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giova2019otro200ARGENTINA (I parte)

Por Giovanni Bongiovanni

Noviembre 2018 – Diario de Giovanni Bongiovanni “Trip to Argentina”. Finalmente llega el día tan esperado del viaje. Nos encontramos directamente en Roma con los representantes de la sede operativa de Funima Gubbio, tres parejas con las que compartiremos este viaje: Gabriele y Claudia, Riccardo y Sara, y Luigi y Francesca. De Sant’Elpidio a Mare somos tres, yo Sonia y su hijo Maurice de 12 años quien más que todos nosotros no ve la hora de vivir esta aventura y de seguro serà también una experiencia formativa para su educación. Finalmente llega el día tan esperado del viaje. Nos encontramos directamente en Roma con los representantes de la sede operativa de Funima Gubbio, tres parejas con las que compartiremos este viaje: Gabriele y Claudia, Riccardo y Sara, y Luigi y Francesca. De Sant’Elpidio a Mare somos tres, yo Sonia y su hijo Maurice de 12 años quien más que todos nosotros no ve la hora de vivir esta aventura y de seguro serà también una experiencia formativa para su educación. Para algunos chicos esta es la primera experiencia de un viaje internacional a los lugares donde nuestra organización FUNIMA International está presente junto a la asociación local Fundación Los Niños de San Juan.

FUNIMA está presente en Argentina y en la región de Salta desde el 2005, siempre colaborando con la familia Gómez. Ramón, que es el presidente de la Fundación, dirige todas las iniciativas junto a su familia, sobre todo con su esposa Sandra que le acompaña desde siempre y su hijo Leandro de 20 años que ha madurado muchisima experiencia desde jovencito al lado de su padre y hoy es un punto de referencia. Analia, la hija de 15 años, va todavía a la escuela y después de sus estudios ayuda a su madre en los quehaceres domésticos. Camila, la hija mayor, hoy es madre de dos niños (el más pequeño tiene solo dos semanas). Todos ellos nos dan la bienvenida en su casa.

El viaje ha durado alrededor de 33 horas, contando también el viaje desde Sant’Elpidio a Mare a Roma Fiumicino para tomar el avión directo a Buenos Aires y después la conexión  para la ciudad de Salta, que lleva el mismo nombre de la región de la que es la capital. Horas de expectativa y conscientes de estar yendo a un lugar muy diferente del nuestro.

Cada viaje te deja dentro algo, sobre todo cuando el impacto es tan fuerte, como de hecho sucede con estos lugares, con esta gente y la diferencia a nivel material con la que te encuentras.

Empiezas a apreciar la sencillez y te conformas con poco. Se tiene la sensación de que siempre se recibe más de estos lugares porque ahí encuentras la felicidad de la vida cotidiana y las quejas desaparecen. Se recibe más de lo que uno da. En cada viaje descubro siempre esta verdad.

Transcurrimos esas horas pensando sobre todo en lo que haremos, leyendo un libro y bromeando entre nosotros mientras aprovechamos el tiempo de espera para probar algún producto local, como “empanadas” y “alfajores”.

Una vez en Buenos Aires tenemos que ir a otro aeropuerto para ir hasta Salta, y desde la ventanilla del autobús, mirando afuera, no se puede no notar la enorme diferencia entre el centro de la capital, con edificios altísimos, y las afueras totalmente menos rica. Hay millones de casas semi destruídas, una junta a la otra. Parece una película de ciencia ficción, o un mundo post-apocalíptico, con los ricos que dividen la ciudad en dos construyendo muros para tener lejos a los contagiados y a quienes todavía no tienen el virus. Mientras nos alejamos la situación parece volver a la normalidad y es casi aceptable.

Estamos casi en primavera y a las 5 de la mañana ya hay 21 grados, pero llegando a Salta la temperatura empieza a subir.  En el aeropuerto nos esperan Ramón, Leandro y Miguel, un nuevo colaborador que ha puesto a disposición los vehículos para que podamos desplazarnos.

Las maletas no llegaron,porque como de costumbre en Italia se equivocaron con la  destinación y se quedaron en Buenos Aires. Llegarán al día siguiente...

Vamos enseguida a casa de Ramón, un poco en las afueras del centro de la ciudad. Aquí está la base operativa de la Fundación Los Niños de San Juan, con una pequeña oficina montada para todas las secciones como secretaría y administración, colaboradores y voluntarios.

Las actividades principales se desarrollan entre las montañas. Salta se encuentra más sobre el nivel del mar, a 1.200 m. Salta la Linda, como la llaman, lo es de verdad, pero son evidentes los habituales contrastes sociales, poco trabajo, turismo, barrios más o menos ricos.

La población a la que ofrecemos nuestra ayuda vive en la Puna salteña, la zona más interna de los Andes a 3.000 m. Los Andes salvajes, como los llamo yo. Prosiguiendo hacia el norte por una carretera que va subiendo hasta la frontera con Chile, es justo ahí donde estamos desarrollando nuestros proyectos de ayuda a favor de las comunidades autóctonas.

Nos ofrecen una comida exquisita, filetes de pollo rebozados con un sabor que solo en Argentina lo encuentras. Con Ramón hacemos enseguida un plan muy intenso que queremos respetar: visita al proyecto hídrico “Mama Cocha” para abastecer de agua a la comunidad Pacha Inti, preparación y distribución de bolsas con bienes de primera necesidad a las familias autóctonas más lejanas, entrega de pan y agua a las escuelas. Visita al centro sanitario de “El Palomar” en fase de restructuración, participación a la reunión con los simpatizantes de la Fundación de Tucuman.

