CONTACTAR CON LOS EXTRATERRESTRES


Caminad sirviéndoos de lo que os ha sido enseñado y tendréis nuestra asistencia y nuestro amor universal. Nuestra metodología os somete a pruebas a las que tenéis que obedecer, y nuestro programa es el de acostumbraros a percibir el deseo de nuestras intenciones para guiaros. "Por sus frutos los reconoceréis".

Tipos de sintonía:
- Instintiva: para captar el deseo de nuestras intenciones y guiaros positivamente.
- P.E.S. Solex: percepción extrasensorial
- Contactos personales.
- Inconsciente.

Podemos ayudaros si lo queréis, pero tenéis que predisponeros, seriamente y con fe, a recibir nuestra asistencia; podemos ayudaros a solucionar vuestras dificultades psico-físicas. No podemos intervenir si permanecéis pasivos, apáticos, indiferentes, si no os sintonizáis sobre nuestro plano y rechazáis edificar los presupuestos para atraer sobre vosotros nuestras facultades, para mutar las distonías qwue vuelven difícil la existencia. No podréis nunca aspirar al bien, si no renunciáis a la fuerza que se opone a éste. Lo que pedís tiene que ser corroborado por la voluntad de quererlo. Nuestros precisos designios están en perfecta sintonía con las profecías del Ser Patronímico de vuestro Sistema Solar: Cristo. No estamos en medio de vosotros para jugar o entrar y salir de los laberintos que construís con vuestros blasfemos conceptos.

Este hombre terrestre, que pisa un suelo que ni siquiera respeta, un paraíso que no merece, está al límite del abismo de su propia supervivencia, y todavía presume con la arrogante imposición de intereses egoístas que cree poder llevar a buen término con maniobras políticas. ¿Cuáles? Aún así, cada día se mira en el espejo sin sentir vergüenza ni desagrado; cada día camina bajo la luz de un Sol, del que recibe la vida, sin agradecérselo; bebe leche, agua y se alimenta de una tierra, sin darle la caricia agradecida que se merece; es más, la está desvastando en su equilibrio natural, ¡y no entiende que ésta es el seno de la vida! Todo esto por haberse amparado en filosofías de una política cualquiera, y ésta es la mente insana que nosotros deberíamos rapar a cero, esperando poder estar listos para empezar otra vez, para rebasar los umbrales de nuestra oscuridad y entrar en el conocimiento puro, por amor al prójimo universal, luz de armonía, pero con la paz firme en el corazón del alma, para proyectar, como dardos de esperanza, una nueva generación nuestra, dirigida hacia el futuro del verdadero hombre que yace adormecido en cada uno de nosotros.

