COMO
NACIÓ LA "DIMENSION HOMBRE" EN EL PLANETA
TIERRA
Y
QUIEN LA GUIÓ
Si
pudiéramos volver hacia atrás, unos 75 millones
de años, y filmar la historia terrestre, encontraríamos
las primeras tentativas conducidas por las sabias manos
de los Elohim, coordinadores de nuestra especie y del
primer híbrido humano procedente de la evolución
biológica de un dinosaurio acuático, llamado
"serpiente emplumada".
La serpiente emplumada dorada ha sido el generador de
vuestro cuerpo físico. El mono y los demás
animales que más se parecen a vuestro aspecto exterior,
proceden también todos ellos de otros tipos de
serpientes marinas, pero no emplumadas. Por ejemplo, de
la serpiente emplumada plateada procede el gorila.
La metamorfosis se ha verificado hace millones de años,
proponiendo la adaptación al elemento tierra y
desarrollando los órganos aptos para una evolución
en la nueva condición.
La serpiente emplumada se convirtió en una criatura
terrestre, conservando la bisexualidad y asumiendo sobresalientes
cualidades instintivas capaces de coordinar predisposiciones
superiores, respecto a otras especies surgidas del mismo
elemento y vivientes en tierra firme. En el tiempo, ahora
ya remoto, se ha concedido a algunas tribus primitivas
tal conocimiento, el cual ha sido trasmitido, después
de haber tenido lugar el desdoblamiento del sexo y el
injerto genético de la inteligencia. Durante mucho
tiempo, la serpiente emplumada fue el símbolo de
la vida sobre vuestro planeta. Para nosotros, lo es aún
hoy.
Recuerdo en qué consideración fue tomado,
por cada civilización antigua, este culto, como
símbolo de vida y de origen de la historia del
mundo. De hecho, esta criatura andrógina, de dimensiones
entre seis y siete metros, sufrió una lenta metamorfosis
desarrollando los órganos necesarios para la adaptación
sobre tierra firme. Fue objeto de tratamiento sobre las
glándulas hipófisis y coxis, para redimensionar
la estructura, volviéndola apta para vivir en las
nuevas condiciones ambientales; en relación a los
caracteres sexuales, se desdobló el sexo a los
individuos, a fin de que las evoluciones genéticas
de los valores somáticos y psíquicos pudieran
ser trasmitidos con el acoplamiento. Hasta aquí,
se había alcanzado un cierto instrumento equilibrado
en el cuerpo, de forma que fuese el receptáculo
idóneo par acoger en sí mismo y desarrollar
gradualmente la inteligencia-espíritu, y pudiera
hacerle semejante a sus verdaderos progenitores: los "Avatares".
Los Genios Solares conciben y alumbran las formas de los
Arquetipos. Lo que nace del espíritu es espíritu,
y lo que nace de la carne es carne. En la Tierra se conciben
y alumbran cuerpos sólidos, instrumentos físicos
que nacen de la carne. En los astros, los Genios Solares
conciben y alumbran cuerpos astrales, dinámicos-intelectivos,
los cuales nacen del espíritu. En la Tierra y en
las dimensiones parecidas, los cuerpos sólidos
son indispensables a los cuerpos espirituales, para poder
obrar en la dimensión material. No todos los cuerpos
físicos sirven a los cuerpos espirituales, es decir,
a aquellos con identidad semejante a Dios. Sólo
el hombre es el habitáculo idóneo para servir
a un cuerpo espiritual concebido y alumbrado por un Genio
Solar, que emana formas arquetípicas de la especie
humana.
Pero este hombre primitivo no estaba destinado a quedarse
solo, porque las flotas espaciales de colonizadores estaban
llegando al planeta. Los primeros en llegar fueron los
del planeta "Mallona", del cual queda una estela
de asteroides, entre Marte y Júpiter.
¿Qué ocurrió en aquel tiempo? Los
habitantes del planeta "Mallona", evolucionados
tecnológicamente y dueños de la energía
nuclear, explotaban ésta con grandes yacimientos,
sin haber aún desarrollado la evolución
de una conciencia idónea para manipular las energías
universales. De hecho, la semilla del odio tomó
la delantera y explotó con una guerra catastrófica.
Algunos supervivientes huyeron, buscando refugio temporal
en otros planetas cercanos, mientras una inmensa explosión
borraba la presencia del planeta "Mallona",
llevando un apocalíptico desorden dentro del sistema
solar. En efecto, la anómala astrocinética
acarreaba tal descompensación en las órbitas,
que el Sol dejó caer aquella enorme masa incandescente,
que se condensó antes que el planeta Venus, pasando
a formar el planeta Mercurio y desplazando cada órbita
planetaria.
