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durante200 200 400DEL CIELO A LA TIERRA

LA VERDAD QUE HACE LIBRES, PERO LIBRES DE VERDAD.

¡LEED, MEDITAD Y DEDUCID!

G. B.

Palermo (Italia)
23 de Mayo de 2015

Foto de Durante divulgada por Eugenio Siragusa
 
EN ITALIA Y EN EL MUNDO TRIUNFAN LOS INDOLENTES DANTESCOS
Por Sandra De Marco

Italia, el “Bel Paese”... jardín de Europa que vio nacer a grandes genios de la historia: filósofos, científicos, inventores, pintores, escultores, poetas, músicos, escritores... Tierra natal de artistas y artesanos que no distinguieron sus sueños de la realidad, aprendiendo así a realizar con sus manos... patria del ingenio, de la pasión, de los talentos... de paisajes irreales, envidiados, amados y vividos, esculpidos a lo largo de los siglos.

La Italia de los campanarios que surgen por todos lados, entre los techos de las casas y, como en una competencia y en una exultación de colores, parecen querer superarse unos a otros. Italia, explosión de perfumes, de especias, de amores inimitables e indelebles, que despiertan la nostalgia de sus ciudades eternas y que permiten saborear su alma. Un inmenso museo a cielo abierto con sus obras de arte, con sus monumentos, con sus tradiciones, con milenios de historia que han plasmado nuestra visión del mundo, nuestro ADN, nuestro saber.

Italia, la Italia que fue… que se transmite entre un vaso de vino, un plato de pasta y una palmada en la espalda, que hoy se mira al espejo y ya no se reconoce. Que se arrodilla a los pies del Santo para pedir ganar la lotería y que mientras mira los dramas del mundo, no logra ser una espectadora mucho más atenta que cuando mira su programa preferido de televisión, mientras toma una taza de café.

La Italia católica de dos pesos y dos medidas, que sigue negando la evidencia... del me encantaría pero no puedo, de los estadios llenos a pesar de todo... de las plazas y de los mercados en los que se habla de cualquier cosa, simplemente por hablar, para hacer pasar el tiempo..., que se preocupa solo de su pequeño jardín, de un lugar seguro para sus hijos, de encontrar un lugar especial en la sala, bien a la vista, para poner el crucifijo... Una Italia oportunista, que cree solo en lo que le conviene, que ha dejado de ser creible, ni siquiera si lo jura frente al Señor. Y cuando se cierra el telón delante de los “coristas”, de los talk show llenos de políticos corruptos, de los noticieros ofrecidos a un público aturdido, o distraído, solo quedan los homicidios y las atrocidades gratuitas que representan cotidianamente lo normal de cualquier modelo de vida sobre este planeta.

Llega la noche, se apaga hasta el último de los faroles, pero detrás del cinismo más despiadado no queda más que la sordidez de un infierno que nadie quiere ver.

Ya no es la mafia el ícono absoluto del mal, no es el cáncer provocado por los barriles de escorias radiactivas sepultados bajo el asfalto, abandonados en el fondo del mar junto a las bombas de uranio empobrecido... ya no es un país corrupto que se hunde cada vez más, mitad destruido y mitad en venta, acostumbrado a pescar en aguas turbias. No es el enésimo atentado anunciado que el Estado-mafia nunca quiso, ni querrá, evitar... ni siquiera lo es el fantasma de una guerra nuclear, que justifica nuestro servilismo frente a quienes tienen la primacía de la raza blanca, o su derecho a conquistar y a dominar otros pueblos, a armarlos hasta los dientes para luego dejarlos morir de sed y de hambre sin ningún remordimiento.

La Italia de hoy está infestada por una nueva religión: ante cualquier himno a la vida ahora prefiere el culto de la sombra, el gusto a lo monstruoso, del sutil, encanto perverso de lo horroroso y sangriento; adora las manifestaciones más oscuras de la maldad humana, de las prácticas ocultas, los escenarios de ultratumba, los sacrificios crueles. La proliferación de sectas satánicas va de la mano con la ausencia de piedad, con su insensibilidad ante los hechos horripilantes que comete. Gran consumidora de películas sobre vampiros, monstruos, zombies y despiadados asesinos seriales, de videojuegos que simulan torturas, atentados, violaciones, en busca de emociones llenas de adrenalina que le permitan sentirse viva en una existencia que de lo único que habla es de sexo, de spread, de deudas soberanas y de recortes presupuestarios. La empatía hacia el prójimo ha sido eliminada dando paso a un peligroso nihilismo, mientras que la crueldad y el delirio producen orgasmos derivados de instintos bestiales y perversos.

Es la Italia que persiste en ser uno de los “máximos exportadores” de turistas sexuales, mientras que cada año miles de niños terminan siendo violados, torturados hasta la muerte tanto en nuestras casas como en nuestras iglesias, aquellas que en voz baja permiten la pedofilia, que tiene el monopolio del tráfico de droga en el mundo occidental, practicando la eutanasia a las nuevas y futuras generaciones. Es el paso obligado para el tráfico de órganos y de seres humanos, y con su ejército de mercenarios participa en las guerras de medio mundo sin que su vida cotidiana se vea alterada en lo más mínimo, en medio de una indiferencia con un ligero tinte de voyeurismo. La Italia opulenta y adinerada que teme y esquiva a las catástrofes, pero que luego se olvida de los muertos y de los sobrevivientes y se pelea por las licitaciones para las obras de reconstrucción, defensora de los derechos y guardiana de la justicia social, que guiña el ojo y que le dice que si al business de la vivisección. La Italia de los jóvenes que se divierten pegando e incendiando a los sin techo, torturando los compañeros de la escuela que son minusválidos o extranjeros... baby killer fuertes por su impunidad, que se improvisan en las poliédricas facetas de los delitos del nuevo milenio.

