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sonia2EL CORO DE LOS JUSTOS
Palermo 17/18/19 de julio 2010
Via D’Amelio estaba desnuda el día en el que Paolo Borsellino murió. Desnuda y normal era antes de que las agujas del reloj señalaran la hora de “Cosa de Ellos”, regalando a la zona una horrorosa y siempre eterna fama.
No necesitamos ni siquiera imaginarlo al juez Borsellino en el cálido verano de un domingo de julio. Antonio Vullo, su chófer, ha contado todo. Ha hablado de su andar lento y un poco curvo  del “doctor”, de cuando enciende el cigarrillo, la sonrisa. Cada vez que Vullo habla de ello le tiembla la voz. Sus nervios son cuerdas desgastadas, entre él y la explosión el desafío nunca se ha terminado. La sonrisa de la que habla el chófer se hace presente en la biografía de Paolo Borsellino vivo, moribundo y en fin muerto. Sus amigos –los compadres amables de Paolo- componen el retrato de un hombre siempre alegre, disponible a las bromas, al límite agudo del sarcasmo. La sonrisa del ascensor. ¿Por que se rie, doctor?” “No, es que he leido: capacidad ochocientos kg. ¿Pero cabe Enza?”. Y de repente una expresión de tristeza, un velo repentino “Chicos, lo siento que cuando suceda estareis también vosotros”. Y los paseos solo, al barbero o al quiosco. Y las vueltas larguísimas como gritando: matadme ahora. Y las lágrimas sobre los cuerpos de Biaggio Siciliano y Giuditta Milella, jóvenes inocentes del liceo “Meli”, atropellados por la carrera de un auto de escolta, guiada por un carabiniero no muy hábil. Y los disfraces. Y el deseo de respirar, de encontrar un ensanche, un punto de apoyo en la pared del destino. Y la tortura de un padre que deja de acariciar a sus hijos para acostumbrarles.
Y la sonrisa, en fin, invencible, como lo explica la hija que compuso sus restos. “Papá sonreía”. Y nosotros antes de que pensásemos en la locura de un momento, en la necesidad de consolar a quien queda. Y creemos de verdad, después de una cierta turbación interior. Creemos en la sonrisa de Paolo Borsellino, a pesar del desgarro de la carne. Una ironía entre los bigotes sucios de polvo. Una pepita de humanidad arrastrada con esfuerzo en el pasaje estrecho. La verdadera herencia, el testamento.
La desnudez de Via D’Amelio. Vullo ha dicho todo. Está el juez con su chaqueta del traje, con sus pantalones usados (compraba uno de vez en cuando). Una mano busca el cigarrillo y lo encuentra. El mechero es un relámpago azul. Los dedos topan con el botón del portón. Después todo se vuelve imposible. Invisible.
Es el 20 de julio del 2010 por la mañana. Bajo el calor tórrido de la ciudad de Palermo, refugiados en la frescura de las pequeñas salitas adyacentes al hall del hotel donde nos alojamos, estamos en silencio. Todas las mesas están ocupadas por algunos miembros de la redacción de Antimafia Duemila, Lorenzo, Anna y Marco y otros de Funima International, Giovanni, Mara, Miriam y Barbara; cada uno con su computadora lee los últimos acontecimientos ocurridos en estos días. Giorgio Bongiovanni, concentrado, lee las últimas noticias publicadas en los periódicos nacionales y locales. Es el último día de permanencia en esta controvertida ciudad por un aniversario que cada año nos trae un sin fin de sentimientos, nos regala momentos de intensas emociones, gran rabia, indignación y por otro lado también esperanza. Leo con las lágrimas en los ojos el artículo de Roberto Puglisi, periodista del periódico de Sicilia con el que he comenzado esta crónica. Pasa por mi mente la imagen de Paolo Borsellino relatada en estos días por sus familiares, por sus chicos, por el documental presentado el día 18 en el cine Edison, por el recuerdo de muchos. Le veo manejarse entre sus papeles en búsqueda de una verdad que aparecía a sus ojos cada vez más estremecedora, le ves que ama a su familia con un amor desesperado, un amor que sabe que tiene poco tiempo y le veo sonreir con esa sana ironía que tenía el poder de conquistar y con esa Luz que sabía dar calor al corazón de las personas que veía.