Nuestra Tierra sufrió unas sacudidas geodinámicas
que produjeron el desplazamiento del eje polar, con la
consiguiente reactivación de los fenómenos
sísmicos y magmáticos, antes del nuevo y
lento asentamiento. En este desorden, los pocos supervivientes
perdieron no solamente los medios de la precedente tecnología,
sino también el equilibrio psíquico de cada
evolución alcanzada. Este era el castigo que les
tocó: la anulación de la personalidad, empezar
otra vez en un ambiente rigurosamente apocalíptico.
En contacto con la especie terrestre primitiva, se acoplaron
y fueron desapareciendo, no logrando sobrevivir a causa
de la alta presión atmosférica y la baja
frecuencia vibracional, pero dejando en la genética
atávicos recuerdos de seres venidos del cielo,
del terrible precipicio de su destino, y una evolución
científica para reconquistar a través del
pensamiento y los ojos de los nuevos nacidos.
En el período referente al "homo sapiens",
la continua intervención de los Ingenieros Genéticos
Solares determina una reapertura hacia los valores morales;
pero el fenómeno más determinante debió
suceder, hace unos cinco millones de años, cuando
las Superiores Voluntades Universales determinaron el
injerto de nuevas genéticas en el hombre terrestre.
Vuestros primeros padres, los que fecundaron la vida inteligente
en vuestro planeta, llegaron desde muy lejos y no eran
terrestres. Las primeras tribus de humanoides, hijos del
mundo, estaban privadas de inteligencia, antes de que
tuviera lugar el acoplamiento entre los hijos de Dios
y las hijas de los hombres. Entonces se convirtió
en "homo-sapiens", es decir, en heredero de
una genética injertada por un deseo superior, por
el Dios viviente.
Los Dioses se habían complacido volviendo un hombre-animal
a su imagen y semejanza y concediéndole el beneficio
de la inmortalidad, con condiciones bien precisas y con
la obligación de respetar y obedecer la Ley de
los Creadores y venerar la Fuerza Omnipresente, Omnipotente
y Omnisciente del Espíritu Santo Creador del Todo,
incluidos los Dioses. Cada cielo tiene un Padre, un Gobernador
de la Inteligencia Creante, un Dios, como vosotros lo
llamáis, ayudado por una compañía
indefinible de Coordinadores, Instructores, Guardianes,
Modificadores, Manipuladores Hijos de la Luz y Dueños
de Su Poder y de los elementos primarios realizadores
de la vida en sus varias dimensiones.
Vuestro Sol es el "Logos" de la Idea Divina
Creante, donde cada idea se convierte en forma, antes
de ser, existir, servir, ser servida. La Verdad es el
conocimiento y la Conciencia es acumulación, depósito
indestructible de las obras experimentadas en el edificio
creativo donde se forja el devenir continuo, mutable,
eterno, del Cosmos.
La Suprema Inteligencia Cósmica se manifestó
por mediación de seres que la interpretan y la
vuelven ejecutiva. Los arquetipos de tres constelaciones:
Aguila, León y Tauro, propusieron las elaboraciones
científicas de los guías-conductores extraterrestres,
procedentes de Orión, Proción, Alfa Centauro
y PLéyades.
Miles de astronaves aterrizaron en varios puntos del planeta
y, en un sublime acto de amor, los hijos del Cielo se
acoplaron con las hijas de los hombres, trasmitiendo la
genética G.N.A., y así nacieron los Titanes,
con todos los potenciales valores cuatridimensionales.
Las características de las cuatro procedencias,
eran las de estas cuatro razas, respectivamente:
BLANCA
- De Alfa Centauro: altos, rubios, ojos azules, con información
erótico-creativa, dinámica psico-motriz
sobre el plano físico.
ROJA
- De las Pléyades: ojos oscuros ovalados, con información
espiritual y dinámica psico-motriz imitativa de
las leyes fundamentales de Espíritu Creativo.
AMARILLA
- De Proción: ojos oscuros ovalados, con información
intelectiva y dinamismo psico-motriz inventivo místico.
NEGRA
- De Orión: con información mágica
y dinamismo psico-motriz instructivo de las fuerzas materiales
y vibraciones primordiales de la energía.
Así,
la gran parte de la historia humana, donde están
implicadas las originarias civilizaciones del pasado,
transcurría entre el 6o. y el 7o. desarrollo del
planeta Tierra. La faz del planeta, durante el 6o. desarrollo,
estaba constituida por:
-
El continente "MU-TOLTECA": con hombres de piel
color rojo-oscuro, cuna de la raza más potente,
fuertes en el arte y la ciencia. Estaba situado hacia
el centro-sur del Océano Pacífico.
-
El continente "CIA": con hombres de piel amarillenta,
felices, ricos en conquistas científicas. Habitaban
en Borneo, Filipinas, Sumatra, China oriental, Japón.
-
El continente "GROENLANDIA": con hombres de
piel blanca-dorada. Tuvieron una suerte desdichada, pero
las más estupendas tierras del mundo; conocedores
de la historia de todas las artes divinas. Localizables
en Groenlandia, Islandia, Tierra de Baffin, Canadá.
