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aleaEL CÁLIZ Y EL VERBO
Crónica de América Latina Marzo/Abril de 2013
Inmersos en la densa encarnación de una frenética vida material, el tiempo pasa rápido al punto tal que nos hace olvidar el profundo sentido de nuestra existencia. Quiénes somos, porqué estamos aquí y hacia dónde nos dirigimos. Todos los días corremos para cumplir con los compromisos que hemos asumido ¿pero qué es realmente lo que buscamos en esta carrera contra el tiempo?

Buscamos una sensación de satisfacción interior que nos haga estar bien, que nos haga sentir fuertes, seguros, con nosotros mismos y con los demás. Lo buscamos, y a menudo pensamos haberlo encontrado cuando poseemos algo o a alguien. Nos sentimos gratificados cuando poseemos una casa o dinero o un coche o un vestido nuevo o cualquier elemento material, nos sentimos gratificados cuando poseemos el sentimiento de un ser que amamos, de un hijo, de un amigo. Pero nos damos cuenta de que al poseer algo o a alguien, cadenas invisibles nos convierten en prisioneros, en esclavos y en dependientes del objeto que poseemos. En el mismo momento que poseemos algo perdemos la libertad, y el miedo a perder lo que “es nuestro” antes o después tomará la ventaja. Por lo tanto si reflexionamos profundamente sobre este concepto nos damos cuenta de que la sensación de gratificación de la que habíamos gozado en realidad es efímera, falsa y absolutamente momentánea. Entonces, en esta nuestra carrera en contra del tiempo quizás nos estamos equivocando de dirección. O tal vez hemos tomado la dirección correcta porque servimos a una causa justa y hemos puesto nuestra vida a su servicio, pero ahora se nos pide que subamos un escalón. Ese escalón que nos permitirá dar el salto hacia ese mundo que queremos, ese mundo que esperamos y que pedimos con insistencia. Pero ese mundo al que todos aspiramos, en realidad, ya es nuestro, porque se encuentra dentro de nosotros y solo si nos liberamos de todo lo que poseemos, incluso de nosotros mismos, podremos liberarlo. “El Reino de Dios está dentro de vosotros” nos dijo el más grande de los Maestros, Jesús Cristo, el más sublime, inmenso, Aquel que tenía el poder sobre la vida y la muerte del hombre, y sin embargo se dejó escupir, azotar, blasfemar, morir; crucificado en una cruz de madera para indicarnos el Camino, para entregarnos la Verdad y devolvernos la Vida. Ahora nos toca a nosotros, única y exclusivamente, comprenderlo y saberlo vivir. La nueva era será el próximo paso.
Entonces, es Amor lo que buscamos. Lo buscamos continuamente porque el Amor es la esencia de la vida, el alimento de la Creación. El Amor es lo que nutre al espíritu pero el verdadero amor, ese amor que calma la sed, que satisface los sentidos, que amplifica los valores del alma es ese Amor desinteresado que desde nuestro corazón sopla siempre hacia el exterior, hacia el prójimo, ese Amor que no pide, sino que lo único que quiere es dar. Amor Universal. Ese Amor que se nutre cuando da, que se amplifica cuando defiende a los débiles y a los indefensos, que se enciende cuando lucha por la Verdad y la Justicia. “Estad unidos” nos repite incansablemente el anunciador de la Verdad en este tiempo de pruebas porque ese Amor vive solo en la comunión de los espíritus que plasman el cuerpo místico de Cristo.

Éste es el Amor que sacia al Espíritu de beatitud, de paz y de alegría interior. El Amor que te anima, que te quita la respiración. Amor ardiente que te hace sentir vivo.

Únicamente cuando lleguemos a este estado de conciencia podremos heredar ese mundo que vendrá.

Morir uno mismo para renacer a la Nueva Vida.

El Cáliz y el Verbo. Testigos en este tiempo de muerte y renacimiento.

Bajo un cielo perlado de estrellas, una morada inmersa en el silencio de un gran campo recibe a un Hombre. Los árboles ordenados en fila, erguidos como guardianes, cuando él llega inclinan elegantemente sus copas ante él. Es un hombre vestido con indumentaria simple, no lleva consigo un maletín, ni una alforja y usa zapatos sencillos.

Sin embargo ellos saben.

Una ligera briza acaricia su rostro. El espíritu de la Madre Tierra lo saluda a través de un ser especial que aletea silencioso en ese lugar, custodiándolo desde hace mucho. Es Liliana quien ya hace tiempo vive en otra dimensión. Su perfume nos envuelve. Ella está allí, presente, junto a sus hijos y a su compañero de vida terrena. Está allí, junto al ser que ahora custodia su casa y a sus afectos, Alejandra, compañera actual de Juan Alberto, nos recibe con todo su amor y con las atenciones que inmediatamente hacen sentir a Giorgio a gusto. Juan Alberto, como un padre devoto a ese hijo elegido por Dios, nos recibe en su casa.

Una noche para recuperarnos de las 23 horas de un viaje cansador y Giorgio Bongiovanni nuevamente ya está listo para recibir a sus amados hermanos que comienzan a llegar desde los diferentes lugares de la Argentina, de Chile, de Méjico, de Paraguay y de Uruguay.

Es una alegría infinita poder abrazar nuevamente y sentir que es como si el tiempo no hubiera transcurrido desde la última vez. Una tras otra se subsiguen las reuniones privadas con los hermanos, hasta el día siguiente cuando por la tarde Giorgio da inicio a su primera reunión del 2013 en América Latina. Conversaciones muy importantes que en este viaje aclaran aún más nuestra misión en este tiempo.