Un hombre incorruptible, recto en su valor ético y moral, un hombre de gran pasión interior que ha hecho de su vida un ejemplo a seguir. Así como muchos otros hombres que en defensa de esos valores de verdad y justicia han ofrecido sobre el altar del sacrificio su propia vida. Mártires, cuyos espíritus aletean a nuestro alrededor para no permitirnos que olvidemos, para darnos la fuerza y la determinación de continuar en esa lucha que tiene que seguir adelante, por encima nuestro.
“Deja todo y sígueme” dijo hace dos mil años un joven nazareno. Era el hijo del hombre que encarnaba al hijo de Ra, el Sol, EL HIJO DE DIOS y fue El el que dio el ejemplo antes que cualquier otro dejando todo para seguir esa Luz que estaba en El. Esa Luz que da la Vida, que crea formas y sustancias, que contiene en Si los Valores Universales de la Ley Suprema en la que se rige el universo entero: Justicia, Paz y Amor, de los cuales son dados a luz Armonía, Equilibrio, Unión.
“Deja todo y sígueme” dijo ese maravilloso Hombre-Dios llevando sobre Sus espaldas la pesada cruz de la humanidad, aceptando insultos y escarnio, esputos y latigazos sacrificando en fin su propia vida por la salvación de pocos amigos, pero por el triunfo de esos sagrados valores a los que ha dado vida con su ejemplo y por la redención de aquellos que en el tiempo los harían suyos. Aquellos que han sacrificado todo de si mismos por una causa justa, en defensa de los sumos valores de verdad y justicia, han seguido Su ejemplo, creyentes, ateos, musulmanes, cristianos o budistas, Le han seguido porque han imitado el Valor que El representa. Hombres y mujeres que en defensa de la Verdad han luchado y luchan día a día por la salvaguardia de esos pilares supremos sobre los que se funda toda la Creación, yendo más allá de su propia vida sin dar importancia al precio que hubieran podido pagar o que aún tendrán que pagar. Paolo Borsellino, Giovanni Falcone, Gandhi, Martin Luter King, Peppino Impastato, Madre Teresa y muchos muchísimos más, muchos de los cuales seguramente son desconocidos para nosotros. Esto sucede en sociedades como la nuestra donde los valores que cuentan son los “desviados” respecto a los universales y donde estos hombres tienen que ser defendidos, sostenidos y protegidos.
Es la esencia del discurso que Giorgio Bongiovanni ha pronunciado durante la conferencia organizada el sábado 17 de julio en Palermo, en la Facultad de Jurisprudencia que lleva el título “Sistemas criminales. ¿Cuanto son desviados los órganos del Estado?” Al lado de Salvatore Borsellino, los periodistas Sandra Rizza y Giuseppe Lo Bianco, el fiscal Roberto Scarpinato y los dos magistrados ANTIMAFIA Antonio Ingroia y Nino di Matteo, los Falcone y Borsellino de este nuevo tiempo. “Me siento feliz y contento” comienza diciendo el director de Antimafia Duemila que organiza el encuentro anual, “que los magistrados presentes aquí hoy y también Salvatore Borsellino estén vivos todavía... me siento muy pero muy feliz de ésto”. El aplauso del público estalla en el atrio de la facultad de Jurisprudencia. Muchos los jóvenes presentes. Algunos ocupan las sillas libres, muchos otros se sientan por el suelo o se quedan de pie. Giorgio prosigue con pasión: Apretémosles junto a nosotros y sigamos defendiéndoles con nuestra presencia y con nuestra solidaridad porque hay magistrados y magistrados, los que están sentados a esta mesa seguramente representan también a los demás que no están y que arriesgan de morir porque son ellos los desviados respecto a esa parte del estado que apoya a los delincuentes. Hay otros magistrados que no morirán nunca, magistrados que hacen carrera hasta llegar a la corte suprema y quizás entre ellos los hay que se inscriben a las logias masónicas P1 P2 P3 y demás, también éstos son magistrados pero no de aquellos que sirven al pueblo de verdad. Os teneis que recordar siempre que cuando un magistrado emite una sentencia dice: -En el nombre del pueblo italiano-. Giorgio continúa entre los aplausos del público que concuerda con sus palabras: “Es decir que cuando un magistrado habla lo hace también en mi nombre, ¡entonces un magistrado que se inscribe a un logia masónica y que intriga con el poder a mi no me está bien que diga en el nombre del pueblo italiano! Pero a estos magistrados que están aquí con nosotros les tenemos que