-
El continente de "AFRICA SUD-ORIENTAL": con
hombres de piel negra-bronceada.
En
aquel tiempo, el eje terrestre tenía el Polo Norte
donde ahora se encuentra el Everest, y el Polo Sur donde
se encuentra la altiplanicie de Bolivia. Pero este asentamiento
sufrió una transformación, a causa de la
terrible catástrofe, por el impacto contra la Tierra
de la primera de las tres lunas que entonces había,
por todo lo cual el trastorno de los continentes hizo
huir a las poblaciones supervivientes: Los "Mu-Toltecas"
se dirigieron hacia las costas occidentales de América
sur-central, hacia la cordillera de los Andes, al sur,
y hacia la altiplanicie de Méjico, en el centro.
Los blancos, de piel dorada, se dirigieron hacia Labrador,
Terranova, Escocia, costas de Escandinavia, que en aquel
tiempo estaban unidos.
Los negros, a Guinea, Etiopía, Kenia, Tanzania,
Mozambique, Australia (que era un único bloque
entre Asia y Africa).
Los de piel amarilla, hacia las alturas del Tibet, China
e Himalaya. Es aquí donde se inicia el 7o. desarrollo
del planeta, mientras se reajusta la dilatación
del geoide:
Período "PRELEMURIANO": regreso a los
valles y comienzo general, con arquitecturas colosales
de defensa. La raza de piel roja-oscura se dirige hacia
las costas de América sud-oriental y occidental.
La raza de piel blanca-dorada se va hacia Europa centro-occidental
y hacia América nord-oriental.
Período "LEMURIANO": la raza lemúrica
procede del cruce entre las razas negra y roja; mientras
tanto, Africa y América van separándose.
Período "PREATLANTIDEO": entre Africa
y América, las islas lemúricas van desapareciendo,
mientras los lemurianos, de piel color cobriza, se dirigen
hacia el noroeste, en la "Atlántida".
Son los más grandes en arte y ciencia. Después,
se dirigen hacia Marruecos y Angola. La raza rubia-dorada
se dirige hacia la Atlántida, en el norte, encontrándose
con la raza de piel cobriza y, entre tumultos, guerras
y sumisiones, nace la raza "atlantídea",
de piel rosácea-morena. Raza robusta, altos, con
sobresaliente inteligencia y capacidades sorprendentes.
El Rey de reyes. Es entonces cuando los Hijos del Cielo,
Dioses Solares, traen a la Tierra, a los iniciados, la
Sabiduría Universal.
Período "ATLANTIDEO": el 2o. período
atlantídeo vio el desarrollo de los hombres de
las altas metas de evolución espiritual y material:
los iniciados. Construyeron metrópolis en Oricalco
y, al nordeste de la isla de Cabo Verde, el templo más
grande de todos los siglos, residencia del Guía
espiritual, al cual acudían desde todas las partes
del mundo. Una colonia se desplazó hacia Egipto,
en el bajo Nilo, y hacia el alto Egipto sur-oriental y
sur-occidental, donde surgió el "Templo de
la Sabiduría", con tres puertas de oro. La
ciencia de la alquimia de los Dioses Solares era un secreto
de la casta sacerdotal.
Mientras avanzaba la deriva de los continentes euro-africano
y americano, se separan Groenlandia y el norte de Europa,
y las aguas invaden el sur. Por desgracia, la corrupción
se abrió camino en los ánimos de los atlantídeos,
tanto que llegó un 3er. período en que el
arte de la guerra continuaba en las costas de Sud-América,
destruyéndolo todo. Las orgías se sucedían,
edificando la involución; los drogadictos andaban
a tientas como desatinados, atrapados en su fanatismo.
Hace unos doce mil años, cuando Africa y América
se encontraban casi en las posiciones actuales, una ulterior
catástrofe tenía que decidir el fin y el
hundimiento de la civilización atlantídea:
la caída de la 2a. Luna. Ya una buena parte de
los supervivientes había alcanzado y colonizado
las regiones del Nilo, en Africa, así como en Sud-América
y América Central, constituyendo las nuevas poblaciones:
Egipcia, Inca, Maya, hijas de la "Gran Poseidón".
Los flujos de las mareas, debidos al nuevo asentamiento
del eje polar, son atestiguados por los Incas, habitantes
de las altas montañas.
Es al acabar este período cuando se agrega la famosa
Arca de Noé, interpretada con mucha fantasía
por los estudiosos. Por lo que respecta al Arca, habría
mucho que decir, como también sobre la real personalidad
de Noé o de otros contactados.