La iglesia de Pedro y la iglesia de Juan

Esta vez he venido a Argentina y a Uruguay para reunirme con todos los hermanos y hablar de los siguientes temas, para que podáis comprender con absoluta libertad de reflexión y meditación que la Iglesia de Cristo es una Iglesia que el mismo Cristo con su gran sabiduría, misericordia y justicia fundó hace 2000 años. Él eligió por medio de sus Apóstoles y de sus descendientes a las personas ideales para poder desarrollar la misión que se tenía que llevar a cabo, y que llegará a su cumplimiento con Su Segunda venida a la Tierra. Pedro representaba al jefe de los apóstoles, tenía una personalidad más fuerte que la de los demás, pero igualmente luego representó la debilidad humana. Pedro representa el miedo humano, él es el jefe de la Iglesia de Cristo que traiciona, que reniega a Cristo y que luego se arrepiente y se redime dando la vida por Él. Jesús dijo: “Pedro esta noche me traicionarás tres veces, pero yo lloraré por ti y te perdonaré, ve a ayudar a tus hermanos”. ¿Qué significa? Ampliemos este concepto a nivel planetario. Cristo le dice a la Iglesia “Me estás traicionando, pero te perdono, ahora reúne a tus hermanos y estarás en la gloria”. Por lo tanto la Iglesia ha traicionado a Cristo, Cristo la perdona pero le pide que reuna a sus hermanos. Luego hay otra Iglesia que Cristo funda en forma iniciática y ésta es mi Iglesia, la Iglesia de Juan. Jesús le dijo a Pedro: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”... pero en el Evangelio hay una aparente contradicción. Jesús tiene un predilecto que es Juan el Apóstol, pero humana y lógicamente ¿no tendría que ser Pedro el predilecto ya que es el jefe de los Apóstoles, el jefe de la Iglesia, sería lógico, no? ¿Por qué según vosotros? Ésta es la pregunta y ésta es la revelación que os quiero hacer en este viaje. Cristo elige a Juan el Apóstol como el predilecto porque habría sido el jefe de los iniciados, él habría tenido que ser el guía de los iniciados, de aquellos que habrían tenido que preparar a la humanidad para el nacimiento de la nueva era. Juan no es el jefe de la iglesia masiva de Cristo, la Iglesia que tiene que salvar a las almas del maligno, arrancándoselas de las manos, Juan es el jefe de la iglesia que tiene que conocer la verdad y tiene que difundirla, no forma parte de ninguna institución, ni católica, ni protestante, de ningún tipo. Es solo una institución espiritual. Cuidado, esto no significa que los iniciados sean más grandes que los demás, seguramente son los más preparados, poseen el conocimiento, la gnosis, por lo tanto en el momento que deciden de formar parte de la iglesia de Juan si no hacen lo que tienen que hacer no serán perdonados. Te doy un ejemplo: tú conoces todos los misterios de la medicina y puedes curar a todos y un colega tuyo conoce solo la mitad y ambos dejáis la medicina para hacer otra cosa, tú no tendrás perdón, en cambio él si. Creo que el concepto está claro.
Yo no soy Juan el Apóstol, sino que soy un discípulo suyo y soy un seguidor de su iglesia, Pedro es un hermano mío, un hermano al que Cristo le ha dado una gran misión. Cada uno de los Apóstoles tenemos nuestra propia misión y tenemos que estar unidos y apoyarnos unos con otros, pero tenemos tareas diferentes porque el cuerpo de Cristo es gigantesco. Ésta es la verdadera realidad. El conocimiento ha sido negado en la iglesia de Pedro. Han eliminado el conocimiento de la reencarnación, han eliminado la teología universal, la metafísica, la verdad extraterrestre, han ocultado muchas cosas, entre las cuales la más importante es la de la Segunda Venida de Cristo, la iglesia de Pedro no habla de ello. Este Papa podría ser la unión entre la iglesia de Juan y la iglesia de Pedro, tiene este poder, pero el Anticristo está trabajando detrás suyo para hacer exactamente lo contrario, para dividir por completo a los hermanos, a los discípulos de Cristo. Nosotros somos los Esenios del siglo XXI.

¿Qué piensas del Papa Francisco?

Creo que después de éste no tendremos otro Papa que pueda purificar la iglesia, decir la verdad, toda la verdad, sobre el Banco del Vaticano, sobre la pedofilia, hacer salir a la luz toda la basura y quién sabe, hacer surgir una nueva Iglesia espiritual positiva. Pero la verdad hay que decirla. Y la verdad, a veces, es difícil de pronunciar. El Papa tiene que decir todo sobre el Banco del Vaticano, sobre el dinero depositado por la mafia y por los corruptos, sobre la dictadura argentina y sobre la complicidad de la Iglesia. A decir verdad, tengo que reconocer que el Papa Francisco ha empezado a decir algunas cosas, habla bien, dice que quiere una Iglesia pobre, que quiere purificar la iglesia. Claro está que pueden asesinarlo, pueden exiliarlo, pueden decir que está loco, pero él tiene que hablar. Otra cosa que tiene que hacer es anunciar la Segunda Venida de Cristo.

¿Pero alguien lo apoya?

En este momento está completamente solo, solo con su secretario personal. Pero lo apoyan los Jesuitas, que son una compañía muy poderosa.

¿Por qué lo eligieron a él?

Lo eligieron porque la Iglesia no tenía alternativa. La Plaza San Pedro estaba cada vez más vacía, las iglesias cada vez más vacías y al mismo tiempo escándalos continuos que salían a la luz en los medios de comunicación. Ahora cuando el Papa aparece hay un millón y medio de personas en la Plaza San Pedro, es impresionante.
Y él hace cosas absurdas para el servicio de seguridad, para el protocolo, sale a la calle como si fuera un simple sacerdote, saluda a la gente con sencillez y esto es lo que hace llorar a la gente. Si, es auténtico, pero no se si tendrá la fuerza para hacer lo que tiene que hacer y tampoco se si lo quiere hacer. Él sabe que esta situación es mucho peor que la de la dictadura argentina. En aquel entonces Bergoglio, que en ese tiempo aún no era cardenal, junto a Pio Laghi y a los demás cardenales, dijeron: “Bien chicos aquí no participamos, pero permanecemos en silencio”... y callaron. En el año 2000 Bergoglio admitió: “Hemos pecado en contra de nuestros hermanos por omisiones y por acciones a favor de la dictadura”. Pero ahora es peor porque tiene que limpiar todos los lugares clave del poder del Vaticano, echar a algunos miembros y poner a otros.

