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cocaina-desaparici-amambayMartes 20 de enero de 2015, 01:00

Los hechos que salen a luz a partir del asesinato del periodista Pablo Medina evidencian que la narcopolítica ha penetrado tan profundamente en las instituciones públicas, que lo que se ve en estos días con intendentes y concejales involucrados en el tráfico ilegal de drogas son solo manifestaciones visibles de una realidad alarmante. El hurto de 250 kilos de cocaína de la Jefatura de Policía del Amambay y la desaparición del registro informático de la Fiscalía de la pesquisa al hoy intendente de Yby Pytã, que había sido apresado por encontrarse en su poder 8.000 kilos de marihuana, muestran hasta qué punto entraron los delincuentes en la estructura del Estado para proteger sus intereses y conseguir impunidad.
Los largos y peligrosos tentáculos del narcotráfico no solo han conseguido algunas bancas en el Parlamento, sino que se han afianzado en el ejercicio del poder local y regional.
El caso emblemático es el del ahora ex intendente colorado de Ypejhû, Vilmar Neneco Acosta –acusado de ser el autor intelectual del asesinato de un periodista de Curuguaty–, que había utilizado como parapeto durante muchos años la institución municipal para conseguir impunidad para sus actos delictivos vinculados a las drogas.
Por lo que va saliendo a luz en las últimas semanas, sin embargo, se constata que no era el único que se escudaba en su cargo y en padrinos políticos para burlarse de la ley y de las instituciones públicas encargadas de velar por la seguridad de los ciudadanos.
El concejal liberal de Villa Ygatimí, aprehendido con 800 kilos de marihuana, listos para su comercialización, los dos concejales departamentales del Amambay –uno colorado, otro liberal–, vinculados al caso de los 250 kilos de cocaína desaparecida, y el intendente liberal de Yby Pytã, que fue sobreseído luego de ser descubierto con 8.000 kilos de marihuana en su poder, desapareciendo luego todo rastro del registro informático fiscal del caso que lo involucró, evidencian la profundidad de la inserción del narcotráfico en las estructuras de poder locales y regionales.
El vigor del poder de los narcopolíticos se patentiza en el hecho de que hasta ahora Acosta está prófugo, como así también el desprolijo y desatinado manejo judicial del caso relacionado con el asesinato del periodista Medina y el impune robo de la Jefatura policial de Pedro Juan Caballero del cuerpo del delito del caso que involucra a dos concejales departamentales.
La desaparición de las huellas de la investigación fiscal a que fue sometido el hoy intendente de Yby Pytã –departamento de Canindeyú–, Virgilio Portillo, delata igualmente el poder de los narcos. El ahora jefe comunal había sido sorprendido en flagrancia con 8.000 kilos de marihuana y, de acuerdo a su reencontrado expediente, fue sobreseído. Llamativamente, su caso era como inexistente, dado que no había registro del mismo. Por ello, la Fiscalía y el Poder Judicial deben investigar qué pasó en el tiempo en que se le otorgó la impunidad.
Estos casos indican que hay poderosas fuerzas invisibles, pero muy activas, en la política, en la Policía, en la Fiscalía y en el Poder Judicial que operan en complicidad con los narcopolíticos de cada lugar. Los vínculos de los narcotraficantes con el ejercicio del poder político apeligran seriamente la institucionalidad de la República. Los ejemplos a la vista permiten concluir que desmantelar esa fuerza fáctica es una de las tareas más urgentes de la sociedad y de los honestos que ejercen autoridad.
http://www.ultimahora.com/decidirse-cortar-las-alas-los-poderosos-narcopoliticos-n865487.html

APUNTAN A LOS CONCEJALES

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Los 252 kilos de cocaína que habían sido incautados el 11 de enero pasado y que desaparecieron el sábado 17 último. / ABC Color

19 de Enero de 2015 07:28
La Fiscalía había advertido sobre el plan de "rescate" de los 252 kilos de cocaína, que finalmente se concretó el sábado en Pedro Juan Caballero. Apuntan a autoridades e inclusive no descartan autoría de los mismos concejales de Amambay.