defender! Los servicios secretos desviados son los servicios del estado, los desviados según mi opinión, yo asumo siempre la responsabilidad de lo que digo, los desviados han sido Giovanni Falcone y Paolo Borsellino porque intentaban hacer justicia en un estado dentro del cual la justicia a menudo no existe porque es un estado casi siempre dominado por el poder, por el poder ávido de dinero, de dominio, de aplastar al prójimo! Por esta razón según mi opinión los servicios secretos sirven al poder, cualquiera que sea, que se llame Berlusconi, que se llame izquierda, derecha, que se llame bancos, alta finanza, que se llame dinero, poderes fuertes, que se llamen estados del otro lado del Atlántico, Estados Unidos de América. ¡Los servicios secretos defienden y están al servicio del poder! Cierto que es desconcertante que un mafioso como Gaspare Spatuzza, a quien le es dada la orden de robar el coche y preparar el tritol junto a sus demás compañeros mafiosos para matar a Paolo Borsellino y su escolta, es desconcertante, inquietante, me disgusta, ¡me da literalmente asco que podía estar al lado de un funcionario del estado y colocar ese tritol! Aquí no estamos más solamente hablando de ideólogos ocultos, aquí estamos hablando de ejecutores del atentado... hay investigaciones en curso, pero para mi no queda la menor duda de que en el atentado de Via D’Amelio el estado, funcionarios del estado cometieron el atentado junto a Cosa Nostra. Esto nos da a entender que verdaderamente la Argentina de los años 70/80, cuando los funcionarios del estado torturaban a las personas solo porque tenían otros ideales (desaparecidos), no está tan lejos de nosotros! ¡La nuestra es una democracia aparente! Pero existe todavía una democracia que estos hombres de las instituciones en parte aquí presentes, representan según mi parecer, por lo tanto tenemos que creer en ello y luchar para hacer triunfar la democracia en Italia... esperemos que todos nosotros los ciudadanos podamos rebelarnos y protestar, obviamente no estoy a favor de la lucha armada, pero estoy a favor de la revolución cultural, espiritual, intelectual y espero de verdad que podamos un día ganar esta batalla contra este poder que a través de la violencia, el asesinato, el dominio, la tiranía, quiere aplastar la libertad, la fraternidad, la justicia y el amor entre todos nosotros. Ha habido profetas que nos lo han dicho, antes Peppino ha nombrado a un gran periodista que ha sido escritor y guionista, pero yo quiero nombrar a otro, se llama Pippo Fava”. Un gran aplauso en recuerdo de este gran hombre, otro mártir de la justicia, después Giorgio continúa: “Giuseppe Fava, asesinado en el 1984 era guionista, autor de teatro, gran escritor, seguramente un maestro para todos nosotros, por ésto agradezco a Claudio (su hijo ndr) que hoy está aquí presente y que espero que pueda intervenir más tarde... Giuseppe Fava en el ’84 dijo a Enzo Biaggi cosas que estoy volviendo a leer en el libro de Peppino y de Sandra: -La mafia está en el parlamento, la mafia son los ministros, los mafiosos son los políticos, son los banqueros-. ¡¿Pero donde pensais que hayan ido a parar todos los billones de viejas liras?” Pregunta Giorgio: “¡Es el poder! ... los distintos Dalla Chiesa serán siempre asesinados! Dentro de la mafia –decía siempre Giuseppe Fava, -están los servicios, las instituciones- también él hablaba por lo tanto de servicios secretos. Nosotros en realidad estamos descubriendo el agua caliente, pero lo que me alegra de verdad es que las investigaciones estén a cargo de funcionarios verdaderos del estado, los verdaderos magistrados pueden empezar a demostrar en un proceso que aquellas eran verdades. Yo no creo que Dell’Utri u otros irán jamás a la cárcel, pero el hecho de que sean desenmascarados ante la opinión pública, para mi ésta ya es una gran victoria, sobretodo para los hijos de nuestros hijos y los hijos de los hijos de nuestros hijos. Gracias”.
La noche es testigo de palabras que contienen el valor de la Verdad que quedarán grabadas en el aura de esta humanidad. Palabras pronunciadas por hombres justos que cada día ponen sobre la mesa de juego su vida misma. ¿Pero por quien lo hacen? Todos nosotros tendríamos que hacernos esta pregunta con una sincera introspección para descubrir si encontramos una dignidad nuestra en ello.