Nuestra metodología operativa, para hacernos comprender por vosotros, hermanos terrestres, es simple y fácilmente receptible, si tenéis en seria consideración que no alimentamos vuestros defectos, ni alimentamos vuestras debilidades.
Tenemos unos cometidos bien precisos que cumplir, los cuales miran principalmente a haceros comprender que vuestra miseria espiritual, moral, social y económica, llevará a esta generación hacia un proceso catastrófico, con consecuencias autodestructivas inimaginables.
Vuestra ciencia y vuestras religiones hacen poco, o casi nada, para refrenar este proceso, y la situación se ha vuelto crítica. Muchos creen que estamos en la Tierra para curiosear o para dispensar favoritismos y todo lo que pueda hacer volver pasivamente cómoda la vida de unos pocos a costa de los demás. Creen también que tenemos un tiempo que perder inútilmente, sensibilizando una u otra persona con fines meramente especulativos o, peor aún, para heredar los derechos del privilegio. ¡Los que piensan esto se equivocan! Tenemos programados que saben muy bien el motivo de nuestra estancia en vuestro planeta y, por si muchos no lo saben todavía, su obra no es fácil ni está adulterada por sentimientos egoístas y, mucho menos, especulativos. Saben lo que tienen que hacer y lo hacen, con profundo amor altruista. Saben, sobre todo, que la obra del Genio Solar, Cristo, no se ha cumplido todavía y son conscientes de ser quienes en realidad son. "Por sus frutos los reconoceréis". Son pocos, pero han sido bien conservados por quien tiene el poder de hacerlo. A ellos les damos nuestra fraterna y universal asistencia espiritual, porque están en el mundo pero no son del mundo.
Para quien todavía no lo sepa, estamos en medio de vosotros y observamos, notando las incapacidades de vuestras ciencias políticas, económicas y científicas. Observamos, sin asombrarnos (porque conocemos muy bien la contaminación mental que os atenaza cada vez más) las notorias y secretas actividades que empujan a los pueblos de la Tierra a arrojarse unos contra otros para defender a uno u otro patrón, interés o poder económico. Observamos, también, todas aquellas otras actividades, conocidas y desconocidas, que emplean inmensos recursos para fines bélicos o para ilícitos comercios destructivos y mortales. Podríamos hacer una lista muy larga, pero lo creemos inútil, porque tenemos también conocimiento de que la pasividad de gran parte de los pueblos permanecería como lo que es: complicidad, "consentimiento".
Ciertamente, no nos limitamos a la simple observación y creemos que no ha llegado aún el momento de una nuestra y más sólida intervención. Estamos trabajando con una metodología que no conocéis, pero que dará, con seguridad, sus frutos. Vuestra situación es grave, ya os lo hemos dicho, y nuestra ayuda se revelará en el momento más oportuno, cuando todos estéis con las manos en la masa.
Nuestras manifestaciones miran, como os hemos dicho muchas veces, a sensibilizaros, para que podáis comprender que somos una realidad y no una fantasía. Es verdad que nuestra evolución no es como la vuestra, ni que vuestra ciencia puede competir con la nuestra, pero eso no excluye el que estemos operando sobre vuestro planeta con el preciso cometido de contener vuestra loca carrera hacia la autodestrucción del género humano, con las consecuencias que ello podría comportar en la estabilidad del Sistema Solar. Os repetimos, una vez más, que no alimentamos deseos de conquista ni nos proponemos imponeros nuestro credo y nuestros valores morales, espirituales, sociales y científicos. Sabemos muy bien cuán difícil es para vosotros aceptar los valores de los altos conceptos de naturaleza cósmica. Sabemos, también, que en la Tierra algunos han captado nuestra verdad y el móvil que nos ha empujado a esta dura misión. Son pocos, pero muy bien preparados para poderse acercar a nuesta semejanza. Es lógico y justo que sobre ellos dirijamos nuestras particulares atenciones, porque han entendido quiénes somos, por qué estamos en la Tierra y el mensaje que llevamos.
En el futuro inmediato, muchos tendrán necesariamente que cambiar de opinión, justificando, apreciando y alabando a todos aquellos que, gracias a sus particulares virtudes, han tenido el coraje de revelar, de anunciar y de testimoniar, cuanto han visto y oído, soportando el escarnio y las burlas de cuantos han sido ciegos y sordos, y, como Jonás, incrédulos y duros de mollera.
Os recordamos:
Nuestras actividades manifestativas y sensibilizadoras no tienen la finalidad de volveros cerebralmente emotivos de entusiasmos y de racional convicción sobre nuestra real presencia en vuestra dimensión, sino principalmente la de desarrollar y ampliar los conceptos que, en las distintas dimensiones materiales, astrales y espirituales, colaboran armónicamente en el infinito edificio macrocósmico.
Os recordamos que nuesta misión sobre vuestro planeta tiende, principalmente, a estimular capacidades superiores psico-físico-espirituales, y a predisponer a todos aquellos que demuestran buena voluntad asimilando y poniendo en práctica algunos válidos coordinamientos, aptos para instruir y desarrollar un ligamen en sintonía con las dimensiones superiores y con las Leyes Superiores que gobiernan la Fuerza Creante en todas sus manifestaciones. No estamos en la Tierra para representar espectáculos teatrales ni para exhibir las capacidades de nuestra elevada ciencia física, astral y espiritual. Lo creáis o no, esto no impedirá que llevemos a cabo nuestra misión y que provoquemos la mutación necesaria de los actuales valores cosmodinámicos que afligen negativamente vuestro planeta y, en consecuencia, vuestro Sistema Solar. El potencial negativo que se ha ido acumulando, a causa de vuestras nefastas y delictivas acciones, ha provocado distonías seriamente peligrosas en la estabilidad del proceso evolutivo de los dinamismos equilibradores de los "zigos" (los cuatro elementos fundamentales en el espíritu de la tierra, del fuego, del aire y del agua).
Es inútil repetir que vuestra insensibilidad os causará los inevitables problemas que están en vía de desarrollo sobre un plano extremadamente hipercaótico. Es también verdad que nuestro preciso deber es el de preservar y tutelar a todos aquellos que, despiertos y conscientes de los valores superiores de la fraternidad universal y de las leyes que la gobiernan, no desean ser contagiados por el pernicioso morbo de la involución que las vibraciones negativas proponen.
