(VI Encuentro de los Caminos de la Legalidad)
EL QUE NO TIENE MIEDO DE MORIR MUERE SOLO UNA VEZ
Llegamos a la salida de la autopista de Ancona norte el viernes 25 de julio por la tarde, nos viene a buscar Francesco, uno de los organizadores del VI incontro delle vie della legalità (VI encuentro de los caminos de la legalidad), quien nos acompaña con su novia a Jesi, a la sala donde se dará la primera de las dos conferencias previstas.
La sala del palacio de la Señoría está ubicada en el centro histórico de esta espléndida ciudad a donde llegamos recorriendo algunas calles estrechas bajo un sol ardiente. A las 18:00, en la misma sala donde está montada la exposición fotográfica “Los chicos de la Locride” (del movimiento antimafia “Ammazzateci tutti- Matarnos a todos”), de la fotógrafa Silvia Berruto, nos encontramos con Salvatore Borsellino que ha venido precisamente para presenciar el encuentro sobre “La información como instrumento de la lucha contra la mafia” al que hemos sido invitados. Salvatore intervendrá esta noche a las 22:00 en el encuentro sobre el tema “Quien tiene miedo muere todos los día”. Pensamos en esta frase que Paolo Borsellino dijo unos días antes de los dos estragos del 1992 “... Afloran en la mente los días de fuego después del estrago de Capaci y los días llenos de rabia y de violencia después del estrago de Via D’Amelio. La ciudad de Palermo literalmente enloquecida, sirenas de coches de la policía que resonaban por todos los lados, la parte honrada de la ciudad que gritaba contra los políticos culpables de haber hecho asesinar a Falcone y Borsellino. El día de los funerales en la Catedral: salivazos, gritos, blasfemas contra esa clase política que osaba recitar la parte de quien quería “rendir homenaje”. Pero esos políticos no eran hombres, no, eran nada más que “medios hombres” y que hablan por hablar, así como había dicho el escritor Leonardo Sciascia. O peor todavía, eran buitres que observaban los cadáveres de sus víctimas. En frente de este espectáculo los palermitanos honrados habían reaccionado con todas sus fuerzas. “... el que tiene miedo muere todos los días...” todavía esa frase en la cabeza... y después esa imagen del último encuentro público de Paolo Borsellino en la biblioteca municipal de Palermo después del estrago de Capaci. La imagen de un hombre “vaciado” que había perdido a su amigo y hermano Giovanni Falcone y que estaba en conocimiento de esa maldita “negociación” entre elementos del Estado y de Cosa Nostra”. Una “negociación” por la que Borsellino se había convertido en obstáculo y que de hecho había acelerado su condena a muerte por manos de esa parte del Estado que había decidido de “negociar” con Cosa nostra. Un flash. La mirada de Paolo Borsellino que se funde en la de su hermano Salvatore mientras nos saluda con un fuerte abrazo. Una gran emoción difícil de describir. El amor de este hombre hacia nosotros nos deja sin palabras. Llamamos a Giorgio por teléfono, no ha podido venir con nosotros, Salvatore le expresa el mismo sentimiento con la profunda convicción de que cuando se ama a alguien no es indispensable encontrarse físicamente, ya el hecho de “sentirse” es como estar juntos. Empieza la conferencia, la sala está casi llena, el público espera en silencio.