Es la décima edición de este nuevo encuentro organizado por la redacción de AntimafiaDuemila, un encuentro que recoge el punto de la situación anual haciendo destacar los objetivos alcanzados y sometiendo a severa crítica y dura denuncia los obstáculos colocados en el camino de quien trabaja seriamente y duramente para descubrir verdades que aparecen cada vez más estremecedoras por parte de quien tiene todo el interés en tenerlas escondidas. “Sistemas criminales. Cuanto son desviados los órganos del Estado?”. Una cuestión a la cual contestan los varios relatores invitados. Como cada año el director de la facultad es el primero que saluda al público y subraya la importancia de encuentros como éste. Seguido, moderados por la jefe de redacción de AntimafiaDuemila Anna Petrozzi, se alternan los periodistas Sandra Rizza y Peppino Lo Bianco respectivamente ex cronista judiciaria y ex jefe de redacción de la agencia Ansa de Palermo, actualmente periodistas del periódico italiano “Il Fatto Quotidiano” che desarrollan los temas tratados en su último libro “La agenda negra”, que ha inspirado de hecho la conferencia misma. Hombres rectos, con un elevado valor ético y moral, con el más elevado sentido del estado trazan el recorrido de numerosos puntos obscuros de nuestro País, zonas de sombra, manchadas con la sangre de muchos mártires, detrás de los cuales se entreven rostros lúgubres cubiertos con innumerables máscaras. El jefe de los fiscales de Caltanissetta, Roberto Scarpinato, traza el recorrido histórico de una Italia gobernada ya en el alba del nacimiento de nuestra primera república por hombres sin escrúpulos dispuestos a cualquier especie de diabluras a costo de mantener firme su poder y custodiar sus sucios intereses. “Yo siento una necesidad” dice Antonio Di Matteo, presidente de la A.N.M. de Palermo (Asociación Nacional Magistrados) que trabaja en delicadísimas investigaciones y procesos que conciernen las relaciones entre mafia y elementos de las instituciones “que es la de expresar una sincera gratitud a todos los presentes y en particular a quien ha animado el movimiento de las agendas rojas y al más reciente movimiento de los comitados de escoltas cívicas porque si respecto al muro de goma, de silencio, respecto al lento consolidarse del olvido, en los últimos dos años se han abierto rendijas de Verdad cada vez más amplias sobre los atentados y sobre las páginas más obscuras de la historia reciente de nuestra república, se debe a la obstinación de pocos magistrados y de pocos investigadores pero se debe también a gran parte de esa sagrada sed de verdad y de justicia que habeis sabido gritar a la cara a un país resignado, narcotizado, cada vez más exhausto, cada vez más incapaz de indignarse frente al penoso espectáculo de un poder que ahora ya tiende solo a auto alimentarse y pretende librarse de cualquier forma de control de legalidad. Gracias por lo que habeis hecho”. Un fuerte aplauso se eleva de la platea en apoyo al juez que sigue diciendo: “Pero como magistrado me siento de haceros una invitación, casi un ruego: seguid con la misma pasión y perseverancia que habeis demostrado hasta ahora pretendiendo la verdad, seguid, controlad, verificad, si es necesario criticad nuestro trabajo, pero exigid que el estado en todos sus componentes no muestren temores ni titubeos que son siempre posibles cuando se acercan a verdades demasiado crudas...”. Solo a través de estas palabras podemos intuir porque el trabajo de estos hombres moleste tanto. “Hoy nos encontramos de nuevo en la que yo ya he llamado otras veces:  la antesala de la verdad” afirma después el vice jefe de los fiscales de Palermo, Antonio Ingroia, que sigue desde otro frente las investigaciones más candentes del país, trazando el punto de la situación, “hemos avanzado respecto a ese umbral donde estábamos, ahora estamos dentro de la antesala, tenemos una serie de puertas pasando las cuales quizás encontraremos otras puertas y después quizás otras habitaciones, pero un paso a la vez se van conquistando territorios y otras verdades. Pero una verdad que es difícil, que como se intuye también por los resultados de las investigaciones pesa mucho, voluminosa, comprometedora, una verdad que una parte de Italia no solo mafiosa sino también de las instituciones no quiere y depende un poco de todos nosotros lograr abrir estas puertas, entrar en estas habitaciones y yo creo que hemos avanzado muchos pasos pero quedan muchos más por dar. Desgraciadamente en otras circunstancias, en otros momentos parecidos a éstos... algunas puertas han sido cerradas con llave y no se ha podido seguir adelante, nos hemos detenido por años...”