El bien de la vida

La falta de conciencia es una condena a la reconquista de la inmortalidad. ¿Viviendo eternamente, sería más fácil redimirse? No. Morirás y renacerás del agua y del espíritu, olvidando tu identidad, volviendo a empezar de nuevo con dolor y fatiga, y volviendo a proponer a tu cuerpo un recuerdo vago de un pasado que te pertenece como un futuro, pero no conseguirás comprender, enlazar, reconducirte a tí mismo. Sólo cuando venzas el mundo de las apariencias y los engaños del pecado, entonces la vibración pura del "yo soy", de tu espíritu, regresará inmortal. El paso de las generaciones nos enseña que la evolución es vida que se desarrolla y que merece el respeto y la humildad de las generaciones pasadas y futuras. Hacia el pasado, por aquellas bases sobre las cuales se ha edificado el saber de cada conquista; y hacia el futuro, por una proyección previsora, hasta que, vencido el error, se esté siempre vivos.

Amad la vida. La vida es mucho más importante que el sentido que, vosotros terrestres, le dais. La vida es un don precioso, porque es a través de ella que lleváis a cabo las obras que instruyen una colaboración en la Economía Creativa y en el armónico desarrollo del Gran Ser Cósmico que os contiene y del cual forma parte inseparable todo lo visible e invisible. La vida es expresión y voluntad de ser en el Espíritu Creativo, exigencia insuprimible del Gran Amor de manifestarse, de producir, de reproducir, de mutar, de unirse al deseo de conocer lo transitorio, lo mutable, en la eternidad; y no sólo por eso, sino también para averiguar y saborear las prodigiosas bellezas que se manifiestan en la Luz de lo creado y de lo no creado, en la forma y en la sustancia.
La vida es un maravilloso sendero de conocimiento, un medio excelente para experimentar, un paso por un largo camino que conduce hacia la sublimación absoluta de la materia. En cambio, vosotros consideráis la vida como un instrumento para satisfacer la perversa hegemonía del dolor, de la violencia y de la muerte. Un don tan precioso, desgastado inútilmente, sin ningún provecho para todos los valores que impulsan al ser inmortal a elevarse siempre más hacia las metas de su real destino: "la contemplación divina".
La vida creada y creante es la imagen, la fuerza, la sublime belleza del espíritu primigenio del Cosmos. La vida es fruto del Amor que genera Amor, es la linfa indestructible que alimenta la Luz que regenera todo lo que vive al unísono con el Gran Arquitecto del Edificio Eterno. Comprender esta Eterna Verdad, quiere decir amar y respetar la vida, volviéndola fecunda y feliz.
Cada vez con mayor inconsciencia cometéis, con los trasplantes, delitos contra la vida. Experimentáis con animales, o con hombres-conejillos de Indias, las técnicas de la cirugía o los resultados de nuevos fármacos. Son técnicas sádicas e inútiles; primero, porque los resultados y las respuestas biológicas están subordinados a una diversidad de substratos muy discutibles, y, despúes, porque no se llega con la química a la causa de la salud y de las funciones vitales.
Vosotros no entendéis el lenguaje de los animales, pero nosotros sí. Tenemos la posibilidad de vivir con ellos sin temer las reacciones que nacen de la necesidad de sobrevivir. El hombre terrestre es despiadado contra ellos, y la ciencia los pone en un estado de sufrimiento atroz.
La vivisección que se practica en vuestro planeta demuestra claramente la incapacidad de desarrollar amor hacia las especies animales, las cuales os dan mucho; sin embargo, vosotros no queréis entender y os permitís llevar a cabo estos tétricos delitos y coaccionáis a aquellos que están para serviros con el peor sufrimiento.