Salvatore está sentado en la segunda fila. Mientras hablo de los motivos que nos han llevado a fundar nuestro mensual ANTIMAFIADuemila siento que me mira fíjamente. Aumenta la emoción. Siento que cada una de mis palabras atraviesa la sala y llega hasta él que escucha con muchísima atención cuando digo que el objetivo principal de nuestro periódico es el de contribuir a que se llegue a la verdad sobre los “ideólogos” de los estragos. Los minutos pasan con rapidez. Su mirada penetra cada vez más mi ser. Después de las ponencias de la fotógrafa Silvia Berruto y de la periodista de IMG Press Anna Germoni, termina el encuentro. Vamos juntos a la plaza principal de la ciudad donde a las 21:00 está prevista la obra teatral “Poliziotta per amore” (Mujer policía por amor), escrita por el hijo del general Carlo Alberto dalla Chiesa (asesinado por la mafia), Nando dalla Chiesa. En un instante todas las luces de la plaza se apagan. En el palco se entrevé una mujer sentada en una silla. Con un camisón blanco y la mirada perdida en el vacío. Un estruendo a todo volumen sacude a los presentes. Es la bomba. La bomba de Via D’Amelio. Parece que no termina nunca. Después el silencio. La mujer empieza a hablar. Es el relato de una joven a quien impresionó mucho la muerte de Emanuela Loi en el estrago de Via D’Amelio y después de haber oído hablar a Saveria Antiochia (la madre del policía Saverio Antiochia, agente de escolta muerto en el atentado al vice jefe de la policía Ninni Cassarà en el 1985) decide hacerse policía y pide que la trasladen a Palermo. Un relato basado en la historia verdadera de la agente de policía llamada en código “la gata” que formaba parte del “pool” de la Brigada Móvil de Palermo, sección “Catturandi” que el pasado 11 de abril 2006 capturó a Bernardo Provenzano. 50 minutos de coraje, angustia, rabia, desilusión y de nuevo esperanza y deseo de rescate con la protagonista del relato que por ese hijo que lleva en su seno tiene todavía esperanza. Se encienden las luces en la plaza. La gente aplaude con fervor. La actriz Beatrice Luzzi, que està embarazada de verdad de 7 meses, ha sabido transmitir toda la profundidad del texto escrito por Nando Dalla Chiesa. Salvatore Borsellino en particular se emociona, se levanta de la silla y va a abrazar a la actriz. Después empieza el encuentro que tiene como hilo conductor la presentación del libro “Chi ha paura muore ogni giorno” (Quien tiene miedo muere todos los días), escrito por el juez Giuseppe Ayala, exfiscal del maxi proceso contra la mafia, gran amigo y cercano colaborador de Giovanni Falcone y de Paolo Borsellino. Después de una breve presentación de los organizadores el juez Ayala toma la palabra para explicar el contenido del libro relacionado con esa frase de Borsellino. Cuando la palabra pasa a Salvatore Borsellino no se siente ni el aire. Grita, pide justicia, quiere la verdad sobre lo que el define “estragos de Estado”, “misterios” que empiezan a partir de Portella della Ginestra, pasando por los estragos del tren Italicus, hasta llegar a los de Capaci y Via D’Amelio. La rabia de Salvatore se expande por toda la plaza. Su voz amplificada por cientos de Watt golpea el mármol de los edificios cercanos y entra con toda su fuerza en la parte más íntima de las personas. El hermano de Paolo rechaza con indignación la piedad institucional fingida rendida a Bruno Contrada, ex-jefe de la Brigada Móvil de Palermo (puesto en libertad hace solo unos días después de haberle aceptado el arresto domiciliario por motivos de salud), grita al público que Contrada ha sido condenado a la cárcel por concurso externo en asociación mafiosa y que sobre él recaen sombras pesadas, pudiera estar implicado incluso en el estrago de Via D’Amelio. A Salvatore ya casi no le sale la voz, pero no por esto no tiene fuerza. Antes de venir a Jesi había participado a otro encuentro en Imola y ha difundido a través de su página internet (www.19luglio1992.com) su toma de posición por la excarceración de Bruno Contrada con el título: “Libertà per gli assassini” (Libertad para los asesinos). Una firme toma de posición que, como siempre, ha contado con la aprobación inmediata de toda la Redacción de ANTIMAFIADuemila publicándolo en nuestra página web (www.antimafiaduemila.com). Después