Así, cómplice de una iglesia católica basada en la ley del silencio, para nada ajena al soplo infernal, tanto el italiano, como toda la humanidad, sigue fomentando una insaciable sed de sangre, callando hechos indecibles, lavando los trapos sucios entre sus propias paredes, fingiendo que no pasa nada.

Tal vez no sea casualidad que Dante, en su viaje entre las almas perdidas (Infierno, XXXIII, 80), la haya llamado el “Bel Paese”, en un despiadado o reclamo contra la Italia de su época, tierra de tiranos y de malas costumbres. Es aquí donde se lanza en una dura invectiva contra la ciudad de Pisa, patria de Ugolino, definida como la vergüenza de los pueblos de toda la península. Ya que las ciudades cercanas no se deciden a castigarla, el poeta invoca el castigo divino: que las islas de Cabrera y Gorgona avancen hasta cerrar la desembocadura del Arno, de manera tal que sus aguas ahoguen a todos sus habitantes.

Coincidencia, o tal vez menos si así lo queréis, es así como la espada de Dios recaerá inexorable en nuestras cabezas. Nosotros hemos provocado Su Santa Ira y atentado en contra de Su Creación: los asesinos de la vida serán condenados a la segunda muerte, los tibios serán vomitados de Su boca, los justos serán preservados por el manto de la Santísima Madre junto a aquellos pocos que luchen en contra de la abominación.

A nadie le ha sido permitido saber el día, ni la hora, pero hay algo que es seguro: muy pronto las fuerzas de la naturaleza se desencadenarán y nada, ni nadie, podrá detener el nuevo diluvio universal, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Que así sea.

11 DE ABRIL DE 2015 – FOSSOLI DI CARPI (MODENA)

Pier Giorgio: Ya hemos visto tu historia, tus estigmas, tu labor, el trabajo antimafia, a favor de los niños, la difusión de la Verdad en cuanto a la presencia de los hermanos extraterrestres... Hemos hablado mucho de tu experiencia, de la profecía de Cristo, de cómo de alguna forma Su mensaje ha sido mantenido oculto a la sociedad. Es necesario descubrir a Cristo, descubrir Su vida y Su misión. ¿Puedes decirnos algo al respecto?

Giorgio: Comenzaré esta conversación diciendo lo que tengo en mi corazón en este momento y os invito a que me hagáis preguntas. No tengo que repetir nada de lo que ya ha dicho Pier Giorgio, como habéis visto ésta es mi historia. Se que es difícil pensar que, en el año 2015, en el Siglo XXI, un hombre, una persona dentro de todo normal y que no es importante, que no pertenece a la categoría de los poderosos, pueda llegar a decir: “Yo he visto a Cristo, yo he conocido a Jesús”. Por un lado hace reír, o podría dar que pensar en el delirio de un mitómano, por el otro hace reflexionar a los más simples: “¡Pero es cierto...! Tal vez sea cierto...”

Sin embargo, si algún día queréis hacer un trabajo de análisis e investigación sobre mi vida, descubriréis que no hay nada de qué sorprenderse o maravillarse. Siento que quiero recorrer el camino para alcanzar la verdadera cristiandad, porque para ser verdaderos cristianos hay que renunciar a todo, eliminar el ego y el materialismo en forma absoluta. Queridos amigos, recordaos que Jesús Cristo es la antítesis de todas las religiones a las que le siguen los poderes políticos y materiales. Jesús Cristo es renuncia, es amar a vuestro prójimo, es servir a vuestro hermano. Él es enemigo de los poderozos, amigo de los débiles, detesta a los ricos y los amenaza diciendo: “¡Ay de vosotros!” ayuda a los pobres, hace milagros y promete el Reino de Dios.

En Su lugar, nos han presentado a un personaje ridículo, un Cristo amigo de los poderosos que se deja besar el anillo y que pacta con los jefes de Estado, sin defender a ninguno de Sus hijos de las garras de las dictaduras. En Su nombre condena a la hoguera a hombres y mujeres, por haber expresado sus ideas, sus pensamientos y sus convicciones no conformes con los dogmas de una Iglesia oscurantista. Con los Borgia, entre escándalos sexuales, pedofilia, incestos y concubinas, nos han mostrado a un Jesús “mujeriego”. Hoy, gracias a Dios, se nos representa en forma diferente, pero el verdadero Cristo es aquel que os he descrito hace poco. Yo tuve la suerte de verlo, pero cualquiera que se sienta cristiano tiene que seguirlo, lo que significa dejar todo lo que se tiene y ayudar al prójimo. Este modelo de Jesús Cristo hoy no es útil, molesta, incomoda, porque nosotros, los católicos, pretendemos que vaya a misa, que sea amigo de los ricos, que sea egoista, que no reciba a los inmigrantes, etiquetándolos como holgazanes o mafiosos, mientras que los drogadictos deberían ser encerrados en institutos junto a los vagabundos. Nosotros queremos a un Cristo empresario, que produzca grandes ganancias y que tenga a la “familia” unida, a quien reservar sus enseñanzas.

