INFORME
MEDICO DEL ESTIGMATIZADO GIORGIO BONGIOVANNI
Entre los años '92 y '93,
numerosos profesionales de la medicina, interesados en
los estigmas de Bongiovanni, realizaron diversos estudios
en sus llagas y en su persona. Surgieron así diversos
certificados científicos fundamentales para que
Giorgio Bongiovanni pudiera traspasar fronteras con la
anuencia de las autoridades respectivas de Migración.
Ofrezco algunos de los resultados médicos, consignando
que los mismos fueron efectuados por profesionales europeos
y una médica de Asunción, Paraguay, la que
conoció al estigmatizado en el mes de julio del
'93.
Conviene acotar, para tranquilidad de la ciencia médica,
que otros tantos galenos de distintas disciplinas, que
han logrado contactarse con Bongiovanni, formularon sus
respectivos diagnósticos que no expongo íntegramente
dado que resultan parciales y no son el fruto de un estudio
prolongado, como los efectuados por los médicos
italianos, en la casa del estigmatizado en Porto Sant'Elpidio.
El día 16 de noviembre
de 1961 he encontrado al señor Giorgio Bongiovanni,
conjuntamente a médicos colegas, en la vivienda
del mismo, en Via Asti 23, Porto Sant'Elpidio.
De un punto de vista psiquiátrico he encontrado
al sujeto cordial, afable y comunicativo. Claro y lúcido
en las expresiones orales y gestuales, no ha manifestado
signo de algún desequilibrio psíquico. Habiendo
dialogado por cerca de cuatro horas sobre temas de común
interés, desarrollándose, ya sea con nosotros
como con los presentes, una atmósfera serena, silenciosa
y rica de atención general. Puedo considerar a
Giorgio Bongiovanni una persona equilibrada y totalmente
capaz de comprensión y de voluntad con un desplegado
autocontrol en la confrontación del dolor, proveniente
de las zonas sangrantes ubicadas en sus pies y sus manos.
Desde un punto de vista físico he tomado acto de
la existencia de ocho áreas epiteliales hemorrágicas.
Tales áreas pueden ser denominadas con la definición
común de "estigmas" sea sobre el dorso
como sobre las palmas, los dos similarmente ubicados por
cada pie. De tales áreas emana, periódicamente
y con frecuencia diaria (o más aún) una
sangre de color rojo vivo, privado de característico
olor.
Tal hemorragia me es sucesivamente dada referida como
en aumento, tanto en cantidad como en frecuencia, dicho
fenómeno a mi opinión, escapa a las leyes
fisiopatológicas actualmente conocidas por la ciencia
médica. (Dr. Stanis Previato. Especialista en neuropsiquiatría.
Médico cirujano. Via Corridoni, 26. ROVIGO).
El 16 de noviembre de 1991, he
encontrado a Giorgio Bongiovanni en su habitación
junto a otros médicos. Me ha parecido una persona
equilibrada, serena y moderada pero no privada de fuerza
interior. He podido ver los estigmas goteando sangre perfumada,
asistir a su silencioso sufrimiento; me ha parecido sobre
todo extraordinario que una criatura humana pierda dos
o más veces sangre al día sin ser anemizado.
(Dra. María Luisa Viel. Médico cirujano.
Especialista en anestesia y reanimación. VICENZA).
Certifico que el señor
Giorgio Bongiovanni, por mi encontrado en Porto Sant'Elpidio,
conjuntamente con otros médicos especialistas presentaba
"lesiones epiteliales excavadas" en la palma
y dorso de las manos, dorso y planta de los pies. Tales
lesiones tenían forma de llagas excavadas recubiertas
de costras con signos de sanguinación recientes.
Por las objetivas características, la distribución,
la ausencia de signos de infección superficial,
no obstante el estado crónico de la evolución.
Tales alteraciones no son encuadrables en una forma de
patología explicable a la luz del actual conocimiento
médico.(Doctor.Federico Finatti.Medico cirujano.Via
Garibaldi 117.COPPARO)
Asunción, 3 de agosto de 1993.
Certifico que he practicado un examen médico al
Sr. Giorgio Bongiovanni, durante su estadía en
la ciudad de Asunción, República del Paraguay.
Lo he visitado a diario en su habitación del hotel,
durante cinco días, tanto en horas de la mañana
como de la tarde para tener una observación más
adecuada de los fenómenos a describir.
He presenciado el fenómeno de la hemorragia por
las heridas en cuatro oportunidades. En las horas de reposo
(sin hemorragias) el paciente se presentaba lúcido,
ubicado en tiempo y espacio, colaboraba adecuadamente
con el interrogatorio médico. Al examen físico
lo que llama la atención es la presencia de lesiones
de piel, heridas abiertas, cubiertas por coágulos
de sangre en las manos, pies, región frontal y
región torácica anterior izquierda.
En las manos, en los pies y en la región torácica
anterior, las heridas carecen de signos de infección
y olor característicos.
Este fenómeno no lo puedo catalogar bajo ninguna
nomenclatura médica. Debo arriesgar por lo tanto
un dignóstico diciendo que se trata de heridas
que sangran periódicamente, sin ser provocadas
físicamente por el paciente. He constatado además
que se trata de sangre verdadera, como lo avala el resultado
del análisis de la sangre obtenida en el momento
de la hemorragia, en un tubo de vidrio con anticoagulante
(citrato de sodio). Este estudio laboratorial fue realizado
por personal bioquímico profesional en laboratorio,
y demuestra la presencia de glóbulos rojos, glóbulos
blancos, todos ellos normales morfológicamente
sin granulaciones tóxicas ni signos de infección
bacteriana en la sangre obtenida. También se realizó
tipificación, siendo la sangre obtenida, del grupo
"O" factor Rh (+) (Dra. Carmen Recalde de Fernández.
Médica clínica, especializada en alergia
e inmunología. Registro profesional 2612).