de Salvatore la palabra pasa al senador Giuseppe Lumia que a su vez pide que se eche luz sobre los ideólogos de los estragos, Lumia desea que se pueda realizar un “recambio político” echando finalmente del Parlamento a todos esos polítiqueros manchados por sentencias o por vínculos con la mafia. La última palabra la tiene el intendente antimafia de Gela (Sicilia) Rosario Crocetta. Impresiona la eficacia y la lucidez de sus palabras. Crocetta está amenazado de muerte desde hace años por la mafia. Desde cuando es intendente de Gela ha cortado todo posible contacto entre la administración que dirige y cualquier forma mafiosa que se esconda en el tejido social de su ciudad. Por esta razón Cosa Nostra ha decretado su condena a muerte. Sin prisa. La memoria de la mafia no tiene caducidad. Pueden pasar años, pero si Cosa Nostra decide que hay que eliminar una persona es solo cuestión de tiempo. Cuando llegue el momento justo esa condena será ejecutada. Rosario Crocetta está continuamente bajo escolta, en una casa con los cristales blindados. Cristales blindados que se vuelven incandescentes en verano. Crocetta expresa su profunda amargura viendo a Italia precipitarse en el periodo más obscuro de su historia. Una Italia donde la Constitución, lentamente pero inexorablemente, es desfigurada y violada por el Premier en persona quien para defender solo sus intereses está llevando al báratro nuestro pais. La reflexión de Rosario Crocetta es una de esas a las que es difícil replicar: un hombre que lleva una vida de infierno, escoltado 24 horas al día, sin siquiera la posibilidad de salir un momento a pasear por la playa; una vida vivida conscientemente para defender los valores de la democracia y de la libertad de la opresión mafiosa para después darse cuenta día tras día, año tras año, de la incesante decadencia de nuestro país. Una decadencia fruto de una voluntad precisa del actual Premier detrás del cual se mueven los intereses de un poder maléfico del que Cosa Nostra es solo una expresión. Después de un instante en el que el intendente de Gela reflexiona a voz alta sobre momentos de desaliento durante los cuales se ha preguntado si valía la pena continuar luchando, es él mismo el que remarca con firmeza que no abandonará jamás su incondicional compromiso recibiendo un aplauso de todo el público. Después de la conferencia nos encontramos todos juntos a cenar y sentimos aún más el profundo afecto que Salvatore siente hacia nosotros cuando se levanta de la mesa para abrazarnos. Instantes en los que la grandeza de este hombre nos hace sentir aún más la responsabilidad de servir una causa de Justicia. La responsabilidad de ser coherente hasta el final, con la serenidad y la determinación de saber que estamos recorriendo un camino donde no se puede volver atrás. Un camino donde se encuentran Seres especiales, hombres y mujeres mandados a esta tierra con un sentido de la Justicia capaz de vencer la obscuridad más impenetrable y por quienes vale la pena vivir y seguir luchando.
Lorenzo Baldo y Maria Loi
Sant’Elpidio a Mare, 26 de julio 2008
Libertad para los asesinos

Hace pocos minutos me ha llegado la noticia de la excarcelación de Contrada, bajo forma de arresto domiciliario por motivos de salud. No puedo aceptarla, mi ánimo se revuelve, constatar que a los asesinos de mi hermano no les ha bastado asesinarle, sino que están completando su obra me repugna, me trastorna. Me viene el deseo de hacer justicia con mis manos dado que la Justicia en este desgraciado pa{is nuestro ya no existe.
Paolo consideraba a Contrada un asesino y yo le considero igual y para los asesinos no puede haber ni perdón ni piedad. No es una idea mia, Paolo dijo mas de una vez a sus familiares refiriéndose a Contrada “solo pronunciando el nombre de ese hombre se puede morir”.
Contrada estaba en la carcel, el único hasta hoy a pagar por esas partes “desviadas” del Estado que han negociado con la criminalidad mafiosa y que para llevar adelante la negociación han hecho matar a Paolo Borsellino y a toda su escolta con él, jóvenes enviados a morir sin ninguna defensa ni posibilidad de salvación por parte de quien sabía que la carga de tritol, es más, de Semtex, el explosivo utilizado para los estragos de Estado, ya había sido colocado en Via D’Amelio.