El Cristo que yo conozco es vagabundo, está descalzo, siempre cerca de quienes pasan necesidades, siempre lejos de quienes cuentan con algún poder, porque es el poder lo que ha destruido el mundo. Sintéticamente, os estoy describiendo a Aquel que regresará a la Tierra y que se manifestará en el mundo vestido con harapos, pero que asumirá el poder del Padre para juzgar al mundo. La situación cambiará por completo: veréis a Obama, a Putin, a los grandes banqueros, a los traficantes y a los mercaderes de la muerte, a los ricos que jamás ayudaron a nadie, a los eméritos profesionales que pensaron solo en si mismos; arrodillados con la cabeza a los pies de Cristo pidiendo perdón, pero no lo obtendrán. Vagabundos, drogadictos, prostitutas, inadaptados, pecadores arrepentidos, personas simples que nunca tuvieron nada, en cambio serán quienes estarán vestidos con la riqueza de Cristo. No es una riqueza de oro, sino la de gozar del Reino de Dios. Este es el Cristo que regresará. Por lo tanto, si sois amigos de los ricos dejadlos, o de los poderosos, abandonadlos. Si tenéis una simpatía por las personas que tienen poder, traicionadlas. Tenéis que ser amigos de los pobres, de los últimos, porque a ellos les será entregado el Reino de los Cielos, tenéis que estar seguros de ello.

Este es mi mensaje.

P: Quisiera saber si necesitas mantener cubiertas tus heridas, incluso cuando no sangran.

Giorgio: Si, porque son permanentes, las llevo en mi cuerpo desde hace 25 años, las 24 horas del día. Me cubro las manos porque no quiero exhibir estas heridas por razones de sensibilidad y timidez, si bien, como Pier Giorgio os ha mostrado, son los estigmas que han sido más fotografiados a lo largo de la historia del mundo.

Pier Giorgio: Si, los hemos visto ampliamente durante el breve documental, en la fase manifestativa y en los episodios individuales. Excepto la Cruz en la frente, los estigmas del costado, de las manos y de los pies, están siempre presentes.

P: ¿Cuando la herida sangra copiosamente recibe siempre un mensaje Celeste?

G: Si, siempre.

P: ¿La Cruz en la frente aparece solo en determinados períodos para luego desaparecer sin dejar rastro?

G: Anuncia acontecimientos tristes. Después de la Cruz en la frente vino la guerra en Ucrania, hubo atentados en Europa y así sucesivamente. Cada vez que la veáis, haceos la Señal de la Cruz porque ocurrirán desgracias.

P: Antes se ha hablado de la presencia del Anticristo, no en forma espiritual sino en carne y hueso. ¿Nos puedes decir quién es él?

G: No os puedo decir su nombre porque he recibido la orden de no hacerlo. Aunque dijera que se llama “Mario Rossi”, para vosotros no cambiaría nada. Hasta el momento no es un personaje famoso pero lo será muy pronto. Yo lo conocí personalmente, me llamó por teléfono y me pidió que lo visitara en una localidad de Suiza, y luego para decirme que cambiaba el lugar de encuentro en una ciudad italiana. Yo era muy escéptico, a pesar de que me había dicho y mostrado algunas cosas y de esa forma no tuve dudas sobre su identidad. Inteligentemente me ofreció mucho dinero para ayudarme en mi misión a favor de los niños, para la lucha contra la mafia y para la difusión del Mensaje de Cristo, pero a cambio me pidió una sola cosa: que no hablara de la Segunda Venida de Jesús. Entonces le respondí: “-No, se lo agradezco. Yo nací en este mundo, junto a otros como yo, para anunciar Su Venida. ¡Si me pide que calle sobre lo más importante de mi vida, usted realmente es el anticristo!” Y él me respondió: “-Si, lo soy y no quiero que Cristo, el Hijo de Dios, regrese a la Tierra”. Luego agregó: “Cristo es para el Cielo, yo soy para la Tierra”. Y yo le respondí: “-Es cierto, usted tiene razón, pero su reino está por terminar, porque Cristo también recuperará la Tierra”.

D: ¿Él es el anticristo? ¿Podría explicar mejor el concepto?

G: Él es el jefe. Como acabo de decir, los anticristos son los vendedores de armas, de droga y los cardenales que vendieron su alma al diablo, formando parte de la masonería, de la mafia, y ahora quieren matar a este Papa bueno, etc. Muchos de ellos se encuentran en nuestra Iglesia católica y nosotros tenemos que echarlos con el látigo en la cara, como hizo Cristo con los mercaderes del Templo.

P: En la profecía del Retorno de Cristo, el mismo Jesús dice que los tiempos estarán maduros cuando ocurra la abominación de los lugares sagrados. Yo creo que se refiere a la corrupción de los altos cargos de la Iglesia.

G: No solo a eso. También a Jerusalén rodeada de ejércitos, donde el hermano mata al hermano. Palestinos e Israelitas son hermanos, hijos de Abraham y se están matando entre ellos, asesinando a sus hijos. Entonces es necesaria la intervención del Mesías para poner fin a esta blasfemia. ¿Podéis imaginar a un hermano que mata a su hermano, a su hermana o a su madre? Esto ocurre en Jerusalén, por lo tanto la intervención de Dios será muy severa. Y también lo será para quienes han puesto al hermano contra el hermano. Tal vez tenéis una concepción de Dios diferente a la mía. Mi Dios no es perdonador, es Justo e infinitamente misericordioso con quienes se arrepienten, con los humildes, con nosotros los pobres pecadores que nos equivocamos, pero no tiene piedad y es severo con los poderosos, con quienes destruyen la vida de sus hermanos. ¡Tenéis que recordaros de Sodoma, de Gomorra y del diluvio universal! Dios destruyó el mundo porque los poderosos y toda la estirpe de Caín habían oprimido a las poblaciones de la Tierra. Exterminó a todos, salvando solo a los animales, a la familia de Noé y a las personas buenas, justas, humildes. En la Biblia está escrito, no me podéis decir que no es así. Es Dios quien lo hizo. Yo lo amo y soy amigo de ese Dios. Soy un servidor del Cristo Juez, no soy amigo del Cristo que perdona.