. También el fiscal Ingroia llama a los ciudadanos a una toma de conciencia puntualizando la fundamental importancia de la acción del pueblo: “...una verdad que se presenta prepotente, una magistratura comprometida en hacerlo, una Italia que quiere esa Verdad y otra parte de la Italia que en cambio no la quiere y dado que, como hemos dicho a menudo, sobretodo cuando se trata de una verdad difícil, hay que ayudarla a salir a la luz, la verdad se convierte en una conquista colectiva y cada uno debe hacer su parte, para hacerla salir y no tapar la olla e impedir que salga... el año que nos hemos dejado atrás no ha sido un año pasado inútilmente, han sido adquiridas muchas certezas, hemos dado muchos pasos adelante y esperamos poder avanzar más... pero para saber más es necesario que haya más voluntad, apoyo...”. La misma voluntad a la que llama el hermano de Paolo Borsellino, Salvatore, gracias al cual muchísimos jóvenes han vuelto a encontrar una esperanza: “...hemos llegado a la antesala de la verdad Antonio”, dice Salvatore “¡y si alguien intentara cerrar esa puerta nosotros nos meteremos en medio, a costo de quedar triturados por los que quieren cerrarla!”. Dice con la arrolladora pasión de Verdad que enciende su espíritu y sigue dirigiéndose a los magistrados presentes: “Os prometemos que esa parte de los italianos que desea la verdad seguirá gritando esa voluntad de verdad y de justicia cada vez más fuerte de manera que ensordezca los oidos de quien sin embargo no la quiere...¡ ese camino que estais recorriendo, no lo recorrereis solos, nosotros estaremos a vuestro lado, caminaremos detrás vuestro! Cierto, con nuestras escoltas cívicas no os podemos proteger, no podemos proteger vuestra incolumidad, como la pudieron proteger aquellos cinco ángeles que estaban con Paolo... pero seguramente os haremos sentir nuestro calor, os haremos sentir que estamos cerca vuestro, os haremos sentir nuestro apoyo, os estimularemos para que vosotros podais continuar vuestro trabajo”. El aplauso del público escucha esas palabras con profunda emoción, unas 700 personas están presentes en el atrio de la facultad y muchas otras, unas 150, están conectadas a través de streaming. Los jóvenes de las agendas rojas hacen de corona a los relatores, se distinguen por la pechera roja que lleva escrito: el pueblo de las agendas rojas. Muchos alzan en varias ocasiones, como señal de protesta, un cuaderno rojo, símbolo de la famosa agenda en la que Paolo Borsellino, sobretodo en los últimos meses escribía pensamientos, consideraciones, análisis sobre lo que estaba investigando y desgraciadamente descubriendo, un registro comprometedor desaparecido inmediatamente después del estrago. Se eleva en el aire el grito de los chicos de las agendas rojas: “¡Paolo está vivo y lucha junto a nosotros, sus ideas no morirán nunca!” Un himno que unido a otros como “Fuera la mafia del estado”, se continúan escuchando en estos días en todas las manifestaciones. “No es verdad que no queremos las instituciones en Via D’Amelio”, dice aún Salvatore Borsellino alzando la voz: “las instituciones sois vosotros, vosotros sois el estado, sois vosotros los que teneis que venir a Via D’Amelio no esas personas que indignamente ocupan las instituciones!”. Y ésta es la razón de la ocupación pacífica al fin de que Paolo no pueda ser ya profanado por aquellos que con el nombre de “representantes de las instituciones” tienen el coraje de venir a poner coronas de flores para conmemorar a un hombre que ellos mismos han matado. La noche pone al descubierto las noticias contrastantes de los últimos meses ofrecidos por una prensa amordazada, las batallas ganadas y las perdidas. Los últimos que hablan son dos de los poquísimos hombres verdaderos que visten un hábito político, Giuseppe Lumia y Claudio Fava, cuyo loable objetivo se presenta bastante arduo visto que dentro de una enredada madeja donde lo negro se mezcla inexorablemente con lo blanco asumiendo tonalidades cada vez más grises.