Dos opiniones en confrontación
Lo siento mucho, pero para mi el problema no es éste, de las dos opiniones  yo estoy a favor de la tuya, de hecho creo que Bergoglio no entregó a sus misioneros en manos de los dictadores sino que hizo algo todavía más grave que un representante de Cristo podría hacer. No hizo la revolución crística. Habría tenido que denunciar públicamente, atacar a los dictadores como jefe de la compañía de Jesús diciendo: “Yo soy un representante de Cristo, vosotros sois unos criminales, asesinos, delincuentes, podéis matarme, torturarme, pero todo el mundo tiene que saber que os acuso ante Dios”. Eso es lo que habría tenido que hacer, después, si entregó a sus sacerdotes a los dictadores o no, es algo que yo no se. Se que no hizo lo que habría tenido que hacer porque quienes lo hicieron, nuestros hermanos revolucionarios, fueron torturados y asesinados. Es por esta razón que ahora él tiene una oportunidad única, la de poder hacer lo que no hizo durante la dictadura. Esto es lo que el Cielo le pide hoy. De hecho en el mensaje que he recibido para él el Cielo no le dice: “¡Has hecho esto y no esto otro!” Sino que le dice: “Hoy tienes que hacer esto”. Cristo nos dice: “Toma la cruz y ve a morir por mi, defendiendo a los más débiles”, no dice: “Bien, haz negocios con éste o con aquél”. Nuestro deber es el de defender a los inocentes, a los débiles, a los perseguidos, a los que se oponen al poder. El trabajo de Cristo lo vemos siempre en la oposición, políticamente hablando, ¡siempre! Hasta que Él no regrese no podrá estar de la parte del poder, mientras que la iglesia siempre ha estado cerca del poder como una meretriz, como una prostituta. Lamentablemente este es el punto.

La situación mundial

Hay una verdad importante que saben los poderosos, es decir, que estamos en los últimos tiempos, lo saben más que cualquier otro, más que nosotros, más que vosotros que creéis y que trabajáis en esta obra. Ellos piensan que no perderán, que pueden negociar, que pueden mantener esta situación en pie, saben que estamos en guerra, son conscientes de que cada día pierden terreno, por ello comienzan a ocurrir cosas anómalas que nunca antes habían ocurrido en su entorno. Una de las situaciones que tendrá lugar muy pronto será la caída de las bolsas y será peor que la que ocurrió en 2008 porque en realidad el dinero no existe. En las bolsas se ha invertido dinero virtual equivalente a una cifra nueve veces más grande que la del Producto Bruto Interno mundial. Os doy un ejemplo: si el Producto Bruto Interno mundial produce 10, los bonos inexistentes en cambio corresponden a 100. Simplemente es obvio que el castillo de cartas se derrumbará. De hecho ya véis lo que está ocurriendo en Chipre, lo que ocurrirá en Italia, en España, en Portugal, le quitan y le seguirán quitando el dinero a la gente, directamente de su cuenta corriente personal. Todo lo que está ocurriendo está en los planes del anticristo. Habrá una miseria total en el mundo capitalista. En Italia ya hay una terrible crisis monetaria, aunque nadie se muera de hambre hay muchas personas que se suicidan por desesperación. La crisis será cada vez más fuerte, la economía se derrumbará, se desencadenarán nuevas guerras y el caos será total.

No podemos mentirles a nuestros hijos

No hay futuro para esta sociedad. No podemos mentirles a nuestros hijos, queda claro que tienen que seguir estudiando, que tienen que adquirir una cultura, que se tienen que preparar para ejercer una profesión pero no podemos fingir que tendrán un futuro en esta sociedad como la de hoy en día, porque la situación empeorará cada vez más. Tenemos que explicarles que tendrán lugar acontecimientos catastróficos, los tenemos que preparar lentamente para que no terminen traumatizados y tenemos que hacerles entender que tienen que luchar en la sociedad, denunciando las injusticias sociales, exigiendo un cambio en la sociedad y esperando la Venida de Cristo y el descenso de los extraterrestres, pero no podemos mentirles. Tenemos que preparar interiormente a los jóvenes y a la gente al futuro que les espera. Aquí ya es diferente porque tenéis más espiritualidad, más emocionalidad.

Materialismo y espiritualidad

En el lugar que yo vivo existe el materialismo puro, la ambición, ganar dinero, tener, tener. No existe lo más mínimo de espiritualidad y es una lucha inmensa, tremenda, las personas no se dan cuenta de esto. Vosotros, aquí estáis más preparados para los acontecimientos, no hablo solo de los hermanos del arca, hablo de todos los argentinos, uruguayos, sudamericanos en general, si ocurre una catástrofe estáis preparados para afrontarla porque habéis pasado siempre catástrofes, en el plano económico la gente está acostumbrada a no tener nada. En Europa, en Alemania, España, en los Estados Unidos encontramos el materialismo más desenfrenado, se vive el materialismo puro, la palabra más correcta es ésta, materialismo puro, no existe espiritualidad y aquellos que la manifiestan están destinados a que se burlen de ellos. Para mi Italia a nivel espiritual es peor que todo el planeta porque habría tenido que dar el ejemplo y sin embargo su ejemplo ha sido nefasto. Obviamente hay una resistencia que podría arrastrar a todos pero no tiene quiénes la sigan. En cambio Rusia tiene más espiritualidad. La gente está muy preparada teológicamente, ya se está preparando para la guerra mundial, para la llegada de los extraterrestres, para la nueva era. He viajado decenas de veces a Rusia, no hablo ruso pero reconozco a un ruso cuando está bromeando, cuanto te está tomando el pelo o cuando está hablando seriamente y últimamente el Presidente Medvedev ha concedido una entrevista a una periodista sobre la presencia extraterrestre en nuestro planeta, la habéis escuchado, la hemos publicado en nuestra página de internet. Estaba serio y estaba haciendo una declaración política.

Nosotros y el juicio

Son muy pocos los que están preparados para afrontar el Apocalipsis. Teóricamente nosotros tendríamos que estar preparados, pero incluso nosotros, día tras día, nos vemos cada vez más condicionados y oprimidos por el materialismo. Es una lucha continua que hago con los chicos en Italia. Porque el materialismo te agarra y te arrastra sin que te des cuenta. Nosotros tenemos el privilegio de haber conocido la Verdad, al Cristo, de haber recibido los mensajes, las enseñanzas. Vivimos un “milagro” por lo tanto tenemos una oportunidad inmensa y si la perdemos iremos a la segunda muerte, esto es seguro. Tenemos una responsabilidad muy grande, inmensa. Es por ello que jamás cansaré de deciros que tenéis que estar unidos, estar unidos, estar unidos. No tendremos ninguna justificación, el juez supremo, el Cristo, nos juzgará severamente porque somos los depositarios de la verdad, la verdad os hará libres. Tenemos que ayudar, tenderle la mano a la gente que no sabe, que vive en el materialismo, tenemos que transmitir la verdad, dar el ejemplo de la unión, del sentido de justicia. Tenemos una gran bendición.