P: En el Evangelio Jesús confirmó tanto el diluvio como Sodoma y Gomorra.

G: Yo me refiero única y exclusivamente al Evangelio porque la Biblia contiene afirmaciones manipuladas y hay que tener cuidado y usar el discernimiento. Yo le creo a Jesús cuando confirma partes del Viejo Testamento, como el diluvio, la destrucción de Sodoma y Gomorra y el Juicio Universal. Tal vez vosotros no estais acostumbrados a escuchar este tipo de cosas en la Iglesia, o en otro lugar, porque siempre se nos ha presentado a un Cristo corrupto idealmente, pero ese no es el Cristo justo.

P: Cuando el sistema monetario caerá y se impondrá la marca de la bestia ¿qué nos sugieres que hagamos?

G: La marca de la Bestia no se refiere solamente a la moneda, sino también a todo lo que hacemos si somos conformistas. La Bestia quiere que nos vistamos, que comamos y que hagamos todo, incluso las vacaciones, de una determinada forma, como ovejas. La Bestia es el alma colectiva y si usted quiere ir en contra de la Bestia no hace falta que se convierta en un ermitaño. Lamentablemente necesitamos usar el dinero para vivir, pero somos anticonformistas, no nos vestimos como ellos, no comemos comida de producción industrial y protestamos en contra del poder. Nosotros somos diferentes, como lo fue John Lennon, uno de los cantantes más grandes de la historia de la música pop. Si bien era millonario, no era conformista: estaba en contra de la guerra, a favor de los pueblos y ponía a disposición su dinero para protestar contra las guerras, hasta que lo mataron. Esto es estar en contra de la Bestia.

P: ¿Será impuesta obligatoriamente?

G: Ya lo es. Ahora nos imponen cómo y a qué hora respirar, ir al baño, o hacer el amor con nuestra mujer... depende de nosotros decir que no, porque esto significa ser marginados, dejados de lado, perseguidos, considerados diferentes, estúpidos. Es el precio que tenemos que pagar si queremos hacer la revolución.

P: ¿Jesús descenderá del Cielo o renacerá?

G: Jesús descenderá del Cielo, acompañado por algunas astronaves de luz y aterrizará en una ciudad del mundo en la que se hable el idioma latino, podría ser italiana, española, francesa, o sudamericana. Se dejará ver por todos y será el mismo Jesús que, luego de tres días, se le apareció a una hermosa mujer: María Magdalena y le dijo que le avisara a Sus hermanos que se presentaría en Galilea. El mismo a quien yo vi y toqué con mis propias manos descenderá con su cuerpo resucitado a una de nuestras ciudades, pero esto no significa que los esquimales, los rusos, los japoneses y los australianos no lo puedan ver. En ese momento proyectará Su imagen en todos los aparatos audiovisuales del mundo, incluidas las computadoras, los teléfonos celulares, hasta incluso en los cerebros de los no videntes, mientras que a los sordos les será devuelto el oído porque Jesús, con Su infinita justicia, se dejará escuchar por todos. Muchos, al considerarlo un loco, intentarán cambiar el canal de tv, será en vano porque en la programación de toda la Tierra se proyectará esa figura.

P: ¿Esto ocurrirá antes del fin del mundo?

G: No existe el fin del mundo, es un invento de quienes quieren provocar miedo. El mundo no terminará, será salvado por Jesús, de lo contrario ¿qué sentido tendría haber sacrificado toda mi vida, mi juventud y a mi hermosa familia? Lo que terminará es el mundo materialista y egoista y habrá un mundo hermoso, en el que deseo que usted y su familia puedan convivir en paz, amor y hermandad, con todos los demás hermanos del planeta. ¡Yo creo en las promesas del Mesías, Lo he servido siempre! No se si estaré, depende de mi, si me comporto bien, no depende de Jesús.

P: De todos modoes es necesaria una fase de purificación. ¿Puedes explicar en qué consiste “la gran tribulación”?

G: Desde los años sesenta vivimos en un estado de conflicto. Desde el principio de la Guerra Fría hemos fabricado miles de ojivas nucleares: ¡o estamos completamente aturdidos, y a veces temo que así es, o bien tarde o temprano tenemos que esperarnos una catástrofe! ¿Acaso pensais que la eventual invasión de naciones como Rusia, o China, no son una amenaza para la humanidad? Quienes sean presionados no se quedarán quietos, mirando, usarán las armas atómicas en su poder, por lo tanto ocurrirá una catástrofe en la que morirán tres, cuatro, cinco mil millones de personas, será inevitable, estos son los días de la tribulación. Jesús no regresará solo para juzgar, sino para evitar que destruyamos nuestra Madre Tierra. No lo hará si nos limitamos a matarnos entre nosotros, pero si una guerra atómica llegara a comprometer la vida del planeta y la salvación de los justos, de los elegidos, Él regresará para impedirlo, en todo caso, ningún Dios y ningún ángel podrá evitar la catástrofe. Yo espero que Jesús venga mañana, o bien en este momento y que todo se detenga. Mi temor, ruego todos los días para evitarlo, es que Jesús regrese después de la muerte de cinco mil millones de personas, a causa de una guerra nuclear o de catástrofes naturales de gran alcance. Yo no soy nadie, no soy más que un servidor de Cristo, puedo rezar, pero os prometo, sin lugar a dudas, que Cristo regresará con potencia y gloria.