Contrada era un símbolo, el símbolo de una justicia que alguna vez, solo alguna vez, es capaz de encadenar a los culpables.
Ahora, las personas a las que ha servido y que se han quedado fuera de la carcel, sobre los que nunca se ha indagado porque a los pocos jueces que han intentado hacerlo se les ha reducido al silencio, así como ha dicho el otro día el juez Scarpinato en el Palacio Steri de Palermo, han conseguido que le sacaran de la carcel como le habían prometido para evitar que pudiera hablar y arrastrarles a la carcel también a ellos.
Hubiera podido aceptar que hubiera terminado sus míseros días en su casa, si también los demás hubieran pagado, si se hubiera procedido a las investigaciones que no saldrán nunca adelante respecto a los ideólogos ocultos del estrago, sobre los que no pueden ser llamados “mandantes externos” porque son “internos” del Estado y de la misma magistradura. Pero como dijo Siascia, “el Estado no puede procesarse a si mismo” y lo que estaba escrito en la Agenda Roja de Paolo hace posible tener de pie una red de recates que consiente tener todos los peones en el lugar apropiado, maniobrar las piezas necesarias y llegar al final de la partida. Si se hubiera empezado a investigar respecto a las telefoneadas efectuadas desde el centro del Sisde (Servicio Secreto Italiano) en el Castello Utveggio, Contrada y muchos otros con él hubieran podido terminar en la carcel, no por concurso externo en asociación mafiosa, sino por concurso en estrago y quizás entonces sería más dificili sacarles de la carcel, sería mas difícil concederles la inmunidad como para los altos cargos del Estado, podría salvarse uno, pero no todos.
He eliminado de mi vocabulario dos palabras, la esperanza pero también la desilusión, el desaliento.
Me han quedado solo dos, la palabra rabia y la palabra lucha y seguiré gritando mi rabia y luchando hasta cuando tendré voz, hasta cuando tendré vida.
Salvatore Borsellino
24 de julio 2008
www.19luglio1992.com
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VIAJE A PALERMO
DEMOS DE NUEVO A LA GENTE EL DESEO DE LUCHAR
16 de julio 2008. La jornada empieza temprano. A las 5:30 de la mañana Anna, Francesco, Emanuele y yo cargamos rápidamente las maletas en el coche y partimos. Tenemos que llegar a Palermo al atardecer porque al día siguiente nos espera la conferencia de prensa para presentar el encuentro del 18 de julio en ocasión del 16º aniversario del estrago de Via D’Amelio.
Un sur abandonado a si mismo, esto es lo que constatamos con amargura durante este viaje. Y es la misma impresión que tenemos cuando llegamos a Palermo después de pasar Termini Imerese, Trabia seguido de Altavilla Miliccia, Casteldaccia. Bagheria y Villabate. Cuantas veces hemos leído estos nombres en los documentos procesales y cuantas veces los jefes de mafia se han hecho la guerra para acapararse el control de los territorios. Observo estos lugares desde el coche en movimiento y la sensación es siempre la de que todo parece normal, como cualquier otra ciudad.
Palermo nos acoge siempre con su tráfico caótico. La ciudad está sucia, quizás más de lo normal. Los contenedores desbordan de basura y en varios barrios un mal olor impregna el aire. Sin embargo es una ciudad que me sorprende siempre con esta forma suya de vivir tan al límite y donde la gente se inventa la vida día a día. Observamos de lejos los edificios poco estéticos del barrio de Brancaccio, una de las zonas con la más elevada densidad mafiosa. Entramos por las calles del centro para ir a casa de Letizia Battaglia. Bajamos las maletas y después derecho a cenar a casa de Giovanni.