Así lo confirmó el viceministro de Seguridad Interna, Javier Ibarra, quien se refirió a los 252 kilos de cocaína que habían sido incautados el 11 de enero último por agentes de la División Antinarcóticos en la estancia Kamba Kua en el distrito de Zanja Pytã. La carga estaba resguardada en la Jefatura Policial del Amambay, en pleno centro de Pedro Juan Caballero, cuando el sábado último, una semana después del decomiso, desapareció del lugar en circunstancias aún poco claras.
Por el hecho están imputados tres policías: los suboficiales Santiago Ferreira Coronel, Lucio Recalde y Celso Fleitas, quienes manejarían información clave, puesto que estaban al cuidado de la droga cuando se produjo el robo. El subsecretario de Estado indicó que, aunque se identificó a los agentes responsables, aún queda pendiente que caigan otras personas y apuntó inclusive a autoridades. “Los autores materiales están individualizados y arrestados, pero hay negligencia de otras autoridades”, refirió en contacto con Canal 100.
Comentó que la Fiscalía había advertido previamente de que los dueños de la carga intentarían un “rescate”, por lo que se había ordenado la destrucción de la misma como medida preventiva, pero la disposición nunca se concretó. “Teníamos información de que algo iba a pasar, pero no se confirmó ni tampoco hubo proactividad en resguardar esta carga. Te puedo decir que hubo pedido de destrucción de la mercadería esa misma semana”, detalló el viceministro.
Indicó que los responsables de la destrucción “no fueron diligentes en el proceso”, aunque posteriormente señaló que se debían cumplir trámites previos antes el Poder Judicial y otras instancias. Y mientras demoraban los procesos, ya la carga finalmente desapareció.
Al ser abordado sobre las autoridades implicadas, de acuerdo a las hipótesis que maneja, Ibarra mencionó que “hay que investigar a todas las autoridades y todos los que estaban encargados, desde la incautación”. Posteriormente, apuntó a los mismos concejales departamentales César Augusto Quevedo Isnardi (PLRA) y José María Luis Bogado Martínez (ANR), quienes habían sido sorprendidos en las inmediaciones de la zona donde posteriormente se incautó la carga, aquel 11 de enero, en Zanja Pytã.

Se refirió a las autoridades departamentales como “las personas que anteriormente estuvieron entorpeciendo la labor judicial”, ya que las mismas inicialmente se resistieron a que la Policía verifique el vehículo en el cual iban cuando fueron sorprendidos en el lugar donde se realizaba el procedimiento de incautación. Ambos concejales son señalados como las personas que custodiaban la carga de 252 kilos de cocaína.
Al ser insistido sobre la posibilidad de que los ediles estén involucrados nuevamente en el “rescate” de la droga, junto a policías e incluso funcionarios de la Fiscalía, el viceministro respondió: “Y sí, nosotros estamos investigando”. Insistió en que ya toda la cadena de autoridades involucradas en la incautación y resguardo de la droga fueron advertidas sobre “movimientos raros y de que alguna u otra forma iban a intentar rescatar la droga”.
Comentó que la Policía había dispuesto el resguardo de la carga en la Jefatura de Policía de Amambay y aún así se concretó el robo. Recalcó que los responsables no violentaron nada en la sede policial. “No se violentó ninguna cerradura, no hubo violencia”, aseveró. Posteriormente, no descartó que los responsables estén tratando de “provocar desestabilización en la cadena de mando y la estructura del poder de las fuerzas de seguridad”.
http://www.abc.com.py/nacionales/robo-de-cocaina-apuntan-a-los-concejales-1328086.html

POLICÍA PROMETE LUCHA FRONTAL CONTRA EL NARCOTRÁFICO EN CANINDEYÚ

policiapromete1Marihuana hallada supuestamente en la propiedad de Portillo en Yby Pytã | Foto: Elías Cabral.