P: ¿Cuál es la importancia que le tenemos que dar a los Evangelios no canónicos, como el de Tomás y María Magdalena, que la Iglesia no reconoce?

G: Los cuatro Evangelios canónicos de Lucas, Juan, Mateo y Marcos, son suficientes para poder comprender todo lo que Cristo hizo. Yo adoro algunos Evangelios apócrifos, porque en ellos figuran detalles de la vida de Cristo, sobre todo de su infancia, son muy interesantes para estudiarlos. ¡Aquí el Niño Jesús no es tan tierno como está representado en cambio en la iconografía cristiana: regordete, rubio, con ojos azules, con manos en poses afeminadas, el Niño Jesús es muy severo en los Evangelios apócrifos, es un justiciero! Temo que la Iglesia los haya ocultado porque describen a un Señor muy autoritario con los poderosos, misericordioso y de un infinito amor por los débiles. Le aseguro que los cuatro Evangelios son suficientemente idoneos como para aprender a ser buenos cristianos, haciendo todo lo que Cristo nos pide. ¡Él dijo lo que tenía que decir, el problema es otro: nosotros no los queremos leer, o fingimos que no comprendemos lo que dicen! Si Jesús, en el Evangelio, le dijo al rico: “Deja todo y sígueme”, no hace falta ninguna interpretación, si quienes poseen millones de euros y van a misa pero no venden todo, no son cristianos. Lamentablemente los curas de la iglesia están muy atentos a no leer los pasajes en los que Cristo nos pone con la espada contra la pared, como por ejemplo: “Si no odias a tu padre y a tu madre (en el sentido de desapego afectivo) no eres digno de seguirme”, “Si no dejas todo, mujer, hermanos e hijos, no eres digno de Mi”, “Ay de vosotros escribas y fariseos”, “Entonces regresaré con gran potencia y gloria en las nubes del Cielo para juzgar a los vivos y a los muertos”. En la iglesia jamás escucharéis estas frases porque destruirían a todo el poder temporal de la misma, de la política y de todos los poderosos del mundo.

P: ¿Hay mundos en los que las civilizaciones primitivas han logrado superar la crisis y evolucionar sin llegar al desastre al que hemos llegado nosotros?

G: Querido amigo, antes de contestar a esta pregunta tengo que precisar una cosa. ¿Sabes cuántos mundos hay en el Universo? Según estudios recientes, la Unión Astronómica Internacional considera que en el cielo hay más estrellas que granos de arena en las playas y en los desiertos de todo el mundo. Una cantidad que hay que multiplicar por ocho, diez veces, porque cada sistema solar tiene otros planetas que giran a su alrededor. La cifra podría aumentar hasta el infinito. Efectivamente, después de haber hecho esta cálculo, comprenderás que para escribir la cantidad completa de estrellas que hay en el Universo, necesitarías una distancia como la que hay entre la Tierra y la Luna. Si la cantidad de planetas que hay en el Universo es infinito, es lógico que existan planetas distintos que el nuestro e incluso mejores; planetas donde está comenzando la vida y otros que están llegando al final de la misma. En el Universo existe todo, no podrás decir nunca: “esto no puede existir”. Y añado que en él están presentes el mal extremo y el bien extremo, pero prevalecen la armonía y el bien. Los Extraterrestres con los que yo me he encontrado, los Seres de Luz que nosotros llamamos ángeles, me han dicho: “Querido amigo y hermano, nosotros somos 15 mil millones de años más viejos que vosotros. Hemos visto el nacimiento de vuestro Universo, lo que vosotros llamáis Big Bang. Y yo: “¿Entonces, vosotros habéis visto lo que Dios ha creado, habéis sido testigos!”. “No querido, no has entendido. Lamentablemente lo ignoras y tenemos que explicartelo. Hace 15 mil millones de años nació vuestro Universo, que está formado por 150 mil millones de galaxias, pero nosotros existíamos incluso antes, porque hace cientos de miles de millones de años existían otros Universos. Los científicos conocen vuestro Universo, pero hay una infinidad de ellos que está conectada con el mismo. El origen de la vida, querido hermano, no la conocemos tampoco nosotros, a pesar de que todos conocemos solo un cuarto de la Creación de Dios”.

P: En el Credo nosotros profesamos que Jesús “vendrá de nuevo en la gloria para juzgar a los vivos y a los muertos”. Se refiere a los muertos recientes y a los que murieron en el pasado o es un modo de decir?

G: En el Evangelio se narra el episodio de que Jesús pidió a un discípulo que Le siguiera. Y él respondió: “Señor, déjame que entierre a mi padre”. Jesús entonces le replicó: “Deja que los muertos entierren a los muertos; tú en cambio ve y anuncia el reino de Dios”. No es un modo de decir. Los muertos somos nosotros: ella está muerta y está hablando a otro muerto. Los muertos a los que Jesús se refiere son los seres encarnados porque no conocen  el espíritu, están vinculados por el ego y la materia. Los espíritus desencarnados están vivos y libres, como nuestros familiares difuntos, por lo tanto Jesús volverá para juzgar a las personas encarnadas y a las desencarnadas.

P: ¿Qué durada de vida tiene delante suyo el Papa Francisco, breve o larga?