¿Giorgio puedes contarnos lo que te ocurrió a la edad de 9 años?

Cuando tenía 9 años tuve un accidente muy grave, me atropelló un coche mientras jugaba a la pelota en frente de mi casa. Mi papá me sacó de abajo del coche, agonizando y me llevaron con mi madre a Emergencias. Tenía la cabeza abierta, estaba muerto prácticamente. Mi mamá me reveló todo esto que os estoy contando hace un año y medio, pocos días antes de mi cumpleaños. Mientras los médicos estaban en el quirófano, cosiéndome la cabeza, mi mamá fue a la capilla del hospital, se postró en el suelo con los brazos abiertos, formando una cruz con el cuerpo, estaba desesperada, con la cabeza contra el suelo le pidió a la Virgen que me salvara la vida, a cambio me ofrecía a Ella para que yo pudiera hacer la obra de Su Hijo. Prefería tener un hijo misionero entregado a Cristo al que vería poco en el transcurso de su vida con tal de no perderlo para siempre. Con fe se levantó segura de que la Virgen la habría escuchado. E inmediátamente después llegó la señal. Mientras me sacaban de la unidad de reanimación y me pasaban a una cama de una habitación. Mis padres vinieron a verme rápidamente pero como tenía la ropa llena de sangre volvieron a casa para buscarme algo limpio para ponerme y algo para comer. Cuando regresaron al hospital, entraron en la habitación y no encontraron a nadie en la cama, habían pasado 4 horas desde que me habían dejado. Comenzaron a buscarme desesperadamente pensando en lo peor, que había empeorado, que me habían llevado a otro lugar..., hasta que una enfermera les dijo dónde me podían encontrar. Para su enorme sorpresa me vieron al lado de un niño mientras lo consolaba porque su mamá se había ido y estaba llorando desesperado. “Tranquilo, ahora vuelve tu mamá, mi mamá también se fue y dentro de poco volverán las dos” le decía. Cuando mi madre vio esa escena inmediátamente comprendió que se había cumplido lo que le había pedido a la Virgen. Y tres años más tarde conocí a Eugenio Siragusa.

Las lágrimas de la Virgen

En otra oportunidad mi madre visitó a una señora de mi pueblo que curaba, tenía muchos cuadros de santos, la llamaban “la Santa” y se decía que en su casa ocurrían milagros: cuadros que se movían, el Cristo que hablaba, la Virgen que movía la mano en los cuadros. La gente creía en ella y la veían justamente como una Santa. Yo tenía alrededor de 5 años, mi madre me llevó a verla para que me bendijera. Recuerdo que todavía usaba pantalones cortos. La señora tenía una imagen de Cristo con la corona ensangrentada en la mano y mientras decía la oración mi mamá notó que comenzaron a salir lágrimas de la imagen y la señora le dijo que esa era la señal de que en nuestra familia ocurriría un milagro, que quizás este hijo tenía una conexión con Cristo. Nos quedamos allí secando las lágrimas con un poco de algodón hasta que la imagen dejó de sangrar, mi mamá todavía conserva ese algodón. Todo el tiempo ella me sostuvo de la mano y la Santa le dijo que seguramente este hijo tendría una misión.

Ya nos hemos encontrado y hemos conocido a Cristo

Claro que nos hemos conocido, nos hemos encontrado en otras vidas. Todos los que nos conocemos, que trabajamos juntos, nos hemos encontrado en otras vidas. Es algo lógico, a parte de que el Cielo me lo haya confirmado. Es verdad, yo puedo saber esto. No tengo el poder de cambiar el mundo, de curar, pero si el de saber quién eres.
El 99,99 % de vosotros ha conocido a Cristo hace 2000 años, algunos de cerca, otros desde lejos, algunos lo han escuchado predicar en las colinas, han escuchado el sermón de la montaña, lo han escuchado predicar en el templo. Es cierto que quienes ahora se encuentran encarnados en América Latina, en Italia, en España y que siguen la obra han conocido a Cristo. Algunos en forma más íntima y otros desde lejos, pero lo han escuchado, sabían que estaba allí, que era Jesús y lo amaban. También había hermanos que en ese tiempo no le creían pero que ahora, no solo creen en Él, sino que lo sirven y es por ello que no puedo decir quién ha sido cada uno. Soy muy cauto en este sentido. Si le digo a un hermano: “Tú le has creído” y a otro le digo: “Tú no”. ¿Cómo pensáis que se pueda sentir este último hermano? ¡Lo pondría en dificultad! Entonces si no es necesario por un motivo espiritual, no lo digo.

Giordano Bruno

Giordano Bruno se rebelaba en contra de la iglesia católica y en contra del Cristo que representaba a esa iglesia, hacía poemas en contra del Cristo que representaba a la iglesia de esos días, él se burlaba de él para defender al verdadero Cristo. Les decía: el Cristo al que vosotros representáis es imbécil, mi Cristo es éste...

La Reencarnación

Si se trata de una reencarnación kármica, para purificarse, evolucionar, hacer experiencia, pueden pasar hasta 100 años entre una reencarnación y la otra, depende de lo que necesita ese espíritu y de lo que tiene que hacer para purificarse antes de volver a reencarnar. Pero el espíritu puede reencarnar incluso después de 10 años, después de un año, un mes, un día. Deja el cuerpo, llega ante el jefe y éste le dice “Tienes que regresar en este tiempo” porque tiene que continuar con la experiencia y se reencarna inmediátamente. La reencarnación es una escuela, tienes que hacer experiencia para aprender. En cambio si la reencarnación ocurre por misión es algo completamente diferente.

¿El ser que se reencarna nace directamente como un niño o puede encarnar en otro cuerpo adulto?

Si el ser que se encarna en un espíritu de la quinta dimensión viene por misión y puede hacer lo que quiere: encarnar en un recién nacido o personificar a una persona adulta, cambiando así completamente su personalidad. Por ejemplo San Pablo era un criminal y se convirtió en un Apóstol porque lo personificó un ser de luz. El espíritu nuevo cohabita con el original, o bien, este último se va, pueden ocurrir las dos cosas. En cambio un espíritu que se encarna para hacer experiencia nace siempre en un cuerpo materno.