domingo 18 de enero de 2015, 09:42

Elías Cabral | Canindeyú

El nuevo jefe de Investigación de Delitos de la Policía Nacional del departamento de Canindeyú, comisario principal Luis Barrios, aseguró que la institución combatirá de manera frontal al narcotráfico. Refirió que el comando institucional está poniendo el mayor empeño para vencer el flagelo que corrompe a la sociedad.
"La lucha va a ser frontal, con mucha firmeza, a esta plaga que está contaminando nuestro país (sic...)", indicó el comisario Barrios durante el procedimiento realizado en la calle Triunfo del distrito de Yby Pytã, Canbindeyú, donde fue detenido Enrique Portillo, hermano del intendente local.
Este último fue imputado por el fiscal Néstor Cañete y enviado a prisión por orden del juez de ferias, Samuel Silvero. Esto se dio a una semana de la detención del concejal municipal de Villa Ygatimí, Patricio Estigarribia, con un cargamento hallado en su domicilio en la calle San Luis, de Yby Pytã.
En otro caso, miembros de la Federación Nacional Campesina FNC y el senador Pedro Santacruz en fecha 23 de diciembre del año pasado, constataron unas 5 hectáreas de cultivo de marihuana en la supuesta propiedad de Diego Avente, familiar de la diputada Cristina Villalba. Ya en el mes de enero, la Fiscalía constató dicho cultivo, pero no hubo ningún detenido al respecto.

http://www.ultimahora.com/policia-promete-lucha-frontal-contra-el-narcotrafico-canindeyu-n865022.html

NENECO, AL ESTILO ESCOBAR, MANEJABA YPEJHÚ COMO UNA “ZONA LIBERADA”

 

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Diputada Cristina Villalba de Abente (ANR) / ABC Color

16 de Enero de 2015
AMEDRENTABA Y AMENAZABA PARA ROBAR ANIMALES QUE FAENABA PARA REGALAR A SUS LEALES
Pobladores de la fronteriza ciudad de Ypejhú afirman que Vilmar “Neneco” Acosta manejaba la zona como si fuera una región “liberada”.
Indican que, ejerciendo el poder que le daba la impunidad, se hacía de animales, los que faenaba y repartía a la gente, que aceptaba por temor y necesidad. Visiblemente atemorizados, comentaron la rutina de Vilmar “Neneco” Acosta Marques (ANR) cuando él era intendente. A tres meses del asesinato de Pablo Medina y Antonia Almada, esta localidad del departamento de Canindeyú sigue sumida en el olvido institucional.
Según los relatos de los pobladores, Vilmar “Neneco” Acosta conseguía los animales haciendo tener miedo. Iba a las estancias a amedrentar a los ganaderos y se apoderaba de los bovinos, los robaba, y advertía a los propietarios que si le denunciaban “ya sabían lo que les esperaba”, que se entendía como que serían asesinados.
Su actuar era como la del narcotraficante colombiano Pablo Escobar Gaviria, se indicó.
Actualmente, el municipio de Ypejhú y el de Villa Ygatimí presentan un panorama desolador: casas abandonadas, algunas sin terminarse de construir, otras que están en venta porque ya migraron; además, el hambre en algunas familias, que ya comienza aflorar, refirieron.
“La zona de Ypejhú ya estaba a punto de ser liberada completamente por el clan Acosta, lamentablemente para ellos tuvieron que asesinarle a Pablo Medina para que todo quede al descubierto”, relatan los lugareños.

“Ellos traían a policías afines a ellos porque cuentan con respaldo político de la diputada colorada María Cristina Villalba de Abente, conocida como la reina del narcotráfico en esta parte de la región y quien es ‘madrina’ de Neneco Acosta”, aseguran.
“Acá nadie puede abrir la boca porque al día siguiente termina acribillado”, coincidieron en relatar nuestros entrevistados.
Exigen la presencia del Estado en dicha zona, debido a que luego del asesinato del periodista de ABC Color Pablo Medina y de Antonia Almada todas las actividades cayeron en picada, por lo que varias personas tuvieron que mudarse, ante la falta de asistencia.
Regalaba carne ajena
La gente le quería mucho a “Neneco” porque hacía mucha obra de “caridad”, dijeron algunos pobladores, haciendo referencia a la carne que solía repartir. La idea era tener, de esa manera, dominada la zona. “Si a alguien no le gustaba debía salir de allí, para seguir viviendo”, señalan.
Otro de los lugareños había revelado que Vilmar Acosta tenía conexiones con grandes hacendados de la frontera seca con Brasil, quienes también “aportaban” con él para de esa manera tener reses, faenarlas y regalar la carne a los habitantes, principalmente a los leales a él.
Antes del doble homicidio, Vilmar Acosta ya venía realizando una intensa campaña política con miras a las elecciones municipales y casi la mayoría en esta área creía que iba a ganar otra vez. Mediante que hubo testigos del crimen que se le atribuye, ello se frustró.
http://www.abc.com.py/edicion-impresa/politica/neneco-al-estilo-escobar-manejaba-ypejhu-como-una-zona-liberada-1327202.html

