SEGUNDA PARTE

(Encuentros)

 

Esta segunda parte, comprende toda una relación de las actividades de Giorgio Bongiovanni o de colaboradores suyos, en el período posterior a su primera visita al Uruguay y previa a la segunda.
No presencié estos acontecimientos, pero para acercárselos al lector, me valí de textos de la revista "Nonsiamosoli", elaborando así escuetos materiales que consideré necesarios incluir en este libro.
Conviene recordar o consignar, que Giorgio en tanto no realizó viaje alguno, permaneció en su hogar, en Porto Sant'Elpidio, rodeado de su esposa e hijo, y en su "Arca", y sin dejar de padecer las sanguinaciones que incluso varias veces al día fueron pareciéndose cada vez más por sus características, a las del Padre Pío de Pietrelcina.

CON LA REINA DE ESPAÑA, CON MIJAIL GORBACHOV


Al abandonar Giorgio Bongiovanni el Uruguay fue directamente al Paraguay. Permaneció en la ciudad de Asunción del 18 al 26 de Octubre del '90.
Dentro de ese lapso, Giorgio desarrolló una nutrida agenda participando en diferentes medios de comunicación y naturalmente tomando contacto directo con gentes de diferentes clases sociales, y con hermanos unidos a las Potencias Celestes.
Pero el hecho más trascendente fue sin duda el encuentro que tuvo con la Reina de España, y el Rey Juan Carlos en el interior del Hotel Excelsior.
Este importante suceso, para la misión de Giorgio en su primer viaje por Sudamérica tuvo lugar poco antes de la hora 12 del día 22 de octubre del '90. Doña Sofía y Don Juan Carlos hicieron su entrada en el Hotel Excelsior, secundados por todo un férreo dispositivo de seguridad.
Allí estaban también los instrumentos del Cielo, para entablar diálogo con los soberanos ibéricos.
Fue Juan Martíns, quien con fortaleza espiritual al ver a la Reina la llamó por su nombre insistentemente. La Soberana giró sobre sí y acercándosele escuchó:
-¡Es el estigmatizado... tiene los estigmas!!
Giorgio estaba muy cerca.
Filippo con una fotografía de su hermano sangrante actuó más decididamente. Enseñó a la Reina la imagen de Giorgio y es cuando le oye decir:
-¿Quién tiene los estigmas?
-Mi hermano Giorgio, ha contestado Filippo.
La Reina Sofía mira a Giorgio y escuchando el relato de Filippo, tiene un gesto de estupor, acompañado de una exclamación. En este momento Giorgio coge la punta de los dedos de la Reina y mientras ella lo mira, él le dice:
-Reina, tengo un mensaje de la Virgen para vos, le he traído flores y una carta que han llevado a su habitación. Cristo está para volver sobre la Tierra, sólo esto le debo decir.
La carta que fue entregada a la Reina Sofía decía expresamente:
"Majestades:
Pongo en vuestro conocimiento que por motivos Celestes estoy visitando, acompañado por mi hermano Filippo, esta tierra, así como hice en junio pasado en España.
La señal de Jesu-Cristo que llevo en mis manos, los ESTIGMAS, es una invitación a la unión y al arrepentimiento, dirigido a los pueblos latinos, la nueva Galilea de los Gentiles, el nuevo pueblo de Dios destinado a heredar el Reino prometido.
El mensaje que llevo, inspirado por las Potencias Celestes, es de Justicia, de Amor y de Paz, para todos los pueblos de la Tierra.
Quedando a vuestra disposición
Os saludo respetuosamente.


Giorgio Bongiovanni

Asunción, 20 de Octubre 1990.

