El discernimiento

El conocimiento de los valores complementarios sirve para volver al hombre seguro de discernir el poder positivo del poder negativo, y viceversa. La experimentación y la adquisición de la Verdad acerca de los valores binarios de la dimensión Espacio-Tiempo, Materia-Espíritu, Vida-Muerte, etc., deberían haberos hecho conscientes de lo que es útil y de lo que no es útil en vuestra existencia. Pero vosotros, terrestres, hijos de un mundo que, aparte de ser generoso y hospitalario, es además rico en dinamismos favorables para una rápida ascensión hacia nuevas fronteras de dimensiones más abiertas a los conocimientos superiores, preferís no sacar ningún provecho, dejandoos llevar por el inexorable y fuerte deseo de repetir las experiencias vividas, de donde salen las desgracias más desconcertantes y las viscisitudes cargadas de sufrimiento, de destrucción y de muerte.
Habéis exaltado el ara de la anti-vida y, a pesar de todo, os dejáis seducir por los condicionamientos y por las influencias de las fuerzas degeneradas y degenerantes, negadoras de la existencia de las cosas creadas para ser operantes en la Economía de la Vida Cósmica. Deberíais tener en seria y responsable consideración los valores experimentados, de forma que, si conocéis lo que produce el odio y lo que produce la guerra, no podéis no amar y no podéis no desear ardientemente la paz.
La ciencia es innata a los valores evolutivos del Cosmos. Existe la ciencia positiva y la negativa. Vosotros, terrestres, os servís más de la negativa; empleáis vuestras energías para un fin destructivo, desarmonizante, deletéreo. Habríais podido desarrollar rápidos y benéficos efectos evolutivos, si os hubieséis dedicado a sacar provecho positivo de los valores de la ciencia que edifica y propone la conquista de todo aquello que vuelve la existencia próspera y felíz. Habríais ya, desde hace tiempo, alcanzado las nuevas fronteras, traspasado el tiempo y el espacio, entrando, por derecho, en contacto con la otra superior ciencia que consiente experimentar los valores absolutos de la causa primera, que forma e instruye las frecuencias multidimensionales existentes en el cosmos. Habríais podido poseer lo que nosotros poseemos y ser como nosotros somos, y habríais podido alcanzar conocimientos tales para transformar vuestro planeta en un paraíso y vuestra vida en una perpetua ascensión de alegría y de felicidad.
Escogemos con mucho cuidado a aquellos que demuestran poseer cualidades idóneas para ser guiados y educados en un programa evolutivo capaz de recibir los superiores conceptos existenciales del nuevo mundo. Como ya hemos dicho, el fin del mundo debe entenderse como ya sabéis, y no como ha sido imaginado y divulgado. Es el fin de un modo de vivir los valores de la vida, tal como se han vivido y se están viviendo. También es cierto que dicha mutación, a su tiempo preanunciada, comportará modificaciones sustanciales sobre todos los planos del edificio físico-psíquico y espiritual del ser humano. Una nueva salud espiritual, material y moral, estará corroborada por una sapiencia impregnada de verdadero amor fraterno universal, despojado de egoísmo y exento de odio.
Vuestro planeta sufrirá, experimentará notables flujos y reflujos de energías purificadoras, a fin de que también las estructuras portadoras de su Naturaleza Cósmica tiendan a estabilizarse bajo las frecuencias positivas de la Luz Creante. Todos aquellos que no se predispongan a la aceptación de los conceptos superiores que deberán programar "el nuevo mundo", serán inevitablemente puestos en condición de no poder sobrevivir, porque serán incapaces de asimilar la nueva dinámica vital.
Os hemos dado ampliamente las instrucciones básicas e indispensables para poder desarrollar los presupuestos ideales, idóneos para entrar pacífica y conscienzudamente en este nuevo proceso evolutivo, animado y nutrido por vibraciones cuatridimensionales muy elevadas. El potencial dinámico astral ha sufrido también un notable flujo, modificador de las estructuras genéticas y de los códigos de la materia orgánica e inorgánica. El átomo creante impone la nueva Ley, en relación al deseo del Espíritu Creativo del Cosmos, en el contenido.
La indolencia en poner en práctica los presupuestos ideales para una sana y próspera convivencia entre los pueblos de vuestro planeta, os empujará hacia un conflicto de terroríficas proporciones.
Tenéis elementos suficientes para constatar la creciente y caótica situación en la que os encontráis. Mañana será más grave, hasta el punto de que no podréis frenar más la loca carrera hacia lo irreparable.
Os hemos dicho, repetidas veces, que hay que poner pronto las cosas en su justo sitio y que hay que edificar el equilibrio de vuestras fuerzas dinámicas psico-físicas. Os hemos dado previsiones exactas acerca de cuanto os podría ocurrir, si perseveráis produciendo dinamismos negativos, y cuales podrán ser las repercusiones de los "ZIGOS" respecto a vuestra existencia. Os hemos advertido que existe, operante, una rígida Ley de causas y efectos que no puede ser, de ningún modo, superada por vuestro libre albedrío, ni puede ser parada, si no se provee, en tiempo útil, modificando el desequilibrio que precisa la intervención de las fuerzas que están en disposición de la Ley mencionada.
No os hemos escatimado nuestra ayuda ni hemos sido insuficientes a la hora de daros siempre claras demostraciones de invitación al arrepentimiento y al sentido de la responsabilidad. A través de la voz de vuestros semejantes, hemos hecho llegar a vuestros oídos lo que hemos considerado justo para sensibilizar vuestras agitadas conciencias y para haceros meditar seriamente, y así poder conscientemente deducir y tener motivo para poderos arrepentir. Pero, muy a pesar nuestro, hemos constatado que han sido pocos los que han percibido la realidad del mañana que, rápidamente, os viene al encuentro.
Una vez más, os exhortamos a que nos comprendáis y aceptéis, en la forma que creemos justa, nuestra fraterna y universal ayuda, antes de que se desencadene lo irreparable. Tened sentido de la honestidad y rectitud espiritual. Un funesto destino gravita sobre todo el género humano, y sólo la unión de todos los pueblos de vuestro planeta podrá mitigar, si estimuláis la Justicia, la Paz y el Amor en cada corazón.
Darse cuenta de formar parte del Todo es la realización fundamental, pero aquí empieza el verdadero análisis de la proyección de uno mismo en el Todo manifestado y no manifestado.
¿Cómo puede cada uno de nosotros pasar, de la simple observación, a diversificar la complejidad de las interpretaciones de la materia-energía? Este hombre, que procede de las tres dimensiones: mineral-vegetal-animal, está proyectado desde el todo sondeable al todo insondeable, hacia una Conciencia Anímica que va desde la Individual a la Planetaria, a la Solar, a la Universal. Parecen simples palabras, ¡pero cuánto hay que trabajar para proceder! No obstante, sabemos cual es el bien más grande que poseemos: La Inteligencia. ¿Entonces, por qué esperar? Esta forma de Espíritu, que está en el cuerpo, pero que no es del cuerpo, será, tarde o temprano, aquella definitiva realización del "Yo", que nos abrirá las puertas del Volumétrico Omnipresente, y esta es la más grande alegría de las aspiraciones. ¿Cómo alcanzarla? Llegando a vibrar en sintonía, obedeciendo a las Leyes inviolables, purificando el instrumento en el cual vivimos, estando dispuestos.

