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6º Capítulo LA CHARLA (fragmento de la bibioteca gnóstica)
Es necesario empezar rápido, sin perder más tiempo, a observar la charla interna y el lugar exacto de donde proviene. La desviada charla interna es seguramente la causa causorum de muchos estados psíquicos inarmónicos y desagradables, tanto presentes como futuros. El río de inútiles palabras sin substancia y, más en general, cada discurso prejuicioso, dañino y absurdo que se manifiesta en el mundo exterior, tiene obviamente su origen en una equivocada conversación interior. Se sabe que existe en la Gnosis la práctica esotérica del silencio interior. Es oportuno decir claramente que el silencio interior debe referirse exactamente a una cosa muy precisa y bien definida. El silencio interior se obtiene cuando se extingue intencionádamente el proceso del pensamiento, durante la meditación profunda; pero no es esto lo que queremos explicar en este capítulo.
Aquello que ahora queremos esclarecer no es el “vaciar la mente” o el de “ponerla en blanco” para obtener en concreto el silencio interior. Practicar este silencio interior del que estamos hablando no significa que ni siquiera una pequeña cosa penetre en la mente. Estamos hablando de un tipo de silencio interior muy distinto: No se trata de algo vago o genérico... Queremos llevar a la practica el silencio interior referido a cualquier cosa que ya se encuentre en la mente: una persona, una vivencia, un hecho propio o de otros, lo que nos han contado, lo que ha hecho tal persona, pero sin tocarlo con la lengua interior, sin íntimo discurso. Es maravilloso, extraordinario, aprender a callar no solo con la lengua exterior, sino además y sobretodo, ¡con la secreta lengua interior! Muchos callan exteriormente, pero con la lengua interior despellejan vivo al prójimo. La charla interior, venenosa y malévola, produce confusión interior. Si se observase la errada charla interior se descubriría que está hecha de verdades a medias, o de verdades puestas en relación reciproca en modo más o menos discutible o a la cual fue adjuntada o quitada otra cosa. Desgraciadamente, nuestra vida emocional está fundamentada exclusivamente sobre la autoestima. Para colmo de tanta vergüenza, simpatizamos solo con nosotros mismos, con nuestro amado ego, y sentimos antipatía y hasta odio hacia aquellos que no simpatizan con nosotros. Queremos mucho y bien a nosotros mismos: somos narcisistas al cien por ciento y sobre esto no hay dudas. Mientras permanezcamos prisioneros de la autoestima, será imposible cualquier desarrollo del ser. Debemos aprender a considerar el punto de vista ajeno. Es importante saber ponerse en la piel de los demás. “Haced a los demás todo aquello que quisieran que os hagan a vosotros” (Mateo: 7,12). O sea que verdaderamente lo que cuenta en estos estudios es la manera en que los hombres se comportan internamente e invisiblemente los unos hacia los otros. Desdichadamente, a pesar de que seamos corteses y hasta sinceros, no hay dudas que a veces, invisiblemente e internamente, nos tratamos muy mal los unos con respecto a los otros. Gente aparéntemente muy pacífica, arrastra diariamente a sus semejantes en el escondite de la propia intimidad para hacerles todo lo que quiere: vejaciones, burlas, sarcasmo, etc.
Tema para profundizar LA ESTRUCTURA FISICA DEL HOMBRE LOS CINCO CENTROS
El cuerpo es una máquina biológica. Ello hace posible la manifestación en el mundo físico (tridimensional, sensorial) del espacio psicológico de cada uno. Si no existiese el cuerpo físico, el espacio psicológico no podría manifestarse. Con un espacio psicológico constituido por el Ego, el cuerpo es la manifestación del Ego. Con un espacio psicológico constituido por Esencia (o si se está formando en él un centro de gravedad permanente), el cuerpo es, o empieza a ser, la manifestación de la Esencia. La máquina humana está organizada en tres cerebros: el cerebro intelectual, cerebro emocional y cerebro motor. Está representado simbólicamente por el número ocho que, puesto horizontalmente, indica el infinito: o sea que el ocho es el símbolo de la unión del hombre con el infinito, del macrocosmos con el microcosmos. Los tres cerebros funcionan a través de cinco Centros. El cerebro intelectual posee 1 Centro (Centro Intelectual) con sede en la caja craneal especificamente en el encefalo. El cerebro emocional posee 1 Centro (Centro Emocional) y tiene dos sedes: una en el corazón y una en el llamado plexo solar, o sea la red nerviosa próxima a la boca del estomago. El cerebro motor tiene 3 Centros: Centro Motor propiamente dicho con sede en la médula espinal cervical¸ Centro Instintivo (o visceral) con sede en la medula espinal lumbar; Centro sexual, con sede en las glándulas sexuales (ovarios y testículos). Lo dicho puede ser visualizado