Hace tiempo, un genio cósmico comunicó, a través de un mensajero suyo viviente en la Tierra, su sapiente juicio sobre los trasplantes de órganos:
Yo, Hoara, científico extraterrestre en biología y genética, del equipo de la astronave "Cristal-Bell", en misión sobre vuestro planeta, añado: "no antes de tres días, la entidad deja el cuerpo después de la muerte. Extirpar un órgano antes de que haya transcurrido este tiempo, quiere decir ¡asesinato!. Aunque el encefalograma sea plano, utilizando términos vuestros, puede no significar la muerte. Ha habido y habrá casos de muerte aparente con la insospechable reactivación de las funciones cerebrales y el regreso total de la vida y de la conciencia, inmediatemente después del trauma que provoca el cese de las funciones cerebrales, quedando intacta la sensibilidad y estando aún presente la Entidad Astral (Espiritual) con todos los atributos consentidos en su dimensión. El Ser, inmediatemente después de la muerte, conserva plenamente una capacidad contemplativa excepcional y es capaz de ver y de oír, aunque no se sirva del medio demostrativo físico. El tiempo necesario para dejar el habitáculo inutilizable es de tres días. ¡Extraes uno o más órganos, antes de este tiempo, significa matar por segunda vez!"


Lo necesario para todos, lo superfluo para nadie

La política que practicáis produce exasperación, odio y todo lo que conlleva negativamente y es capaz de fermentar. La política debe estar corroborada por la Justicia que os ha sido enseñada: la del Evangelio. Que no haya riqueza y que no haya pobreza. Lo repetimos una vez más: que haya lo necesario para todos, y lo superfluo para nadie. Esta es la política que practicamos en nuestros mundos y que nos concede serenidad, paz, amor y fraternidad. Nuestros progresos espirituales, materiales, morales y científicos, son los frutos que nacen de una política incorruptible, cargada de los más evolucionados conceptos de los valores universales y corroborada por una conciencia que supera todo sentido egoísta. Todo el bien que nuestro trabajo edifica viene puesto con igual medida, al servicio y a disposición de todos, sin excluir a nadie. Los conocimientos de nuestra ciencia sirven, exclusivamente, para edificar un sano y saludable progreso. Los recursos de nuestros mundos son aprovechados, pero no depauperados ni coaccionados en su vital proceso regenerativo.
¡No, amigos terrestres! La política que practicáis es deletérea y su fin no producirá más que el caos. Si continuáis corriendo hacia lo superfluo, pronto os faltará lo necesario. Registramos los discursos que hacen vuestros expertos, proponiendo uno u otro sistema y buscando de varios modos la solución a la progresiva ruina económica mundial. Discursos inútiles y sin sentido, si permanecen ausentes los valores básicos del conocimiento, de la conciencia y de la indispensable necesidad de eliminar los desequilibrios que provocan las locuras del consumismo, los abusos indiscriminados de los recursos naturales, los trastornos de los dinamismos ecológicos, el hipercaótico deseo de poseer lo superfluo, desgastando sistemáticamente el sistema orgánico del ya decadente ciclo vital de vuestro planeta.
El peor de vuestros males reside en aquellos que anteponen, con férreo cinismo, su poder egoísta de poseer el bien de toda la humanidad. Si no conseguís parar este pernicioso y egoísta poder destructivo, el fin de la humanidad será inevitable.
Con la real Justicia, se alcanza la Paz. Mientras dejéis perpetuar el hambre, la miseria y todo cuanto hace peligrar la existencia de millones de seres, el terror será inevitable y la Paz imposible. Los consejos válidos para solucionar los grandes problemas de fondo que atenazan a toda la humanidad del Planeta Tierra, os han sido dados generosamente mucho antes de alcanzar el punto hipercaótico. No nos habéis escuchado y habéis perseverado en las equivocadas elecciones, aumentando así las dificultades y desencadenado un torbellino de odio y de violencia que, sin lugar a dudas, conducirá al género humano a conflictos más violentos y sangrientos.
El hambriento asaltará al saciado, el pobre cogerá por la garganta al rico, el oprimido violentará al opresor, y el perseguido atemorizará al perseguidor. La lucha por la supervivencia asumirá un lento e inexorable derramamiento de muerte y de destrucción. Sólo la real Justicia podrá dar la vuelta a la grave situación en que os encontráis.
¡Esta es nuestra Ley! Sabemos muy bien cuán difícil es para vosotros, terrestres, la aceptación de este ordenamiento, pero estaréis obligados a tenerlo que meditar y deducir y, consecuentemente, determinar la Ley que consienta a todos los seres vivientes sobre vuestro planeta el tener lo necesario, aboliendo lo superfluo, que no es más que el despilfarro de los recursos naturales y la depauperación de la riqueza de todo el género humano. Este sentido de resposabilidad consciente deberá prevalecer, por Justicia y por Amor, superando los obstáculos que se interponen a causa del hipertrófico egoísmo de unos pocos que actúan a costa del derecho de los demás.
