ENSEÑANZAS
Hoara
explica:
"El mensajero tiene una labor precisa: dar a conocer
nuestro mensaje. No es tarea del mensajero resolver problemas
personales, ni preocuparse por situaciones que nada tienen
que ver con su particular programación".
Prefacio
Estas páginas recogen algunas de las enseñanzas
dadas por los Maestros Universales a Eugenio Siragusa
para la humanidad terrestre, de modo que todos los interesados
puedan leer y tener numerosas respuestas a sus preguntas.
"¡La verdad es sencilla!", han entendido
gozosamente algunos que han correspondido. Y sin embargo,
la habían buscado tanto en los diversos aspectos
de carácter moral, meditativo, científico,
manifestados por grupos, por asociaciones religiosas o
por pseudo-doctrinas fundadas por los más extraños
personajes carismáticos, en un amasijo de enseñanzas
que reunían antiguas sabidurías y humanas
interpretaciones.
¿Pero, quién ha revelado la más grande
de las verdades, a las que el hombre terrestre hoy se
está abriendo y que es la toma de conciencia de
la vida inteligente en el espacio? ¿Qué
filosofía humana puede competir con el encuentro
instructivo ofrecido por sabios provenientes de los espacios
externos? He aquí que se catalizan en una única
conjunción los aspectos volumétricos de
la relación que, desde siempre, este individuo
viviente terrestre ha tenido y tiene con Dios. Su cuerpo
y su inteligencia, desde hace tiempo, habían alcanzado
el grado evolutivo para acceder a las demás "moradas"
del Macrocósmico Cuerpo de Dios; ¿pero,
qué se lo ha impedido? Examinémoslo, iluminados
por cuanto nos dijo Jesucristo hace dos mil años:
"Vosotros sois dioses y haréis cosas más
grandes que yo". ¿Qué quiere decir
ser potencialmente dioses? Ciertamente no podemos entenderlo
si permanecemos agazapados dentro del aposento de nuestra
ciudadela mental, sin voluntad de entrar en las moradas
cercanas y volverse conscientes de ser a imagen y semejanza
del Macro-Ser en la Trina Esencia: cuerpo, alma, espíritu.
"El Macrocosmos es la totalidad del Microcosmos.
Las leyes son distintas, pero no por eso contrarias y
opuestas. Existe un mutuo intercambio de dar y tener,
en relación a las exigencias recíprocas
del devenir. Si los hombres del planeta Tierra se oponen
a estas exigencias, el dar y el tener sufren un cierto
desequilibrio, una incompatibilidad de sapiente convivencia
entre materia y espíritu, entre hombre y Dios.
Cesa toda relación de mutua asistencia, y el hijo
pródigo elige las pruebas que le conducirán,
purgado, a la Casa del Padre y al respeto de Sus Leyes".
El
hombre universal y sus estados evolutivos en las dimensiones
Primera dimensión = Mineral = Vida psíquica
Mineral
A partir de la explosión de la Supernova, la "H"
indiferenciada (átomo de hidrógeno) entra
en el plano de la materialización planetaria con
la formación de esa secuencia de elementos que,
desde el Helio, proponen las combinaciones ya programadas
en el equilibrado porcentaje para cada planeta, donde
se desarrollará la vida. Al Mineral le pertenece
una propia Energía Psíquica que alcanza
su máximo grado en las estructuras cristalinas.
Segunda dimensión = Vegetal = Vida Bio-psíquica
con reproducción genética y crecimiento.
El Vegetal se nutre del Mineral en el estado sólido
o líquido o gaseoso, proponiendo un ciclo de renovación
y transformación de los elementos.
Tercera dimensión = Animal = Vida Bio-psíquica
con reproducción genética, crecimiento,
alma (suma de las experiencias características
de cada especie).
El Animal se nutre del Mineral y del Vegetal, completando
el ciclo de renovación y transformación
adaptado para hacer idónea una litosfera para la
vida del hombre.
El hombre:
Cuando en un planeta una especie animal alcanza las características
para ser compenetrada por el espíritu individual,
de modo que se convierta en guía de otras especies,
sufre un proceso de "fusión divina".
Los Genios Solares, que se reproducen por desdoblamiento
de sí mismos, generan entidades espirituales que
van a compenetrar a los instrumentos animales programados
en aquella especie para convertirse en Ego-sum; es decir:
el Hombre se nutre de Mineral, Vegetal y Animal, transformando
y sublimando estas estructuras inferiores en frutos de
acciones y de pensamiento creativo otorgados por la Inteligencia
o Espíritu. Esta enorme responsabilidad del hombre
debe estar en sintonía con las Leyes Maternas Planetarias
y Paternas Solares. Su alma será individual y la
suma de las experiencias le llevará adelante en
la escala evolutiva de la Conciencia Individual que, siguiendo
las directrices del Espíritu, le hará subir
de dimensión. Empieza a transformar la naturaleza
material del propio cuerpo en Energía Astral.