imaginando de ver un esquema corporal organizado como un edificio de tres pisos (los tres cerebros) que comprenden 5 sectores (los 5 Centros). Para poseer un buen equilibrio psicofísico, es necesario que los sectores se encuentren en la justa proporción entre sí. Lo primero que debe hacer quien reconozca la desarmonía de su propio esquema corporal, es llevarlo a un justo equilibrio. Para ello existen tres reglas fundamentales: 1) Los Centros son reservas energéticas. Completamente cargadas a la mañana distribuyen la energía en el territorio de su competencia en el transcurso del día, asegurando así el perfecto funcionamiento de todo el organismo; 2) los Centros están todos en comunicación entre sí como los componentes de un circuito eléctrico. Esto significa que si un Centro se descarga tempranamente durante el día puede utilizar provisoriamente la energía de otro Centro más cargado; 3) cada Centro utiliza su propia energía, (llamada esotéricamente: Hidrógeno) que es distinta a la de los otros. Significa que si un Centro descargado está obligado a utilizar el Hidrógeno de otro Centro, se contamina con ello. La condición de “deuda energética”, premisa de ulteriores desequilibrios, es una excepción, pero sin embargo es una regla para el hombre común y corriente. Ello es debido a la presencia del Ego que, por medio de su actividad mecánica (charla mental, identificación, emociones negativas, uso incorrecto del movimiento y de la sexualidad, etc.) produce una inútil sobre fatiga de los Centros y un precoz agotamiento mucho antes que el día haya terminado. Por ello es importante, para permitir a los Centros de funcionar con una energía cuantitativamente y cualitativamente correcta, substraerles lo más pronto posible de la influencia del Ego, transfiriendo el Centro de Gravedad Permanente en la Esencia. Daremos ahora breves aclaraciones para cada Centro. CENTRO INTELECTUAL: No debemos confundir a este Centro con la “mente”. La “mente” es otra cosa, como veremos más adelante, y no pertenece a la maquina biológica. El Centro intelectual, en cambio, es un órgano del cuerpo físico. Funciona a través de la llamada “lógica de la razón”, o sea a través del razonamiento, que es un proceso estudiado por Aristóteles en su teoría del silogismo (prótesis, antítesis, síntesis). Es un Centro lento, porque el proceso lógico surge de una sucesión de elecciones binarias sucesivas, cada una basada en un camino propio y particular. El Centro Intelectual esta sintonizado en la vibración sonora de la vocal “I”. CENTRO EMOCIONAL: El Centro emocional, dirigido por la Esencia, debería transformar todos nuestros sentimientos en comprensión, compasión y amor. En cambio, debido a la presencia del Ego en nuestro espacio psicológico, no somos capaces de sentir las verdaderas emociones, sino que nos transformamos en el blanco de interferencias capaces de producir solo emociones negativas: palpitaciones, escalofríos, llanto, risa, estómago cerrado, falta de aire, etc., etc. Esto ocurre porque hemos perdido la capacidad de sorprendernos: la naturaleza, la música y el arte en general, la relación con nuestros semejantes son cosas que ya no sorprenden: nos quedamos sorprendidos solo frente a lo indigno, a lo inverosímil, a lo azaroso, a la transgresión. El Centro emocional es más rápido que el intelectual, ya que no se basa en el razonamiento sino en la intuición. Para despertar a la intuición se puede usar la vibración sonora de la vocal “O” (relacionada con el corazón) y la “U” (relacionada con el plexo solar). CENTRO SEXUAL: Es un Centro fundamental. Además de estar implicado en los procesos de generación y regeneración, es el centro de cada actividad humana. Sin embargo, son pocas las personas que poseen un Centro sexual equilibrado, proporcionado y lleno de energía. Su energía H12 en general es muy escasa ya que se dispersa inútilmente de diversas maneras, y a menudo es contaminada por los hidrógenos de los otros Centros que intervienen para integrarla. En el Centro Sexual está encerrado el secreto más grande del universo, secreto muy conocido en la antigüedad, pero luego olvidado casi por completo. El uso correcto de este Centro, una vez regenerado, es indispensable para la autorrealización del yo (ver más adelante el capítulo dedicado al Segundo Factor). El Centro Sexual, particularmente ligado con la respiración, está sintonizado con las vibraciones de la vocal “A”. CENTRO MOTOR: Es el Centro que coordina el movimiento, el gesto, la palabra. Es gobernado por la Esencia y expresa gracia y armonía (ver el arte figurativo clásico); es gobernado por el Ego por lo que en condiciones normales se expresa de manera poco agraciada y desarmónica: tic nerviosos, contracturas musculares, movimientos bruscos, voces desagradables y estridentes, etc., etc. Inactividad y excesivo ejercicio físico