El eterno pasado y el eterno futuro viven en el eterno
presente. Tenéis que descubrirlo y, si es preciso,
experimentarlo nuevamente. Sólo entonces, seréis
capaces de no violentar un orden que os supera, de no
perturbar los equilibrios vitales de la armonía
cósmica. Así como acabó el potente
reino de los atlantídeos (que la historia ha escondido
en el abismo del tiempo y en las alas del espacio, donde
el hombre roza con su alma, con su inteligencia y con
su amor, un pasado que desconoce que le pertenece) podría
repetirse, y con un "Arca" que no conocerá
las aguas.
¿Quién
fue Noé? ¿Por quién fue avisado,
antes de que las aguas del mar invadieran gran parte de
la superficie terrestre? ¿El "Arca" era
una enorme barcaza, o algo más? ¿También
los indios de América central y meridional fueron
avisados con tiempo suficiente para desplazar sus rebaños,
sus pertenencias y las comunidades hacia las cimas de
la cordillera de los Andes? ¿Quizás Noé
fue un "contactado", un "mutante",
un "enviado", con una misión específica?
En realidad, el planeta Tierra, inmediatamente después
de hundirse el continente atlantídeo, sufrió
crisis periódicas de asentamiento, con oscilaciones
pendulantes, del este hacia el oeste, y viceversa, provocando
flujos y reflujos en las aguas de los océanos y
en las dársenas, y levantando grandes olas anómalas,
de hasta 175 metros de altura, con un poder de penetración
en la superficie terrestre de varios kilómetros.
Las partes más bajas de la costa fueron literalmente
sumergidas. El flujo y reflujo de las mareas duró
poco tiempo. Gradualmente, las aguas alcanzaron el normal
asentamiento, dejando emerger otra vez la tierra sumergida.
Muchas ciudades costeras fueron demolidas, en parte por
la titánica furia de las aguas, y otras fueron
sepultadas por el fango, por los escombros y demás.
Hoy es fácil descubrirlas, si se quita la densa
y endurecida capa que las cubre.
No fue, entonces, la lluvia la causante de esta global
calamidad. Y habría mucho más que decir
acerca de la real personalidad de Noé o de otros
antiguos "contactados" o "mutantes".
¿Pero, de qué serviría?
"...éramos jovencitos, con una corta túnica
abrochada a la cadera y sutiles calzados; corríamos
aterrorizados por las inmensas escalinatas, entre las
columnas que unían las altas azoteas. Queríamos,
por lo menos, poner a salvo aquellas pequeñas cúpulas
con una punta en el centro, pero las hordas de asesinos,
bajados de las montañas, ya lo habían invadido
todo y tiraban por las escaleras aquellos instrumentos
que, apuntando por doquier, lo desintegraban todo. Un
amigo nos avisó que el "anciano" estaba
a punto de morir y que nos llamaba a su lado para darnos
las últimas recomendaciones. Le habían cortado
el cráneo para buscar en su cerebro qué
era lo que le hacía hablar con tanta sabiduría,
pero él, con medio cráneo en la mano, había
continuado gritando: "¡Arrepentíos,
porque llegará el tiempo en que os leeré,
punto por punto, vuestras culpas...!". Nos congregamos
a los pies del lecho donde él, el "Anciano"
de los días, con grave y serena austeridad, infundiendo
paz y atención en nuestros corazones, nos explicó
cómo acabaría aquella generación
y cómo resurgirían los hijos de la Atlántida...".
De aquí en adelante, tenemos testimonio de las
suertes que corrieron las varias poblaciones de esta especie
humana terrestre. Aunque algunos grupos desaparecieron,
porque habían rechazado la progresiva involución
de la maldad, como los Mayas y los habitantes de Angkor
Watt, otros nos dejaron grabados sobre piedras o sobre
papiros, en relación al tránsito acaecido
entre el antiguo conocimiento de los valores espirituales
profundos y científicos, y la nueva sucesión
de guerras continuas, acerca de las cuales está
basado el estudio moderno de la historia. Estos fundamentos
se rehacen al comparar con el mundo clásico, buscando
las razones de la existencia, entre incertidumbres y contradicciones,
de valores perdidos, en la necesidad de reconstruir una
cierta contemporaneidad, es decir, la exigencia de reconstruir
el pasado por intereses vivos del presente, que adquiere
conocimiento y vigor sólo a través de esta
dilatación teorética.
¿Pero, de qué valores se habla? ¿Quién
es este hombre que siempre ha desobedecido a quien le
había guiado en la evolución? ¿Adónde
han conducido las artes, las filosofías, las religiones,
que han trabajado incansablemente?
Cuando la existencia del hombre terrestre empezaba a instruirse,
de forma organizativa y social, sobre el planeta Marte,
tal como vosotros lo llamáis, existía ya,
desde hacía tiempo, una floreciente y madura civilización
instituida e instruida por un grupo de colonizadores provenientes
de la Confederación Intergaláctica, de la
que nosotros formamos parte desde hace quince mil millones
de años de vuestro tiempo.
El pueblo atlantídeo, antes, y los egipcios, después,
tuvieron de estos colonizadores válidas aportaciones
de conocimiento, tanto en astrofísica como en metafísica.
