al primero que se lo diría sería al Señor. ¿Y a este punto piensas realmente que Él destruiría Su Obra?  Él no tiene problemas para elegir otro instrumento. Y aunque yo cumpliera hasta al final, el Señor podría elegir a un hermano que esté por encima mío, más grande que yo para que cumpla la parte restante de la misión. Además del hecho que existen muchos mensajeros en el mundo. Pero hablo de nuestra misión que es la de Juan. Podría elegirlo dentro de nuestro ámbito, pero también de afuera. Preparándolo. Podría ocurrir, además porque hubo un cierto Juan Bautista, que dijo “si no hablarais vosotros, el Señor haría hablar a las piedras”. Se perfectamente que es así. Entonces daos una idea si estoy abierto al hecho de que Él pueda reemplazarme en cualquier momento. Y si lo hace, y de ésto os dará señales a todos vosotros acerca de este hombre o mujer, y yo os diría que sigáis a este hermano. La obra no es mía. Tenéis que recordarlo todos, y me lo recuerdo también a  mí, que esta obra es de Jesucristo. Es suya, Él hace y deshace como le place. Nadie es indispensable, yo puedo ser reemplazado en cualquier momento. Lo que no quiero absolutamente es terminar echado. Y del líder que soy podría llegar a ser incluso el número 500, pero para mí es suficiente con que me permita estar dentro de su viña. Porque para mí nuestra obra es una parte de su viña. No tengo este tipo de problemas, es más, a veces se lo suplico. Y quizás ciertas veces lo entristezco porque le respondo mal, le contesto. Porque le pregunto “¿qué quieres de mí? ¿qué puedo hacer yo? ¡llama a hombres más fuertes y más poderosos!” Y Él se entristece y no me contesta. Y luego me llama otra vez. Y como no puedo decirle que no, tengo que decirle si. Y sigo. Entonces si algún día Él aparece y me dice que ha elegido a otro hermano yo le diría “¡Señor, finalmente te has decidido!”

P.: -No me gusta mucho la respuesta. Un poco triste...

G.: -Yo soy consciente. Y soy honesto. No soy presumido. Este no es un acto de debilidad, es  un acto de fortaleza. ¿Acaso crees que no hay hombres más grandes que yo? Yo creo que si. De todos modos yo estoy disponible.

P.: -En una noticia aparecida hace algunos días se decía que el obispo de Palermo ha propuesto la beatificación de Paolo Borsellino. ¿Qué piensas?

G.: -Si, lo leí. Me parece justo, pero a mí me no interesa si la iglesia santifica a Borsellino, porque Borsellino ya es santo. Pero de todos modos es un acto positivo, aunque en realidad tendrían que hacer lo mismo con Giovanni Falcone. ¿Sólo porque Falcone se declaraba laico y no iba a misa él no era santo? Son grandes hombres que han hablado más con los hechos que con las palabras.

P.: -Además de las tragedias, las violencias, las masacres propiciadas por el Harbar, yo también veo una estrategia sutil que es la del miedo, de la tensión. Y creo que quien está en un recorrido espiritual tiene que alejar de si el miedo, porque las tinieblas se derrotan con la luz. Ser espectador de los hechos es inevitable. Sin embargo mantenerte emotivamente un poco distante de los mismos, el recordar que nosotros somos seres de luz nos permite crearnos una especie de inmunidad.