TRES MESES DE IMPUNIDAD

 

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Recuerdan a Pablo Medina con exigencia de justicia. Foto: Facebook/Pablo Medina.

16 de Enero, 2015
Al cumplirse tres meses del asesinato del periodista Pablo Medina y su asistente Antonia Almada, la Fiscalía aún no logró detener a los principales sospechosos del crimen, que siguen prófugos.
Periodistas recuerdan a Pablo Medina, corresponsal del diario ABC Color que hace tres meses fue asesinado junto a su asistente, Antonia Almada, con una marcha hasta la Fiscalía, en Asunción, para exigir que se detenga a los principales sospechosos del crimen, que siguen prófugos.

La manifestación, es una de las muchas que se han venido realizando desde que el 16 de octubre Medina y Almada fueron tiroteados cuando viajaban en automóvil por una calle del departamento de Canindeyú (noreste).

Hay varios imputados por el crimen y todos están prófugos. Entre ellos destaca la figura de Vilmar Acosta, que en el momento del asesinato era intendente de un pueblo de ese departamento desde las filas del gobernante Partido Colorado.

Acosta, sobre quien Interpol emitió una orden de búsqueda y captura, está procesado como el autor intelectual del asesinato y también por acopio y producción de marihuana en su finca de Ypejhú, la localidad donde era intendente.

 
El exalcalde era una de las personas investigadas por Medina en sus trabajos periodísticos sobre las conexiones entre el tráfico de droga y ciertos políticos de Canindeyú, departamento fronterizo con Brasil.

Ese país es el destino de la mayor parte de la marihuana cultivada en Paraguay, el mayor productor de esa droga de Sudamérica.

La policía sospecha que Acosta, así como su hermano Wilson Acosta, considerado uno de los autores materiales del asesinato, podrían estar ocultos en Brasil.

El asesinato de Medina, muchas de cuyas ramificaciones fueron destapadas por ABC Color, impactó de forma ostensible a la clase política paraguaya, que por primera vez comenzó a debatir públicamente sobre la existencia de un sistema de "narcopolítica".

El debate se avivó el pasado fin de semana con la detención de un concejal del opositor Partido Liberal, tras un operativo en el que se halló cerca de una tonelada de marihuana en su residencia.

Otros dos concejales, uno liberal y otro del Partido Colorado, son investigados por la Fiscalía por su supuesta relación con la incautación de 250 kilos de cocaína el pasado sábado en el departamento de Amambay, también fronterizo con Brasil. EFE
http://www.paraguay.com/nacionales/tres-meses-de-impunidad-122394

 

SE CONFIRMA EL NEXO ENTRE EXJEFE POLICIAL DE YPEJHÚ Y VILMAR ACOSTA

17 de Enero de 2015
| OFICIAL Francisco LÓPEZ SE FOTOGRAFIÓ JUNTO A SU “AMIGO”, el ASESINO DE PABLO MEDINA

El exjefe de Investigaciones de la Policía Nacional en Ypejhú, oficial inspector Francisco López, aparece en una fotografía con su “amigo”, el exintendente de esa misma ciudad, Vilmar “Neneco” Acosta (ANR). El uniformado estuvo en el lugar del asesinato de Pablo Medina tomando evidencias y, según el exchofer del citado narcopolítico, ayudó a escapar a ese líder del “clan Acosta”, pero no figura en el informe de la Comandancia policial.