Al día siguiente, un desayuno rápido mientras hablamos un poco con Letizia. Lorenzo y yo vamos a la sala Carapezza, en el Palazzo Steri, para la conferencia de prensa. Poco después llegan Anna, Francesco y Emanuele, acompañados por Salvatore Borsellino. Los últimos detalles antes de iniciar y a las 10:30 Lorenzo toma la palabra y explica a los periodistas de los periódicos locales el título del encuentro que hemos organizado: “El nacimiento de la segunda república sobre la sangre de Falcone y Borsellino”, tiene un significado muy preciso: es decir, el de buscar la verdad y la justicia respecto a los ideólogos de los estragos. Después Lorenzo cede la palabra a Salvatore. El hermano del juez asesinado explica que hace ya años que él no va más a Palermo y que huye de los aniversarios, pero que ha decidido de participar a nuestro encuentro con mucho gusto. Estas afirmaciones representan una señal importante de reconocimiento hacia nuestro trabajo que ha sufrido una fuerte aceleración desde cuando Giorgio ha regresado a Italia. Y aquí en Palermo tenemos continuamente las pruebas de ello. Hace solo un año que Salvatore ha empezado a hablar públicamente con una carta abierta en la que define el atentado de Via D’Amelio un estrago de Estado. Salvatore habla claro, directo, mientras recuerda los últimos 57 días de vida del hermano, cuando Paolo Borsellino repetía siempre que, si fuera asesinado, no era solo la mafia la que deseaba su muerte. Salvatore explica que Paolo se había vuelto un obstáculo para esa innoble negociación entre el Estado y Cosa Nostra y esto la gente lo tiene que saber. También porque esa negociación está dando sus frutos ahora. Basta leer los expedientes sobre el “papello” (lista de condiciones que Riina, jefe de mafia en la cárcel, pidió al Estado) de Riina y en el programa de la P2 (logia masónica) dice Salvatore que concluye su intervención pidiendo que se haga justicia.
Nuestra jefe de redacción Anna Petrozzi, se detiene sobre la necesidad de la información. Nos hemos reducido a hablar de Cosa Nostra con una perspectiva de mano de obra criminal, cuando en realidad Cosa Nostra ha sido un instrumento de maniobra subversiva. Basta ver lo que ha sucedido al magistrado De Magistris objeto de una inmensa polémica porque ha osado investigar sobre relaciones que van mas arriba, a esos templos del poder que no se deben tocar.
Anna exhorta con firmeza con el fin de empujar a la gente a la responsabilidad política ya que muchas, mejor dicho, demasiadas personas, han perdido las ganas de luchar. Es necesario dar a la gente las ganas de luchar y de hacer justicia.
Terminada la conferencia de prensa, nos entretenemos a hablar con Salvatore. Le vemos muy seguro y que sufre, como una persona que ya no tiene miedo de nada porque ha perdido todo. Nos damos cita con él y un amigo suyo en un restaurante cerca del Palazzo di Giustizia. Mientras Salvatore nos entretiene con los recuerdos de su Palermo, de su infancia y de la de Paolo, Lorenzo nos dice que hoy el presidente de la Corte de Apelación de Palermo leerá la sentencia a cargo de Carmelo Canale, un cercano colaborador del juez Borsellino.
Nada más terminar de comer decidimos ir al Palazzo di Giustizia. Pero cuando llegamos las fuerzas del orden nos impiden de entrar. Normal routine. Pedimos informaciones respecto a la sentencia, nos dicen que ya había sido emitida y que había terminado con una absolución. Insistimos para entrar y visto que efectivamente ya no había nadie, ni siquiera un periodista, aprovechamos para mostrar a Emanuele y Francesco el llamado “bunkerino”, donde trabajaron por mucho tiempo los jueces Paolo Borsellino y Giovanni Falcone. En el pasillo hay un sistema de seguridad que ya no está en función y donde aparecen todavía los nombres de los dos jueces. Da una cierta sensación estar ahí y os aseguro que nos da la dimensión real de lo que han vivido estos dos hombres, blindadísimos, sacrificando toda su vida. Nos quedamos un poco en silencio observando, cada uno de nosotros recogido en sus propias reflexiones, después nos alejamos.