G.: -Entiendo lo que quieres decir, pero si me permites te explico mejor. Ésta es una posición noble y seguramente positiva, pero no es suficiente. Tenemos que alejar al mal, armarnos de escudo con nuestra luz, pero al mismo tiempo atacarlo de frente. Porque si nosotros damos este paso al que hacías referencia, y lo tenemos que dar, si nos armamos de un escudo y por lo tanto alejamos al mal, luego tenemos que atacar al mal, que consiste únicamente en hacer el bien a quien lo necesita. Y para atacar al mal tienes que ser fuerte como él, y determinado como él. Ser atrevido como el mal. Entonces ese valor que tuvo el hombre de Noruega para matar a esas personas, nosotros tenemos que tenerlo para denunciar con la misma fuerza y con el mismo sentido de justicia y amor, y no temerle a nada. Es de la única forma que derrotamos al mal. Si además estamos todos unidos, no sólo lo derrotamos sino que lo aniquilamos. Pero si siempre somos pocos los que tenemos este valor, todos aquellos que esperan nuestro valor para luego seguirnos son unos cobardes. Porque sólo con nuestro sacrificio, y de quienes tienen el valor de dar la vida, luego todos se suben al carro de los vencedores. Y es por ello que luego Dios nos castiga. Nos manda una catástrofe, una guerra, porque teníamos que haber defendido al bien antes que éste se sacrificara. Hablando de la misión en Sicilia, nuestra batalla, que de hecho comenzó el 17 de julio con el traslado a Palermo, primero tenemos que armarnos un escudo. Es decir  la espiritualidad, el amor, ayudar a los niños, la tolerancia, la misericordia, pensar positivo, no tener miedo, dar esperanza. Y una vez que  hemos conquistado a esa alma despertándola con los valores de la paz, de la esperanza, de la solidaridad, después entonces tenemos que atacar al mal. No podemos quedarnos solo en esta línea, tenemos que superarla y atacarlo. Y por lo tanto tenemos que crear estos fuertes grupos de denuncia contra el mal, de cualquier tipo que se trate, contra la mafia, contra la guerra, la energía nuclear, todas las batallas que tenemos que hacer y que haremos.

P.: -¿Según tu opinión el caso de Murdock y compañía está relacionado con el Harbar? ¿Llegará el tiempo en que la Verdad pondrá en jaque al mal y éste se autodestruirá?

G.: -Claro, el caso de Murdock y del poder de la información que se hacen la guerra entre ellos, un poder que ataca al otro, están ligados al mal, al Harbar, al odio, a la violencia para avasallar a los demás. Poderes que, como dijo en la conferencia de Palermo Giulietto Chiesa, entre ellos se mandan mensajes, a través de imágenes, de los periódicos, de los medios de comunicación. Grupos de poder, una élite de familias de multimillonarios contra otras familias de multimillonarios. Y ésta es una señal que leemos en el Apocalipsis. Se está cumpliendo una profecía de uno de los mensajes que yo recibí y que también recibió Eugenio Siragusa. Jesús me lo ha dicho en los mensajes y yo lo escribí “Turbaré la mente de los poderosos y los pondré unos contra otros”...“Y haré intervenir a las fuerzas de la naturaleza”. Jesús no se contradice nunca. Entonces estos poderes se destruirán. Los hace poner unos contra otros porque Satanás es un instrumento de Dios para hacer desencadenar el apocalipsis. Para hacer que Él regrese. Parece un juego pero no lo es. Se llama lógica divina. Ésto es lo que yo leo. Efectivamente si leéis las noticias de la política internacional y de la economía internacional podréis seguir las profecías del Apocalipsis. Así como también las catástrofes naturales. Si yo digo estas cosas me excomulgan, pero es la verdad. Es el Señor quien está haciendo desencadenar todo esto, poniendo unos contra otros, de modo tal que explote un gran caos. Y como Italia es una provincia de este gran imperio, también sucederá aquí.

P.: -Tú tendrás que desenmascarar el rostro del anticristo. En realidad enfrentándose con el bien, el mal se destruirá solo, y el Regreso de Cristo pondrá punto final a esta batalla. Pero tu objetivo final es el de desenmascarar el rostro del anticristo, es de sacarle poder de forma tal que las personas tomen conciencia de su real entidad, y por lo tanto se salven.

G.: -No, los testigos que tienen que desenmascarar al anticristo son dos. Y por desenmascarar se entiende que tienen que señalarlo con el dedo. Pero en ese momento entonces el anticristo ya estará herido de muerte por el Príncipe de la Justicia, es decir por Jesucristo. Es Él quien lo hiere, lo destruye y los testigos tienen que señalarlo con el dedo de forma tal que las almas dormidas se den cuenta. Pero éste señalar con el dedo es una obra que lleva años, que se concreta en una parte final en la que ocurrirán acontecimientos que ahora no son fáciles de imaginar. Será señalada una organización fuerte, una persona, un poderoso y por este motivo quienes denuncien directamente a estas personas, a estos poderosos, serán asesinados. El anticristo ya se ha encarnado en una persona. Y los testigos lo señalarán con el dedo, para permitirle a muchas almas, no a todas, que despierten.

P.: -Algunas personas no han estado de acuerdo con los últimos mensajes que has recibido del Padre Adonay. Creo que estos mensajes son tan simples que incluso una analfabeta entendería el concepto.