Son días de recuerdos, un recuerdo que no se puede olvidar. Las actividades continúan sin cesar. El día de la conferencia por la mañana, tiene lugar la emocionante conmemoración de Paolo Borsellino en el aula magna del Palacio de Justicia de Palermo organizada, como cada año, por la ANM (Asociación Nacional Magistrados), con la presencia de los mismos magistrados presentes en nuestra conferencia; contemporaneamente tienen lugar otras manifestaciones protagonizadas por Rita Borsellino con la participación de muchos jóvenes, como la vigilia de oración y el encuentro con los niños en Via D’Amelio; el día 18 tiene lugar la marcha de las agendas rojas hacia el Castel Utveggio y la ocupación pacífica de Via D’Amelio; la noche ofrece después otra esperada cita a la que acude muchísimo público que llena el cine Edison hasta la entrada, obligando a los organizadores a improvisar una pantalla gigante en el exterior. Se trata de la proyección del DVD “19 de julio 1992: un Atentado de Estado”, editado por la redacción de www.19luglio1992.com.
Un documental emocionante sobre el hombre y el juez Paolo Borsellino y sobre el avance de las investigaciones realizadas hasta ahora sobre ese diabólico atentado. Presente al estreno también Giorgio Bongiovanni que después de haber participado en una pequeña conferencia pública organizada en Bagheria por Funima International, ha hecho de todo para poder llegar a tiempo al evento y poder estar presente durante el conmovedor e impactante documental a pesar del calor agobiante dentro del cine que no tenía aire acondicionado. Después de la proyección comienza un participado debate con Salvatore Borsellino, Antonio Ingroia, Marco Travaglio, Nicola Biondo y Gioacchino Genchi, el que han seguido más de 1.000 usuarios a través de streaming desde varias partes de Italia. Contemporaneamente nuestra Funima International, representado por la presidente Mara Testasecca y Miriam Andaloro, y con la presencia del hijo de Giorgio, Giovanni Bongiovanni, y Barbara Drago, protagonizaba un encuentro organizado en Bagheria por la querida Angela, una colaboradora que ha invitado varias personas que se han mostrado sensibles y disponibles a sostener a los niños necesitados de la cordillera andina y de otros puntos de América Latina; el 19 de julio continúa la ocupación pacífica de las agendas rojas en Via D’Amelio que empieza ya por la mañana. Muchos jóvenes se alternan en el palco para expresar sus sentimientos, su propio sentido de la vida, el deseo de cambio, la voluntad de vivir en un mundo distinto con valores distintos, la necesidad de poder confiar, de tener puntos de referencia que seguir. Queremos un País mejor, queremos un mundo mejor, gritan los jóvenes. Los chicos presentes en Via D’Amelio dan las gracias a un hombre en particular, Salvatore, por haberle vuelto a dar la esperanza, un camino, la voluntad de luchar por su futuro. Rostros jovencísimos, pequeñas mujeres de 12, 14 años, que hacen emocionar a nuestros corazones por la pureza y la claridad de valores e intenciones que ya tienen marcados dentro de sí. “Si mi grito antes era resistencia” grita Salvatore “hoy ha cambiado y es: ¡Revolución!!!” Salvatore incita a la revolución de las conciencias, que es la más grande de las revoluciones, la misma revolución a la que incita un hombre que lleva en su cuerpo el sello sagrado de los estigmas y que conduce una batalla que se combate en varios frentes para despertar esos valores que se han adormecido en el corazón de los hombres debido a que toda la humanidad se está precipitando inexorablemente al desastre. Giorgio Bongiovanni es invitado a subir al palco de Via D’Amelio y cita las palabras de Paolo Borsellino referidas en el libro editado por su misma asociación “Falcone y borsellino”. El queridísimo Marco Bertelli, uno de los más cercanos colaboradores de Salvatore presenta a Giorgio: “Escuchemos ahora al director de la revista AntimafiaDuemila. AntimafiaDuemila es una revista que lucha desde hace más de diez años por llegar a la verdad sobre los atentados del 92/93 y son un poco nuestros amigos y compañeros de viaje, quizás los más cercanos, en la organización de estos eventos, de esta manifestación del 17/18/19 de julio. Así que para nosotros, para mi, es de verdad un gran placer invitar a Giorgio Bongiovanni a que suba al palco”.   