A las 16:00 hemos quedado en casa de Letizia para un helado de fruta. Shobha, hija de Letizia, toma su máquina fotográfica para inmortalizar esos instantes. Son momentos inolvidables, Borsellino que habla en siciliano cerrado mimando algunos vendedores ambulantes y Letizia que le hace de eco.
Recuerdan una Palermo que ya no existe pero que se ha quedado grabada en sus corazones. Las horas pasan rápidamente, ha llegado el momento de ir a buscar a Giorgio, Sonia y Juan Alberto al aeropuerto. También los demás chicos de la redacción están por llegar. Nos encontramos todos en casa de Giovanni y Mery para cenar juntos. Giorgio nos da las últimas recomendaciones antes de la conferencia y después todos a dormir. La jornada de mañana se presenta más bien ajetreada.
Maria Loi
Palermo-Sicilia (Italia)
17 de julio 2008
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JUSTICIA Y VERDAD – LOS ESCRITOS INEDITOS DEL JUEZ PAOLO BORSELLINO
5 de julio 2008
Esta noche, en Rocca Tieppolo, Porto S. Giorgio, ha tenido lugar una conferencia a la que han estado presentes alrededor de 600 personas, donde ha sido presentado el libro Giustizia e Veritá – gli scritti inediti del giudice Pablo Borsellino (Justicia y Verdad – los escritos inéditos del juez Paolo Borsellino) con la supervisión de Giorgio Bongiovanni. Han intervenido como relatores Salvatore Borsellino, hermano del juez Paolo asesinado en el estrago de Via D’Amelio en Palermo el 19 de julio 1992, Giorgio Bongiovanni, director de “AntimafiaDuemila”. Moderador de la conferencia la jefe de Redacción de la revista Anna Petrozzi.
Se ha contado también con la extraordinaria participación de Manfredi Borsellino, hijo del magistrado, que ha venido desde Sicilia precisamente para este evento con su encantadora esposa Valentina y sus dos hijos. La realización de este libro ha sido posible gracias a la valiosa ayuda de Manfredi, que ha puesto a disposición los apuntes y los recuerdos más queridos de su padre.
Varias autoridades presentes que han saludado al público, entre ellos el asesor de cultura de la ciudad, el comandante del Arma de los Carabienieri de Fermo (pequeña ciudad italiana de la región Marche), el asesor sobre Políticas Sociales de la Provincia de Ascoli y el Intendente de Porto S. Giorgio, Andrea Agostini que ha querido recordar el valor noble, lúcido, razonado del juez Paolo Borsellino y el mensaje que transmitía capaz de hacer participar a la lucha para la defensa de la justicia a todos los ciudadanos.
El público ha hecho sentir todo su calor y afecto por la familia Borsellino dedicando un fuerte y largo aplauso a Manfredi cuando sube al escenario. El, visiblemente emocionado, habla de la profunda amistad que ha nacido con Giorgio y con Lorenzo Baldo, vice director de “AntimafiaDuemila” y que se ha consolidado cada vez más en el tiempo. “Nunca había escrito nada sobre mi padre, dice Manfredi, he explicado siempre a todos que me costaba mucho recordar su persona. Después he aceptado la petición de Giorgio y de Lorenzo y he escrito este perfil de mi padre que se me ha quedado grabado dentro, como prólogo del libro. No he querido convertirme simplemente en un familiar de las víctimas de la mafia, he deseado formar una familia, tener niños a los que quisiera transmitir lo que mi padre me ha enseñado”. Los ideales y los valores de Paolo, ha dicho Manfredi con una voz quebrada por el llanto, hay que realizarlos día a día con voluntad y sacrificio en la realidad de todos los días.
Salvatore Borsellino ha constatato con amargura que después de 16 años del estrago de Via D’Amelio, un estrago de Estado, el pueblo italiano está todavía en la obscuridad sobre quien haya dado la orden de cumplir el cruel atentado, quienes fueron los ideólogos. “Yo pido verdad y justicia”, ha dicho gritando el hermano del juez “pero no se si conseguiré verlo antes de morir porque el Estado no puede procesarse a si mismo”.