Cuarta dimensión = Conciencia planetaria
La conciencia empieza a pasar de un punto sobre una recta
a un punto sobre un volumen, o sea del Ego-sum. Se expande
en la conciencia de los multiformes aspectos de vida planetaria,
y después de vida posible en las infinitas combinaciones
bio-físicas planetarias. El propio cuerpo-instrumento
hará trabajos cada vez más sutiles, ligados
al espíritu que evolucionará completamente
en cuerpo energético o astral. Las obras confederativas
de la gran Sociedad Universal tienen como operadores a
los hombres de Cuarta Dimensión: Los Jardineros
del Cosmos. Este cuerpo les da la posibilidad de operar
y de viajar en los aspectos dimensionales de la Luz y,
por tanto, de ser a voluntad visibles o invisibles a los
instrumentos de la ciencia de los hombres que aún
viven ligados a las superficies planetarias.
Quinta dimensión = Conciencia Universal
Entran en esta Conciencia Solar los Hombres que tienen
un cuerpo plenamente astral, por lo que se convierten
en Seres de Luz. Son los habitantes de los Soles y gobiernan
todo aspecto viviente planetario. Son los Dioses, Creadores
de toda forma y sustancia. De Ellos emanan los mensajes
genéticos con los que fecundan los planetas, y
a Ellos regresan las transformaciones ejecutadas por Sus
Hijos-Hombres. De esta dimensión, la última
sublimación del Hombre-Dios se producirá
por completa espiritualización, por lo que el instrumento
se adherirá cada vez más a la Conciencia
Espiritual hasta llegar a la Séptima Dimensión
y ser Puro Espíritu, Conciencia Cósmica.
Conciencia Una, Omnisciente, Omnipresente, Omnipotente,
porque participará en Dios, que tiene:
Cuerpo = Macrocosmos
Alma = Totalidad de las experiencias de Sus Hijos
Espíritu = Omnipresente
Analicemos lo que le sucede al hombre terrestre en el
presente momento histórico:
1) La evolución de la especie humana, en seguimiento
de un programa de selección natural controlada,
deseada por los Arquetipos Creadores, han alcanzado el
punto de paso a la Cuarta Dimensión. Tantísimas
pruebas testimonian que los fenómenos extrasensoriales,
ligados a este plano dimensional, son cada vez más
vividos y considerados. Se tiene sólo la exigencia
de valorarlos justamente y de comprender sus significados.
2) El planeta, que señala automáticamente
los cambios de vibración del desarrollo universal,
querido por la Economía Creativa, no encuentra
correspondencia de sintonía con la especie viviente
humana. Esto está provocando un rechazo hacia esos
hombres que se retrasan de manera voluntaria en la evolución,
yendo al encuentro de la locura mental.
3) Los habitantes de otros planetas más evolucionados,
guiados por Maestros, o Arquetipos Solares, controlan
asiduamente toda iniciativa individual o social. Están
preparados para intervenir en defensa del planeta ante
la posible catástrofe y salvará a cualquiera
que ya esté dedicando la propia vida por el Bien
altruista.
4) Tras cuarenta años de divulgación a los
responsables mundiales de la suerte de la humanidad, con
exhortaciones al arrepentimiento por parte de Eugenio
Siragusa, el hombre de la Tierra ha querido a toda costa
dirigirse hacia un punto sin retorno. Empujado por un
inexplicable odio fraterno, presuntuoso e ignorante, él
quiere destruir los equilibrios de la Naturaleza-Madre.
Ahora ya esclavo en los laberintos oscuros de la desesperación,
se desahoga haciendo guerras, construyendo artefactos
explosivos cada vez más potentes, contaminando
e infectando cada cosa, quemando y destruyendo bosques
enteros, pulmones vitales del planeta. Pero lo que es
peor, embistiendo a los recién nacidos y a los
niños, comerciando con ellos, haciéndoles
pasar hambre, violentándoles y dejándoles
morir de hambre y de desamor.
La Naturaleza se rebela, cada vez más, contra la
obra nefasta del hombre, y los tiempos pueden ser acortados;
los experimentos nucleares y los residuos radioactivos,
sumergidos en los mares o enterrados bajo la corteza terrestre,
pueden activar la explosión de algún yacimiento
natural de material radioactivo. Proliferan los virus
de enfermedades incurables. ¿Caerá un asteroide
sobre nuestro planeta, como ya ocurrió en las civilizaciones
de Mu y de la Atlántida? No obstante, nos ha sido
dada una última posibilidad de redención
y de supervivencia por parte de la Justicia Divina, movida
por las obras de los hombres buenos. Jesucristo sangra
a través de los estigmas de Giorgio Bongiovanni,
para llamar de nuevo al hombre. La sangre es la linfa
de la vida y es también el símbolo de la
muerte.
¿Qué queremos? ¿Queremos vivir o
morir? La elección está en cada hombre.