La Biblia dice que San Pablo se convirtió

Esto es lo que escriben porque no pueden explicar la reencarnación, la personificación. La personificación ocurre por medio de Seres superiores que se sirven de tu cuerpo, de tu alma y de tu espíritu para cumplir con su misión, porque tú que eres una persona que está encarnada te vuelves disponible, tú les permites que cumplan su misión poniéndote a su servicio y ellos te regalan la evolución.

¿Lo que ocurre cuando tú sangras es la personificación?

Ya sea durante la sangración que fuera de la misma yo soy yo: mi nombre es Nibiru Arat Ra, pero Jesús, cuando quiere, me puede personificar. Y es Su personalidad la que entra en mí. Me dice: “Quiero tu espíritu. Quiero tu cuerpo”. Yo le respondo: “Ven, Señor”. Y luego regresa a Su misión. Puede usarme un día, dos días, un año. El tiempo que Él quiera, cuando quiera. Y se nota cuando me personifica. Cuando sangro me personifica siempre. A veces cuando hablo y otras no, depende de si es necesario. Yo Lo siento. Lo vivo, me siento otra persona, me siento totalmente en paz, me olvido de todo, del dolor, del sufrimiento, es una sensación que no puedo explicar. Y digo palabras que no dependen de mi voluntad. Soy consciente y Le doy espacio, no es una imposición. La posesión diabólica es lo mismo pero al contrario: el diablo posee a una persona pero una vez que la ha poseído no la deja libre, la atormenta, la molesta, la oprime, le absorbe la energía de su espíritu destruyéndola por dentro. En cambio Cristo te ofrece, te pregunta: “¿Puedo entrar? Soy el Maestro”; “¿Cómo si puedes entrar Señor? ¡Mi vida es tuya!” Esto es lo único que le puedo responder. Y esto nos puede ocurrir a cualquiera de nosotros, lo importante es que le ofrezcamos nuestra vida.

¿Tú sientes cuando alguno de nosotros te pregunta algo, cuando estamos angustiados y rezamos y te invocamos, te pedimos ayuda?

Yo siento vuestras preguntas, vuestro pedido de ayuda y vuestras oraciones pero no siempre identifico quién es. El Cielo no me permite que lo identifique para evitar que cometa una discriminación. Siento que mis hermanos me están buscando y entonces rezo, pero no se quién es, no se si es un amigo de toda la vida o alguien a quien he visto un par de veces. El Cielo me dice que no me tiene que interesar quién es, yo tengo que rezar por quien me busca.

Mis tentaciones

Yo también tengo mis tentaciones, que son terribles. El diablo intenta convencerme de que no es cierto aquello en lo que creo, que no es cierto lo que veo, que todo es una gran mentira. Me dice que no lograré hacer lo que pienso. ¡Pero nunca me ha dicho que Cristo no existe! Sobre ciertas verdades es más respetuoso el diablo que el hombre. A veces esto me choca mucho.

Tú dices que no hay futuro, pero nosotros, los jóvenes, sabiendo que ocurrirán muchas cosas terribles ¿cómo podemos formar una familia, traer hijos al mundo? ¿No llamamos a ese hijo aquí para sufrir?

¡No! Al contrario. Tenéis que traer al mundo a los hijos que el Cielo os manda y explicarles que este mundo cambiará. Cuando digo que no hay futuro, me refiero a que este mundo no tiene futuro. El futuro no es tener una carrera, la ambición, la profesión, ganar dinero, tener poder. El futuro es la solidaridad, la hermandad, gozar de los frutos de la Madre Tierra. Tenemos que explicarles que no existe futuro si no nos convertimos en una familia humana, que su estudio en la escuela no tiene que estar apuntado a una carrera futura profesional para ganar dinero y pensar solo en sí mismos y no en el prójimo. El futuro concreto y real está basado en el hecho que el dinero desaparecerá y que el único poder será el de servir. Como dijo el Papa: tenemos que destruir los dioses que estamos dando hoy a nuestros jóvenes: dinero, ambición, droga, sexo, sometimiento de los demás, tecnología, materialismo; y bien, éste es el futuro que no existirá. ¿Por qué? Porque estallarán varias guerras, solo pocos podrán ejercer por poco tiempo aún sus carreras, porque todos nos enfermaremos. Entonces a los jóvenes, a vuestros hijos les tenéis que decir que este mundo que conocen hoy terminará. Tenéis que explicarles que tienen que estar en sintonía con la madre Tierra, que existe la espiritualidad, que existe el Cristo, que no estamos solos en el universo, que tienen que amar, respetar a las plantas, a los animales, al prójimo. Es decir destruir los valores de este mundo. En este sentido no hay futuro. Tenemos que prepararlos para un futuro diferente. Si no les decimos nada, cuando se manifiesten los acontecimientos se suicidarán porque reinará la desesperación. Es por ello que hoy tantos jóvenes y no tan jóvenes, se quitan la vida, porque no saben, porque no están preparados, viven en el materialismo más desenfrenado y luego se encuentran con la carrera truncada, sin dinero, quizás con deudas y piensan que su vida ya no tiene sentido porque no conocen la verdad. Es por ello que es importante decirles la verdad a nuestros hijos y prepararlos para el verdadero futuro.

El Karma

Si tienes un karma, en el momento en que abrazas la obra se transforma en una misión. El secreto, la clave que nos ha dado Cristo es ésta: “Quien cree en mi no morirá jamás” que traducido en idioma moderno significa: “Quien cree en mi superará el karma, su karma será eliminado”. Quien cree en Cristo supera automáticamente el karma porque se convierte en un misionero. La salvación que nos ha dado Cristo es ésta. Esto es lo que nos explica el Evangelio cuando nos dice que Cristo nos salva a todos. Pero ¿qué significa que nos salva a todos si todos somos eternos y que jamás moriremos?¿De qué nos salva Cristo si la muerte no existe? Nos salva del karma, de la segunda muerte. “Y liberó el karma de todos aquellos que creyeron en Él”. Cristo pagó todo el karma de la humanidad en el momento de la crucifixión. El karma se paga más rápidamente cuando uno encarna en la materia.