Procedente de Paraguay, Giorgio llegó a Madrid a las 8 de la mañana del día 27 de Octubre del '90. Por la tarde, alrededor de las 19:30 horas, en el Auditorio de Madrid, el Cielo abre las puertas, y el imposible de encontrarse con Gorbachov se hace realidad.
Efectivamente, ante las cámaras de televisión, aparecen en la escena la Reina Sofía -a quien Giorgio ya había encontrado en Asunción-, la que prácticamente fue un salvoconducto para que se llevara a cabo el encuentro con el primer mandatario soviético.
Contraviniendo el protocolo y los dispositivos de seguridad, increíblemente la Reina Sofía corta el paso de Mijail Gorbachov y el de su esposa Raissa, indicándoles la presencia de Giorgio. Entonces Gorbachov se dirige hacia donde se encuentra Giorgio y lo saluda con el brazo alzado. Enseguida, tomándole de la punta de los dedos, le sonríe al tiempo de levantar una foto de Giorgio que acaba de serle entregada. Mijail Gorbachov se despide de Giorgio y lo deja allí, en medio del pandemonium reinante.
Sobre este encuentro, Eugenio Siragusa, en una conversación telefónica que mantuvo con Giorgio, instantes después del acontecimiento, subrayó:
"El encuentro con Gorbachov es un inicio, una tentativa para salvar a la humanidad porque la conversión de Rusia es la parte más importante que mira a la resurrección del alma
humana. El encuentro con Gorbachov por lo tanto, no ha sucedido por casualidad, así como tampoco lo ha sido el encuentro con la Reina de España, Sofía, en Paraguay: TODO ESTABA PROGRAMADO. Ahora depende de la humanidad el captar esta invitación a la redención que no es repetible".
"Yo espero que Gorbachov esté, todavía, bajo tutela de las Potencias Celestes, porque hasta que no se comprometa, tendrá la asistencia del Cielo que muchas veces le ha sido demostrada en los últimos acontecimientos mundiales".
"Gorbachov podría ser el incentivo para el despertar de la fraternidad entre los hombres. Pero él, está siempre sobre el filo de la navaja, porque hay quien quiere eliminarlo".
"Os recuerdo que cuando fue a Malta, yo le aconsejé de no tratar la paz sobre una nave de guerra, y él escuchó mi voz. Si, por consiguiente, continúa estando en sintonía con la voluntad del Cielo no tendrá nada que temer".
"Este encuentro, programado desde hace tiempo, puede concedernos nueva y más viva esperanza por el mañana, si de él brota una nueva voluntad de concordia entre los pueblos de la tierra, de otra forma, para esta humanidad será el "fin anunciado".

"DEL CIELO A LA TIERRA - Eugenio Siragusa
Nicolosi, Italia, 27 de octubre de 1990".

PRIMERA MISION AL AFRICA


El 22 de marzo de 1991, Giorgio da comienzo a su primera misión en territorio africano. Llega al Zaire, siempre acompañado. Permanece en la ciudad de Kinshasa hasta el día 30.
Sanguina de sus manos, diariamente; confraterniza con sus hermanos africanos viviendo momentos de comunión espiritual, que lo confortan como un signo de que todo el esfuerzo que insumió llegar hasta esa región, valió la pena.
Más hombres y mujeres han reconocido en Giorgio, al Maestro Jesús. Ha nacido así el "Arca" de Kinshasa. Y en esa ciudad, donde Giorgio se ha expresado públicamente, ha logrado un encuentro con el Director General de la Unesco, Federico Mayor Zaragoza.
El encuentro fue breve pero de una profundidad admirable.
Giorgio le ha dicho a ese hombre que tiene un Mensaje de Jesús; y ha agregado:
-Es necesario salvar a estos niños, doctor. Y no solamente a estos niños, sino a todos los que sufren. Yo pienso que ha llegado el tiempo de la Justicia. Dios se ha cansado de los hombres porque ve que cometen demasiadas violencias. Entonces me ha dado una señal para advertir a la humanidad que, antes de que se desencadene su ira, quiere salvar a los inocentes, aquellos que mueren de hambre, aquellos que han sufrido injustamente a causa de los errores que ha cometido el hombre de piel blanca.
El Director General de la Unesco le ha contestado:
-Esta es, también mi preocupación.
-Lo sé, por esto he venido a abrazarlo, replicó Giorgio.
-Puede creerme que estoy haciendo todo lo que puedo, agregó Zaragoza. Especialmente por aquellos que sufren más, por los más marginados y por los más discriminados, porque pienso que nosotros tenemos una enorme oportunidad de abrir una nueva página en la historia de la humanidad y, de este modo, hacer terminar la civilización guerrera y comenzar una página de paz.
-Sí, continuó Giorgio en el diálogo. La página se está girando porque yo he encontrado a Gorbachov en Madrid, en su tierra, y al encontrarnos, su gesto me ha dicho que él no es un hombre ateo. El ha creído, porque él vino hacia mí. Pero usted sabe muy bien, doctor, que en el mundo hay comerciantes de armas y de droga que quieren que este planeta se autodestruya, y esto nosotros no lo debemos permitir; al menos debemos salvar lo salvable.
-Me complace que haya encontrado al presidente Gorbachov, dijo el Director de la Unesco. Es muy amigo mío. Lo soy antes de la Perestroika y creo que es un hombre enormemente lúcido...
-Un inspirado por Dios, aseguró Giorgio.
-Sí, coincidió Mayor Zaragoza.
Giorgio, no quedó relegado en opinar. Así que le comentó:
-Pero debe estar atento porque tiene muchos enemigos y estos enemigos son los magnates de la economía y los mercaderes de armas. ¡Debe estar muy atento!
Fue cuando el Director Mayor Zaragoza irrumpió con una interrogante:
-¿Qué debo hacer para estar más atento a lo que pides tú?
-No se debe corromper. Si usted queda así incorruptible, llevará a término su misión.
-Cierto, muchas gracias, dijo Mayor Zaragoza.
-Este es el mensaje, le informó Giorgio. Hasta la vista. Buenas tardes.
-Ha sido un honor encontrarlo. He comprendido, se despidió el Director de la Unesco.