Tuvieron también nociones bien precisas sobre otros
campos del saber cosmofísico y cosmodinámico.
Con precaución, al pueblo atlantídeo le
fue concedido el conocimiento de una "particular
ciencia espacial", de una técnica capaz de
psiquizar la materia, aparentemente inerte, y de efectuar
alquimias y otros experimentos. Pero, puesto que prevaleció
la naturaleza corruptible del hombre y de sus perversos
instintos, las precauciones tomadas fueron puestas en
evidencia. Los Elohim, los únicos que podían
decidir, sentenciaron una severa intervención punible,
después de haber concedido a la parte mejor, que
se había realizado, ponerse a salvo. He aquí,
los egipcios y otros emigrantes a América central
y del sur, con todo su bagaje cultural a su tiempo recibido
y manifestado otra vez.
La fuerza degenerante, desgraciadamente, sólo se
había adormecido. Cuando los primeros astronautas
terrestres pongan el pie sobre el planeta Marte, encontrarán
el modo de reestructurar esta historia. Se llevarán
la sorpresa de no poderse considerar los únicos
seres inteligentes de toda la Creación.
El Génesis no es un misterio. El hombre, aún
hoy, no ha entendido nada y de este Dios ha hecho un cuento.
El Génesis es una de las más simples verdades.
Cuando la expedición de los "Genetistas Astrales"
llegó por primera vez a la Tierra, existía
el hombre primitivo, la bestia. El guía de la expedición
dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza".
Y el grupo empezó a elaborar la genética
del hombre primitivo, volviéndolo idóneo
instrumento biológico y apto para hospedar y servir
a la inteligencia. De esta forma, la bestia pronunció
el "Ego-Sum" y adoró a la Inteligencia
Omnicreante.
Pero, aún hoy, nuestros técnicos hablan
de creacionismo o evolucionismo. Francis Crick, descubridor
del D.N.A., y el biólogo soviético, Scherback,
dicen que la vida es demasiado complicada para que se
pueda haber formado al azar, siendo más serio suponer
que haya sido traída por las Inteligencias extraterrestres,
partiendo de colonias de bacterias o de modificaciones
enviadas a la Tierra en los niveles del D.N.A. ¿Pero
esto, qué debería demostrar?
Creacionismo, entendido como atención e intervención
de criaturas superiores.
Evolucionismo, entendido como adaptación al equilibrio
ambiental.
¡Conviven! Esta es la más grande verdad,
y es estúpido atarse a teorías parciales,
que son tan relativas que no llegan a la humildad de conocimiento
para aprender e ir más allá. Y, por otra
parte, la Inteligencia Organizadora Primaria está
tan lejos de nuestro nivel dimensional, que no podemos
presumir de penetrar los secretos, sino sólo de
entender y aceptar, en las Jerarquías Universales,
a aquellas Inteligencias que nos vuelven a traer las voluntades
de una lógica suprema, y como tales "mensajeros"
nos quieren contactar y comunicar cómo vivir; he
aquí, los Angeles de ayer, Extraterrestres hoy.
Estas son las divinidades de cada tiempo, donde cada generación
es siempre un soplo en el eterno tiempo universal.
¿Quiénes eran estos Sabios o Dioses? ¿Son
los mismos que guiaban a los Angeles, referidos en la
Biblia, en los Vedas, en los papiros egipcios, o grabados
en las piedras de la civilización incaica? Cualquiera
de nosotros que lea un poco de bibliografía relacionada
con el tema y haga alguna investigación, puede
saber bien cómo se han desarrollado los continuos
contactos entre los hombres y los Mensajeros Celestes.
En Egipto, además de haberse encontrado, dentro
de una pirámide, un acumulador que llevaba escrito
"don de los Hijos del Cielo", después
de descifrar y divulgar el famoso papiro Tulli, se evidencia
qué relación existía entre los "pilotos"
de los "círculos de fuego" y algunos
faraones, los iniciados. En Oriente, los "Vymanas"
(pájaros artificiales habitados) estaban dotados
de rayos láser; a velocidades incalculables, enlazaban
con las estrellas y su propulsión se basaba en
la energía solar. Entre otras cosas, son un testimonio
revelado por los discos, en la piedra de Bauan Kara, publicado
por Vinceslav Zaitsev en revistas soviéticas.
En Sud-América, los "Grandes Padres"
de los Incas son recordados en numerosos relatos, habiendo
dejado para la posteridad el maravilloso bajo-relieve
del sarcófago de Palenque, donde se aprecia a un
ser que pilota un "cohete", definido por Kasanzev
con propulsión "a iones".
En Perú, existe un archivo grabado sobre miles
de piedras, de características particulares, halladas
en la ciudad de Ica. Las incisiones son admirablemente
perfectas y representan una cultura verdaderamente sorprendente,
y más considerando el tiempo en que estas piedras
fueron grabadas.