 

Amonestacion dirigida a los jefes políticos y militares del planeta tierra:

"Ocho minutos de vuestro tiempo para inmovilizar totalmente todo tipo de actividad sobre vuestro planeta. Esta intervención se volvería inmediatamente ejecutiva, si se verificase un conflicto atómico entre dos o más potencias.
Os hemos manifestado, muchas veces, que controlamos, activa y constantemente, todas las estructuras que revisten características particulares de potencial bélico nuclear. Nuestra presencia no es visible ni es sondeable por vuestros instrumentos electrónicos. Nuestra vigilancia no se limita sólo a las super-potencias. Nuestros medios, para vosotros de ciencia-ficción, se manifestarán operantes en el momento oportuno, si hay necesidad de ello. Variaciones de la gravitación y mutación del magnetismo terrestre serían los primeros medios de disuasión, seguidos por otras y más convincentes intervenciones: disgregación de la fuerza cohesiva de la materia inorgánica y conversión de los vientos solares; ondas de magnetismo anómalo capaces de bloquear, inmediatamente, cualquier tipo de circuito electro-magnético; absorción total de todo tipo de energía.
Esta advertencia nuestra no quiere ser un desafío, ni debe considerarse una ingerencia con fines de dominio o para conquistar vuestro planeta, sino que debe entenderse como un acto de amor para impedir que se repita una enorme catástrofe que, en un remoto tiempo, costó la vida a millones de seres vivientes en otros planetas, ahora reducidos a moradas inhóspitas y exentas de vida.
Sabemos muy bien cuán difícil es conceder crédito a cuanto os indicamos. No nos es desconocida vuestra sutil violencia en contra de nosotros y de la misión de salvación que nos ha sido confiada. Por otra parte, notamos las persecuciones que tramáis contra aquellos que son mensajeros de nuestra voluntad, elegidos e iluminados por Supremo Querer del "Avatar" Cristo, que se aproxima a visitar La Tierra.
Una vez más, os invitamos a estar atentos y a que os arrepintáis, porque, como os hemos ya dicho: "Ya no hay más corderos para sacrificar".
Nuestra tutela, sobre quien ha sido investido por el Espíritu Santo, está siempre presente y cargada de severa Justicia. Los Hijos de Dios, en misión sobre la Tierra, además de estar libres de tentaciones, están aureolados de potencia y gloria, según la voluntad de Aquel que Es.
¡Estad atentos y no os arrojéis contra la sangre de los justos ni repitáis los errores del pasado! Rogad, más bien, para que la Luz de la Justicia, del Amor y de la Paz, fermente en vuestros corazones y en vuestras almas, por la Gloria del Reino de Dios en la Tierra".

Diciembre 1979