En esta su primera visita al Zaire, Giorgio ha confirmado la aristocracia espiritual de ese pueblo sumido en la más conflictiva situación política y económica.
Le ha enviado al Presidente Mobutu su correspondiente carta de presentación, alentándolo para que ayude a su pueblo, a que no sufra más. Pero no hubo respuesta directa.
Con el correr del tiempo, los signos Celestes promovieron una nueva visita de Giorgio a la República del Zaire, cuando la conflictividad latente allá por el año '91, se agravó llegándose a extremos de tragedia, reflejada en el saqueo, la prepotencia de las gentes de gobierno y la violencia económica, aún más sólida y lapidaria para miles y miles de inocentes, que sumidos en la indigencia desfallecen carentes de todo lo necesario. Esa visita se habría de producir en la Navidad del '92, oportunidad en que Giorgio hizo público su compromiso con el pueblo y combatió pacíficamente la injusticia del dictador Mobutu.

PIES SANGRANTES


Al prodigio de las manos, acontecido en Fátima el 2 de Setiembre de 1989, se sumó dos años después exactamente, el prodigio de los pies. Es el 2 de Setiembre de 1991.
Una nueva advertencia para la humanidad.
Una nueva esperanza para el hombre.
Estando en Porto Sant'Elpidio, a la hora 19, se produjo la apertura de los estigmas en los pies de Giorgio. Por segunda vez el shock en el silencio de su habitación. Por segunda vez, el martirio de hace dos mil años, en el físico de un hombre de nuestros días.
Y a la hora del dolor, de la sangración lacerante, el mensaje del Maestro Jesús fue recibido por Giorgio:
"Dos cruces de sangre para la humanidad. Los hombres no han logrado parar la cuenta atrás, que ha llegado a su vencimiento. Por tal razón la elección ya ha sido hecha. Manifiesto dos cruces de sangre para la humanidad: una que redime a los llamados para ayudarlos, por medio de la sangre de la redención, a volverse elegidos si perseveran; la segunda que castiga a todos los que han pecado contra el Espíritu Santo. Por consiguiente sangre de castigo y sangre de redención. He aquí por qué veis los estigmas con las cruces en los pies".
"Han quedado pocas ciudades por visitar, poquísimas. Depende de los frutos y de los signos que, aquellos que deberán ser visitados, pongan en práctica. A Aquel que guía los jinetes del Apocalipsis ha sido confiado el cometido de escoger si y cuándo mi instrumento deberá irse: el día y la hora".
"Queda una esperanza, si el hombre señalado en la frente consigue parar la segunda parte del banquete".
"¡Quien tiene oídos, oiga y quien tiene ojos, vea! ¡La espera desde hoy, será dedicada sólo a la calidad y no a la cantidad!".

"Del Cielo a la Tierra
El Maestro Jesús
A través de Giorgio Bongiovanni".

"Porto S. Elpidio, 2 de setiembre de 1991.
Hora 19:00.
Con la apertura de dos estigmas sangrantes, también en los pies en forma de cruz".