arruinan a este Centro: la práctica del relajamiento y de una moderada actividad lo fortifican. El Centro Motor se sintoniza con la vibración sonora de la vocal “E”. CENTRO VISCERAL (o INSTINTIVO): Trabaja para asegurar el automatismo del cuerpo (digestión, respiración, funciones glandulares, inmunitaria, etc.) y para coordinar las funciones instintivas y de adaptación al ambiente (hambre, sed, supervivencia, reproducción, etc.). Un Centro instintivo descargado y mal equilibrado por lo tanto predispone a la enfermedad y a la ineptitud. Dado que este Centro elabora las sustancias y las impresiones que provienen del mundo exterior, es importante protegerlo vigilando sobre ellas y particularmente la alimentación y las percepciones sensoriales. A este punto es fácil comprender como, según lo hemos estado exponiendo, la salud del cuerpo físico depende en gran parte de la capacidad de mantener los Centros en armónico equilibrio a través del correcto uso de la propia energía, que no debe nunca consumirse completamente durante la jornada para que no se mezclen los hidrógenos. Tal condición de armonía tiene su fundamento en la parte del trabajo interno dedicada a la eliminación de los Agregados Psíquicos, única causa de desorden, desequilibrio y contaminación energética. Si los Centros fueran expresión de la Esencia en vez del Ego, es bien cierto que la condición habitual del hombre sería la de un sustancial bienestar. No es nuestra intención profundizar los conceptos de salud y de enfermedad, que son particularmente complejos y que no se refieren exclusívamente a la estructura del cuerpo físico. No obstante, para dar a quien lee la oportunidad de mejorar desde ahora, antes incluso de iniciar el verdadero y propiamente llamado “trabajo interno”, su propia condición de salud, señalaremos seguidamente algunas destrezas útiles para equilibrar la estructura del esquema corpóreo. Esto con el convencimiento de que ningún “trabajo interno” puede iniciarse en un cuerpo físico muy sufriente.
PARA MANTENER LA CONDICION DE SALUD
A) METODOS GENERALES -Rotaciones de los Centros: nunca usar un Centro durante mucho tiempo en el día, sino alternarlo con los otros. Por ejemplo no estudiar durante mucho tiempo, no hacer actividades físicas largas, sino tratar de insertar durante el día a los sectores carentes; - Uso de un solo Centro por vez: es preferible no utilizar varios Centros en el mismo momento para no crear interferencias y contaminaciones. Cuando se camina se camina; cuando se lee se lee, cuando se escucha se escucha. El escalofrío que a veces se advierte durante una emoción es una interferencia entre el Centro emocional y el Centro Motor; - Tratar de dormir bien: Como hemos visto los Centros se recargan de noche por medio de un sueño reposado y fisiológico. Por lo tanto es útil no fatigar los Centros antes de acostarse (con la lectura, el estudio, comer, hacer gimnasia, etc.) sino preceder al sueño con el relajamiento y el silencio de la mente; - Respetar los ritmos naturales: acostarse temprano a la noche y despertarse temprano a la mañana. Esto es porque el cuerpo físico toma energía de la luz del sol, la que se acumula durante el día y se reserva en los Centros durante la noche. Menos horas de luz se gozan, menos energía reciben los Centros. Lo ideal sería acostarse a la puesta del sol y levantarse al alba. B) METODOS PARTICULARES (REFERIDOS A CADA CENTRO) - Centro Intelectual: se arruina con el intelectualismo, el estudio exagerado, el exceso de pensamiento (“el mejor modo de pensar es no pensar”); se regenera por medio de los pensamientos positivos y de una actividad equilibrada, que no comporte usura y excesivo cansancio; - Centro Emocional: se arruina con emociones negativas, se regenera con el contacto con la naturaleza, con las expresiones artísticas, la música de los grandes clásicos; - Centro Sexual: se arruina con la actividad infrasexual (ver más adelante), se regenera con la actividad sexual “normal”, aquella absolutamente privada de conflictos psicológicos y ejercitada según las leyes naturales; - Centro Motor: se arruina con el abuso de la actividad física y de la palabra, como también con la inactividad y el excesivo sedentarismo; se regenera con una moderada actividad física, con el uso correcto de la gestualidad y del tono de voz; - Centro Instintivo: se arruina con la estimulación excesiva y desarmónica de los cinco sentidos (ruidos, luces, ritmos), con la alimentación incorrecta y al respirar aire contaminado; se regenera con las buenas impresiones (educación de los sentidos) y la correcta alimentación. Recordemos que un Centro Instintivo deteriorado significa de por sí una mala salud. Profundizaremos en el estudio de dos componentes particularmente importantes a los fines de la propia autorrealización: la práctica del relajamiento y la sexualidad.