El "contacto" con aquellos que son sondeados, porque están predispuestos a comprender nuestra lógica y nuestros valores evolutivos, acontece principalmente sobre planos dimensionales aún desconocidos por la ciencia terrestre. El coloquio deseado puede suceder también a una notable distancia, siendo la luz la fuerza de trasmisión de las imágenes-pensamiento. También está la "onda cósmica", cien veces más veloz que la luz, fuerza motriz de nuestros medios y de cuanto se quisiera transportar de un universo a otro, de un sistema solar a otro sistema solar.
Nuestra ciencia no se limita a gobernar sólo las dimensiones físicas, sino que se extiende a las astrales, de donde se desprenden las causas primarias de la creación de las leyes inviolables que instruyen la real naturaleza del Cosmos y de su eterno devenir; la deidad brota del astral y el físico no es más que un vehículo transitorio, un medio ideado y construido por la Inteligencia Astral para fines bien precisos que, con el tiempo, os será dado conocer.
No imponemos a nadie colaborar para refrenar lo irreparable en vuestro planeta. Hacemos algunas elecciones utilizando criterios y conocimientos que no podemos hacer públicos, pero dejamos indemne la libertad de realizar o no nuestra realidad. La aceptación tiene que ser sincera y leal. En las elecciones, tenemos en seria consideración los valores espirituales y morales, indispensables para poder entrar en sintonía con nosotros, con nuestras frecuencias. Tenemos, prácticamente, la posibilidad de entrar en relación con vuestros cuerpos-pensamientos y de descifrar vuestras emociones físicas y psíquicas. Tales posibilidades nos consienten seleccionar y ayudar a aquellos que más se predisponen a realizar los elevados valores espirituales, morales y sociales, que forman parte de nuestra evolución. Nosotros, desde hace muchísimo tiempo, hemos aceptado la redención y conocemos la Ley Cósmica y a los "Elohim", Potencias Celestes a quienes servimos y obedecemos. Por deseo suyo, operamos sobre vuestro planeta, ofuscado por funestos presagios. Muchos de nosotros viven en medio de vosotros, aunque es difícil darse cuenta que no son de vuestro mundo. Nosotros les conocemos muy bien y les seguimos atenta y escrupulosamente. A todos aquellos que piensan obstaculizar su trabajo, o ponerlos en dificultades, les aconsejamos que no lo intenten. A otros, que tratan de hacer el doble juego, disfrazándose de corderos sabiendo que son lobos, ¡les decimos que tengan cuidado! Podemos, fácilmente, individualizaros y poneros en seria dificultad a fin de disuadiros de los malsanos proyectos. Las debilidades que intentan facilitar las fuerzas negativas, las neutralizamos según procesos imprevisibles, pero con efectos determinantes.
¡Creemos haber sido claros! Sois, psíquicamente, infecciosos. La rapidez con que trasmitís vuestras vibraciones, muy a menudo negativas, es prácticamente incontrolable. ¡Es, verdaderamente, espeluznante!
Los sistemas que ponéis en práctica no difieren mucho de aquellos que, naturalmente, gobiernan una manada de animales obligados a moverse y actuar conforme a las directrices de los jefes de la manada, aunque éstos se equivocan. El contagio entre vosotros está sistemáticamente pilotado por quien tiene todo el interés en haceros comer cuanto no deberíais; de haceros vestir de un modo, en vez de otro; de actuar de la forma que más gusta a los poderes; de agitaros, cuando deberíais estar tranquilos; de gritar; de decir "sí", cuando deberíais decir "no", y viceversa; de hacer la guerra; de aprender a ser violentos. No sois libres de pensar y actuar según la conciencia. El condicionante psicológico que ponéis en práctica es esclavizante, deletéreo, ofensivo, para el "ego-sum". Muchos están obligados a imitar el error, porque están psíquicamente infectados. Nosotros hemos tomado las debidas precauciones para evitar contaminaciones de este género; he aquí los motivos válidos de nuestros sondeos cuidadosos y escrupulosos que practicamos antes de entrar en contacto con un terrestre. En el orden ejecutivo, tenemos solícitos, serviciales robots, capaces de sustituirnos en particulares servicios explorativos. Estos están bien programados para raccionar en caso de violencia. Su poder de memorización es veinte veces superior al cociente humano y entre sus facultades está la de discernir y cribar, instantáneamente, los cuerpos-pensamientos emanados por cualquier ser inteligente. Pueden con facilidad y con absoluta seguridad, pilotar medios de reconocimiento, grabar imágenes y discursos, en la dimensión en la que operan. No pueden hacer nada sin una precisa orden de nuestra voluntad y actúan secundando absolutamente el programa recibido. El único libre instinto es el de reaccionar ante la violencia. Por tanto, os recomendamos, en caso de entrar en contacto con estos robots, no ejercitar violencia, limitándoos a observar y a emanar pensamientos de amor y de paz.
Somos "astrales". Procedemos de una dimensión completamente diferente de aquella en que vosotros, terrestres, desenvolvéis las experiencias existenciales y evolutivas de vuestra real identidad eterna. Nuestras facultades intelectivas son para vosotros inconcebibles, y nuestros habitáculos no están estructurados por valores materiales, aunque sí está en nuestras facultades materializar cuanto está en la idea. Podemos volvernos visibles a vuestras facultades visivas, sólo cuando lo consideramos necesario, y podemos también estar disponibles al contacto extrasensorial o físico, cuando lo creemos oportuno, y con personas que poseen determinadas facultades psico-físico-espirituales, que podemos fácilmente sondear en cada circunstancia. La materialización de la idea, de la forma, así como de la sustancia, visible, palpable, animada e inteligente, es el arte más avanzado de nuestra ciencia astral. La luz, como ya os hemos dicho, la manipulamos así como vosotros manipuláis la arcilla; siendo aquella el artífice primario del átomo creante, nos permite coordinar cada tipo de estructura física y dinámica. Vuestro grave error es el de seguir creyendo que la inteligencia tenga necesariamente que servirse de un único habitáculo: ¡el vuestro! Es un vacío de conocimiento que tenéis que llenar, y nosotros estamos predispuestos a ayudaros para que este vacío sea colmado. En nuestra galaxia existen billones de globos habitados y no necesariamente con estructuras físicas, como las que vosotros poseéis. También es cierto que, antes de que la galaxia se expandiera y ocupara un espacio, ya existían seres inteligentes, desde millones y millones de años antes del nacimiento de vuestro sistema solar: "Antes de que vosotros fuérais, nosotros ya existíamos".