G.: -Si alguien no está de acuerdo conmigo en lo que digo, yo lo respeto. No creer que yo reciba mensajes del Padre Adonay, y no sólo de Jesucristo, es legítimo. Cada uno puede creer en lo que quiere. Pero no creer que el Padre Adonay razona de esa forma es funesto. No es católico y ni tampoco cristiano. Porque el Padre Adonay razona de esa manera. Si leéis el Viejo Testamento y el Nuevo Testamento el Padre Adonay usa aquella metodología con Jesucristo. Entonces me pone muy feliz recibir mensajes que infundan temor y terror a Dios. Porque no es cierto que Dios sólo es misericordia. ¿Quién abrió el Mar Rojo exterminando a todo el pueblo egipcio, quién destruyó las ciudades de Sodoma y Gomorra haciendo llover “fuego” del cielo? ¿No era el Dios Adonay? ¿Quién provocó el diluvio universal exterminando a toda una generación de miles y miles de personas, dejando entrar al arca solo a un puñado de animales y a unas cincuenta personas con Noé como jefe y con toda su familia? ¿Quién hizo salir a Lot y a su familia de Sodoma, y exterminó a todos sus habitantes? ¡Éste es el Padre Adonay! ¿A quién se refería Cristo cuando dijo “Como sucedió en los días de Noé, así serán los días del hijo del Hombre. Comían y bebían, tomaban mujeres los hombres, y las mujeres marido, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los hizo perecer a todos...” Por lo tanto Jesús compara su Retorno con el diluvio universal, y luego habla de juicio, de castigo de Dios “Alejaos de mí, obradores todos de iniquidad” (Mateo 7.21) “y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes” (Mateo 24.25) “¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo vais a escapar a la condenación de la gehenna?” (Mateo 23.23). Es Cristo quien está hablando. Por lo tanto Adonay. Y entonces, quien no está de acuerdo con los mensajes de la Ira de Dios, sencillamente no conoce a Dios. Entiendo que es difícil creer que yo reciba mensajes de Adonay, y eso no es algo que me importe demasiado. Pero vosotros que sois mis hermanos deberíais comprender el lenguaje de la justicia divina. Me han escrito hasta que soy el mensajero del diablo, porque el Padre Adonay no habla así, no infunde terror. ¿Pero según vosotros cómo debería hablar el Padre Adonay? Tendría que decirnos “Muy bien habéis hecho todo lo que os he dicho”... Ésta es mi respuesta. Hemos llegado al mensaje la Ira de Dios, parte III. Os puedo asegurar que habrán muchas más porque el Padre Adonay me seguirá hablando así. El hombre se ha convertido en el enemigo de Dios. Es inútil que el Papa haga sus prédicas tenemos que “fraternizar, alejémonos de la violencia”… el hombre es un enemigo de Dios, y el Papa debería ser el primero en infundir en los hombres el temor a Dios, y decir “el Padre Adonay se ha irritado... estad atentos porque el Padre Adonay podría desencadenar el diluvio universal... estad atentos porque Jesucristo regresará con la espada y hará lo que hizo con los mercaderes del templo... estad atentos porque si Jesucristo regresa no tolerará a los corruptos, a los corruptores ni a los corruptibles.” ¡Ésto es lo que tendría que decir por la ventana el Papa Benedicto XVI cuando dice el Ángelus! “¡Estad atentos que si hacéis  guerras llegará el castigo de Dios!” Yo entiendo que la iglesia, el