Cristo ha pagado por todos

Cristo ha pagado por todos nosotros e incluso ha pagado por los Dioses, por los maestros ascendidos que vinieron antes que Él, durante Su visita a la tierra, y después de Él, que se encarnaron y que tuvieron sus debilidades, sus pecados. Y ha salvado a todos en el sentido de que por el amor que siente por sus elegidos este planeta aún tiene luz, tiene al Sol que surge todas las mañanas. Si Cristo no hubiera elegido la cruz en este planeta habría 450º bajo cero, como en Plutón y no existiría la vida. Entonces ¿no tendríamos que estarle agradecidos a este Joven? ¿No tendríamos que ofrecerle la vida, dejar de lado nuestras estupideces, nuestras tonterías, nuestro materialismo? A veces creo que somos unos desagradecidos.

¿Cuál es el daño que ha hecho la iglesia al no reconocer públicamente la reencarnación, siendo que sin este conocimiento no se puede llegar a la esencia de la crucifixión? Hasta el Concilio de Nicea la reconocía, luego pasó a negarla, a eliminarla por completo.

Hemos hablado hasta hace poco de la diferencia entre la iglesia de Pedro y la iglesia de Juan.

Nacer, morir y resucitar en la Luz

Cuando el hombre deja el cuerpo, es decir, cuando muere en esta dimensión, se encuentra en otro mundo, nace en otro mundo. Ni bien el recien nacido llega a la Tierra llora, no porque está mal, sino porque vive algo desconocido, la madre lo lleva hasta su pecho, lo acaricia, lo llena de amor, de ternura (al menos en la mayoría de los casos). Del otro lado ocurre lo mismo, es un verdadero renacimiento. Si en la Tierra te has comportado bien y por lo tanto tu destino es el mundo de la luz, se te acercan seres que te explican cómo es la situación, te consuelan, te abrazan, te asisten, porque aunque no estés mal, vives algo nuevo, estás sorprendido, desorientado, no comprendes. Al inicio piensas que estás soñando porque te acercas a la luz pero mientras ves del otro lado a los seres que amas y piensas: “¡Cuando despierte les contaré este sueño increíble!” pero no vuelves atrás y comienzas a subir, y a subir, y cuando comienzas a tomar conciencia de que has “muerto”, de que has dejado el cuerpo, comienzas a encontrarte con seres llamados “espíritus guía” que se te acercan y te explican porqué estás allí. La primera sensación es la de un amor infinito, imagina uno de los momentos más hermosos que hayas vivido a lo largo de tu vida: ese no es nada comparado con lo que sientes en ese momento. Y ese amor infinito te empuja a saber más, a conocer más de ese mundo. ¿Por qué soy tan feliz? ¿Qué ocurre aquí? Y comienzas a hacer preguntas. Hay una organización social en el más allá, una convivencia de seres. No es que uno está en contemplación todo el día, o que reza todo el día a los angelitos, o cosas por el estilo. No es así. Es completamente diferente a nuestra existencia en la Tierra. Vives otra experiencia. Hay veces en que el muerto (que no está muerto, sino que está en la luz) por razones de misión, recibe la autorización para volver temporalmente en espíritu a la Tierra para manifestar señales a las personas que ama, de forma tal de ayudarlas a tomar conciencia de que la muerte no existe y para que puedan seguir adelante con su camino espiritual. Estas almas jamás olvidan su última encarnación pero saben que tienen otra misión del otro lado. Si estamos hablando del mundo de la luz, una vez que ha transcurrido un determinado tiempo, que es diferente para cada uno, los Seres desencarnados se reencarnan en otros planetas o lo hacen aquí en la Tierra para preparar la Segunda Venida de Cristo (si nos referimos a este tiempo) y se convierten en Ángeles, o extraterrestres es lo mismo, encarnados por misión. También en el más allá tienen la obligación de participar en la preparación de la Segunda Venida de Cristo porque han vivido en este planeta y el juicio también será para ellos.

¿En este mundo de luz somos energía?
Si, energía invisible para el planeta Tierra y una luz indefinida en el más allá que se hace evidente al ojo espiritual a través de la forma de la silueta humana que se parece al semblante de la última encarnación. Lo que es extraordinario es que uno tiene una visión de 360º, no de 180º. Uno ve a través de todo. La visual es panorámica.

¿Cómo haces para verlos cuando ellos se acercan para darte alguna señal?

No los ves. Los sientes. Los reconoces. Pero ellos ya no viven la sensación del vínculo terrenal de lo que es un hermano, un hijo, un padre, una esposa, un marido, lo que se siente es nada más que un infinito amor fraternal, imposible de definir, extraordinario.

Morir y renacer en las tinieblas

Cuando en cambio el espíritu ha cometido graves errores en la Tierra, cuando muere, al principio piensa que está teniendo una pesadilla y quiere despertar pero no lo logra. Si cuando estás en la Luz tienes una visión de 360º, aquí no tienes ninguna visión, vives en la obscuridad. Vives con pánico. Intentas ver algo, gritas, tocas a los seres que viven tu mismo martirio, sientes que otros seres te tocan, sientes un lamento continuo. En este estado pasa mucho tiempo. Los primeros momentos, que pueden equivaler a un mes o a dos meses de nuestro tiempo son de un martirio absoluto. Éste es el lugar en el que transcurre mucho más tiempo para analizar la autocrítica. Pueden pasar décadas de nuestro tiempo, hasta que luego logras recordar paso por paso todo lo que has vivido durante la vida terrenal. Lentamente te acostumbras a las tinieblas y comienzas a ver algo. En este estado puedes pasar miles de años y es aquí donde pides desesperadamente a la Luz que te sea dada la posibilidad de reencarnar de cualquier forma, como un enfermo, o como alguien desgraciado. Estás dispuesto a pedir una vida de tortura pero estando encarnado con tal de que te saquen de allí. Te ves obligado a tener constantemente frente a tus ojos, sin descanso, los crímenes que has cometido durante tu vida y a sentir, a sufrir, la desesperación y todos los sentimientos que has provocado a tu prójimo. Querrías morir pero no puedes porque eres eterno. Éste es el infierno. La segunda muerte. El martirio. Se dice que es eterno porque justamente dura muchísimo tiempo. Un tiempo que varía y que puede durar miles de años. Puedes quedar a la espera por mil, dos mil, cinco mil, diez mil años. Eso lo decide el Arquitecto, el Jefe, y después de este tiempo tienes que reencarnar. Quienes han cometido delitos en contra del Espíritu Santo después de este largo período de atormentada espera serán proyectados hacia el alma colectiva animal, o hasta incluso la mineral. No es una venganza, esto se llama enseñar la vida. El ejemplo bíblico que explica muy bien el mundo de las tinieblas, es el peregrinar de Caín en el mundo.