en-la-linea-fronteriza-entre-ypejhu-y-paranhos-brasil-el-oficial-francisco-lopez-aparece-junto-a-su-amigo-vilmar-acosta-fue-unos
•     En la línea fronteriza entre Ypejhú y Paranhos (Brasil), el oficial Francisco López aparece junto a su “amigo” Vilmar Acosta. Fue unos meses antes del asesinato de Pablo Medina. / ABC Color


Quien fue nuestro corresponsal en Curuguaty y en otros distritos de la zona sur de Canindeyú, Pablo Medina, durante años denunció que el clan liderado por Vilmar “Neneco” Acosta Marques operaba con total impunidad mediante protección policial, judicial y político. Los policías destacados en su zona trabajaban para él y aquellos que se negaban eran trasladados.
El periodista Pablo Medina fue asesinado el 16 de octubre de 2014, alrededor de las 14:20, cuando regresaba de realizar su trabajo en colonias pertenecientes a los distritos de Ypejhú y Villa Ygatimí. Junto con nuestro corresponsal también mataron a la joven Antonia Almada.
Las investigaciones concluyeron que “Neneco” Acosta fue el autor intelectual del doble asesinato y que su hermano Wilson y su sobrino Flavio Acosta fueron los ejecutores del atentado. Contra los tres existe orden de captura nacional e internacional.
El exchofer y hombre de confianza de Vilmar Acosta Marques, Arnaldo Cabrera, quien está detenido, aseguró que uno de los “amigos” y fieles protectores de su expatrón es el exjefe de Investigaciones de la Policía Nacional en Ypejhú, oficial inspector Francisco Sinecio López Arrúa. Declaró que el uniformado ayudó a escapar al exjefe comunal después del homicidio de Pablo Medina y Antonia Almada.
Según el expediente, Arnaldo Cabrera López declaró que el oficial inspector López Arrúa había alertado por vía telefónica al entonces jefe comunal de Ypejhú (después fue destituido), que su propiedad iba a ser allanada por los investigadores del doble asesinato. La llamada la efectuó en la noche del 16 de octubre pasado, horas después del atentado.
Ante el dato de que el oficial inspector Francisco López ayudó a Acosta Marques y a sus cómplices a escapar, la fiscala Sandra Quiñónez solicitó a la Comandancia de la Policía Nacional la lista de los uniformados que se encontraban trabajando en Ypejhú y en el departamento de Canindeyú el día en que ocurrió el asesinato de Pablo Medina y Antonia Almada. Pero, llamativamente en el informe remitido a la fiscalía por la Comandancia, a cargo del comisario general Francisco Pastor Alvarenga Núñez, no aparece el nombre de dicho oficial.
Antes de que se enviara el pedido de informe a la Comandancia, dos abogados concurrieron a la fiscalía en representación de López Arrúa para interiozarse de la denuncia en su contra.
La fotografía del oficial inspector Francisco Sinecio López Arrúa cuando estuvo en el lugar del crimen fue publicada en nuestro diario. El agente estaba “levantando” evidencias de la camioneta del periodista eliminado por la mafia.
Sin embargo, para la Policía Nacional el uniformado no estuvo de servicio el día del doble homicidio. De esa forma alguien busca evitar que el Ministerio Público investigue la relación del oficial con el exintendente, y así se obstruye una persecución penal, mediante complicidad. López Arrúa rechazó las acusaciones del exchofer de Acosta y dijo: “nunca voy a deshonrar mi uniforme”.
Tras el atentado, López Arrúa fue trasladado a Asunción y ahora presta servicios en la Agrupación de Seguridad, en el Departamento de Eventos Deportivos, cuya base funciona en la misma Comandancia de la Policía. Esto evidencia que Vilmar Acosta tiene protección en las altas esferas policiales.


http://www.abc.com.py/edicion-impresa/politica/se-confirma-el-nexo-entre-exjefe-policial-de-ypejhu-y-vilmar-acosta-1327630.html


 

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