LA RELAJACION
Si la Esencia, en vez de ocupar solamente un 3% del espacio psicológico, lo llenara completamente, manifestaría su presencia benéfica de varios modos en los distintos Centros de la máquina orgánica. Así particularmente en el Centro Motor, la Esencia se podría expresar en una postura armoniosa de los gestos, de la palabra, de la posición del cuerpo, de las líneas del rostro. La consideración de los antiguos por la armonía del cuerpo y, en general, de la forma, nace del hecho de que la armonía “externa” es considerada demostración de la perfección “interior”, por lo tanto instrumento por si mismo de perfección. De allí la función pedagógica del arte en la antigüedad: En cambio nuestra máquina orgánica, en el estado actual de las cosas, no es objeto de manifestación de la Esencia, sino del Ego. Si tenemos en cuenta al Centro Motor, el Ego se manifiesta por la tensión del cuerpo físico, que lleva tras de sí una serie de factores desagradables entre ellos el dolor y la pérdida de energía. Esta tensión es el origen de un círculo vicioso que representa un grave obstáculo para el trabajo interno: dolor y cansancio, causados por la presencia del Ego, impiden trabajar en los procesos psicológicos que deberían llevarnos a la eliminación del Ego mismo. La práctica de la retrospección, por ejemplo, resulta de por sí imposible si el cuerpo está adolorido y puesto a prueba durante el día transcurrido en su identificación con los problemas de la vida cotidiana. Para quebrar este círculo vicioso es necesario eliminar las tensiones musculares. Ello se obtiene con dos métodos distintos. El primero, que ya hemos considerado, consiste en mantener constantemente durante el transcurso del día una postura psicológica tal de manera de mantener al Centro motor en un justo equilibrio armónico: moderada y constante actividad física, rotación de los Centros, auto observación, etc... El segundo es una verdadera y propia práctica que realizar en un momento particular del día reservado para ello. El ejercicio constante de esta práctica, además de otorgar un reposo cierto y de conseguir la recuperación de las energías del cuerpo físico, permite rápidamente, a quien lo practica, el eliminar las tensiones musculares en los momentos en que es necesario realizar las distintas etapas del trabajo interno (individual y de grupo).
LA PRACTICA DE LA RELAJACION
Esta es una práctica fundamental. Cada práctica estructurada (por ejemplo la retrospección) debe ser precedida de la práctica de la relajación. La finalidad del relajamiento es obtener en el estado de vigilia un reposo total del cuerpo físico, su aislamiento del mundo externo y el perfecto equilibrio en el funcionamiento de los cinco Centros. De hecho en el espacio psicológico el Ego es temporalmente reducido al silencio a través del ejercicio de la concentración, así el 3% de la Esencia puede encontrar espacio libre para manifestarse. En efecto la práctica del relajamiento se transforma progresivamente en una práctica de Autocontrol. El método es el siguiente: -Nos extendemos en el suelo, o sobre la cama, en posición supina (con la panza para arriba) preferiblemente con la cabeza mirando al norte, con los brazos un poco separados del tronco y las piernas ligeramente separadas. – Cerraremos los ojos y buscaremos dentro de nosotros una buena predisposición para realizar la práctica, olvidándonos de todos los problemas del mundo externo. Trataremos de aislarnos del ambiente que nos circunda eliminando los estímulos de los cinco sentidos. Por ejemplo imaginaremos que nuestros sentidos están manejados por pequeñas palancas y las accionaremos una después de la otra eliminado, cada vez, el uso de la vista, del oído, del olfato, del gusto y del tacto. – A nivel del Centro intelectual trataremos de eliminar cualquier pensamiento, concentrándonos en el sonido, incluso imaginario, de la vocal “i” y en la zona de la frente comprendida entre las cejas (entrecejo). – Nos concentraremos ahora en el Centro motor y trataremos de relajar al cuerpo perfectamente. Primero nos concentraremos en los brazos, de las manos a la espalda, e imaginaremos que todas las tensiones salen de los dedos con la forma de pequeñas bolitas de hierro o de pequeños enanos. Sentiremos que poco a poco los brazos se vuelven más pesados. Repetiremos lo mismo para las piernas. Controlaremos que la espalda esté baja y la cara perfectamente tersa y relajada, casi sonriente, con la frente y el entrecejo relajado. También controlaremos que los ojos tengan, detrás de los párpados cerrados, las pupilas mirando hacia adelante y no hacia arriba. Controlaremos que la mandíbula no esté contraída. Evitaremos cualquier movimiento, incluso