Vaticano, tenga que ser también un imperio económico para sustentar una estructura milenaria. Pero tiene que ser transparente. Yo también podría llegar a aceptar la economía multimillonaria del Estado del Vaticano, pero tiene que ser transparente, tiene que ayudar a los pobres y denunciar los males del mundo. Si así fuera  me convertiría en un difusor del mensaje clerical. Pero si la primera inmundicia está dentro de nuestra iglesia, el Papa jamás dirá lo que os estoy diciendo. Lo que no significa que tenemos que ser perfectos o santos, todos Padre Pio o San Francisco. Nosotros somos hombres, la iglesia está formada por hombres. Incluso nuestra obra está formada por hombres, mi modesta obra está formada por hombres, por pecadores. Nosotros también nos equivocamos, a veces tomamos decisiones equivocadas, hacemos cálculos equivocados. Pero somos transparentes, no tenemos imperios que defender. Nuestro pecado es la debilidad humana, nos dejamos corromper por la materia, pero no hemos vendido el alma al diablo. No hemos lavado el dinero de la mafia, no hemos violado a los niños. Nosotros logramos decir la verdad porque no tenemos nada que defender. Detrás de mis hombros no hay ninguna institución. Ninguna especulación o asunto con gente funesta, ningún compromiso con gente delincuente y por lo tanto podemos permitirnos el lujo de decir la Verdad. Pero ellos que tienen los esqueletos en el armario, no dicen la verdad. Incluido nuestro gobierno, incluida la izquierda que es peor que la derecha en algunos aspectos porque se erige como la paladina del bien, y no es cierto. Todavía quedan algunos honestos, pero la cúpula da asco y tiene que ser aniquilada. Toda esta gente tiene que irse a su casa porque están todos implicados. Todos ellos. Tienen que cambiar absolutamente la cúpula. Luego volviendo a tu pregunta, nosotros podemos hablar. Pero el Papa no puede hablar, puede hacer discursos genéricos como “tenéis que odiar el mal, ayudar a los pobres…”, pero no puede hacer denuncias porque en primer lugar tendría que denunciar a la institución que representa, a esos asesinos y delincuentes que lo mandan, desde Ruini hasta el secretario Bertone y a toda esta gente mafiosa. En el congreso que hicimos en Palermo recordé a Salvatore Cancemi, que era un testigo ocular y que antes de morir me dijo “Te diré las conexiones de Riina con el Vaticano”. Pero él murió y no llegó a tiempo. Porque también tenemos que destapar la olla sobre la relación Cosa Nostra-Vaticano. Incluso Massimo Ciancimino custodia esos secretos y quien maniobra a Massimo es alguien del Vaticano. Estoy absolutamente seguro. No solo seguro, sino absolutamente seguro. Porque el verdadero testimonio de Massimo Ciancimino además de la “negociación” (entre mafia y Estado), fue y son las relaciones de su padre y por lo tanto de Cosa Nostra, con el Vaticano, los cientos de miles de millones de la mafia siciliana depositados en el Banco del Vaticano. Es decir el dinero de Riina y Provenzano con la aprobación del Papa, hasta el último cura de Palermo. Ésto es lo que tenemos que descubrir. Ciancimino dijo que su padre tenía acceso al Vaticano, entonces cómo hago para seguir a ese señor que se asoma a la ventana de la Plaza San Pedro frente a todos mis hermanos cristianos...