Salvatore ha exortado a reaccionar, a indignarse ante el báratro de la corrupción de la clase politica italiana, ante la peligrosa habituación que cunde por parte de los ciudadanos. “Borsellino ha sido eliminado porque se ha puesto como obstáculo en la tratativa en curso entre las partes “desviadas” de las instituciones y la mafia”, ha explicado el director Giorgio Bongiovanni, el cual ha añadido también que “la segunda República ha nacido sobre la sangre de los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsellino quienes habían descubierto las profundas y complejas relaciones entre Cosa Nostra y la política, el empresariado, la finanza a nivel nacional e internacional. Siguen siendo desconocidos, los ideólogos, pero algunos de ellos forman parte todavía de las instituciones”.
La información reviste una importancia primaria en nuestro país para que no se apague la atención sobre estos temas y se llegue un día a la verdad sobre los estragos. Pero Italia necesita una prensa libre, honrada, correcta, no súcube y manipulada por el poder como lo es en su mayoría actualmente. Salvatore Borsellino concluye diciendo que hoy no se elimina a los magistrados con el tritol, sino con la deslegitimación por parte de la prensa, avocando sus investigaciones comprometedoras que puedan minar los equilibrios constituídos y sacar a la luz las relaciones entre la política y el crimen organizado.
Dora Quaranta
Redacción AntimafiaDuemila.
COMUNICADO DE PRENSA
6 de julio 2008
“A Paolo lo han hecho pedazos pero han cometido un error, porque cada pedazo ha entrado en cada uno de vosotros. Y él sigue viviendo a través nuestro”.
Las palabras de Salvatore Borsellino, el hermano del juez asesinado por Cosa Nostra y por “otros poderes” en el 1992, con su escolta están llenas de conmoción.
No es solo suya la emoción que en ciertos momentos le impide de hablar, es también nuestra.
Sonia lo resume en pocas palabras, con los ojos que le brillan por las lágrimas, y con gratitud hacia Salvatore, su esposa Rosy, Manfredi Borsellino y su explendida familia: Valentina, Merope y el pequeño Paolo: “Sentimos la presencia de Paolo entre nosotros, no olvidaremos nunca estos momentos”.
Son las últimas horas que pasamos con la familia Borsellino, que por la tarde regresará a casa después de pasar casi tres días con nosotros.
En las palabras y en las miradas de todos, durante la comida en el Arca, está viva todavía la emoción vivida el día anterior en la conferencia que, seguramente, ha dejado una impronta.
Hablamos de ello entre nosotros por la mañana, mientras esperamos a que lleguen nuestros invitados y compartimos con ellos el mismo sentir mientras Salvatore no pierde ocasión para manifestar su sorpresa al ver la presencia de tantos jóvenes comprometidos en las distintas actividades que llevamos adelante.
Lo había dicho nada más llegar, mientras salía del coche y saludaba a todos con un beso y los ojos que le brillaban: “¡Cuantos jóvenes… me haceis emocionar, pero no quiero llorar, he prometido que no lloraría nunca más”.
En sus palabras está todo el dolor por la pérdida del hermano y de un hombre especial y al mismo tiempo la fuerza y el valor de luchar para llevar adelante esos valores que Paolo Borsellino, con su ejemplo, nos ha enseñado a todos.
En los últimos, intensos momentos de esta “enésima aventura”, nos sentimos todos parte de una misma familia.
“Me habeis leído en el alma”, dice Manfredi mientras desenvuelve el regalo que Giorgio, la redacción de AntimafiaDuemila, la Funima International y toda el arca les hemos hecho a él, a Salvatore y a sus familias como agradecimiento por los dias pasados juntos: dos estatuas de piedra que simbolizan la fuerza de la amistad.
Esa amistad que el mismo Manfredi ha escrito en la dedicatoria de un ejemplar del libro “Giustizia e Veritá” que nos ha ofrecido como regalo: “Con el amor de un hijo y la gratitud de un amigo”.
Las horas pasan rápido. Y entre momentos de intensa emoción y de gran alegría llega el momento de despedirnos.