“Gracias a todos vosotros y gracias a Salvatore”, dice Giorgio “yo he elegido de este libro –Los escritos inéditos del juez Paolo Borsellino- algunos fragmentos que quisiera poner a vuestra consideración para recordar algunas cosas interesantísimas que él escribió... aquí por ejemplo, en un informe suyo, escribió algunas cosas muy pero muy importantes y después olvidadas. ¡Mirad, ésta es la escritura de Paolo!   Añade Giorgio “... describe la mafia muy sintéticamente en tres estratos: 1) Inserción de los propios hombres en el aparato oficial: tercer nivel; ¡lo ha dicho Paolo Borsellino!  ¡Y después nos han dicho siempre que el famoso tercer nivel no lo habían nombrado nunca ni Falcone, ni Borsellino! Paolo había escrito: -¡Tercer nivel Ciancimino!- Y después escribe aún: 2) Condicionamiento de las elecciones a través de la corrupción o de la intimidación; 3) Explotación de la tentación a la convivencia. Cuando el poder oficial no demuestra ser receptivo a las peticiones mafiosas, cuando fragmentos de este poder que personifican las instituciones actúan según lógicas peligrosas para Cosa Nostra, he aquí que suceden delitos muy graves con intereses conniventes-. Paolo hace el ejemplo de Mattarella, Dalla Chiesa, Cassará, etc. (asesinados por la mafia) ésto dice el juez Paolo Borsellino al describir la mafia en el ’89, es decir que también él habla de tercer nivel. Para terminar quiero recordar uno de los escritos más bonitos de Paolo Borsellino, cuando habla de Giovanni Falcone. Estoy convencido y lo digo con todo el corazón que este escrito podemos dedicárselo a él mismo. El escribe de Giovanni, pero los valores que expresa en este escrito según mi opinión se refieren también a si mismo: -Por que no ha escapado Giovanni, por que ha aceptado esta tremenda situación, por que nunca se ha perturbado, por que ha estado siempre dispuesto a dar cuenta a cualquier de la esperanza que tenía dentro de él...¡por Amor!- dice Paolo Borsellino, -Su vida ha sido un acto de amor hacia su ciudad, hacia esta tierra que le ha generado, que no le gustaba para nada. Porque si el amor es sobretodo y esencialmente dar, para él y para los que hemos estado a su lado en esta maravillosa aventura, amor hacia Palermo y su gente ha tenido y tiene el significado de dar algo a esta tierra, todo lo que era y es posible dar de nuestras fuerzas morales, intelectuales y profesionales para volver mejor esta ciudad y la patria a la que pertenece- y más aún dice: -Recuerdo la felicidad de Falcone, cuando en un breve periodo de entusiasmo después de los explosivos sucesos originados por las declaraciones de Buscetta, él me dijo: la gente nos anima a nosotros. Y con ello no era su intención referirse solo al consuelo que el apoyo moral de la población da al trabajo del juez. Significaba sobretodo que nuestro trabajo, su trabajo estaba también moviendo las conciencias, rompiendo los sentimientos de aceptación de la convivencia con la mafia que constituyen la verdadera fuerza de la misma.
Y además un concepto extraordinario universal de verdad que Paolo Borsellino expresa y que quiero dedicarle también a él: -Si él ha muerto en la carne, hoy está vivo en el espíritu, como la fe nos enseña, nuestras conciencias, si no se han despertado, deben despertarse... demostrándonos a nosotros mismos y al mundo que Falcone está vivo- me permito de añadir –que Paolo Borsellino está vivo-”.
El aplauso del público cierra la intervención de Giorgio que ha recordado los profundos valores de un hombre justo que en esta sociedad ha dejado su señal. “Gracias Giorgio. Damos las gracias a Giorgio por sus palabras muy conmovedoras” dice Marco Bertelli mientras invita a los demás jóvenes a que suban al palco. Muchos de ellos se alternan a hablar delante de la casa de la madre del juez asesinado en Via D’Amelio, como sus dos hermanos Salvatore y Rita y otros testimonios de la sociedad civil. A las 17:00 el minuto de silencio. La hora en que fueron asesinados Paolo, Emanuela, Agostino, Vincenzo, Walter y Claudio. La Via D’Amelio ya está llena de personas, un espacio en el tiempo que suscita siempre sentimientos de emoción, rabia y un fuerte ímpetu a luchar. Han venido a rendir homenaje esos pocos magistrados que luchan en primera linea, esos pocos periodistas, esos pocos políticos o representantes de las instituciones limpias. Pero también este año el objetivo ha sido alcanzado, ningún cargo gobernativo ligado a estos poderes fuertes cómplices de esos delitos se ha presentado en Via D’Amelio. Sólo el Presidente de la Cámara Gianfranco Fini que, afrontando los silbatos y las protestas, ha querido de todas formas rendir homenaje a la figura de Paolo para subrayar su condivisión del pensamiento y de la lucha de Salvatore y de aquellos que se baten para que los hombres que representan las instituciones en nuestro País sean dignos de representarlas.