G: El Papa es anciano, muy irónico y bromea consigo mismo... un año de vida de un pontífice corresponde a cinco años nuestros, por todos los compromisos que tiene, así que habrá hecho sus cálculos... o muere o dimite y va a hacer compañía al Papa Ratzinger. Sin embargo, yo creo que tendrá una vida larga si continua con su peregrinaje pacífico, sin atacar excesivamente a los potentes. En el momento en el que emprenda acciones fuertes, así como ya ha hecho varias veces en contra de la mafia y de los corruptos, y empieza a dar nombres, pondrá en riesgo su vida. A quien ha querido ponerle en guardia del riesgo que  corre, Bergoglio le ha dicho: “Si me matan es la cosa más bonita que podría sucederme y también a ti”. Tiene razón porque irá a la Gloria de Cristo.

P: Desde niña me preguntaba porque Cristo, el Rey del Universo, que sabe todo y todo lo puede, haya creado al hombre tan malo, más feroz que las bestias. Seguramente habrá un motivo, pero yo nunca pude hallar una respuesta razonable.

G: Mi respuesta es tan simple, que a Ud. le parecerá banal, pero no lo es. La prueba más grande de que Dios es Dios, que el amor de Dios es amor y que Su creación es perfecta, está en el hecho de que Él ha creado la imperfección, algo diferente de Él, original. Al contrario de lo que piensas, la cosa más bonita que Dios haya podido donarnos a nosotros los hombres, desde el momento en el que podemos decir YO SOY, es la libertad, no la vida. Tú puedes clonar un ser humano biológico, hacerlo esclavo tuyo y después torturarlo, violarlo: has creado una vida, pero no será la cosa más bonita que has hecho. Dios sabía el riesgo que correría: que nosotros habríamos podido ser malos. Pero precisamente porque es infinitamente grande y misericordioso, nos ha dado el don de la libertad, porque solo a través de ella podemos alcanzar la conciencia de ser lo que somos. Solamente con la libertad podemos decir: “Yo amo”, con conciencia, sin ninguna imposición. Dios es eterno, tiene paciencia, crea continuamente, no se hace problemas si nosotros aprendemos dentro de mil o dos mil años, sabe que antes o después, reencarnación tras reencarnación, nosotros lograremos amarnos. Ésta es la razón de la Creación: “Yo creo el hombre y su libertad”.

P: ¿Qué es lo que tenemos que hacer en lo concreto, además de lo que ya hacemos? ¿Debemos cambiar completamente nuestra vida y dedicar cada vez más tiempo a la búsqueda de la Verdad?

G: Yo no puedo decir lo que tienes que hacer, sino lo que nosotros hemos elegido hacer: es una cuestión de conciencia. Los mensajes que hemos recibido del Cielo en los últimos cincuenta años, a través de Eugenio Siragusa, y también de este hermano tuyo que te está hablando, no revelan bonitas noticias para nuestro futuro. Jesús salvará el mundo, pero los mensajes anuncian un futuro negro, tenebroso. Si nosotros creemos en ello, no podemos pensar como hacen nuestros padres, justamente, pero en contradicción, que han construído su futuro intentando por todos los medios de darnos un futuro: trabajo, casa, diversión, amor por la familia, un futuro profesional serio y el respeto por la sociedad. Nuestros padres no sabían que habríamos tenido un futuro sin certezas, pero nosotros que lo sabemos, no podemos preocuparnos de guardar los ahorros para que nuestros hijos un día puedan comprarse la casa, ir de vacaciones, divertirse... Habrá crisis, miseria, catástrofes naturales, guerras entre naciones... Puedo solo pensar en hacer estudiar a mis hijos y preocuparme de cambiar el futuro, aunque pueda parecer utopía. Nosotros estamos en guerra y en guerra se deja todo, temporalmente incluso los sueños, si queremos ganarla; hay que trabajar las 24 horas del día sin ni siquiera dormir, a favor de esta guerra que Cristo quiere que nosotros combatimos.

P: ¿Qué sucederá al planeta y al corazón del hombre durante los tres días de oscuridad?

G: Lo que podría suceder al planeta es la caída de un asteroide o que la atmosfera pueda encenderse temporalmente. Más que sufrir daños, el planeta se purificará. En cuanto a los tres días de oscuridad, no sabría que contestar, no se ni siquiera si yo estaré. Lo que le puedo decir es que tengo fe y donde quiera que estemos, incluso en medio de la guerra y de las radiaciones atómicas, si habremos hecho la voluntad de Cristo, como dice el Evangelio, ni un solo cabello de nuestra cabeza perecerá.

P: ¿Entonces es justo pensar en recrearnos un karma positivo?

G: Nosotros no tenemos karma. Si Ud. en este momento está sentada ahí hablando conmigo, no tiene un karma, está aquí por misión, debe solo descubrir cual es. Si acaso, se cargará de karma si no la cumplirá. Entonces, espero que Ud. tome conciencia de que nuestra misión es la de ser mensajeros de Dios.

P: ¿Puedes decir algo de tu servicio hacia Cristo, también en las encarnaciones precedentes?

G: Durante mis veinticinco años de misión, los Extraterrestres me han revelado quien fui, me han dicho también: “Lo que importa es lo que eres hoy, si sirves a Cristo”. Si me dijeran que fui el apóstol Juan o María Magdalena y ahora me veo en condiciones miserables respecto a estas divinidades, yo habría dado un paso atrás, mi situación sería catastrófica. Si me dijeran que era San Francisco y hoy me veo que tengo cien pecados que el Santo nunca cometió, no habría mejorado. Te contesto diciendo que yo fui aquél que ató los lazos de los zapatos de Jesús, un zapatero de aquel tiempo que hoy se honra de ser Su mensajero y está anunciando Su Segunda Venida; entonces he evolucionado.

P: ¿A un cierto punto, las encarnaciones terminan o siguen hasta el infinito?