Las distintas programaciones de los operadores


Reciben las directrices desde canales diferentes, para distintas actividades.
Estos personajes, que actúan en el plano de la psique colectiva, son plenamente conscientes de estar en el mundo, pero de no pertenecer al mundo. Saben a qué dificultades se enfrentan y saben, también, que poseen los medios para superarlas, siendo conocedores de ser quienes realmente son, y no quienes muchos creen que son. Están a menudo en sintonía con los valores universales y rechazan la erudición escolástica, porque saben que pueden extraer el saber de sus vidas paralelas y de dirigirlo, según sus necesidades, hacia el plano mental de su existencia humana tridimensional. A menudo, están en grado de demostrar sus reales capacidades sobre el plano de su función específica, gracias a los "automedontes", que constantemente guían el dinamismo que necesitan para obrar y demostrar.

Sobre vuestro planeta tenemos funcionarios programados, conscientes y no conscientes, y sus actividades, por variadas que sean, miran a demostrar nuestras posibilidades de intervención sobre la materia, sobre la psique y sobre el astral. Saben que deben tolerar las leyes blasfemas de vuestra sociedad y la incapacidad de todos aquellos que no están en grado de comprender su misión de justicia, de paz y de amor universal. No le tienen miedo a la muerte y, mucho menos, a las persecuciones morales y materiales. Son sencillos y libres, porque conocen la Verdad.

