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Publicamos los estudios y las investigaciones sobre la Gnosis de nuestro amigo y hermano espiritual Gaetano Fiammingo.
Concordamos en lineas generales con estas investigaciones, aunque es nuestro deber puntualizar que algunas citaciones no corresponden con los conceptos de los mensajes recibidos por Eugenio Siragusa y por el mismo Giorgio Bongiovanni.
La Redacción

EL HOMBRE NUEVO PREMISA
Este trabajo tendrá una característica particular que será que no tendrá una frecuencia pre establecida, sino que estará disponible toda vez que haya terminado de escribir los capítulos, y visto que, según la importancia de los temas, no todos los capítulos serán iguales, no puedo programar una entrega periódica. Pero no creo que esto constituya un problema. Así, para este propósito, quiero subrayar la importancia de lo que haremos: viendo que el tema a tratar es la Gnosis, y la Gnosis es una ciencia universal compleja, por un lado se la tendrá que estudiar como se hace con todas las otras ciencias, y por el otro se deberá profundizar, se iniciará por el escalón mas bajo para ir subiendo poco a poco, para ir comprendiendo con los tiempos necesarios. Por sobre todas las cosas mi dedicación será constante, lo que significa que lo haré de manera de evitarles largas esperas.
Pero hay que decir, que teniendo en cuenta la delicadeza y la complejidad de los temas a tratar, no se puede y no se debe pretender ir rápido, sino que es necesario tomarse el tiempo justo. La doctrina de la ciencia gnóstica es un camino esotérico que puede conducir, al estudiante apasionado, al conocimiento de los misterios Divinos, pero esto dependerá exclusivamente de cada estudiante en particular. Cada entrega estará estructurada de la siguiente manera: Primero -habrá uno o más capítulos de literatura que, teniendo en cuenta la vida cotidiana de todos nosotros, tratarán argumentos esotéricos de la Gnosis; Segundo- seguirán uno o más temas de estudio y profundización, que referirán a los temas ya tratados; Tercero- la mayoría de las veces vendrán explicados detalladamente ejercicios prácticos a realizar. Por lo tanto podemos establecer que la entrega es única pero está dividida en tres áreas de estudio: aprendizaje, profundización y práctica. Además en esta entrega se encontrará un adjunto titulado “apuntes de reflexión” muy interesante y que tratara muchísimos temas. También debo decirles que mi tarea en este recorrido será el de conducir, al interesado, hasta un cierto nivel esotérico, hasta el punto que luego esté en condiciones de seguir adelante, individualmente e independientemente, hacia la propia autorrealización. Reiteradamente se hará referencia a las sagradas escrituras y se mencionarán algunos fragmentos de importantes obras de escuelas Gnósticas. En esta entrega se tendrá también la oportunidad de hacer preguntas, hacer críticas no polémicas, expresar dudas, hacer sanas propuestas y expresar libres pensamientos edificantes, hacer comentarios, donde estará mi premura de darles, en ocasiones, respuestas más exhaustivas, y por que no, abrir diálogos constructivos. Todo ello, hay que aclararlo, no referido a mi mismo, sino al trabajo realizado en el recorrido, que es más importante que yo. Diría que por el momento no hay otras premisas que agregar. No perdamos más tiempo, porque en este caso es más precioso que el oro, por lo tanto pasemos al primer capitulo.