Seres de otros mundos, ya en aquel tiempo, instruían
a los terrestres y cuidaban de hacer posible su supervivencia.
Estos antiquísimos hallazgos arqueológicos,
de notable importancia para captar la verdad de ayer y
de hoy, conceden a la inteligencia humana la posibilidad
de focalizar uno de los más importantes fundamentos
de la evolución histórica de la especie
humana, confortada por la presencia de "Pioneros
Cósmicos", provistos de una ciencia superior
en todos los campos del saber universal. El no querer
tomarlos en seria consideración, estudiándoles
con solerte inteligencia y analizándoles con escrupulosa
atención, demuestra que el hombre quiere ignorar
aquellas indiscutibles pruebas que sirven para afirmar
un tema sobre las visitas de seres mucho más evolucionados,
procedentes de los espacios exteriores. No es así
para nosotros, empeñados en hacer emerger la antigua
realidad y compararla con los acontecimientos y hechos
de nuestro tiempo. Los "discos voladores" significan
para nosotros una antigua verdad que se funde con la que
estamos viviendo. Sabemos que han vuelto y conocemos también
el por qué. Sabemos quiénes son y de dónde
vienen, y conocemos firmemente que estos "Señores
del Cosmos" saben el por qué creemos en ellos.
La larga espera de nuestra progenie está a punto
de finalizar y, por eso, cantamos juntos el himno de nuestra
esperanza y de nuestro amor.
"Oh, Grandes Padres, que después de haber
sembrado fecundos frutos sobre un planeta árido
y baldío, nos habéis abandonado como a flores
sin rocío. Guardianes de una tierra que tiene que
crecer, llegue hasta vosotros este canto de espera y de
dolor. Las mieses están ya maduras, los árboles
han crecido y han producido en abundancia, y nuestra tarea
se ha acabado. Los hijos de nuestros hijos, nacidos en
el surco de una tierra extranjera, olvidarán, tal
vez, vuestra promesa. Pero nosotros, fruto de la sabiduría
llegada del Cielo, no hemos borrado de nuestras mentes
el rostro de los "Padres"; y cada día
y cada noche que este planeta nos concede, escudriñamos
atentos las nubes, esperando volver a veros sobre los
"carros de fuego" y esperando que volváis
a tomar lo que habéis dejado".
De una antigua canción de los Andes.
Los japoneses los han esculpido en estatuillas, con escafandra
y cremalleras circulares (de donde se ha copiado para
los astronautas). Los romanos veían "escudos
de fuego"; los persas, "alfombras voladoras";
los profetas bíblicos, "carros de fuego",
"nubes", "círculos", etc. El
relato bíblico más descriptivo es el de
Ezequiel, que escribe: "... y vi una "rueda",
con otra "rueda" encima, que tenía una
multitud de ojos a su alrededor...". Y es exactamente,
desde este último milenio, que los encuentros personales
son descritos inequívocamente.
Nosotros os decimos que, si al patriarca Abraham le hubiese
sido concedido en aquel tiempo tener una cámara
fotográfica y el permiso de fotografiar al "Señor
Dios" y a sus dos mensajeros que le acompañaban,
hubiera ciertamente hecho tres fotografías: la
primera, mientras se lavaba los pies; la segunda, mientras
bebía leche fresca; y la tercera, mientras comía
la carne del ternero asada.
Si le hubiese sido concedido y si las imágenes
hubieran llegado hasta vosotros, hubierais tenido la real
identidad del Dios viviente y de su naturaleza humana
y divina. Si, además, hubiese podido grabar cuanto
dijo, hubierais tenido también la medida exacta
de su poder y de su dominio en las cosas mortales e inmortales.
Ahora que os he hablado de estas pruebas históricas,
tan preciadas para quien quiere investigar tipo catálogo,
os aseguro que no hay fundamentos sobre éstas,
ni hay explicación racional a cuanto he de deciros;
no hay fotografías ni ningún estudio ufológico,
sino la pura atención para la búsqueda del
hombre-individuo y del hombre-planetario. Esto es lo que
cuenta y es por lo que os relato conceptos que estimulan
la toma de conciencia de cómo la metodología
extraterrestre opera sobre nosotros; que cada uno escoja
su propio sendero, con un común respeto fraterno.
Y, justo a continuación de este especial informe
de estos "Seres" con los hombres que les llaman
Dioses y que hacen prodigios tan extraordinarios, es bueno
evaluar aquel concepto de Dios y compararlo con el de
hoy. En resumidas cuentas, estos Dioses tienen instrumentalizaciones
de evolución, para nosotros hoy de ciencia-ficción.