G: Las encarnaciones terminan en el momento en el que se llega a la cuarta dimensión, después se asciende a las dimensiones superiores. Los Extraterrestres que están 15 mil millones de años más adelante que nosotros, provienen de la cuarta dimensión. Después está la quinta, la sexta y la séptima dimensión, llamada por los Extraterrestres: “Tríada Superior”. Jesús dijo: “Vosotros sois Dioses y haréis cosas más grandes que Yo”, por lo tanto llegaremos a ser como Jesús o más grandes que Él; también nosotros llegaremos a ser Seres de Luz Purísima. Esto no significa que superaremos al Señor, pero nos evolucionaremos y llegaremos a donde ha llegado Él. No se en su caso, pero en el mío tendrán que pasar todavía 150 mil millones de años, antes o después llegaré a la meta.

P: ¿La gran tribulación podrá ser atenuada por los que obran en el bien?

G: Podría ser atenuada o incluso disminuida. Si nosotros somos la masa crítica, podremos disminuir mucho los días de la gran tribulación solo si dejáramos todo, incluso a nuestros hijos, dando la vida por el prójimo: ésta es la única condición. ¿Estamos dispuestos a hacerlo? Yo soy muy pesimista y pienso que no. Nosotros no somos capaces de dejar a nuestros hijos, los bienes, el bienestar material, aunque seamos buenas personas, nos amamos y nos dedicamos a los demás. No somos capaces de tomar la cruz de Cristo e ir a la cruz. Estoy seguro que no sucedería ninguna catástrofe, si todos nosotros, que Ud. define masa crítica, hiciéramos este sacrificio, renegásemos de nosotros mismos, bajando a la calle para pedir la paz. Dado que estoy seguro de que no somos capaces de hacerlo, las catástrofes sucederán.

P: ¿Se puede rezar para que ocurra la consagración de la Rusia, como deseaba la Virgen de Fátima?

G: La consagración de la Rusia no se ha dado, es tan verdad que esta nación podría desencadenarse con una guerra atómica contra el mundo, como castigo de Dios. Lo siento, el Cielo ha dicho que es demasiado tarde, ya no se puede hacer nada. Después de todo ¿a qué serviría cualquier consagración, cuando en el mundo los treinta mil niños que se mueren de hambre aumentarían a treinta y cinco mil; cuando en vez de veintisiete guerras harían treinta? Sería tomar el pelo al Cielo, hacer creer a quien es justo que Dios es amigo de los potentes. Él no quiere ninguna consagración, solo que nosotros vivimos en paz y dejamos de masacrar y matar a los niños haciéndoles morir de hambre o vendiendo sus órganos. Si no lo haremos, Dios nos destruirá, exterminará el mundo: tendremos la Justicia de Dios, eso es lo que pasará.

P: ¿Anunciando las catástrofes no se corre el riesgo de bajar la vibración?

G: Yo os quiero aterrorizar, no disminuir la tensión. Tenemos que inculcar en los hombres el temor de Dios. Tú sabes lo que hacen los potentes cuando hablamos de estas cosas? Hacen fiestas, orgías y dicen: “¡Mira a esos cretinos! ¡Creen que cambiarán nuestra cabeza con las energías, la new age...!”. Tú no conoces a esa gente, yo en cambio he conocido a criminales, asesinos sin piedad que se han arrepentido y me han dicho que se rien a carcajadas de nosotros, porque somos estúpidos. Tiemblan cuando les inculcamos el temor de Dios, cuando hacemos las cosas con seriedad y firmeza y juramos luchar contra ellos por medio de la cultura, del conocimiento y del arte, haciendo que pierdan consensos para ganar adeptos... Cuando decimos: “Dios te castigará, te eliminará”, ellos empiezan a temer que quizás se trate de algo serio, pero mientras nos limitemos a hacer florecitas, nos pisotearán, meterán el pie sobre nuestra flor y la destruirán. Nosotros tenemos que hablar con la boca del Verbo de Dios, del Padre de Cristo, porque Cristo es una cosa y el Padre otra. Es verdad que no podemos ir donde el Padre si no es a través de Su Hijo, pero esta vez podemos tener una esperanza solo si se hará acompañar por Su Padre. Si regresará solo, Le crucificarán de nuevo. Es mejor que el Padre acompañe al Hijo, porque necesitamos justicia. No puede haber justicia sin paz, sin amor. Tú debes rezar a Dios que abrevie Sus días, ya que necesitamos Su justicia divina, no por nosotros, sino por Sus niños, Sus hermanos abandonados, la Tierra martirizada. Todas las noches rezo que se alze una ola de diez mil metros de altura y que destruya todo, para recomenzar de cero.

P: Entre las varias tipologías ¿hay Extraterrestres negativos que practican la abduction?