mecánico: una picazón que debería rascarse desaparece sola si nos concentramos en la parte interesada. Una vez obtenido el relajamiento y una profunda sensación de pesadez general del cuerpo, nos concentraremos en el sonido de la vocal “e”. – A nivel del Centro emocional, tendremos cuidado de no ser presa de ninguna emoción negativa, o del tipo inferior. Por ejemplo una sensación de miedo puede ser controlada abriendo por un instante los ojos. Nos concentraremos primero en el corazón y en el sonido de la vocal “o”. Luego en el plexo solar (en el lugar de la llamada “boca del estómago”) y en el sonido de la vocal “u”. –Luego nos concentraremos en la respiración, que se encuentra en estrecha relación con el Centro sexual, y por lo tanto en el sólido de la vocal “a”. Verificaremos que la respiración sea tranquila y regular. Imaginaremos al aire mientras entra y sale de nuestro aparato respiratorio, siguiéndolo en las distintas fases (de la nariz a los alvéolos pulmonares y viceversa). También imaginaremos que el cuerpo es un espacio lleno y que la respiración se expande regularmente en todo este espacio sin ninguna dificultad. Sentiremos todo nuestro cuerpo respirar tranquilamente (“todo el cuerpo respira: respiran los brazos, respiran las piernas, respira el abdomen”). Sentiremos un espacio lleno “pesado y caliente que respira”. Así nos pondremos acorde con el 3% de nuestra Esencia, o sea con la chispa de nuestro Ser Real. En este estado, si hemos programado prácticas sucesivas (retrospección, etc.) las iniciaremos. De otro modo quedaremos concentrados por un tiempo sobre nuestra parte real, experimentando los beneficios de la relación con la Esencia. –Al final, con fuerza de voluntad, decidiremos retomar el contacto con nuestro cuerpo. Mentalmente programaremos los movimientos para retomar el tono muscular normal y luego seguiremos apretando alternativamente el puño y los dedos de la mano, plegando los antebrazos sobre los brazos, plegando las rodillas, haciendo un profundo suspiro y finalmente abriendo los ojos. SEXOLOGIA TRASCENDENTAL
Como ya S. Freud había intuido al inicio de nuestro siglo, el Centro sexual condiciona fuertemente la vida humana, ya sea en modo directo o indirecto. Este centro tiene a disposición la energía más potente, sutil y difícil de gobernar que se conozca: la energía cósmica creadora, llamada también energía solar. Esta llega a todo el universo y, en la máquina humana bajo la forma de energía sexual, se concentra en los ovarios y en los testículos, respectivas sedes para la mujer y el hombre del Centro sexual. El ser humano puede utilizar la propia energía sexual en relación con el propio nivel del Ser en distintos modos. Es así que se distinguen tres tipos de sexualidad:
- sexualidad normal: que conduce a la generación;
- infrasexualidad: que conduce a la degeneración;
- supersexualidad: que conduce a la regeneración.
SEXUALIDAD NORMAL
La característica de la sexualidad normal es la concordancia con las leyes de la naturaleza, según las cuales la vida orgánica, indispensable a la subsistencia del planeta Tierra, tiene que expresarse absolútamente sobre su superficie y el mayor tiempo posible. En otras palabras, los seres humanos, los animales, las plantas, las bacterias etcétera constituyen, en su conjunto, una especie de antena receptora sobre la corteza terrestre capaz de transmitir el nutrimento cósmico en los distintos estratos del planeta, manteniéndolo con vida. Sin los organismos vivientes celulares la Tierra moriría y haría el mismo fin de los otros cuerpos celestes que ya han agotado su ciclo vital, (como ya aconteció en todos los planetas de nuestro sistema solar). El perpetuarse en la vida es asegurado por la capacidad reproductiva: por esto se dice que la sexualidad normal se expresa por la generación. Una persona de este tipo no tiene conflictos sexuales de ningún género: vive serenamente su propia sexualidad, ama, se reproduce sin darse cuenta de ser un simple engranaje al servicio de la naturaleza, que necesita siempre de nuevos y diferentes cuerpos físicos. Es feliz de poner su propia energía a disposición de la especie, como todos los otros organismos biológicos vivientes. Del momento que a la naturaleza no le interesa la autorrealización del individuo, sino sólo el mantenimiento de la vida orgánica sobre la Tierra, el Ego no ejerce una gran influencia sobre los Centros de las personas dotadas de sexualidad normal, y en particular sobre el Centro sexual, y en efecto pueden resultar así relativamente protegidas de enfermedades, conflictos y actitudes negativas. Por el mismo motivo, en ellos no se hace tampoco sentir de modo particular la inquietud del 3% de la Esencia.
