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guatemala4Por Giovanni Bongiovanni

Mientras escribo pienso y me pregunto quiénes serán realmente los ángeles que lloran. Los voluntarios italianos de la asociación sin duda alguna lo son, he conocido personas espléndidas en este grupo, con una gran humanidad: lloraban de emoción por tener que dejar a sus compañeros, a las personas asistidas y a esta gente atormentada por nuestra sociedad inicua, predadora y capitalista. Ellos, en cambio, lloraban de sufrimiento.

Y después están los niños, los ángeles por excelencia.

Recuerdo a una mujer que estimo mucho, con la cual llevo adelante un proyecto de FUNIMA International en Paraguay, en el centro Hijos del Sol, para recuperar a los niños que viven en la calle. Se llama Hilda y un día, durante un viaje que hizo a Italia, me dijo:

"¿Pero a dónde están todos los niños de aquí? Hay pocos y parecen estar tan tristes...".

"Lo que más extraño de Paraguay son los niños ¡allí los ves por todas partes!"

¡Y es realmente así! En Paraguay, como aquí en Guatemala, hay muchísimos niños, con sonrisas muy luminosas. Qué nunca te esperarías ver, porque según nuestra concepción de felicidad, es feliz quien tiene, quién posee. Estos lugares te dejan al descubierto y, sólo te das cuenta de hasta qué punto, cuando pones pie en estas tierras. En los lugares con más sufrimiento recibes las sonrisas más luminosas y alegres que jamás tú hubieras podido ver. Y te llenan, te recargan, y las añorarás cuando te vayas de aquí... te harán llorar también a ti.

Te acordarás de las sonrisas de esos ángeles y también de sus lágrimas.

El centro de acogida, educación y salud se encuentra en la localidad de La Granadilla, y es el primer gran proyecto de la asociación “Sulla Strada”. Aquí los niños pueden estudiar atendidos por educadores que han nacido y crecido, como ellos, en estos lugares, a algunos de ellos la organización les ha ayudado a estudiar para poder ser hoy docentes y educadores de los niños que han nacido y crecido en las mismas pobres aldeas del interior del país. Por voluntad de la asociación, el programa escolar cuenta con disposiciones para preservar la cultura maya. Una de las fundadoras y responsables del centro, Lorella, nos cuenta: "Es maravilloso ver el fuerte apego que sienten hacia la tierra, creen en la energía de la naturaleza y en la conexión que ésta tiene con el hombre, las mujeres embarazadas tienen que caminar descalzas, abrazar un árbol es algo normal y la energía del color es algo que se puede percibir y tocar."

"Durante una ceremonia local los niños con los ojos cerrados lograban saber de qué color era un juguete envuelto, simplemente tocándolo con la mano".

"Todos podemos tener estas capacidades, e indudablemente las teníamos, pero es algo que hemos perdido, mientras aquí la mayor parte todavía las tiene”.

Nos sentimos fascinados escuchando estas palabras y por la forma en que Lorella nos cuenta las historias.

¡De verdad los colores de Guatemala son algo que se te queda en el alma, te preguntas por qué todo el mundo no está así de pintado, necesitamos absolutamente más color, los ojos se encienden al ver todo pintado con colores luminosos, empezando por la ropa muy colorida, las casas, los coches, los postes de la luz, los asientos, todo está pintado de rojo, amarillo, verde, anaranjado, azul, violeta... una explosión! Si estás triste te vuelve la felicidad y si eres feliz vas al séptimo cielo!

Dónde están los ángeles.

Aquí el cielo es de color azul vivo, como el resto de los colores de la naturaleza, el verde de las plantas, los mil colores de la fruta de gustos exóticos, mango, papaya, maracuyá, piña, coco, aguacate, por citar solo algunos... hay café, el producto más exportado de toda la nación, que he bebido por litros, y hay plátanos pequeños.

En la pared exterior de la clase de una escuela está dibujado un arcoiris: "¡No a la droga, sí a la Familia! No a la droga, sí a la Vida"!

Estoy de visita junto a un grupo de médicos que se han alejado por poco tiempo del hospital de Llano de la Virgen para venir a ver las actividades que el Centro desarrolla en este lugar maravilloso, donde puedes admirar un magnífico paisaje.

Es maravilloso leer una inscripción tan llena de sentido en una escuela elemental. La foto también la he publicado en mi página de Facebook. La hora de educación física los niños la pueden hacer en un campo grande de basket o de fútbol. El maestro Bruno, junto a su mujer, es uno de los profesores. Está enseñándoles como moverse, pelotear y hacer canasta. Mientras los filmo con mi teléfono creo haber descubierto algunos talentos que se movían muy bien, y saco algunas fotografías con los niños que están a la orilla del campo esperando su turno para entrar. La historia de Bruno es de admirar porque se ha tenido que ganar su vida y nos cuenta sin vergüenza las dificultades que ha tenido que afrontar desde que era jovencito con su familia. Hoy es un punto de referencia aquí con la asociación “Sulla Strada” para todos los niños y las familias que le confían sus hijos a él, a su mujer y a otros educadores.

Mientras Carlo, el fundador italiano de la asociación, cuando nos lo presenta noto enseguida el cariño que siente hacia él como si fuera un hijo. Muy bonito verlos juntos cuando nos reciben.

¡Así como también el cariño de Carlo por los niños es algo que no puedes dejar de notar, y el afecto de ellos hacia él, cada vez que llega se le echan encima con un fuerte abrazo colectivo! Ha dado la vida desde hace muchísimos años por ellos y por todas las familias de esta zona, construyendo, sólo Dios sabe con cuanto trabajo, un futuro para todos, con la colaboración de cientos de personas en este importante proyecto que devuelve dignidad a las personas. Es un ex cura, que hoy está casado con Lorella en una ceremonia preciosa que nos han contado, en un lugar que ellos crearon con grandes piedras en círculo dónde puedes percibir la energía espiritual y respirarla. Su espiritualidad, cuando habla de esto lo hace con discreción, me ha despertado la curiosidad y creo haber percibido algo que nos aúna. Cree en Cristo con una fuerte unión con la naturaleza, la madre tierra, el sol. No he tenido la oportunidad de profundizar con él pero tendremos ocasión. Hablando con algunos amigos cuando regresé a Italia, la he definido con palabras mías, es la espiritualidad de un "Cristo maya", que puedes encontrar en la calle y no en una iglesia, no arriba de un rascacielos, ni en una plaza, sino en un camino, en el que estamos todos nosotros, y a lo mejor, si miras alrededor, podrías ver que camina a tu lado vestido con ropa sencilla. Bastaría con solo levantar la mirada y podrías encontrarlo mientras se para a dar de comer a un niño, mientras ayuda a una señora anciana a levantarse, mientras le ata los zapatos a un hombre. Pero sólo y siempre por la calle, por el camino, itinerante. Estas son las imágenes que me vienen a la mente mientras escribo, escuchando la percepción que he tenido de la espiritualidad que me ha transmitido Carlo, con el ejemplo de sus colaboradores y la asociación que él ha creado. SULLA STRADA (por la calle) precisamente.

SULLA STRADA ONLUS FUNIMA International Onlus

Giovanni Bongiovanni

13 de Marzo 2019

Adjunto:

- Guatemala: Cuando los ángeles lloran

http://www.unpuntoenelinfinito.com/cronicas-de-las-arcas-2019/8547-guatemala-cuando-los-angeles-lloran-i-parte.html

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