P.: -Tengo la impresión de que Palermo es el Vaticano de Sicilia. La iglesia palermitana además de tener una profundidad espiritual, que probablemente tendremos que descubrir, es un código clave que se conecta con la Ciudad del Vaticano.

G.: -Ellos creen que irán al Paraíso porque la iglesia aceptó su dinero. Riina y Provenzano creen estar en lo justo y que irán al Paraíso porque la casa de Dios los ha aceptado. Entonces el problema es espiritual. Y nosotros podríamos convencerlos de que no es así. Cuando el Papa Juan Pablo II tuvo esa salida extraordinaria en el Valle de los Templos, en Agrigento, y dijo “mafiosos estad atentos, existe el juicio de Dios” después de dos meses le dispararon al Padre Puglisi. Le dispararon a ese pobrecillo para lanzar el siguiente mensaje “¿Primero agarras el dinero, y luego nos dices que existe el juicio de Dios?”

P.: -El mafioso arrepentido Vincenzo Calcara habló de las intrigas entre Vaticano, masonería, mafia y política.

G.: -En 1981 Vincenzo Calcara, hombre de honor bajo ordenes directas de Tonino Vaccarino, hizo de escolta a dos maletas que contenían diez mil millones de liras que, fueron entregadas en manos de Monseñor Paul Marcinkus, de otro cardenal y del escribano Francesco Albano. Dinero que finalmente fue depositado en el banco vaticano por cuenta de Matteo Messina Denaro. Calcara a causa de sus declaraciones fue denunciado por calumnias y fue procesado. La defensa del mafioso frente al juez Almerighi sostuvo que Calcara inventó todo porque diez mil millones en billetes de cien mil liras eran demasiado pesados para poder transportarlos. Entonces el juez hizo una pericia en el  tribunal frente al abogado y al Fiscal. Cargó una maleta igual a la utilizada, la llenó de billetes del peso de los billetes de cien mil liras y le pidió al testigo que recorriera el mismo trayecto. Él la cargó y se la llevó hasta la mesa. Y el juez los condenó. ¿Pero tenéis una idea de cuántas maletas como éstas llegaban cada mes al Vaticano de la mafia? Incluso el turco Ali Agca el día antes de dispararle al Papa se detuvo en Palermo. Nunca quiso decir qué hacía en Palermo porque la mafia turca y la siciliana eran los exportadores mundiales de heroína y habían invertido en el banco Ior, cientos de miles de millones. Y detrás estaban los servicios secretos americanos y rusos. Èsto lo sabían la CIA y la KGB. Era un Papa incómodo para Rusia y también estaba poniéndose incómodo para los Estados Unidos. Por lo tanto el atentado al Papa fue una advertencia. La Virgen lo salvó. Pero la mafia siciliana de Palermo en esos tiempos tenía la posibilidad de hacer saltar por los aires no sólo al Vaticano sino a toda Italia porque tenía el dominio mundial de la heroína. He aquí porque América usó el brazo armado de la mafia: porque era la organización económica criminal más poderosa de Italia. Hubo un momento en nuestra historia desde el 75' al 87' en el que en Italia, Riina y Provenzano mandaban, sobre todas las cosas, cualquier tipo de cosas. Pero no estaban solos. Estaban apoyados por América. O sea que las cuentas no las hacían en Roma, las hacían en Palermo. Luego con Falcone y Borsellino la situación empieza a cambiar y comienzan a perder este poder. La mafia siciliana, Bontade y Riina, una mañana llamó por teléfono a Andreotti diciendo “mañana por la mañana te llevamos a Moro vivo” pero ellos respondieron “no nos interesa”. ¿Entiendes qué poder tenía Cosa Nostra? Cosa Nostra sabía dónde estaba. La mafia tenía en sus manos a la banda de Magliana, tenía la 'Ndrangheta, la Camorra, toda la baja delincuencia, la mafia del Brenta en la región del Véneto, tenía en sus manos la banda anónima sarda de secuestros. La banda de la Magliana estaba en manos de Riina, y de los servicios secretos. Los servicios secretos se movían sólo si había un consenso previo por parte de la mafia siciliana, que tenía el control absoluto del territorio. A ésto se refería Falcone cuando decía “Cosa Nostra está inmersa en un juego grande” por lo tanto los poderes fuertes, masonería, bancos… ¿sabes cuántos bancos había en los años ochenta? Sólo en Trápani en los años ochenta había 1200 bancos. Al General Dalla Chiesa lo asesinaron porque Cosa Nostra le hizo un favor a entidades poderosas. Aquí estaba la organización criminal más fuerte del mundo. Ahora el anticristo ya no está aquí. Es fuerte, pero gracias al  martirio de nuestros hermanos caídos, no tiene el poder que tenía antes.

P.: -Hoy son muchos los creyentes, muchos buscan la verdad y muchos la encuentran a través de la oración. Hoy mucha gente reza, pero en este planeta no ha cambiado nada.

G.: -Evidentemente las oraciones no sirven de mucho. Lo que hacen falta son acciones. Con las acciones se obtiene mucho más que con la oración. A pesar de que la oración es importante.

P.: -¿Volviendo al Vaticano y a la mafia, la tumba en la Basílica de St. Apolinare de Renatino De Petris, jefe de la banda de la Magliana, fue una señal de garantía por parte del Vaticano para los mafiosos?

G.: -Renatino de Petris fue ahijado, por lo tanto iniciado, junto con Daniele Abbrucciati, de Cosa Nostra. Los inició en Roma Pippo Calò, punto de referencia del grupo Porta Nuova, uno de los brazos derechos de Totò Riina, que se hacía llamar Mario Aglialoro. Fue arrestado en 1985, cuando le daba órdenes a la banda de la Magliana y a Renatino de Petris de trabajar para Cosa Nostra y para los servicios secretos que siempre estuvieron conectados con Cosa Nostra. Pero lo que tenéis que saber es que en aquellos años Cosa Nostra se servía de los servicios secretos para hacer los trabajos sucios porque era mucho más poderosa, mientras hoy ocurre lo contrario. Y detrás de Cosa Nostra estaban los americanos, indispensables para la estrategia de los dos bloques de poder. Entonces Renatino de Petris que dio mucho dinero de la mafia para lavarlo al Vaticano, que hizo tantos favores, fue premiado. Es uno de los muchos mafiosos enterrados dentro de la estructura del Vaticano. Como si hubiera sido un alma buena, que hizo mucho bien. Por lo tanto es una garantía. Los mafiosos que se comportan bien con la iglesia son premiados así. Luego Pippo Calò, aquel que negociaba directamente con el Vaticano, fue arrestado en el 85'. Era además el jefe de Salvatore Cancemi, quien después tomó su puesto.