INFRASEXUALIDAD
En la infrasexualidad el Centro sexual se encuentra en las manos de Agregados muy evidentes y energéticamente muy cargados, capaces de provocar graves daños a la persona. Aquí, el medio es considerado el objetivo: el legítimo deseo y el placer sexual, que en la sexualidad normal conduce a la generación en concordancia con las leyes de la naturaleza, aquí es considerado por el Ego como el único objetivo a perseguir. No se tiene por lo tanto generación, sino que estando la máquina humana en las manos de Agregados destructivos, se da una degeneración contra la ley de naturaleza. El defecto principalmente responsable de la acción sobre el Centro sexual es, como se puede bien intuir, aquel de la lujuria. Pero son muchos los Egos que le acompañan: el deseo, la vanidad, la curiosidad, los celos, la galantería, el amor propio, la amabilidad, la inseguridad, la crueldad, el miedo, la timidez etcétera etc.. En los comportamientos de la sexualidad, teniendo en cuenta el conjunto de las condiciones que encuentran su coronamiento en la conjunción carnal entre hombre y mujer, estos Egos pueden tener dos efectos: 1) rechazo del acto sexual; 2) abuso del acto sexual. El primer efecto, perteneciente a la así llamada "esfera de Lilith" *, es evidente en muchas perversiones sexuales (homosexualidad, sadismo, masoquismo, fetichismo, pedofilia etcétera), en algunos comportamientos sexuales alterados (ausencia de deseo, impotencia, frigidez, masturbación), y también en algunas elecciones de vida (celibato). [* según una tradición cabalística, Adán tuvo dos mujeres, Lilith y Nahemah] El segundo efecto, perteneciente a la así llamada "esfera de Nahemah", se encuentra en la prostitución, en el adulterio, en la pornografía, en los excesos sexuales y, generalmente, en todos los comportamientos caracterizados por la imposibilidad de tener una disciplina en la esfera del sexo. Es evidente que en la actualidad la humanidad es en su totalidad, más o menos, infrasexual.
SUPRASEXUALIDAD
La suprasexualidad es otra cosa. En este caso, no es el Ego quien conduce al Centro sexual sino la Esencia, con evidentes efectos benéficos y reconstructivos en primer lugar sobre el Cuerpo Físico, del cual se logra una propia y verdadera regeneración. En este tipo de sexualidad la energía contenida en el Centro sexual, energía cósmica creadora, no es utilizada para la generación de cuerpos físicos, (si excepcionalmente), ni tampoco es desperdiciada como ocurre en la infrasexualidad. En cambio es sabiamente utilizada. Este concepto se expresa diciendo que la energía sexual es conservada, (ello se ve en el símbolo de la copa) y trasmutada. A que nos lleva este empleo centrípeto, en vez de centrífugo, de la energía, será objeto de estudios siguientes. Aquí señalaremos sólamente al hecho que la energía trasmutada es fundamental para el trabajo interior y que por lo tanto el suprasexualidad es un importante objetivo por cualquier serio investigador de él mismo. Dado que él parte frecuentemente de una condición infrasexual, necesita primero alcanzar la condición de sexualidad normal. Vale la regla general según la cual no es posible practicar el suprasexualidad si primero no se ha alcanzado la condición de sexualidad normal. Si bien la suprasexualidad puede ser ejercida por todo aquel que haya alcanzado la condición de sexualidad normal, es sin embargo intuible que ella encuentra su máxima expresión dentro de una pareja particularmente afín, que tenga los mismos objetivos de perfeccionamiento interior. La pareja completamente afín se identifica con el término de pareja polar y realiza la reconstitución del primitivo "andrógino divino" por la unión de dos seres perféctamente complementarios. Cada persona de sexo masculino, madurando afectívamente, desarrolla en si a un ideal femenino y cada persona de sexo femenino desarrolla en si un ideal masculino: para cada hombre existe una sola "mujer angelical", para cada mujer un sólo "príncipe azul". El ser complementario, que hasta un cierto punto es interior, tiene que ser reconocido luego en el mundo externo. Sólo después de tal reconocimiento, casi nunca fácil ya que es obstaculizado por la presencia del Ego, podrá realizarse la unión que caracteriza el así llamada "matrimonio perfecto", condición que simboliza, en el mundo físico, una unión anímica y espiritual más elevada. Se dice en efecto que el matrimonio perfecto une a los dos partners en todos los planos cósmicos: físico, vital, emocional, mental, de la voluntad, de la conciencia, de la superconciencia. La pareja polar que practica el suprasexualidad, no persigue el objetivo de la generación de los cuerpos físicos sino el del perfeccionamiento interior, no sigue la ley de la naturaleza, y efectívamente no le sirve a ésta. Pero visto que no perjudica con ello su curso, como en cambio ocurre con los comportamientos infrasexuales, se dice que ella no va contra sino que va más allá de la ley de naturaleza. Si bien la pareja polar es la condición perfecta para el hombre y la mujer que quieran ejercer el suprasexualidad, no quiere decir que los encuentros menos perfectos tienen que ser considerados inadecuados para tal objetivo. Lo que cuenta es la actitud que cada uno tiene que tener respecto a la sexualidad, que, si es guiada por la Esencia y no por el Ego, se vuelve progresivamente algo de sagrado y permite, día tras día, el desarrollo de las facultades espirituales.