Una breve visita a las oficinas de la redacción y una fotografía de grupo antes de marchar. Un hasta pronto a Manfredi y Valentina con quienes nos veremos de nuevo dentro de pocos días en Palermo, en ocasión de la conferencia que todos los años Giorgio y la Redacción de Antimafia organizan en honor de Paolo Borsellino. Nos despedimos también de Salvatore y de Rosy que nos abrazan a todos uno per uno.
Mientras los coches se alejan, en nuestras caras se transparenta la alegría pero también el sentido de la gran responsabilidad que tenemos hacia estos hombres justos, que se resume en las palabras que había pronunciado el día anterior Salvatore Borsellino: “Vosotros me habeis dado de nuevo la esperanza”.
Monica Centofante
Redacción AntimafiaDuemila.
CONFERENCIA EN PORTO SAN GIORGIO (ITALIA): UN DIA ESPECIAL
En ocasión de la conferencia Antimafia que tendrá lugar mañana en Porto San Giorgio para presentar el libro “Giustizia e Verità” sobre los escritos de Paolo Borsellino, el juez palermitano que fue asesinado por la mafia el 19 de julio del 1992, hemos tenido el honor de acoger en nuestra Arca, lugar donde se realiza desde hace 8 años el periódico Antimafia, al hijo y al hermano del juez Paolo Borsellino, Manfredi y Salvatore, con sus respectivas familias. Un día especial. Hacia las siete de la tarde Manfredi, su esposa y sus dos hijos llegan al arca, les acompaña Lorenzo. Giorgio y el hijo de Paolo se saludan con un fuerte abrazo. Manfredi se queda impactado de este lugar “Así lejano del frenesí de una ciudad como Palermo” y del trabajo que realizamos aquí. Mientras recorremos todas las oficinas, expresa un bonito pensamiento por la actividad de Funima “Trabajar por el próximo es la expresión máxima para un cristiano. Es de admirar de verdad”. Cenamos juntos mientras esperamos a que llegue el hermano de Paolo Borsellino, Salvatore. Cuando le ve llegar Giorgio va a su encuentro. Era la primera vez que se encontraban los dos. Un momento muy emocionante para ambos y para todos nosotros. Le recibimos a él y a su esposa con un fuerte aplauso. En la mesa Giorgio, Manfredi y Salvatore hablan no solo de trabajo. Verles hablar juntos sentados a la mesa, de esa manera tan familiar, nos da una inmensa alegría y nos anima mucho.
Son los familiares de un justo que ha dado su vida por la Justicia y la Verdad y su visita tiene para nosotros un inestimable valor humano y espiritual. Hoy somos testigos de este evento en la espera de la importantísima conferencia de mañana.
Aaron Pettinari
4 de julio 2008
Reflexiones
Honor. Orgullo. Emociones de una noche vivida al lado de hombres justos. La familia Borsellino que está sentada a nuestra mesa. El hijo y el hermano del juez asesinado por la mafia el 19 de julio de 1992 con sus familias. Y con ellos nuestro querido hermano, Giorgio. Hablan de la conferencia que tendrá lugar esta noche, hablan de los estragos que han ensangrentado Italia en el 1992 y en el 1993. La muerte de Paolo y el significado que conlleva. Y precisamente en ese momento he sentido su presencia a su lado. En sus miradas, en sus expresiones. Después una frase que nos hace comprender, una vez mas, la importancia de la revista Antimafia. El hermano de Paolo, Salvatore Borsellino dice: “Es un placer ver que no se está solos en esta lucha”. Nuestro deber es este. Apoyar a estos justos que gritan en el desierto desolador de nuestro Pais, darles una voz y ayudarles sin tirarse atrás. Esta visita que durará todavía dos días nos enriquece a todos y nos hace más conscientes. Una ocasion extraordinaria, única, que llevaremos siempre en nuestro corazón.
Aaron Pettinari
Sant’Elpidio a Mare (Italia)
5 de julio 2008
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