P.: -Parece que Vito Ciancimino murió en circunstancias misteriosas. ¿Tú qué piensas?

G.: -Yo comparto la hipótesis de que haya sido envenenado porque sospechaban que tendría intenciones de hablar, que tendría intenciones de decir la verdad. Y por lo tanto lo eliminaron.

P.: -Una última pregunta. ¿Qué piensas de los carteles que han tapizado Palermo que hacen referencia a Massimo Ciancimino, “De tal padre, tal hijo”?

G.: -En este sentido comparto la opinión de Antonio Ingroia. Massimo Ciancimino no es un mafioso. Su mal no es la ley de silencio, sino haber hablado demasiado, y de haber hablado con todos. Habría tenido que limitarse a los magistrados y a la prensa decir lo esencial, es decir, lo necesario para dar la noticia. En cambio él se hizo el divo en las televisiones de Italia, y pecando de megalomanía resbaló en la cáscara de banana. Ha sido manipulado y yo siento un fuerte olor a Vaticano. Gracias a él muchos políticos y hombres de las instituciones han recuperado la memoria acerca de esa famosa “negociación”. Si no aparecía Massimo Ciancimino nunca habrían dicho nada, ni Martelli, ni Ferraro, ni el Ministro Conso, ni el señor Violante, ni Mancino (que luego se retractaría), ni otros más. Nunca nadie habría dicho nada. Ciancimino es el hijo de un mafioso, viene de ese ambiente. Pero ellos que son hombres de las instituciones han traicionado, han callado sobre la sangre de nuestros hermanos. Ésto se llama alta traición a la Constitución, al Estado italiano y a los ciudadanos italianos. Habrían podido impedir esa masacre, y en cambio han omitido, se han vendido. Mancino no recordaba si ese día había estrechado la mano del juez más famoso del mundo, mientras que Paolo Borsellino tenía anotada esa cita en su agenda. Mientras tanto el Ministro Conso durante la “negociación” liberaba a cientos de mafiosos del art. 41 bis (régimen de cárcel “duro” para mafiosos), y luego cuando Paolo saltó por los aires dijo que había sido una iniciativa personal. Ellos también fueron la causa de la sangre de Falcone y Borsellino. Ésto es lo que pienso.

Con el sacrificio de Falcone y Borsellino, grandes mártires de la justicia, Giorgio concluye esta nueva reunión. Las efigies de la insensatez y la corrupción humanas seguirán exhibiéndose en su ilimitado repertorio, intercaladas con esa inadecuada y pedante retórica de una hipotética iglesia de Cristo, la cual presa de su delirio y quién sabe desde que púlpito, nos ofrecerá sus efímeros enunciados sobre la conciencia, sobre el bien y sobre el mal. Como si el hombre no supiera realmente. Como si el hombre no fuera realmente capaz de distinguir. Como si el hombre no tuviera realmente una conciencia a la cual escuchar. Una coartada que, sin temor alguno a Dios, acompaña a ese silencioso y cómplice oportunismo que tanto aúna al hombre. Y ese conveniente victimismo tan útil para delegar a quien quiera que sea la culpa de todo lo que no nos gusta. Como si realmente el perpetrarse de ese delito tan grave del cual se ha manchado la humanidad podría seguir pasando desapercibido ante los ojos del Cielo. Al demonio no le quedará más que mirarse complacido: sus adeptos han superado ampliamente al maestro en este loco éxtasis de engaños. Porque ante los ojos pasmados de ese niño no sería tan arduo distinguir lo que es bien de lo que es mal. Pero a él no le quedará otra alternativa que retomar el camino hacia el alba del nuevo día, hacia el alba de una nueva era... bajo el ala del águila de Juan de ese viejo caminante que a cada paso de su eterno viaje contaba al mundo la historia de un maravilloso joven eterno,  un nazareno, el Hijo de un Dios olvidado por el mundo. Con el consuelo de la promesa de que no nos dejará huérfanos. Y la certeza absoluta de que volverá con gran potencia y gloria. En todo el resplandor de Su divina justicia.

Sandra De Marco
San Giovanni di Polcenigo – PN (Italia)
9 de Agosto de 2011


 

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