El estado de conciencia
Lo más importante no es ir al paraíso o al infierno, claramente tenemos que trabajar para ir a la Luz pero lo que tenemos que aprender de Cristo es algo más. El mayor de los éxitos para un espíritu es alcanzar esa conciencia capaz de dominar los tres estados. Hablamos como hablaba Dante Aliguieri: Paraíso, Purgatorio e Infierno. Estas tres situaciones, estos tres estados pueden ser dominados por el “Estado de Conciencia” de un Espíritu, es decir, cuando el espíritu toma conciencia de la Verdad Crística: “Quien cree en mí no morirá jamás”, “Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”, “Juan el Bautista bautizaba con el agua pero el Hijo del Hombre bautiza con el fuego”, “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”. “Jesús les pregunta a los apóstoles: ‘Y vosotros ¿quién decís que soy yo’?” “Y Pedro en nombre de todos los apóstoles le respondió: ‘El Cristo (El Mesías) de Dios’.” Y Cristo dijo también: “Tú no eres más que el Padre que está en ti y que te ha hecho hablar así”. Éste es el estado de conciencia. Es decir, cuando tú, hombre, vives a Cristo, Cristo está dentro de ti y tú manifiestas el amor de Cristo, la esencia Crística, la Cristificación, te conviertes en dueño del paraíso, del purgatorio y del infierno. A cualquier lugar, o estado, que la Inteligencia Cósmica quiera enviarte vivirás siempre en la Luz. A veces mis enemigos me dicen “¡Tu irás al infierno!” Pero yo les respondo que si el Padre me quisiera enviar al infierno yo no haría otra cosa que intentar convertir a los demonios para que también ellos puedan seguir a Cristo. Seguramente sufriría inicialmente en ese mundo de sufrimiento pero luego entraría en mi estado de conciencia y viviría esa situación como un servicio a Cristo. Cuando un ser comprende esto, ya no tiene que temer el juicio, porque tiene a Cristo dentro suyo. El mayor éxito para un ser humano es éste. Y no es fácil. Significa anularte a ti mismo, ofrecerte totalmente al Cristo Cósmico. Y si entras en este estado de conciencia cualquier cosa que te pase en la vida terrenal o en la espiritual la vivirás siempre con una gran paz interior y nunca más sufrirás un tormento. Esto significa que has alcanzado la Luz, porque la vives interiormente. Alcanzar la luz afuera también es algo maravilloso pero alcanzarla interiormente es el mayor de los éxitos, ese es el verdadero paraíso porque amas siempre. Es por ello que el reino de Dios está dentro de nosotros.
Cristo capta el estado de conciencia que tiene uno de los dos ladrones y lo premia. En cambio el otro no lo reconoce. Luego, otra parábola nos cuenta que un fariseo y un pecador se encuentran rezando en el templo. “El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: ‘Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres: ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, diezmo de todo lo que gano’. Pero el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ‘Dios, se propicio a mí, pecador’. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro, porque cualquiera que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido” (Lucas 18,9-14). Cristo enaltece al pecador que se humilla y lo premia. En cambio no premia al otro que se enaltece a si mismo. ¿Por qué? Porque el estado de conciencia de ese pecador era más elevado con respecto al de aquel que aparentemente era bueno.
Cuando estamos desunidos, o cuando somos envidiosos, celosos, cuando estamos tristes, nuestro estado de conciencia es bajo, más humano, y es tentado. Cuanto más unidos, en armonía con los valores crísticos, cuanto más sedientos de justicia por los demás y no por nosotros mismos, más aún se amplifica nuestro estado de conciencia.

Judas

Hay demonios que después de haber cometido grandes males van a las tinieblas y posteriormente Dios los hace encarnar para castigar al hombre. Hitler es un ejemplo de ello. Él era Judas, fue a la segunda muerte y Dios lo envió a cumplir una misión de castigo.

¿Cuál era la misión de Judas?

La misión de Judas era la de traicionar a Jesús, pero también tenía la posibilidad de pedir perdón. Tenía la oportunidad de pedir perdón, pero decidió suicidarse. Si hubiera pedido perdón Cristo lo habría perdonado y no habría ido a la segunda muerte. También Pedro lo traicionó pero luego pidió perdón. A Judas no lo estaban persiguiendo, podría haber ido a los pies de la cruz, a arrodillarse y pedirle perdón al Señor. Y desde la cruz el Señor lo habría perdonado, no le habría dado una misión como a los demás apóstoles, pero lo habría perdonado. Judas es el hijo de Satanás y Cristo lo eligió a propósito como su discípulo. Y por ello con tal de no convertirse por Él prefirió suicidarse. Satanás es un instrumento de Cristo, obediente pero rebelde. No tiene misericordia, no tiene amor. Tiene odio, violencia pero obedece porque Cristo representa al Padre y Dios es uno solo. Incluso cuando encarna como Hitler viene por misión, su misión era precisamente la de matar a los judíos. Pero ¿acaso cuando Sodoma y Gomorra fueron destruidas no murieron millones de personas? Los judíos que estaban frente a la cruz dijeron: “¡Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!”, toda la plaza lo gritó. Y así fue.

¡Crucifícalo!

Toda la plaza gritaba: “¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo! ¡Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!”. Era el alma colectiva que decía la verdad, como si hubiera sido una profecía. Ni siquiera ellos sabían porqué lo estaban diciendo. Dios se lo hizo decir y se condenaron a si mismos. Israel es un pueblo condenado, incluso hoy están rodeados por millones de personas que los quieren destrozar, que lo único que esperan es que llegue el momento adecuado para hacerlo. Diez millones de personas viven rodeadas por doscientos millones de personas que los odian. Seguramente no es una vida tranquila, pacífica, serena. Sin embargo en este momento ellos son los dueños del mundo. El pueblo palestino es hermano del pueblo judío. El pueblo palestino sería la Galilea.

¿Judas tendrá la posibilidad de evolucionar?