- SEXUALIDAD NORMAL: generación según naturaleza. - INFRASEXUALIDAD: degeneración contra naturaleza. - SUPRASEXUALIDAD: regeneración más allá de la naturaleza.
APUNTES DE REFLEXION III episodio
En este capítulo queremos encender los reflectores sobre un tema que en este período se ha vuelto prepotentemente de actualidad. El tema concierne a la llegada del 2012: no sólo queremos entender su verdadero sentido sino que, junto a vosotros, trataremos de reflejar y descubrir si hay referencias en algunas de las más importantes profecías acerca del 2012, ya que si este año fuera de tal importancia, como se dice, deberían hablar de ello, cuánto menos, las más importantes y serias profecías conocidas.
Consideraciones sobre el año 2012
En primer lugar tenemos que analizar exactamente qué significó, para el pueblo Maya, la necesidad de indicar aquella precisa fecha conseguida por una laboriosa y futurística calculadora temporal cósmica. Además ¿por qué tanto interés de parte de aquel pueblo a querer establecer con extrema precisión períodos cósmicos tan largos que ni viviendo muchas generaciones pueden ser notados? Y todavía, también en otras antiguas poblaciones hallamos profecías que nos conducen hacia la misma fecha dónde, según estas profecías, debería acabar un ciclo cósmico e iniciar otro, aunque cada una de ellas dé indicaciones diferentes de como se tenga que desarrollar el fin de este ciclo, resulta siempre análogo el período al que se refieren. Son muchos los pueblos y las religiones dónde las sagradas profecías concuerdan todas en el mismo tema y esto es el fin de un ciclo: de ello habla el antiguo pueblo de los tibetanos dónde según ellos será necesario cambiar el ciclo; también en el torah, después de que algunos rabinos lo han estudiado usando un método que le permite decodificar las escrituras, han sido encontradas importantes profecías exactas, y una en particular indica que un asteroide debería chocar con la tierra en el año 5776 del calendario hebreo el que corresponde al nuestro 2012; parecidas profecías también han sido halladas en la religión islámica, birmana, hindú, camboyana y también de los indios de Centroamérica. Estos son pueblos y culturas que en aquel tiempo no se conocieron entre sí y sin embargo han dejado las mismas profecías. Para Nostradamus el mundo no acabará en esa fecha, pero será el principio de un período magnífico que durará unos 400 años. Mientras, en cambio, para el enigmático y profético libro del apocalipsis de Juan en aquel período sucederán bastantes acontecimientos catastróficos ya sean naturales como provocados por el hombre, estas previsiones se pueden deducir cuando el Ángel abre el sexto sello. No menos importantes, pero indudablemente más explícitas y directas, son las profecías sobre los últimos tiempos pronunciadas por Jesús, dónde también El habla de catástrofes en todo el mundo y que tales acontecimientos preanuncian Su retorno. Casi en todas las profecías acerca de estos episodios se habla del fin de un ciclo, pero hay algunos antiguos pueblos desaparecidos como los Sumerios o los Egipcios, que atribuyeron a cada ciclo una raza. Y es de Sumeria que llega una enorme construcción misteriosa en forma de obelisco donde sobre la parte superior hay cinco plataformas dispuestas horizontalmente una sobre la otra y distanciada una de la otra. Queda el misterio sobre quien haya construido esta enorme estructura que fue transportada desde Sumeria hasta Egipto, no se sabe cómo, para ser encastrada dentro de la pirámide de Keops. Esta estructura es llamada Zed. Algún estudioso la ha definido como una estructura que representa las cinco razas, (tal como es la cantidad de las plataformas actuales), que han poblado hasta ahora la tierra. También se dice que haya sido dejada por los Dioses venidos de las estrellas, y que por cada fin de una raza y el principio de otra es añadida una plataforma. Estas plataformas parece que tengan la capacidad de memorizar todo lo que ocurre en la existencia de aquella raza o ciclo y no solo eso, además parecer ser que el Zed, engastado dentro de la pirámide de Keops que le hace de amplificador, pueda ser un potente transmisor, estas transmisiones son captadas a distancias inimaginables por aquellos que lo han dejado aquí hace millares de años para poder recoger los datos necesarios para entender cuando y cuántos seamos idóneos y listos para el siguiente paso cíclico planetario. Estos ciclos planetarios se pueden definir como fases de crecimiento, en este caso de la Tierra, como también sucede con nosotros desde nuestro nacimiento en adelante. En efecto está escrito: como es arriba así es bajo; o bien como es el microcosmos es el macrocosmos. Y como ocurre en nosotros humanos en muchas etapas