La miseria y el hambre son estímulos de prácticas delictivas y de vicios negativos y deletéreos. El bien relativo para todos, nadie excluido, es el método más eficaz y más lógico para impedir la degeneración y el odio, y para avalar un proceso de verdadera paz entre todos los hombres de la Tierra. No es difícil instituir y poner en práctica esta Ley Universal; no es difícil, si la buena voluntad prevaleciera con consciente conocimiento y con aristocracia espiritual. Es preciso crear un común denominador y encauzar la gran riqueza del trabajo humano en una dirección positiva, evitando la dispersión o la destrucción a través del deseo negativo de tener mucho para disfrutar poco, dejando a los demás privados de tener aquel poco que les basta para vivir.
En la economía creativa de vuestro planeta existen valores que escapan de las indagaciones científicas hasta hoy efectuadas por vuestra ciencia. Estos valores actúan proponiendo a la inteligencia acciones no conformes con vuestros deseos ni con vuestros injustos requerimientos, debéis forzosamente acostumbraros a no reclamar lo imposible y a regularizar vuestras necesarias exigencias según una norma que sea impuesta y responsable. Lo superfluo y el derroche crean distonías en la Economía Creativa, y las repercusiones son el hambre y la negación del equilibrio, en todos los sentidos. Hay que satisfacer lo necesario, empleando conscientemente la riqueza de todos y el trabajo de todos, para el bienestar relativo de toda la humanidad.

Si el gobierno falla, si las industrias agonizan, no busquemos la solución en las indagaciones, en las reuniones sindicales, en los congresos; no nos limitemos a lanzar apelaciones para que todos tomen conciencia de la realidad. ¡Actuemos! La solución existe, una solución consciente y responsable para la supervivencia individual y colectiva; pero tenemos que darnos prisa, tenemos que empezar inmediatamente un trabajo común que nos vea a todos unidos en esta inmensa obra de salvación.
Millones y millones de hectáreas de terreno sin cultivar esperan a hombres de buena voluntad, dispuestos a hacer florecer la prosperidad que esta grande y generosa Madre Tierra está siempre dispuesta a donar generosamente. El progreso tecnológico ha alejado la alegría de amar la tierra; durante demasiado tiempo, la ha ignorado inconscientemente, vuelto estéril y enferma, pero puede ser el mismo progreso tecnológico que puede hacer que se vuelva fecunda y viva para la supervivencia de la inmensa familia humana, distintamente encaminada hacia una apocalíptica carestía. Ahora ha llegado el tiempo de volver a trabajar los campos, y el hombre pide sólo que se le ayude a instaurar comunidades agrícolas, asistido por los medios mecánicos actualmente conocidos, donde pueda trabajar y vivir una vida serena, próspera y sana. La tecnología moderna posee eficientes medios que permiten trabajar los campos volviéndolos activos y fecundos; usémoslos para depurar, regar, cultivar.


La mutación del planeta

Está en vía de desarrollo progresivo una crisis, cuyos efectos están destinados a mutar la faz de vuestro planeta. Es una crisis cíclica de naturaleza cosmo-física inevitable, como ya os he dicho. Muchas estructuras geo-físicas y geo-dinámicas sufrirán descompensaciones de notable intensidad. La franja que sostiene los anillos atmosféricos y estratosféricos será revestida por flujos de anómalo magnetismo con consecuencias imprevisibles sobre el normal curso de las estaciones, de los vientos y de las mareas. El eje magnético será compelido a un desplazamiento hacia el meridiano, provocando rápidos deslizamientos de la corteza terrestre y acelerando la glaciación de la superficie, actualmente protegida por un clima templado.
La alineación de los planetas de vuestro sistema solar será la principal causa de los desastres anunciados; por tanto, es mejor que reflexionéis sobre lo que os proponéis hacer en relación a las centrales nucleares, y teniendo en cuenta que los terremotos serán cada vez más intensos y destructivos.
Os hemos aconsejado dirigir vuestra atención hacia la energía solar y hacia la heliodinámica. Finalmente, os recordamos la peligrosidad que representarían las centrales nucleares en el caso de un conflicto. ¡Pensadlo bien!