Hasta el demonio en persona evoluciona. Porque en el universo no existe el estatismo, lo que existe es el dinamismo, todo evoluciona, jamás ocurre que un ser permanezca en las tinieblas. Al final todo se transforma en luz, en amor. Por lo tanto él también regresará a la luz. Fue un rebelde porque desobedeció al Padre Adonay pero aunque fue a la segunda muerte no recibió la pena de reencarnar en un animal, sino que le fue asignada la misión (que en realidad es una misión de expiación) de tentar al hombre. El jefe, lucifer, se llevó consigo a millones de ángeles, a seres de luz que se convirtieron en su legión. Por lo tanto en este caso la segunda muerte consiste en tentar a los hombres, atormentarlos y atormentarse junto a ellos. De hecho satanás es el príncipe de este mundo, de la materia, del dinero. Todos los vicios que tiene el hombre vienen de él.

La tentación

Cuando Satanás me ataca se que el Padre Adonay se lo ha dicho: “Hoy ve a tocar a mi hijo Giorgio...”, entonces digo: “Gracias Padre que me has enviado a Satanás, significa que me amas”. Luego yo lo echo a Satanás e inmediátamente viene Cristo. Cuando viene Satanás, siempre, después de él, viene Cristo. Satanás viene para que yo me fortifique en la fe, a veces viene antes de que yo reciba un mensaje, o antes de que reciba una misión, de manera tal que luego de vencer esa tentación yo sea más fuerte, en ese momento llega la consolación que es la presencia de Cristo.

Pero ¿qué te hace el diablo, te pega, te habla, qué es lo que te hace?

Es difícil que me pegue, aunque lo ha hecho.

¿Te ha pegado físicamente?

Si. Algunas veces me ha tomado por el cuello, apretándome intentando asfixiarme, me ha empujado intentando tirarme al suelo.

¿Y luego desaparece, se desmaterializa?

Cuando se cansa se va.

¿El diablo tiene siempre la misma forma?

Se presenta en diferentes formas, puede asumir la forma de un animal, de un murciélago, de personas feas o incluso hermosas pero frías, cínicas, se siente un olor feo, característico del azufre. Me dice malas palabras, me habla mal de mis hermanos, de Cristo, diciéndome que es débil, me amenaza diciéndome que me las hará pagar y que se llevará a mi familia, que no lograré terminar mi misión, que me mandará a la miseria y que me quedaré en la calle, me dice que soy estúpido porque creo en mis hermanos que en cambio me usan, que se aprovechan de mi, que me odian. Me dice: “¡Te mienten, son cobardes, eres un iluso, tu amigo que fue crucificado no vuelve más, les ha mentido a todos, mira el mundo, observa que no hay justicia, yo aquí soy el dueño, tú no eres nadie, no eres más que un pobre desgraciado! Dios está conmigo, no está con tu amigo que fue crucificado, lo ha castigado, porque si hubiera estado con Él ya habría hecho justicia”. Me dice todo esto y si uno lo mira desde el punto de vista humano dice la verdad, pero miente espiritualmente. Se miente a si mismo. Es el rey de la mentira. Me ataca, discutimos fuertemente, y luego me habla teológicamente. Se sienta, se acomoda, y yo tengo siempre mis manos en posición de oración y pienso siempre en la Virgen. Él me lee la mente y le tiene miedo a la Virgen, pero me sigue hablando. Ahora, por suerte, hace mucho tiempo que no viene. Gracias a Dios estas experiencias místicas son esporádicas, solo dos o tres veces al año, pero duran mucho tiempo, horas, no son cinco minutos. Espero que nunca os ocurra. Estamos hablando de apariciones místicas de Satanás, porque hay tentaciones que toman miles de formas. El demonio se presenta en las más variadas formas durante la vida cotidiana y nosotros tenemos que echarlo y jamás recibirlo.

¿Y te defiendes simplemente orando?

Orando y respondiéndole: “Vete, no quiero escucharte, no me interesa, me quedo con mi Cristo crucificado.

¿Existe algún otro planeta en el que se esté viviendo la misma situación que se vive en el nuestro?

Si. No se si la situación será tan mala, pero si existen. De lo que se por mis viajes alrededor del universo no tengo recuerdos de delitos tan horribles como los que se cometen aquí, sobre todo en perjuicio de los niños.

Si Cristo no vuelve nadie se salvará

Más allá de los niños que están todos en la gracia de Cristo, apenas cinco o seis millones de personas podrán salvarse. Un porcentaje insoportable con respecto al resto de la humanidad si los tiempos no se acortaran. Tan insoportable que si Cristo no regresa se perderían todos. Que quede claro, si Él no regresa nadie se salvará. Es por ello que regresa, porque de lo contrario el maligno se llevaría consigo incluso a los santos, a los elegidos, a todos, porque vivir aquí es insoportable. Se puede resistir, pero no por siempre. El mismo Cristo dijo que si el Padre no acortara Sus días, hasta los elegidos se perderían.

¿Con la renuncia del Papa Benedicto se acortaron los tiempos?

No se. Creo que estamos en el tiempo de los tiempos. Todas estas cosas importantes que ocurren en el mundo forman parte de los eventos por llegar. Los dos Papas, las catástrofes... son todas cosas que se concadenan.

La fecundación in vitro

No estoy de acuerdo con la fecundación in vitro porque el llamado de la vida no ocurre en forma natural. Pero de todos modos con este método la vida también nace. Y una vez que la vida se manifiesta el alma entra y tiene que ser tutelada.

Pero si dos padres desean mucho tener un hijo y no logran tenerlo ¿qué tienen que hacer?

Depende. Todos los casos son diferentes. Si la persona es creyente (espiritualmente hablando), yo se lo puedo explicar, pero si la persona es laica y no comprende los principios espirituales, la puedo justificar. Mi principio ético me dice que si me tocara vivir esa situación no me tendría que someter a la fecundación in vitro sino que tendría que buscar a algún niño recién nacido que necesite dos padres que lo amen y solicitaría poder adoptarlo. Siempre sería mi hijo.

Las profundas palabras transmitidas por Giorgio comienzan a calmar la sed de Verdad y la necesidad de ayuda y de fuerza de estas almas tan amadas por Cristo que viven físicamente lejos de él, sin embargo están muy cerca interiormente, quizás más que nosotros que estamos siempre a su lado. La víspera de la Santa Pascua la pasaremos en la luminosa arca de Rosario. Los pies sangrantes suben lentamente los escalones de la escalera que lleva al ingreso de nuestra arca tan amada, repleta de personas.

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