El año pasado Giorgio Bongiovanni, sobre ese mismo palco, había transmitido con mucha emoción y con una humildad de imitar, el honor de subir sobre ese palco, el profundo valor de compartir esos momentos con los que llevan ese dolor todavía vivo que quema en el pecho. También nuestro vice director Lorenzo Baldo, desde esa misma plaza, con el corazón en la mano había hablado de unidad, el único instrumento idoneo para poder llegar a la victoria. Un instrumento que el “mal” sabe usar admirablemente mientras “el bien” lamentablemente cae continuamente en la trampa del individualismo dividiéndose y perdiendo así sus batallas. “Pienso que estamos aquí para responder a una llamada”, dijo el año pasado Lorenzo Baldo, “una llamada importante, la que hizo Salvatore a la resistencia. La nuestra tiene que ser una resistencia constructiva... lo más importante que podemos hacer nosotros es estar unidos, compactos, hacer un frente común, evitar las polémicas estériles que nos separan y nos debilitan, que nos quitan la linfa vital, por ésto es importante escuchar el grito de un guerrero como Salvatore Borsellino... nosotros debemos hacer un frente común, luchar unidos, hacer de manera que la mafia no nos encuentre divididos, porque debemos luchar con un enemigo aún más invisible: los famosos ideólogos impunes... que viven sobre nuestras debilidades, sobre nuestra división, sobre nuestras polémicas y que siguen separándonos! ... el conocido boss mafioso prófugo Matteo Messina Denaro decía en sus “pizzini”: ¡lo nuestro es una causa de vida! Entonces, si para nosotros esta batalla se convierte en nuestra causa de vida todo lo demás no existirá y entonces si que estaremos unidos y podremos así llevar nuestro grito por toda Italia e incluso más allá. ¡Se lo debemos a todos los mártires!
El estupendo y profundo discurso de Lorenzo que se ocupa con gran pasión y seriedad de todas las actividades y de los contactos del director de AntimafiaDuemila en Palermo, encierra la esencia de una enseñanza sagrada. Cuando habremos realizado este valor que Giorgio Bongiovanni en todos estos años ha querido esculpir, marcar con fuego dentro de nuestro pecho, ya habremos vencido cualquier batalla en cualquier frente aún antes de comenzar.
En estos días amigos y hermanos de toda la Sicilia, de Bari, de Pordenone y de otras partes de Italia nos han acompañado en esta nueva etapa así como muchos otros que aunque no han podido estar presentes fisicamente lo han estado anímicamente, hermanos de Italia que por varios motivos no han podido estar presentes y todos los hermanos de América Latina y de España que representan el orgulloso escudo que Giorgio tiene siempre consigo. Ese Giorgio cansado, debilitado por las dificultades materiales que como piedras atadas a sus pies sangrantes hacen difícil y pesado su camino, pero también ese mismo Giorgio que prosigue con toda su fuerza, con toda su pasión su batalla, nuestra batalla, superándose a si mismo... porque ya no posee un si mismo. Nos exhorta a la unión, en estos últimos días nos ha dicho con el ardor que mueve su espíritu y mirándonos intensamente a los ojos: “Sentid mi fuerza, sentidla dentro y transmitirme la vuestra para que yo la pueda sentir fuerte dentro de mi... lo lograremos... daré mi vida para que podais tener escudos, armas y calzado para poder combatir nuestra última batalla en esta última etapa de nuestra misión”. Una batalla cuya palabra de orden es la de nuestro Rey: “Dejad todo y seguidme”. Para el despertar de las conciencias, por la liberación de la esclavitud de la materia, por una nueva sociedad que nacerá de las cenizas de esta humanidad.
¡Un coro único eleva hacia el cielo su grito! Es el coro de los justos que pide refuerzos, que llama a una toma de conciencia, a una seria toma de responsabilidad que se transforme en acción, en lucha, en riesgo, en conquista.

Devotamente vuestra
Sonia Alea
Sant’Elpidio a Mare (Italia)
12 de agosto 2010

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