EL HOMBRE NUEVO Primer capítulo Comprender mejor la vida que vivimos
Si esta vida tiene un sentido evidentemente todavía no fue comprendido. Basta mirar a nuestro alrededor. Podemos hacernos siempre las mismas preguntas, como por ejemplo: ¿quienes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿adónde vamos?, ¿por qué vivimos?, ¿para qué vivimos? Es indiscutible el hecho de que el animal, a diferencia del hombre, no solo no sabe sino que ignora que no sabe. Este es el peor de los males, porque nosotros a pesar de esto decimos saberlo todo. Ciertamente, miremos la civilización moderna en la que vivimos: el sistema político y burocrático en los que tenemos depositado el destino de nuestras vidas desde el momento mismo de nuestro nacimiento, el sistema de las diversas religiones las cuales no hacen otra cosa que tener cerrados los ojos, oídos e intelecto de sus seguidores; el oprobio arquitectónico de las ciudades con las viviendas enroscadas una arriba de la otras; los automóviles y las fábricas altamente contaminantes; el sistema económico que privilegia solo a algunos y tritura a los demás; las monstruosas armas de todos los tipos ingeniosamente proyectadas y listas para ser usadas, etc., etc., no podemos más que preguntarnos: pero es ésta nuestra máxima expresión de ser, a quien estamos representando? ¿A Dios o a Mammon? Ahora la pregunta que sigue es: ¿para qué sirve este actual sistema de vida si no es para autocondenarnos? Dicho esto podemos deducir, desde ahora que no es ésta la verdadera misión del Hombre, o sea de ser esclavo de sí mismo, sino todo lo contrario. Nos hemos cansado de todo esto, ya sea en el norte como en el sur, ya sea en el este como en el oeste del mundo. En todos lados el mismo debate: terrorífico, nauseabundo, estéril. “Es la modernidad” dice la gente. Con vestidos nuevos y zapatos brillantes parecemos auténticos pavos vanidosos, despreocupados de los millones de infelices hambrientos, desnutridos y miserables. En estos tiempos modernos la gente se ha vuelto más grosera: el perfume de la amistad y la fragancia de la sinceridad se han desvanecido completamente. Los burócratas, con la curva de la felicidad en el vientre y un buen puro en boca que se vale de apoyo psicológico, juegan sobre los equilibrios políticos, sin preocuparse mínimamente del dolor del pueblo. Hoy nadie es feliz, ricos y pobres, fieles e incrédulos, comerciantes y mendigos, zapateros y herreros, viven porque tienen que vivir, ahogan en el vino sus penas y se reducen hasta drogarse para huir de si mismos. La gente se ha vuelto maliciosa, desalentada, desconfiada, astuta, perversa. Ya nadie cree más a nadie; se inventan cada día nuevas condiciones, certificados, restricciones de cada género, documentos, credenciales, etcétera, pero ya no sirve más tampoco esto: los listos se burlan de todo y de todos y con gran soltura siempre huyen de la ley cuando deberían acabar en cambio en la cárcel. Ningún empleo hace feliz; se ha perdido el sentido del verdadero amor: la gente se casa hoy y divorcia mañana. La unidad del hogar se ha perdido desaforadamente; el natural sentido del pudor no existe más; no sólo la homosexualidad masculina y femenina se ha vuelto común, sino es ya regla de vida. ¿Si sólo por un instante el hombre se parara y viera cómo el tiempo está pasándole bajo los pies, también podría preguntarse, “hombre ¿adónde vas? ". Ya es como si se hubiera perdido el sentido y el significado de todo lo que hacemos. En efecto, jadeamos, corremos adelante y atrás, adquirimos y vendemos, organizamos y planeamos a largo plazo nuestra vida. Es casi como si todo eso sea hecho para quien deba vivir para siempre. Esto, en cambio, nos lleva a sospechar y a preguntarnos si es éste el verdadero sentido de la vida. ¿Cuál es, entonces, la misión que tenemos que cumplir? ¿Es quizás la de preocuparnos solamente de la procreación para la conservación de la especie? ¿O es quizás suficiente enriquecerse un poco y alcanzar una situación envidiable? ¿O bien es importante tener la propia familia, la casa propia, el propio trabajo y así está todo listo? ¿Puede limitarse a eso el verdadero sentido de la vida? Cada forma de vida sobre la tierra y cada objetivo que se pueda perseguir son limitados en el tiempo. Todo está sometido a la ley del nacimiento y la muerte, todo tiene un principio y un fin. Todo es perecedero. Eso debería, lógicamente, inducirnos a pensar que el principio de la eternidad no está presente en esta vida, tal como nosotros la conocemos. Y entonces, ¿dónde debe ser investigado este principio de eternidad?... Es dentro de nosotros; es la chispa Divina que está en cada uno de nosotros, y se encuentra en los meandros oscuros de los nuestros múltiples yo que oscurecen nuestro real ser; es nuestra esencia encarcelada y embotellada en el negro enredo de las legiones de los yo psicológicos creados por nosotros mismos y que ahora nos toca luchar para destruirlos; es nuestra pura conciencia sola la que puede iluminarnos el camino de vuelta hacia el Padre. En efecto ella no es de este reino, no es mortal, no puede identificarse con todo lo que nos circunda, sólo espera que con nuestro despertar podamos liberarla. He aquí cual es la verdadera misión del hombre. Saber algo sobre todo esto, intentar conocer la causa de tanta podredumbre, indagar, buscar, es exactamente esto lo que nos proponemos con este recorrido…. Alguien escribió: ¿Quién es el peor enemigo del hombre? Es el hombre mismo."
G.F.
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