OTRA VEZ EN FATIMA


A partir del 11 de enero del '92 y hasta el día 14, Giorgio Bongiovanni, su hermano Filippo y un grupo de colaboradores y por cierto Mara, permanecieron en Portugal, y más específicamente en Lisboa primero y en Fátima después.
Como ya es norma, los contactos con la prensa no estuvieron ausentes, como así tampoco ese acercamiento con quienes forman el "Arca" de Lisboa.
Pero de esta misión, sobresalió significativamente la visita que Giorgio y sus acompañantes hicieron al santuario de Fátima, al mismo lugar en el que el día 2 de setiembre del '89, Giorgio recibió el signo de los estigmas (en sus manos) y la misión de "llamada" a todos los hijos latinos de la Galilea de los Gentiles.
Bajo la encina, Giorgio -en un momento verdaderamente histórico- en religioso silencio, primero permanece parado, pero luego se arrodilla lastimosamente. Mara, que ya está en igual posición, llora.
No es fácil presenciar este acto de amor hacia la Madre Celeste sin conmoverse.
También lágrimas corren por las mejillas de Giorgio; y enseguida una ligera llovizna confirma plenamente que la Madre Celeste llora igualmente, pero por los hombres.
Al cabo de unos instantes, Giorgio ha dejado de verter lágrimas y el Cielo, milagrosamente, ha interrumpido su lluvia unido fuertemente al justo homenaje del instrumento de la Luz de Jesús que es Giorgio Bongiovanni.
Uno de nuestros hermanos, el periodista suizo André Modoux, ha dialogado allí mismo con Giorgio, quien le ha dicho:
-Siento revivir un momento que ha señalado mi vida. He rendido homenaje a este lugar santo donde la Virgen ha dado el Tercer Mensaje de Fátima, donde ha estigmatizado a Giorgio Bongiovanni. ¡Giorgio ha cumplido su misión! ¡Ahora es el otro que rinde homenaje a la aparición de su Madre!
-¿Quizás consigas ver aún una vez a la Virgen aquí... o?
-Yo vivo con la Virgen, con su espíritu. La siento, lo vivo siempre. Yo siento a Jesús en mí y siento que otro ha vivido... Este cuerpo, este instrumento que se ha vuelto disponible a su venida.
-Giorgio... ¿algún mensaje?
-Sí, uno que no es mío... "He retornado como os había prometido, he retornado. Aún no me podéis ver, pero pronto se manifestará la justicia de mi Padre que está en los cielos". Esto me ha dicho Jesús y esto os digo.

 