Manipulan no sólo la energía electromagnética
y gravitacional, sino que también psiquizan la
materia, las imágenes y la luz; con razón,
tienen el apelativo de "Colaboradores" de aquella
definición de "Creadores", para los presupuestos
de nuestra dimensión. Siempre nos han enseñado
y guiado, y hemos estado coloquiando con Ellos en los
momentos en que la obediencia era viva; pero, después,
hemos intentado destruirlo todo, sustituyendo la Sabiduría
por sentimientos de egoísmo, posesión y
comodidad, que nos han llevado a los tiempos modernos.
He aquí el por qué de los "contactados":
para volver a traer las obligaciones y las responsabilidades
a los hombres, a través de los hombres, para estimular
en el interior la posibilidad del despertar, distintamente
de lo que sucede con la búsqueda actual del fármaco,
para olvidar la enorme maldad y el dolor en que vivimos.
Tened veraz certeza de la realidad, ahora ya incontestable:
el planeta Tierra está asiduamente bajo control
de criaturas superiores procedentes de mundos evolucionados
de los espacios siderales. El hombre del planeta Tierra
está destinado a mutar, aunque se obstine en no
querer reconocer esta realidad.
Si supieseis realmente quiénes somos, haríais
cuanto el profeta Ezequiel hizo, cerca del río
Chebar, cuando nos vio a nosotros y a nuestros medios.
Entonces no nos llamaríais "alienígenas",
ni os prodigaríais en representarnos tal como vosotros
sois.
Vuestra ignorancia y vuestros instintos primitivos justifican
vuestros actos persecutorios y la propaganda blasfema.
La violencia psicológica que ejercitáis
para con aquellos que emergen de las bajas frecuencias
de la animalidad, no impedirán el desarrollo de
un proceso cognoscitivo, capaz de proponer la realización
de una "verdad" más antigua aún
que el mundo en que habitáis. Antes de que vuestro
planeta pudiera hospedar la vida, nosotros ya existíamos
desde hace mucho tiempo. Aún no ha llegado el momento
para que podáis daros cuenta de quiénes
somos realmente, de dónde venimos y qué
poderes poseemos, pero os aseguro que, de aquí
a no mucho tiempo, tendréis las mejores ocasiones
para meditar, deducir y determinar; tendréis, ciertísimamente,
la posibilidad de cambiar de opinión.
Los extraterrestres insisten sobre nuestra indolencia,
sobre el caos psíquico en que nos place nadar y
destruirlo todo, como si el mal que recae sobre nosotros
fuese culpa de una extrañeza que queremos odiar
cada vez más, despreocupados en ampliar la autodestrucción.
¿Pero, qué es el mal? ¿Quién
es este diablo contra el que nos metemos siempre? ¿Acaso,
no somos nosotros mismos?
El mal es fin para el bien; el bien es fin para sí
mismo. El diablo existirá mientras los hombres
prefieran el odio al amor, la guerra a la paz, el egoísmo
al altruismo, la injusticia a la justicia. Al diablo lo
alimentan los hombres, porque aman todo lo que él
ofrece. El es el medio de la tentación y de las
pruebas, pero no podrá ser nunca el fin de nuestra
ascensión. Cuando los hombres hayan aprendido a
elegir el bien, el diablo no tendrá ya más
razón de existir y se disolverá, porque
su función se habrá terminado.
Hablar, además, de avistamientos y de fenómenos,
respecto a astronaves espaciales, desde los tiempos bíblicos,
es, sin duda, interesante y útil, pero detenerse
en ello es infantil.
Recuerdo el hallazgo de 600 cuerpos momificados, encontrados
en el norte de Siberia, junto a restos de mamuts y tigres,
con colmillos largos, que remontan a unos 30.000 años.
Se observan las siguientes particularidades:
1) Estructura genética: esqueleto diferente al
nuestro, ni con forma humana ni con forma de simio.
2) Cráneo diferente, más grande.
3) Ningún resto de astronaves, abandonadas después
de un cataclismo (dentro del glaciar).
4) Tienen nueve dedos, pies palmípedos, con membranas
entre los dedos, ojos con geometría fija.
Procedían del planeta Venus, tal como testimonia
un hecho acaecido en el año 1983, relatado por
el periodista, Henry Gris, que cuenta lo siguiente: "En
el verano de 1983, después de una explosión
en el cielo de Sosnovka, cayó suavemente a tierra
una cápsula metalizada, desconocida por los militares
y científicos. Dentro de la cápsula, había
un niño con las manos y pies palmeados, sin cabellos
ni cejas, con pupilas color púrpura y el iris de
color violeta. El niño tenía la mitad de
su cuerpo sumergido en el agua. ¿Qué ocurrió?
Para vosotros, la mejor ciencia y la más avanzada
tecnología se utilizan para la guerra. Para nosotros,
"alienígenas", la ciencia y la tecnología
que poseemos son utilizadas para la paz y para nuestro
progreso y el de todos los pueblos con los que entramos
en contacto y que se predisponen a usarlas positiva y
concienzudamente. En nuestros archivos, permanece indeleble
la historia de los atlantídeos, que se beneficiaron
de algunos valores de nuestra ciencia y de nuestra tecnología,
sin excluir un planeta a otro, de un punto a otro de la
tierra. Con su degeneración, se ha cerrado un paréntesis
de nuestro fraterno amor universal.