Las experiencias de los contactados pueden ser aceptadas, puestas en una esquina o ser consideradas con reserva de ilusión, o tratadas con escepticismo, porque no se pueden demostrar; pero los contactados no pretender ser creídos, demostrando más sabiduría que instrucción, lo que les libera de los obstáculos de la mentalidad académica. Aunque no se conocen entre ellos, dicen lo mismo sobre las astronaves y sobre las enseñanzas universales, y saben cuán importante es la misión que les ha sido confiada, así como la divulgación de todo cuanto llega a su conocimiento. No profetizan por sí mismos y ven muy bien que lo que deriva de las obras humanas convierte a cada uno en un clarividente sobre nuestro futuro. Una asimilación gradual lleva a una aceptación inevitable de conceptos y verdades revolucionarios. Todo el planeta humano se encuentra ante una sola elección: Paz-Fraternidad-Amor.

Es nuestra sabiduría quien les guía, no vuestra erudición típicamente humana, ofuscada por vicios psicológicos. Ellos son instrumentos de naturaleza humana en sintonía con la naturaleza divina.
¿Quién puede replicar a la Inteligencia Cósmica? Vuestros poderes ejecutivos sobre el plano material en que opera vuestra inteligencia están en oposición con el valor directivo. Os negáis a someteros a las Leyes Supremas de quien tiene el poder de gobernar las cosas creadas con la virtud y la sabiduría de la Inteligencia Cósmica. Por eso es necesario el contactado, aquel que acepta con los pros y los contras llevar a cabo concienzuda e incorruptiblemente el querer de lo alto para hacer lo que tiene que hacer y decir lo que tiene que decir.
Los contactistas, mediadores entre lo humano y lo divino, han existido, existen y existirán, hasta que los hombres se conviertan en dioses y hasta que hagan las cosas bien, grandes y sabias, como Ellos hacen. El primero que proclama al mundo una verdad nueva es sepultado por el ridículo, hasta que los frutos de su obra o revelación se conviertan en realidad cotidiana. Los ojos son los medios físicos que trasmiten las imágenes a los centros nerviosos; los oídos son los medios físicos que trasmiten sonidos y vibraciones a otros centros nerviosos. Estas imágenes y estos sonidos son, a su vez, memorizados. Este sistema (normal para la naturaleza física del hombre) es definido por nosotros como "visualización, audición y memorización directa". La visualización, la audición y la memorización indirectas tienen lugar a través de la depositación, en los centros de percepción del cerebro, de imágenes, sonidos y colores, cuando el sujeto está en fase de desdoblamiento controlado; en este caso, no ve y no siente a través de los medios físicos, sino por sintonía directa. Los valores de la realidad que son captados por la parte sensorial emotiva no difieren mucho de aquellos que se reciben a través de los ojos y de los oídos. En el desdoblamiento, las capacidades de los centros nerviosos son aceleradas, llevando el cociente intelectivo y memorizador al máximo, no pudiendo ser cancelado fácilmente por la memoria. El éxtasis del vidente es una práctica de desdoblamiento controlado que permite ver y oír todo aquello que otros, no sometidos a tal procedimiento, no ven ni oyen. Casi siempre los contactos con las frecuencias superiores ocurren por vía indirecta; sólo en casos excepcionales tienen lugar por vía directa.
Son pocos los que meditan, deducen y ralizan el real significado de los prodigios que trascienden cada concepción humana. Los signos de los tiempos se manifiestan con todo su sentido trágico, significando cada día más la decadencia perniciosa de todas las virtudes espirituales, morales y sociales. Las continuas apariciones de las Virgen María y otros clamorosos acontecimientos que se verifican en todas las latitudes y longitudes de este planeta, quieren significar que la humanidad de esta generación está a punto de impactar con quien posee la Justicia y gobierna el Orden Cósmico. No es difícil presagiar todas las consecuencias que pueden, de un momento a otro, embestir a todo el género humano. La impasibilidad, la frialdad, la blasfema curiosidad y la incredulidad sobre los prodigios divinos, no sirven ciertamente para realizar una seria y responsable toma de conciencia.