EN TIERRA RUSA


La antesala de la segunda visita a Sudamérica y por ende al Uruguay, de Giorgio Bongiovanni, fue la materialización de una anunciada presencia suya en tierra rusa.
Giorgio, así como la Virgen le había anunciado, llevó a cabo finalmente su viaje al territorio de la ex Unión Soviética, en misión que se inició el día 22 de marzo del '92, culminándola el día 10 de abril.
Según el cronista de Nonsiamosoli, esta misión fue rica en encuentros importantes y de esperanza para la gran alma rusa y para el mundo entero.
La llegada a Moscú, se concretó en horas de la tarde del día 22 de marzo. Y ya en el Aeropuerto fue recibido por un equipo periodístico de televisión, el que realizó la primera entrevista de la jornada.
Lo más destacable del primer contacto con la prensa,fue por cierto la explicación que brindó Giorgio sobre el objetivo de su visita.
-Traigo un mensaje al pueblo ruso, ya que he recibido esta orden del Cielo- comenzó a decir al periodista moscovita. El pueblo ruso lleva en el corazón una genética particular y yo debo llevarles el mensaje de Jesu-Cristo que se liga a la revelación extraterrestre, a la visita extraterrestre en este mundo. Recibí una señal en Fátima, donde aparece la Virgen, y esta es una señal de sufrimiento que llevo para testimoniar el tercer mensaje de Fátima que también se refiere a Rusia. La Virgen María habló del pueblo ruso y por eso estoy aquí.
-¿Cuál es el sentido de ese mensaje de la Virgen?
-El mensaje es grave para la humanidad, y si la humanidad no se convierte habrá un gran castigo divino. Estos seres, que están de visita sobre la tierra, hacen parte de las milicias de la Virgen. Por lo que se refiere al pueblo ruso, éste puede arrastrar a la humanidad para salvarse.
-¿De qué forma?- insistió el periodista.
-Uniéndose, no sólo materialmente,sino sobre todo creando una fuerza espiritual que puede llevar el bienestar a toda la humanidad. En vuestra patria tuvieron lugar muchos avistamientos ufológicos y esto significa que los extraterrestres, están interesados en vuestra pueblo. Quede bien claro, yo no hablo de política, ni de la rusa, ni de la americana, de ninguna. Vine para hablar a los hermanos rusos; al pueblo. Decidle que si se une, puede arrastrar a todos los pueblos de la Tierra a un cambio total. Si hiciera esto, si se predispone espiritualmente, estos seres aterrizarán en este lugar con sus naves espaciales...
Sanguinaciones de pies y manos; conferencias de prensa; encuentros con multitudes.
También comunicaciones telefónicas con su padre espiritual, Eugenio Siragusa.
Científicos y hombres de la calle se han maravillado y han sido traumatizados por los estigmas. Y uno de esos insignes hombres de ciencia, fue el Presidente de la Academia Internacional de los Científicos Independientes Dr. Vyaceslav F.Poteomkim, quien en determinado momento de la charla confiesa a Giorgio:
-Mientras tú hablas, yo me siento, cada vez, más cerca de tí. Nosotros tenemos, en muchos temas, el mismo punto de vista.
El profesor Poteomkim, consideradamente nombró a Giorgio Bongiovanni: miembro de honor de la Liga de Científicos Independientes.


Horas después de que Giorgio dialogó con el secretario personal de la esposa de Gorbachov, recibió una llamada telefónica del Presidente de la Asociación Internacional de Paz a través de la Cultura, invitándolo a intervenir en la Conferencia sobre la Paz Mundial que tendría lugar en la ciudad de Alma Ata, en el mes de octubre del mismo año, evento al que habrían de asistir los Jefes Espirituales de todo el mundo, incluido el Dalai Lama.

El 31 de marzo, alrededor de las seis de la tarde en la sede del "Centro de Libres Escritores de Moscú", Giorgio conoce al Presidente de la Asociación Internacional de Paz a través de la Cultura. Se llama Valentín Sidorov, quien le manifestó oficialmente su deseo de que pueda asistir, como invitado e integrante del Comité Organizativo, al Primer Congreso de la Concordia Espiritual a realizarse en Alma Ata. Giorgio le adelanta que sin duda participará efectivamente del Congreso, lo que constituirá para la Obra un muy trascendental paso de acercamiento con los Jefes Espirituales de todo el Oriente para que no ignoren el Mensaje de las Potencias Celestes.
En la jornada siguiente, 1º de abril, Giorgio encuentra a Kazantzev, un hombre anciano, con los cabellos y la barba blancos, abraza a Giorgio y le confiesa estar muy contento, por haberlo encontrado, pues cuando era jovencito soñaba con ese momento que había dejado de ser un sueño para transformarse en realidad.

Otro amigo de Giorgio, lo fue y lo sigue siendo, el Teniente Coronel Zamaroka, quien conoció personalmente a Yuri Gagarín. Con la franqueza que lo caracteriza, Zamaroka ha prometido a Giorgio hacer contactos para vincularlo con astronautas. Las gestiones arrojaron frutos.
Días después, Giorgio dialoga con Kovaleonock, actualmente General de dos estrellas, registrándose un prolongado y muy jugoso intercambio de pareceres, dado que el astronauta detalló a Giorgio, el haber visto -tiempo atrás- un disco volante.


Pasado el mediodía del 7 de abril, los hermanos Bongiovanni fueron recibidos, de forma oficial, por el Vice-Primer Ministro de Asuntos Exteriores Ruso: Ernest Evgeni Obminski.
Tres días después, Giorgio mantiene una conversación con el astronauta Serghei Krikaliov, que permaneció en órbita en el espacio, por un año, habiendo sido regresado a la tierra, el día 25 de marzo, precisamente en el aniversario de Eugenio Siragusa y cuando se conmemora el día de la Anunciación.
Finalmente ha llegado el momento de la partida.