Sobre el planeta Venus, nuestro misión ha tenido
éxito y, aunque los seres están aún
vinculados a una existencia acuática, más
que a la tierra firme, progresan de una manera excepcional,
haciendo buen uso de la ciencia y de la técnica
puestas a su disposición. Muchos de ellos viajan
y algunos ya han visitado vuestro planeta. Un aparato
que transportaba a unos padres con su hijo, fue alcanzado
por los misiles rusos. El niño fue puesto a salvo,
antes de que el aparato se autodesintegrara; y este niño,
rescatado de la cápsula de salvamento por los soldados,
sobrevivió sólo tres meses. Una noticia
que ya conocéis y que nos da la exacta medida de
vuestra congénita y sanguinaria violencia, del
uso irresponsable y negativo de vuestra técnica.
Imaginaos
por un momento lo que habría ocurrido en vuestro
planeta, si hubiésemos dejado intactos nuestros
conocimientos científicos y técnicos a los
degenerados atlantídeos, conocimientos para vuestra
ciencia actual inimaginables. A pesar del tiempo transcurrido
en que se ha cerrado este paréntesis, aún
no habéis mejorado nada. Lo que os proponéis
efectuar en el espacio, os causará numerosos dolores,
inmensos sufrimientos y efectos terribles. Nosotros, "alienígenas",
hemos vuelto a abrir un nuevo paréntesis con la
esperanza de salvar lo salvable, y por eso hemos puesto
en acción cuanto disponemos en ciencia y técnica.
¿Cúal es la respuesta a nuestro escepticismo,
a nuestra falta de funcionalidad intelectiva? Siempre
ha habido testimonios de personas de seria credibilidad
y de profesionales, pero se les ha escarnecido, burlado
y evadido de la concepción misma de mayor investigación,
como, por ejemplo, los testimonios de H. Oberth, maestro
de Von Braun.
Actualmente, no sólo han dado testimonio una primera
oleada de pilotos, sino que también han hablado
claro algunos astronautas. Resumiendo: ilustres científicos,
jefes de Estado, responsables del orden social, profesores
y estudiosos de todas clases, habían sólo
empezado a hecer de dominio público las pruebas
sobre la presencia extraterrestre sobre nuestro planeta.
Semejante verdad no podía quedar oculta, ni siquiera
a los profanos, implicando a todo aspecto del género
humano: cultural, moral, científico y político.
He aquí el meollo del problema. ¡Ahí
queda!
La semilla de la justicia, el sentido de la moral, la
integridad del alma, el cristianismo, ya no existen; han
sido sustituidos por una "no lucha", porque
se quiere morir sin saberlo. He aquí, por qué
olvidar, qué quiere decir matarse a sí mismo
y a los demás, de modo especial a quien más
habla de paz y de amor fraterno. La vida no tiene ya valor
y cada uno se revuelca como un cerdo dentro de las instituciones
creadas por un colectivo peor.
El hombre, hoy más que nunca, ha querido hacer
a Dios a su propia imagen y semejanza. Este es el pecado
fundamental. Todo se repite. Y el hombre, de esta forma,
todo lo va destruyendo.
Los dos Angeles que, después de haber comido con
Abraham, fueron a ver a Lot para hacer justicia con Sodoma
y Gomorra, dijeron: "Nosotros hemos venido aquí
para destruir este lugar; grande es el clamor de los pecados
que los sodomitas han levantado contra el Señor.
Y el Señor nos ha enviado para destruirlo".
¿Actualmente, cuántos deberían ser
eliminados por todo lo que, de peor, han hecho?
Concluyendo, hago público un documento particular
que, el día 6 de enero de 1761, Voltaire escribió
al Conde de Saint Germain:
"Yo os contesto, Señor, a la carta del mes
de abril, en la cual, las terribles revelaciones hacen
del viejo hombre en que me he convertido el confidente
del más terrible de vuestros secretos, el día
de su muerte. Gracias, Germain. Vuestro largo camino en
el tiempo será alumbrado por mi amistad hacia Ud.,
también en el momento de vuestras revelaciones
en la mitad del siglo XX. Las imágenes parlantes
no hubieran podido, a causa del tiempo, conservarse en
el recuerdo. Puedan vuestras maravillosas máquinas
volantes, volveros a traer hasta mí. Adiós,
amigo mío".
Voltaire, gentilhombre del rey.
¿Quién era el Conde de Saint Germain? Un
"contactado" de Ellos, lo mismo que Cagliostro,
promotor del gran movimiento de "libertad, igualdad,
fraternidad"; aunque, como siempre, los hombres interpretan,
para su propio uso y consumo, estas directrices, pasando
de la exaltación a la crucifixión.