Nuestras intervencioness, aunque ocultas, instruirán la nueva genética, volviéndola idónea para percibir la realidad cósmica y los procesos eternos de su devenir. Nos ha sido dada una orden que llevaremos a cabo según la Suprema Voluntad de la Infalible Inteligencia.
Nuestra obra tiende hacia una total renovación de los valores portantes que gobiernan los ciclos evolutivos de vuestro planeta y de todo cuanto vive y se transforma. En el estado actual está vigente un mecanismo destinado a sufrir una mutación radical y capaz de seleccionar, de separar y de poner en plena realización a una calidad destinada a superar las nuevas frecuencias físicas y psíquicas que, inevitablemente, se desarrollarán en el ámbito de vuestro sistema solar.
La nueva genética ha sido introducida según manipulaciones bien precisas y aptas para determinar una estabilización de todos los valores portantes que aquella requiere. Las manipulaciones genéticas están en curso para el desarrollo de altos valores físicos-espirituales en algunos sujetos predispuestos y activamente sondeados. Nuestra intervención mira de edificar una nueva y estable estructura genética, capaz de hacer emerger una precisa calidad de hombres y de mujeres dotados de un complejo de valores altamente evolutivos, proyectados en dirección opuesta a la de los actuales, decadentes y deteriorados dinamismos bio-físicos.
Lo que nuestra alta ciencia cósmica se propone es volver inmunes del "HARBAR" a sujetos particularmente sensibles y con características bien precisas. Ya han sido efectuadas "manipulaciones genéticas" en distintas zonas de vuestro planeta, con óptimos resultados. Algunos jóvenes, nacidos de este proceso, además de poseer una desprendida capacidad intuitiva, conservan inalteradas otras capacidades psico-espiritules excelentes y una conciencia, prácticamente, cuatridimensional. A menudo, demuestran claramente ser extraños al corriente concepto existencial de la mutitud, y critican, severamente, el opulento y degradante sistema moral, económico, político, religioso y científico. Están a favor de un mundo feliz, sin hipocresía, iluminado de sabia justicia, de fraterno amor y de no violencia.
El proceso que edificamos tiende, principalmente, a injertar uan calidad evolutiva, capaz de desarrollar los valores indispensables para una decidida mejora de la especie humanoide que vive y opera en vuestro planeta, y para el desarrollo de la Conciencia Universal y de las capacidades a ella ligadas.
No tenemos necesidad, como muchos creen, de imponer tal metodología con fines de poseer vuestro planeta, de coaccionar o de volver esclava a la humanidad. Al contrario de lo que algunos cerebros degradados imaginan, nuestro cometido está saturado de amor altruista completamente desinteresado. Obedecemos a una voluntad y desarrollamos un designio que tiene milenios.
"El tiempo pasará, pero mis palabras no pasarán jamás". ¿Lo habéis olvidado? Nosotros os lo recordamos con las obras que estamos edificando y que muchos espíritus despertados en la verdad intuyen en su luz interior. Y recordad: una mujer terrestre puede concebir un ser mediante un semen manipulado, a priori, por una ciencia extraterrestre.
Este proceso ya tuvo lugar en el pasado y se ha repetido en el tiempo para injertar y hacer perpetuar una particular genética evolutiva. Jesús fué uno de los resultados de este tratamiento, y otros tantos profetas y genios. En estos últimos tiempos, hay una consistente manipulación, y el particular comportamiento de alguno niños es la confirmación. Sus espíritus se mueven en otras esferas, siguiendo instintos que debererían distinguirse de los demás hombres.
Os hemos dicho que una profunda crisis aflige vuestro planeta. Si para vuestra ciencia es difícil evaluar los ciclos cósmicos que afectan a la galaxia sobre la cual se estabiliza vuestro sistema planetario, no lo es para nosotros que conocemos ya, desde hace mucho tiempo, los flujos y reflujos que se verifican en las estructuras cósmicas y en sus dinamismos.
Nuestra presencia está en relación a cuanto obra en nuestro conocimiento y con el fin de notificaros los probables eventos que pueden derivarse de una crisis de tan vasto alcance, de la cual depende la estabilidad de los equilibrios y de la fuerza portante de los planetas y de los satélites del sistema. No queremos ser alarmistas, pero nuestro deber es daros conocimiento y prepararos para posibles mutaciones de los elementos básicos que gobiernan vuestro edificio existencial. Variaciones de frecuencia, significa un reverso, si no total, parcial de los valores que gobiernan los actuales equilibrios bio-físico-psíquicos.