Aquí nos paramos porque también tenemos que tener en cuenta que necesitamos un par de días para adaptarnos a esta altitud. El malestar que se siente cuando se vive a esta altitud se llama Puna. Los lugares en los que estaremos están a una altitud entre 2.600 y 4.000 m. El aumento de la presión por falta de oxígeno puede provocar fuerte dolor de cabeza, debilidad, problemas de digestión y en el intestino, fiebre... hasta que el cuerpo se adapte a esta nueva condición. Hacen falta unos dos días.

Enseguida después de comer emprendemos viaje hacia Santa Rosa de Tastil. La base operativa en los Andes, lugar de clasificación de la distribución de los bienes de primera necesidad, de ropa y zapatos, medicinas, y todo lo que puede ser útil en los lugares cercanos donde ofrecemos asistencia. Aquí también están los dormitorios para los voluntarios operativos. Por lo tanto será también nuestra base, dónde pasaremos las noches y comeremos antes de salir. 

De repente Ramón recibe una llamada inesperada pero agradable que hará que retrasemos nuestra llegada unas 4 horas: la empresa transportadora de los tubos hídricos para el proyecto "Mama Cocha" hoy entregará parte de la mercadería, y para ahorrar un poco de gastos, ayudaremos a cargar y transportar la mercadería al lugar donde serán instalados los tubos. Nos ponemos manos a la obra sacando fotografías, filmando para hacer un reportaje completo. Cargamos los primeros 700 m. de tubos que servirán para hacer llegar el agua del manantial a la cisterna desde donde después se ramificará hacia las distintas viviendas.

Se hace de noche y nos queda todavía una hora y media de viaje más o menos, nosotros en nuestros veículos abrimos camino al grande camión con remolque. Horas que se añaden a nuestro viaje... empezamos a sentir cansancio. No hay luz y solo los led de los celulares nos ayudan a ver algo. Aquí conocemos a Daniel, un chico de la comunidad Pacha Inti, y para llevarle con nosotros. Es joven pero ya es padre de algunos niños. Sus rasgos somáticos son muy característicos de los habitantes de la zona, indio, vestido con una camiseta de algún equipo de fútbol local, es simpático y muy trabajador, sabe manejarse muy bien de verdad. Ya es tarde cuando acabamos de descargar las 7 bobinas del camión. Saludamos al conductor del camión que será "recompensado" con la promesa de un cabrito de parte de la comunidad Pacha Inti para la fiesta de fin de año. Ramón es un persona muy amable y sabe hacerse querer por todas las personas con las que se encuentra, siempre con gestos cariñosos y fraternos. También con las autoridades de la policía de frontera que encontramos en los puestos de control. Siempre nos preguntan dónde vamos y que es lo que hacemos pero ya se conocen con Ramón y saben lo que hace la fundación. Reconozco que su trabajo es necesario. Hay un gran tráfico de cocaína en esta zona y esta carretera es  y sin perder tiempo nos dejan pasar.

El tráfico de cocaína pasa por esta carretera que es una de las más utilizadas por los camioneros para pasar la frontera e ir a Chile. También otras fundaciones humanitarias pueden ser un pretexto para esconder este tráfico y hay que estar siempre alerta.

Aquí el cielo es espectacular. Estamos a 3.200 m. de altitud y puedo definirlo como el más bonito que yo haya visto nunca. Las estrellas son miles de millones y son el triple de grandes. Con Leandro sacamos fotos  al cielo programando el obturador de la cámara fotográfica a 30 segundos de retraso para que entre cuánta más luz posible y para que podáis ver el cielo como lo vemos nosotros... son espectaculares.

A partir de hoy no tendremos más conexión con el resto del mundo. Todas las líneas telefónicas no tienen señal en esta altitud. Hemos publicado en nuestras redes lo más posible antes de interrumpir las comunicaciones por unos días. Pero queríamos enviar enseguida noticias de nuestra llegada a nuestra red de colaboradores. Es gracias a ellos si hoy podemos hacer lo que hacemos, y como siempre intentaremos ser los ojos de todos.

Es de noche y ya es el momento de descansar, mañana nos espera nuestro primer día en los Andes salvajes. 

1 de abril 2019

giova2019otro
http://www.funimainternational.org/%E2%80%A6/1439-argentina-la-visi%E2%80%A6 
https://www.facebook.com/GiovanniBongiovanniFUNIMAInternational
https://www.instagram.com/giovanni_funima/?hl=it


Allegati:

27-03-19 El amor que mueve el sol y todas las estrellas
http://www.unpuntoenelinfinito.com/messaggi-celesti/2019/8579-el-amor-que-mueve-el-sol-y-todas-las-estrellas.html 

- 13-03-19 Guatemala. Por el camino de la espiritualidad (parte II)
http://www.unpuntoenelinfinito.com/messaggi-celesti/2019/8565-guatemala-por-el-camino-de-la-espiritualidad-2.html   

- 20-03-19 Ser papà
http://www.unpuntoenelinfinito.com/messaggi-celesti/2019/8571-ser-papa.html

- 10-01-19 Los frutos del amor
http://www.unpuntoenelinfinito.com/messaggi-celesti/2019/8496-los-frutos-del-amor.html

- 13-11-18 El amor crístico en los Andes argentinos
http://www.unpuntoenelinfinito.com/mensajes-2018/8445-el-amor-en-los-andes-argentinos.html

- 2-11-18 Funima. Una obra cristiana de amor y solidaridad
http://www.unpuntoenelinfinito.com/mensajes-2018/8434-funima-una-obra-cristiana-de-amor-y-solidaridad.html  



 

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