G: Los Seres que he encontrado yo son maravillosos. Los más evolucionados son los Seres de Luz, hechos de pura energía. Hay además seres humanos como nosotros, hombres y mujeres con un cuerpo perfecto, más bonito que el nuestro, porque se nutren de alimentos absolutamente naturales. Son atléticos, nunca obesos, han desarrollado su cerebro hasta tal punto que la masa cerebral pesa el doble del cuerpo, debido a su inteligencia. Son positivos, aman a Cristo, a Dios y tienen a su servicio a otros alienígenas, que vosotros llamáis Grises, los de las “abduction”. Todo lo demás es una invención, no es absolutamente verdad que hacen daño. Vosotros tendríais que hacer un estudio serio, porque los servicios de intelligence han creado falsos secuestros para incutir terror en la población hacia los Extraterrestres. Tendríais que preguntaros también: ¿Quién lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki? ¿Los Extraterrestres? ¿Quién hace padecer hambre todos los días a los niños del mundo? ¿Los Extraterrestres? ¿Quiénes son los jefes de la Mafia mundial criminal, de la italiana, rusa...? ¿Son quizás los Grises? Este modo de pensar y de atribuir a los habitantes del Universo nuestras infamias, nuestros instintos bestiales de conquista, de esclavitud, se parece a quien tiene el síndrome del enfermo que está al final de su vida, y la culpa de la enfermedad se la atribuye a todos los demás. Somos nosotros los alienígenas enfermos de Harbar, con el instinto homicida. Los alienígenas son gente buena, no se acercan a nosotros porque temen nuestra agresión. Aconsejo a todos que se vean un film de terror muy interesante: World War Z, donde Brad Pitt, el protagonista, interpreta el papel de un científico de las Naciones Unidas, que es llamado a afrontar una invasión planetaria de muertos vivientes. La humanidad víctima del virus caníbal somos nosotros, mientras Brad Pitt es el extraterrestre. Nosotros hemos acabado así, somos zombies sedientos y hambrientos de sangre. En uno de los últimos mensajes recibidos, que todavía no he divulgado por verguenza, los Extraterrestres me han dicho que los hombres han antepuesto otro deseo por encima al del dinero, que satisface el instinto humano de grandeza y de poder: el de la sangre. Hoy, la mayor parte de los hombres siente orgasmo y goce matando personas, animales y plantas. Según los sondeos de los Extraterrestres, el objetivo final de la existencia de la sociedad humana es tener un orgasmo, incluso físico, violando el quinto mandamiento. Hasta hace poco tiempo, Dios no había decidido destruir el mundo, pero cuando ha captado en Su cerebro solar que el hombre, con el deseo de sangre, había superado la avidez de dinero, ha dicho: “¡Basta! Tengo que empezar desde cero. Tengo que exterminar a todos”. Y por este motivo, Dios ha decidido un nuevo diluvio.

Gracias. Que Dios os bendiga. Hasta pronto.

El espíritu de Juan el Bautista está presente, palpable... De esa preciosa joya engarzada entre cielo, mar y delitos de mafia, hasta llegar a “le sommità di dell’Alpi” (la cima de los Alpes), el amigo del Esposo, aquél que prepara el camino al Maestro, con el dedo en alto, amenazando, con los ojos llenos de vigor y pasión, sigue sacudiendo y amonestando a una generación que se arrastra cabizbaja, a la merced de su propio corazón rebelde y malvado. No solo eso. Fustigador de la hipocresía y de la mala costumbre, suya es también una condena sin apelación, una denuncia en nombre de Dios contra una humanidad viciosa, hija de Herodes y de Poncio Pilatos; esta última, peor que la primera, con su gesto de lavarse las manos, manifiesta todo su drama: la cínica aceptación pasiva de toda crueldad, de la injusticia o de la infamia en nombre de un tranquilo bienestar. Se encuentra en el pecado y no lo sabe, se cree buena y justa, pero la languidez le debilita las fuerzas, la voluntad, adormecida, que se vuelve indecisa, dudosa. Sin columna vertebral, busca con afán exhumar una dignidad cualquiera, incluso apropiándose de la paternidad de las acciones de pocos hombres justos, santos y místicos, después de haberles denigrado, perseguido y condenado a muerte, con el silencio cómplice y con la indiferencia. Se hace escudo con una farisaica presunción...; encuentra a Cristo y en Él la Verdad, la Vida, la Salvación, pero después no quiere reconocerlo: Le considera un personaje molesto, prefiere no alinearse por completo y así de esta forma traicionarlo en nombre de sus propios intereses.

Pero ahora volvamos, por un momento solo, a un lejano abril del 1.300, viernes Santo. Después de haber atravesado la puerta del Infierno, Dante llega al vestíbulo, un espacio oscuro sobre el que reina “un aire sin estrellas y sin ....”. Es aquí que están relegados los indolentes, “…aquellos que torpemente vivieron sin infamia y sin gloria…” (v. 25-36), espíritus olvidados tanto por Dios como por los diablos. Sobre ellos recae el desprecio total del poeta, al punto de no quererlos ni nombrar: indicando solo uno de ellos en “aquel que hizo por cobardía la gran renuncia”, Virgilio concluye su explicación con un indignado “no nos preocupemos más por ellos, míralos y sigue”. Junto a los ángeles que han permanecido neutrales durante el enfrentamiento entre el Bien y el Mal, son echados tanto del Paraíso como del Infierno, en una condición tan despreciable, como para envidiar cualquier otro destino, incluso el de los condenados (vv. 37-48).

Lo que nos obstina aún a creer que no se trate de un paralelismo casual, es que el viaje de Dante, como el del Bautista, encaja en el designio salvífico del Padre, y como quiera que vayan las cosas, se llevará a cabo. Muy pronto su “Ay de vosotros” profético abandonará la humanidad que no se habrá arrepentido a una tremenda purificación, mientras el Paraíso en la Tierra será dado a quienes habrán luchado a favor de la vida y perseverado hasta el día en el que la Potencia de Su  Hijo, Cristo, desgarrará los Cielos.

Los que, entre practicantes y creyentes, no hayan intuido todavía la autoridad y la severidad de Jesús cuando dijo: “No he venido a traer la paz, sino la espada...” “Porque eres tibio y no eres ni frío ni ferviente yo te vomitaré de mi boca”, se apresure a pedir explicaciones, si es posible no a aquellos que se dedican principalmente a recibir el óbolo y a hacer rezar rosarios a su rebaño.

Sandra De Marco

23 de mayo 2015

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