de nuestra vida, (los primeros dientes que salen, los primeros pasos que damos, las primeras palabras que pronunciamos, la conquista de la escritura, los primeros razonamientos, las primeras conquistas amorosas, la edad de la pubertad, etcétera etcétera), lo mismo ocurre con el crecimiento de una célula cósmica. También hace falta preguntarse cómo pueden funcionar en perfecta armonía todos aquellos miles de millones de células, que componen nuestro cuerpo, y estar sincronizadas perfectamente y sintonizadas entre ellas: obviamente hay una inteligencia colectiva que guía y permite todo eso, así cada célula individual tiene un papel y una función propia. Pero bastaría que una de estas células funcione mal y todo el organismo estaría comprometido. Durante nuestra existencia nacen, crecen y mueren miles de millones de células, todo para mantener en perfectas condiciones a todo el organismo. Ahora una fase de crecimiento está ocurriendo en esta célula cósmica: nuestra Tierra. Así también, aparte de todas las profecías sobre esta fecha, también la ciencia oficial ha dicho cosas interesantes. En efecto muchos concuerdan en el hecho de que alrededor del 2011 debería ocurrir el más potente brillo solar nunca conocido. Y las consecuencias serían algo catastróficas. Otros científicos dan indicaciones diferentes acerca del aproximarse de la fecha, y según ellos el eje magnético de la tierra podría cambiarse y también este cambio tendría consecuencias negativas para todas las especies animales del planeta comprendido el hombre. Haciendo, en todo caso, un análisis sobre todas este informaciones se puede deducir que todas las recomendaciones, que el hombre ha recibido por parte Divina en cualquier religión, no son para someter el hombre a la voluntad Divina como muchos creen, de otro modo sería una tiranía, sino que son las indicaciones precisas y detalladas que el hombre tiene que poner en práctica para lograr alcanzar aquel estado, psicofísico y espiritual, necesario, que le permitirá la entrada al nuevo ciclo planetario sin padecer, de otro modo, desagradables consecuencias; esto no es más que un acto de Amor de parte de quién nos ha creado y que siempre ha tratado de hacernos entender que nosotros tenemos que crecer junto al resto del cosmos siendo un todo con ello, como está sucediendo con el planeta Tierra, el sistema solar y el sistema galáctico del que formamos parte. Pero todo eso tendrá que ser hecho voluntariamente y en plena conciencia. Luego queridos amigos, para concluir, según nosotros el 2012 será una fase de crecimiento planetario la que llevará la Tierra a un nivel superior, a un cambio molecular, psíquico, energético, magnético, etérico, vibratorio dónde al final se verá un nuevo cielo y una nueva Tierra tal como citan las escrituras. Habrá, si lo queremos, también un Hombre nuevo, que habrá logrado con fatiga y dolor superar esta importante fase de cambio, necesaria para la evolución del hombre y de toda la creación. Tenemos que comprender en plena conciencia que somos nosotros que tenemos que adaptarnos a este crecimiento cósmico, aplicando cuánto nos ha sido encomendado, sobre todo por parte de Jesús, y no al revés. La maravillosa salvación que nos ha sido prometida está allí esperándonos, somos nosotros que elegimos la dirección que emprender, crecer o disminuir, ir adelante o atrás, evolución o involución, acercarnos a Dios o alejarnos. Ya falta poco para el fatídico año, (tenemos que recordarnos que el 4 de febrero de 1962 se cierra la edad de piscis y se abre la de acuario, en este tiempo que lo precede es inevitable que también sucedan cosas desagradables porque la conciencia de la mayor parte de las personas está bien lejos de estar despierta. Muchos no se darán cuenta de los acontecimientos que ocurrirán y se la tomarán con el Cielo, creerán que Dios los ha abandonado y maldecirán cada cosa. Habrá mucho caos y locura colectiva que producirá muerte y destrucción. En este período la negatividad aumentará continuamente porque, desafortunadamente, éste es el camino elegido por la mayor parte de la humanidad. Quien seriamente no quiere hacer parte de este enorme río que crece peligrosamente cada vez más, tiene que renunciar a sí mismo para así superar esta fase a la que vamos al encuentro, y tiene que apurarse, el tiempo está realmente maduro y cercano. Que Dios nos asista y tenga piedad de todos nosotros.
En el próximo capítulo de la agenda "apuntes de reflexión" querríamos añadir poco a poco algunos pasos, los más importantes, de un libro que creemos que tenga un sentido muy profundo. El libro se titula "YO SOY" y es atribuido al famoso como misterioso Conde de Saint Germain. G.F el servidor
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