El planeta vive y evoluciona. ¡Vuestro mundo vive! ¡Sabedlo! Vuestra presencia en el planeta que habitáis no ha sido por casualidad, como tampoco ha sido por casualidad la presencia de las enzimas en vuestras células. Vuestra obra es, asimismo, necesaria. Vuestra positividad o negatividad son determinantes para el crecimiento de vuestro mundo, el cual experimenta ciclos de crecimiento, de avance y de purificación, en sus estructuras astrológicas.
Si no armonizáis los equilibrios naturales que vuestra obra ha compromentido seriamente, la convulsión será inevitable. Vuestro planeta vive, y una férrea Ley Universal lo tutela. Nosotros somos el espíritu operante de esta ley y debemos enseñarla y hacerla respetar a toda costa. La Tierra es la nodriza de vuestra vida física; pero, si continuáis debilitando sus energías vitales, ya no estará más en condiciones de asistiros y, en consecuencia, moriréis.
Es preciso volverse libres y conscientes de las superiores voluntades de Aquel que ya ha dispuesto la renovación de la Tierra y de la vida en ella.
Entonces, queridos terrestres, también vuestro cometido operativo en la Economía Creativa será conforme y pacíficamente positivo. Atentos, pues, y meditar sobre cuanto os hemos dicho, si queréis realmente sobrevivir.
La faz de vuestro mundo está destinada a mutar. La mutación es inevitable, lo cual comporta también una variación sustancial de vuestra genética informativa, así como de los valores fundamentales que instruyen el orden existencial de los elementos que coordinan los seres vivientes y operantes, incluido el hombre.
La mutación normal está ligada a vuestras obras negativas. Es inútil que vuestra ciencia se fatigue tanto buscando en otro lugar las causas de estos desastres. Nosotros os hemos dicho, repetidas veces, que vuestro modo de vivir produce vibraciones altamente negativas. Os hemos también dicho que los experimentos nucleares practicados por la ciencia destructiva y desarmonizante han producido desequilibrios notables en el anillo magneto-esférico y en el eje de vuestro planeta, así como en el núcleo solar que está en el centro de esta célula macrocósmica viviente.
Respecto a las indispensables necesidades para una mutación armónica de vuestro planeta, os hemos dicho, muchas veces, que la Tierra es un órgano viviente del Edificio Creativo del Cosmos.
Os hemos repetido, por desgracia inútilmente, que vuestras nefastas obras, desarmonizantes, influyen notablemente sobre el proceso armónico de los períodos de mutación a los que, por Ley de Crecimiento Evolutivo, está sometido vuestro planeta.
Vuestra ciencia ha permanecido siempre pasiva ante esta realidad y, voluntariamente, ignora las exigencias que de ella derivan, provocando efectos totalmente contrarios a las necesidades de su naturaleza cosmológica.
Vuestra lógica no se ha alineado nunca con la ley de la lógica natural; es más, se ha puesto en contra, edificando efectos que deben necesariamente agotarse, con las consecuencias inevitables que conocéis o que estáis empezando a sentir.
Os hemos dicho también que el eje magnético terrestre está en fase crítica, a causa de la aceleración coercitiva de los dinamismos caóticos producidos por los experimentos nucleares en el subsuelo. También, el indiscriminado aprovechamiento de los recursos naturales y la consiguiente distonía ecológica de las estructuras que equilibran los elementos, han trastornado seriamente el normal proceso evolutivo del planeta y, en consecuencia, el de los seres que lo habitan.
Esta irrefutable verdad no puede ser ignorada, si no se quiere incurrir en graves sanciones de los "ZIGOS" que presiden el orden natural de la Suprema Ley de la Creación y de su inevitable evolución cosmológica.
No os hagáis ilusiones de poder traspasar la Superior Voluntad de la Eterna Ley que gobierna el devenir continuo del Cosmos. Si la violáis, estaréis obligados a sufrir repercusiones catastróficas, con consecuencias inimaginables; si vuestra responsabilidad asume una actitud consciente, en relación a los valores ya expuestos, el proceso evolutivo de la Tierra se desarrollará sin violencia y sin excesivos orgasmos.